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 Pues sí, ya véis, esto mismo sucederá la semana que viene cuando me decida a coger el volante del coche de la autoescuela, pero no, porque lo de esta noticia es un ejemplo más del manolismo propio, por lo que veo, no solo en España sino en gran parte del mundo. Hombre, mi hijo no va a ser menos que yo y ya mismo, con siete años, va a coger el volante, así luego irá a la taberna con los amigotes y dirá: mirád, aquí el pequeñajo ya ha cogido el volante a 110 por la carretera. Ah, no, que el hombre está muerto, sí, porque el coche se descontroló, se la pegó contra un árbol y murió, no así sus hijos que sufrieron heridas leves. "hijo, venga, coge el volanteeee" "no papa, no, no querooo" "cógelo anda, no seas mariquita (Esto me lo invento yo, eh, no sé lo que dirían, a lo mejor decía 'coge el volante mientras me ajusto el aparato de la traqueotomía que me permite seguir respirando y seguir consciente, pero me da que no). "joooo" y ala, patapán contra el árbol. Pues nada. Besotes mil  -¡Qué chula la música de ese móvil! -No es mío, ¿eh? No es mío. Joder, yo no sé si aquí en esta redacción la gente está a la que salta o qué sucede pero hay veces que haces comentarios, desde la más absoluta inocencia, ingenuidad o desinterés y se te quedan mirando como si hubieras dicho “hijo de puta” o cualquier otro tipo de insulto gravecito gravecito. ¿No se habrán ido de vacaciones todavía? ¿se habrá agotado la Cosmopolitan en el quiosco? Sí, es que aquí la gente es, osea, como decirlo, no sé mari, mira, como muy pijota, vamos, que esto es un poco una pandilla de pijos haciendo informativos. Suele coincidir que gente que realiza profesiones, como decirlo, menos glamourosas, como las señoras de la limpieza, suelen ser los elementos más simpáticos. Pero bueno, paciencia, que acabo de llegar de vacaciones y no es plan de quemarme más que la pipa un indio. Ahora se van a Nueva Orleans. Creo que están formando un equipo para marcharse al lugar del desastre del que, sinceramente, me da pereza hablar. Habrá que verlos allí en medio de hormigas asesinas y disparos sin control ( a mi es que en cuanto se activa la orden de “disparar a matar” el tema me empieza a dar pereza). Y que conste, que yo lo de la música del móvil lo decía en serio, era una melodía muy chill out, y me ha salido del alma. Pues nada, pondré malas caras y diré: osea tíaaaa, y besaré a mis compañeras y abrazaré a mis compañeros aunque sólo vuelvan del baño y les haya visto hace cinco minutos. Por cierto, besotes mil  “... de todas formas la leyenda apunta la posibilidad de la existencia de otro tipo de pequeños gusanos. Hay pocos testigos que puedan aportar datos al respecto pero los relatos coinciden, el gusano es suave, discreto en sus apariciones entre los cultivos. Difieren en cuanto al tamaño, mientras unos afirman que es mediano otros aseguran que es pequeño, muy pequeño. En lo que todas las fuentes coinciden es en que en momentos impredecibles el gusano asoma su cabeza entre la tierra, saca parte de su cuerpo fuera y despliega una especie de tentáculos laterales que bien podrían pasar por brazos. El gusano gira sobre sí mismo, abre sus ojos, los cierra... y los vuelve a abrir. Los partidarios de los brazos aseguran que nunca cierra los ojos mientras que los que se decantan por los tentáculos insisten en su parpadeo. Es entonces cuando llega lo que los científicos han bautizado como 'espasmo cariñoso'. Se produce cuando el gusano, como un reflejo irrefrenable, abre los brazos-tentáculos, despliega sus ojos con admiración hasta que los rayos del sol reflejan en sus pupilas. Tal situación ha desembocado en el bautizo de dichos gusanos como gusano-abrazame. Otro tipo muy diferente de gusanos es aquel..." Extracto de: "Enciclopedia de usos y costumbres de la vida" Ediciones: Mareando la Perdiz  Que no de sueños, pues sí, estos días están siendo un auténtico bocadillo de sueño con pan de trabajo. Porque el lunes trabajé de mañana, el martes de tarde y hoy otra vez de mañana con lo que sí, mis dos últimos turnos han sido un bocadillo de sueño con pan de trabajo. Y qué queréis que os diga (¿Queréis?¿pero me lee más de uno?) pues que tengo la legaña ya tatuada en los ojos y el cansancio tan dentro de mí que los dolores psicosomáticos están regresando lentamente a mi ser. PUede ser eso o que como los dolores podrían ser musculares, no respeté la recuperación natural de mi cuerpo y me fui antes de ayer al gimnasio. Ala,a darle a la bicicleta y yo con los musculos supuestamente pochos, y ellos pensando: este gilipollas de qué va, ¿no está todo el rato quejándose de sus psicoparanoias? pues nada, a girar los pedales tocan. Y parece que también la espalda se ha aliado conmigo para recordarme: tienes una contractura, chaval, que no te creas que es gratis, que la puedes tener ahí y ya está, que noooo, que hace pupita y ahora te lo estoy demostrando. Es que el cuerpo humano es un misterio, por ejemplo, las muelas del juicio que se supone que salen poco a poco, y duelen de vez en cuando. ¿Quién les dice? venga, espabilad que es hora de doler, vaguitas, a salir un poquito y a joder otro poquito más. Pues nada, que menudo post más chorra que me ha salido, pero es que entre el sueño y la modorra generilzada que tengo dejo a mis dedos sueltos y esto se convierte en escritura automática, vamos, del subconsciente a la pantalla sin pasar por la decencia. Besotes mil  ¿No sabéis que comprar cuando váis al kiosko? ¿os aburren las colecciones de fascículos que llenan el invierno de ilusiones a plazos? Pues nada, la solución la tenéis estos días en vuestro kiosko favorito porque el otro día vi una revista que me dejó anodadado, patidifuso, en el sitio, y era la revista Benedictus XVI (estaba dudando si se escribe así en su forma latina pero el word no le coloca una ruffles roja debajo así que debe estar bien. Increíble!!!, el word subraya la palabra word, ah, vale, sólo si la pones en minúscula, qué prepotentes). Bueno, la cosa que me dejó anodadado es que la fanática revista regalaba, para sus fanáticos compradores, un poster del abuelo papa, sí, señores, un poster de Benedicto para poner en tu habitación. Vamos, eso tiene que cargarse el Fen Shui o como se diga eso en mil pedazos. Pero no es eso lo bueno, sino la forma en la que se anunciaba el regalo: ¡¡¡¡GRAN POSTER PLEGABLE!!!! Ni que decir tiene que me descojoné de la risa allí mismo, ¡poster plegable!. Una de dos (aunque me decanto por la segunda): -O el poster se crea, cual puzzle, al plegarlo y hacerlo pequeñito -O sus editores asumen que los compradores serán tan tan admiradores de Benedicto que una vez desplegado nunca lo volverán a plegar, pero que, oye, si les da el punto ateo pues hasta lo pueden plegar y todo porque para algo es “plegable”. Además, no sé porque, me ha venido a la mente que este poster debe ser como una tienda de campaña Quechua de esas, vamos, que lo sueltas en el aire y el mismo se despliega y se pega contra la pared, sin celo, chinchetas ni blu tag de ese que te deja el gotéele chorreando aceite (que conste que escribo gotéele como quiere el señor Gates). Pues eso, gran poster plegable, no te quedes sin él. BSTS Mil  -Hola, ¿es el ojo que todo lo ve? -Sí, digame -Quería saber qué ve -¿Sobre qué? -Pues hombre, sobre mí y lo/los que me rodean? -Ala, qué egocéntrico, pues no le puedo contestar -¿Por? -Pues hombre, porque estoy saturado de peticiones y porque esto es el ojo que todo lo ve pero no el ojo que todo lo cuenta -¿Y me dará suerte? -Pues se supone que para eso estamos -Sí, eso espero yo también, aunque no sé si fiarme de un ojo de cristal. -¿Cómo que no? mira Colombo, con su ojo de cristal y la de casos que resolvía -Sí, es cierto. Además tienes los ojos azules. ¿Y el pelo rubio? -Soy el ojo que todo lo ve, recuerda, no el chulazo de tus sueños -Sí, es que yo veo un paquete de lentejas Maravilla y ya pienso, qué maravilla sería tener novio -Sí, es uno de tus problemas, obsesiones -Y tu no tienes problemas, obsesiones? -Pues hombre, perder brillo, que me pueda romper, las cataratas... y ya estoy hablando demasiado de mí!!! -Pues eso, que todos tenemos problemas en la vida. -Pero recuerda, -Dime, ojo que todo lo ve -Todo en la vida depende del color del cristal con que se mira -No te jode...  Es una frase que ha soltado en el capítulo de hoy uno de los histriónicos personajes de Pasión de Gavilanes, ya sabéis, la serie del hombre que me hace dar mil vueltas y me hace sentir mujer. Pues eso, que me ha hecho gracia y la verdad, tiene toda la razón del mundo. Lo de la barriga vacía es una sensación horrible. El sonar de tripas yo siempre, dentro de mi imaginación retorcida, lo he interpretado como que el estómago comienza a plegarse sobre sí mismo en plan que se come a sí mismo y cuando sus paredes se sueltan pues suena lo del brrrrrrrr. Además, si tienes hambre y comes chicle ya es la repera, porque la tripa se pone a rugir de una forma loca loca y tu ahí, dándole ritmo al chicle. Claro, el cerebro se pone a pensar que estas comiendo algo de tragar, manda la orden, se segregan jugos y el hambre creceee porque el estómago sigue vacío. Por cierto, que estoy contento porque me compré el otro día una bolsa de gominolas varias (meones, corazones de melocotón, dedos y cosas así) y he conseguido administrármelas. Vamos, que no me las zampé de sopetón el mismo día de su adquisición. Ale, ale, a comer, que da alegría.  Pues sí, a partir de esta noche mi espalda descansará en un colchón flex... zzzzzz, .... ... ...... ... .... Sí, estaba haciendo la chorrada del anuncio. Esta mañana me lo han traído. Lo adquirí en el poco glamouroso pero entrañable Alcampo. Y esta mañana, casi casi en brazos de Morfeo me han llamado los repartidores para avisarme que me lo traían minutos después. Y efectivamente, media hora más tarde el colchón y la base esperaban pacientemente en el pasillo a que yo terminase de desmontar la cama vieja de la casera. Y después, nada, colocar las pequeñas patitas del tapiflex (la cama queda super bajita, en plan japonés, o en plan exótico, vamos, que me mola) y tumbarme en el nuevo paraíso de 1,50 de ancho. Aquello es un auténtico universo del descanso. En la tienda la señora que atendía (físicamente era Isabel Pisano, para que os hagáis una idea) me informó de que el colchón tiene lechos de descanso independientes. Vamos, que por ahora, como uno de los lechos estará vacío me he planteado la posibilidad de: o dormir como si estuviera crucificado, para aprovechar toda la cama, o duermo diez años en un lecho y diez años en el otro y así el colchón me dura el doble, jeje.... Pues eso, que ya os contaré mi descanso. Y mi espalda también, que solo le falta ya tener voz propia. Besotes mil Zzzzzz....  Sí, con la vuelta del invierno vuelvo con mis regalos para el finde, canciones que me molan y que espero que os molen a vosotros también. Y sí, hay que reconocer que con este último disco Shakira ha subido puntos, porque con el Servicio de lavandería, en mi opinión había bajado bastante y lo del inglés pues como que no me molaba demasiado. Os dejo esta canción que es el ejemplo puro y duro de canción comercialona, pero, hijos, como mola. Besotes mil "Las de la intuición" No me preguntes mas por mi Si ya sabes cual es la respuesta Desde el momento en que te vi Se a lo que voy Yo me propongo ser de ti una víctima casi perfecta Yo me propongo ser de ti un volcano Y el amor tal vez es un mal común Y así como ves estoy liberada Será cuestión de suerte Y creo que empiezo a entender (despacio, despacio) Nos deseabamos desde antes de nacer (te siento, te siento, te sientes…) Tengo el presentimiento de que empieza la acción (adentro, adentro…) Y las mujeres somos las de la intuición Así estoy dispuesta a todo amor Yo te propongo un desliz Un error convertido en acierto Yo me propongo ser de ti un volcano Y el amor tal vez es un mal común Y así como ves estoy liberada Sera cuestion de suerte Y creo que empiezo a entender (despacio, despacio) Nos deseabamos desde antes de nacer (te siento, te siento, te sientes…) Tengo el presentimiento de que empieza la acción (adentro, adentro…) Y las mujeres somos las de la intuición Así estoy dispuesta a todo Y creo que empiezo a entender (despacio, despacio) Nos deseabamos desde antes de nacer (te siento, te siento, te sientes…) Tengo el presentimiento que empieza la acción (adentro, adentro…) Y las mujeres somos las de la intuición Las de la intuición  Cuquín fin de semana, sí señor, de esos que te sirven realmente para desconectar aunque luego el madrugón de las seis menos cuarto de la mañana te devuelva a la realidad de un tortazo, pero bueno. El sábado casi entero de relax caserillo, no hice absolutamente nada a lo largo de todo el día, salvo por la noche, que quedé con mis amigos para cenar en un restaurante italiano, bueno, no sé si italiano pero sus platos principales eran pizza y pasta así que, sí, pinta de italiano sí que tenía. Después el cansancio y las citas hicieron que de cuatro pasasemos a dos así que acabamos eso, sólo dos bailando como unos posesos primero en el Queen y después en el Polana. Chueca se convirtió en nuestro "reino" (je, je) hasta las cinco de la mañana. Y sí, me lo pasé de p.m. bailando como un poseso canciones de culto, jeje, de gente como Cher, Whitney Houston, Kylie Minogue... , disfruté de lo lindo. Mi mañana de domingo no existió, estuve dormidito hasta las dos de la tarde, hora en la que me desperté por un telefonazo que, encima, no era para mí, creo recordar. Y nada, por la tarde muy relajante todo, un café en el Diurno y un paseo por el centro de la ciudad con mis chicas favoritas (con unas (bueno, una y uno) el café y con otra el paseo). Iba en busca de Obabakoak en edición de 5 euros y me llevé El Médico, de Noah Gordon, en edición de cinco euros. Lo empecé, sí, lo empecé, me he leído dos capítulos y he de confesar que me está gustando, así que seguiré con su tochazo de páginas. Lo dicho, un finde cuquín. Besotes mil P.D.: ¿El título del artículo? pues sí, que en la noche de baile del sábado estábamos disfrutando como enanos, pero a eso de las cinco el cansancio atrapó nuestros cuerpos que se vieron rematados cuando la música pasó de nuestras queridas divas al, lo siento, he de decirlo así, asqueroso reageeton. Os habéis fijado, la canción dice: gasoliya. ¿Te gusta la gasoliyaaaaa? Dame más gasolinaaaaa Sí, el tío dice gasoliya  Esta semana se me va mi compañero-amigo de piso. Y estoy triste, porque se marcha y porque no es el primero que se marcha. Y no sé, esto me hace pensar a veces que mi vida no avanza. Que no termino de entrar en el cauce habitual de la vida, ese que, no se sabe quien, marca y según el cual en la vida creces y cuando llegas a la veintena conoces a alguien y al tiempo te vas a vivir con ese alguien. Es algo maravilloso, por lo menos así lo veo. Y no entro en el cauce, nooooooooo.... (leer con voz de canción no sé, estilo Camilo Sesto) Pues no, por ahora no entro, por lo menos, en ese cauce, así que mi economía me obliga a seguir compartiendo piso con gente y claro, supongo que a medida que yo voy creciendo, la edad de mis compañeros de piso irá menguando o por lo menos manteniéndose en la veintena, una edad que yo abandonaré el próximo año. Y no entro en el cauce, nooouuuooo uoooooo.... Y eso a veces me desespera y otras veces me quedo tranquilo, porque por una parte me gusta mi vida pero por otra a ratos no sé, me dan ganas de cogerme la mochila al hombro y escaparme por ahí, por el mundo ancho y largo y viajar, y viajar. Pero luego miro el reloj y pienso: que se me escapa el bus al curro, y ala, a correr y a correr por el metro y los andenes. Y no termino de entraaaarrrrr, nouuu, nouuuu noooooo... Pues eso, que esta semana se me va una parte de mi vida en Madrid, pero sé y comprobaré que va/van a ser muy feliz/felices. Un besote especial  Snif, snif...  Momento incógnita. Sí, se supone que en estos días estoy en un momento incógnita, en un periodo ventana en lo que a convivencia en mi piso se refiere. El día uno viene el nuevo compañero de piso del que se supone que sé cuatro cosas, que es argentino, que trabaja de mensajero, que se llama Juan y que tiene playstation. Sí, son, exactamente, las cuatro cosas. Bueno, espero saber también que tiene dinero para pagar las mensualidades del piso. Y estoy en ese momento de conocimiento de persona nueva. Vamos, que si me pongo un pendiente en la nariz, tres en los pezones y uno en el ombligo (aunque mi abandono del gimnasio no me haría lucirlo igual) y me tiño el pelo de verde justo cinco minutos antes de que venga, al chico no le extrañará verme así porque para él siempre (entendiendo, claro, por siempre, los cinco minutos que hace que me conoce) siempre he sido así. Eso es algo que siempre me ha resultado curioso. Si ahora cambio algo en mi look todos mis amigos y conocidos me dirán: ala, mira lo que te has hecho/ puesto… y me dirán: pues te pega, no te pega, me gusta, no me gusta…. Pero si conoces a alguien justo después de hacerte ese cambio no te dirá nada porque siempre te ha conocido así. Pero lo dicho, que me enrollo como las persianas, que ahora estoy en un momento ventana y que todavía no conozco al nuevo. Algo inquieto estoy, para qué negarlo, aunque ya digo, después de cinco años en el piso, sentado en la orilla, viendo pasar a compañeros y amigos por el río de la vida/piso mientras yo saludo desde la ribera: jelouuuu, jelouuuuu… pues como que ya paso un poco del tema. A ver como es, ya os contaré. Mientras, yo sigo aquí, de vacances en los logroños. Besotes mil  Se podría decir que este fin de semana han terminado oficialmente mis vacaciones de verano porque he gastado, en Logroño, los tres días que me quedaban de los 22 laborables que en mi santa casa laboral me dan cada temporada estival. Y en Logroño, como cada septiembre, se están celebrando los sanmateos, vamos, la fiesta de la ciudad. Y como cada año se han celebrado los habituales conciertos grauitos en la Plaza del Ayuntamiento. Jorge Drexler, Jarabe de Palo, Bustamante (con lanzamiento e impacto de huevo incluido, sí, fue en Logroño aunque en Aquí hay tomate se empeñaran en decir que era Oviedo) y Fangoria. Y a este último fui. La desconexión social que tengo en mi ciudad es tal que acudí al concierto solo, la primera vez en mi vida que hago algo así y la verdad es que me lo pasé genial, yo ahí a mi p. bola bailando y cantando casi todas las canciones. Y a lo que iba, que el concierto de Fangoria me gustó enormemente, aunque hubo un par de detalles que me sacaban de la concentración (pandillas aparte de manolos y demás fauna etílica de las fiestas). Por un lado uno espera que Alaska conozca al dedillo todas y cada una de las letras de sus canciones pero no, la chica no es que fallara, no es que se retrasara o confundiera de letra sino que disponía, a modo de telepromter picapiedra, de un cancionero en el suelo del escenario del que iba pasando las hojas a medida que avanzaba el concierto. Sí, amigos, entendiendo por cancionero el típico de cualquier campamento o pueblo de verano, un cuaderno de esos compuesto por fundas transparentes de plástico en las que se insertan las hojas. Claro que en este, en vez de canciones como Killing mi softly..., La chica de ayer o clásicos del estilo de los cancioneros, aparecían las letras de Retorciendo Palabras o La mano en el fuego ( mi tímida soledad no me permitió seguir la coreografía como me hubiera gustado y propinarme los pertinentes cachetes en el culo cada vez que en la canción suenan las dos palmadas). Pues eso, que después de ver su cancionero pues ya como que no te creías algunos de sus gestos, como cuando según lo que dijera la letra, Alaska se apoyaba en el pie de micro mirando apesadumbrada al suelo, claro, picarona, echando una ojeada a la siguiente estrofa. Así cualquiera. Y segundo, de lo que me sorprendió del concierto (insisto, me lo pasé genial) fue la figura de lo que no sé si denominarlo como "negro musical". Como podéis apreciar en la captura de vídeo que ilustra el artículo (que ciertamente parece una psicoimagen más que un fotograma del Canal Cuatro-Popular TV de Logroño) había un ser, un señor con pinta de osete malote aunque morbosín, que en la parte trasera del escenario cantaba las canciones al únisono con la señora Gara. En el escenario estaban: Alaska, a los lados dos tíos con bajo y guitarra, detrás, elevados sobre el resto, el batería y Nacho Canut con sus aparatos electrónicos con los que metía bases musicales y samplers tipo: this beat is technotronic, lo juro. Y lo dicho, en el mismo escenario, unos metros detras de Alaska, simplemente con un pie de micro y su consiguiente micro, un tipo anónimo (porque la orquesta que acompañaba al dúo Fangoria no fue presentada) cantaba junto a Olvido La Letra Gara, exactamente lo mismo, vamos, haciendo una voz paralela que supongo será como el airbag de una voz no demasiado privilegiada como es el de esta gran mujer. Pues eso, como los negros de los escritores pero en este caso de los cantantes y sin tapujos. Y mención aparte merecen las dos drags que bailoteaban desgarradas por el escenario: Malibú y creo que Topacio. Super divertidas, muy gesticulantes con sus rostros y enseñando sin pudor unos culos que serían la envidia de más de una fémina. Me resultó curioso comprobar como más de un "manolo" piropeaba sin rubor a las bailarinas quien sabe si confundiendo su "auténtica" sexualidad. El caso es que me lo pasé de puta madre, y pude descubrir como, por un día, el ambiente gay logroñés pareció salir del armario del que, por lo menos desde mi infantil-púbere mirada atravesé mi adolescencia en esta capital de provincia. Eso sí, no sé si serían autóctonos o importados de regiones limítrofes porque los fans de Fangoria somos universales. Besotes mil P.D. Sí, lo sé, me enrollo como las persianas pero es que estos días me estoy leyendo el libro de Noah Gordon, "El médico" y si ese hombre es capaz de llenar páginas y páginas con un chaval intentando hacer malabares con cinco pelotas yo soy capaz de llenar varios párrafos con el concierto de una de mis pelirrojas favoritas.  A veces creo que para muchas cosas no estoy hecho para el mundo. Vamos, que hay temas que todavía se me escapan y que debería controlar más para no tener problemas y tener ventajillas. Uno de esos temas es el de las facturas. Hoy ha venido el cristalero para tomar medidas de un cristal de la cocina que me cargué en un arrebato de furia. Entiendase, no pretendía romper el cristal al golpear la ventana, pero éste, sin preguntarme ni na, se rompió. La cosa, que el cristalero ha venido a tomar medidas y le he preguntado por el presupuesto aproximado, más que nada para preparar la pasta. Y me ha dicho que si paga el seguro o yo. Como creo (y no me apetece llamarle) que el piso no tiene seguro ni nada, pues le he dicho que yo. Y me dice que claro, que si quería iva o no, que si para el seguro tenía que hacer factura pero que si pagaba yo no hacía falta. ¿Qué quiero? ¿factura sí o factura no? no me entero de nada, pero ya me veo que el cristal me va a salir por un ojo de la cara porque es bastante altito el condenado, vamos, que es un cristal con todas las letras, aunque eso sí, bastante delgadito y de cuadritos vulgarotes de cocina. Ya os contaré. Besotes mil, con o sin factura  Esta mañana he ido por fin a la consulta del fisioterapeuta, o mejor dicho de la fisioterapeuta. Una consulta en Alcalá, discreta, pequeñita pero matona, jeje. La señora maja, elegante algo mística pero le faltaba algo de misticismo para terminar de ser ideal. Antes de nada, mis dolores musculares siguen pero supongo que en una sesión no va a ser la cosa milagrosa. Pues ala, ahí, tumbado en la camilla ha empezado la cosa. Masajitos por aquí, masajitos por allá, ¿te duele aquí? ¿te duele allá?. Y yo: no, bueno, un poco, un poco sí, un poco no... Luego bocabajo. Jeje, era una camilla de esas con un agujero para... para la cara, sí, para empotrar la cara y así quedar totalmente tumbado, muy cómoda, la verdad. Y de repente, en plena sesión, mientras la señora dale que te dale a las manos en mi espalda y cachitas, su boca se abre y de ella salen las siguientes e inesperadas palabras: “te voy a poner unas agujas de acupuntura”. Dios mío, no estaba psicológicamente preparado!!!!, mi cuerpo iba a recibir múltiples pinchazos, me iba a convertir en una brocheta humana!!!. Típico frotamiento de alcohol o algo parecido como en los análisis de sangre y me dice: ¿te ha dolido?. Y yo: ¿ya hay una clavada?. Y ella: Pues sí. Y ala, doce o catorce agujitas han poblado mi espalda y parte de mi pierna. Pero todo esto, claro, es cuestión de fe porque yo no he visto ni una con mi cabeza empotrada en ese gigante agujero de donut de la camilla. Pero sí, ahí estaban las agujitas porque luego he visto una en el suelo que la masajista se ha encargado de disimular arrastrando su pie sobre ella. Y ala, más trote, más meneo, más masaje y la cosa se ha acabado... hasta la semana que viene, que la mujer de algo tiene que vivir, pero sí, iré a dos o tres sesiones más y a ver si se calma la cosa. Me ha gustado esto del auto vudú, es purificante. Me ha dejado diez minutos con las agujas puestas y música relajante, y de repente ha empezado a sonar el arabesque nº1 de Claude Debussy. Para el que no lo recuerde decir que fue la pieza que, en versión de un tal Isao Tomita, sirvió hace años como sintonía del programa “Planeta Imaginario” una cosa catalana doblada al castellano de marionetas, sombras chinescas y cosas de esas. Y me ha retrotraído a la infancia, lo que ha servido para relajarme más. Después, otra melodía con truenos me ha llevado al pueblo de mi madre pero las típicas zapatillas blancas con agujeritos, típicas de enfermeras, me han despertado de mi relajo para despuntarme. Lo dicho, un vudú a mi mismo conmigo mismo como muñeco para evitar los males, mola. Besotes mil  Entre que Blogia estos días, no sé si es culpa de la red de mi empresa o no, funciona como el culo y yo hoy no tengo el día muy inspirado pues nada. Hoy me apetecía un poco de cielo, para respirar. Besotes mil .  Sí, aquí estoy, en plena gala de Operación Triunfo, viéndola desde el trabajo antes de irme de fiesta de despedida de los becarios 2006 de A3. Y lo siento, tengo que decirlo, no puedo con Nomeí Galera. Es una estúpida de tomo y lomo, porque, se puede ser malo televisivo, pero ella, es que no puedo con ella. Quizá si la conociera en la vida real cambiaría de opinión, pero así, televisivamente, me parece la típica pijorra de los cojones estúpida hasta decir basta. Me ha hecho mucha gracia como le dice al concursante lo de "otros criterios distintos de los musicales", así que luego no me extrañan, e incluso me divierten las camisetas de los idairo familiares: Noemi, por lista, Idaira finalista. Y a ver si ya de una vez, y si Fran no mantiene una relación con su compañero de piso, Noemí Galera consigue mantener relaciones sexuales con el concursante de ojos somnolientos porque se nota que es lo que quiere y lo que quizá le quitaría esa cara de amargada que tiene (a mi tampoco me vendría mal, jeje). Esta noche le tocará salir a Fran así que lo del polvo con Noemí será más fácil. Lo de que le da su voto a Sergio como ganador, pues, chica, ahorrateló porque eres jurado y ya darás tus veredictos de una forma más seria y no tan tira tejos. Tema aparte es el empalagosismo de Angel Llacer, que, por su parte, querrá tirarse al niño de Sergio Rivero. Qué es eso de que son artistas, de que qué buenos, si todos sabemos que son yogures con fecha de caducidad muy próxima y no productos tratados como Bisbal-YogurPascualNoNecesitaFrío de caducidad más lejana. Y ya lo del autógrafo, pues nada. El inocente de Sergio, claro, agradece los autógrafos como el que más. Pues eso, que todo esto me pone de los nervios y mis dolores musculares se resienten. Besotes mil P.D.: Dios mío, el lenguaje de este post es de niño histérico. Lo soy!!!
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