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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2005.
 ...  Sí, he estado viendo el eclipse. Esta mañana, en Goya, a las puertas de El Corte Inglés con unas gafas para el susodicho espectáculo compradas en el susodicho centro comercial (la palabra susodicho se merecía un homenaje). Tres euros a cambio de no quedarme ciego, mirándolo así (je, je) no es mal precio. Y ahí que me las he puesto y lo he visto. Y qué decir, que me ha encantado, me ha parecido maravilloso, precioso. Eso sí, las gafas son muy opacas, vamos, que seleccionan el eclipse y nada más, ves el circulito en un universo totalmente negro. Daba miedo quitarse las gafas y pensar que el resto estaba así de negro (qué tontería, el siguiente....). Cuando ha llegado la luna a comerse al sol ha sido fabuloso. Las sombras de las hojas de los árboles en el suelo tenían forma de media luna y la luz era rara, ligeramente penumbrosa pero brillante, algo muy raro, casi casi como ir con gafas de sol pero sin gafas de sol. Y nada, tras observar los caprichos de la naturaleza me he ido a la fisio, sí, de nuevo, a la fisio. Y he salido magnetizado y piercingnado. Al masaje y acupuntura del otro día se ha sumado, al final de la sesión, el clavado de una aguja de oro en la oreja, se supone que en el punto correspondiente a mi zona lumbar. ¿Que si creo en estas cosas? Pues no demasiado pero no era plan de ponerme a reír, aunque el dolor parece algo aliviado. Eso sí, lo que mas divertido me ha parecido ha sido un aparato con el que se supone que la mujer encontraba la zona del dolor, o la zona lumbar en la oreja, no sé. Era como un buscador de metales con forma de encendedor eléctrico de cocina, de estos de claca, claca. Ha encontrado lo que buscaba (el pitido más agudo me ha hecho deducirlo) y me ha clavado la susodicha agujita de oro que aquí llevo. Y después me ha pegado cuatro tiritas pequeñitas circulares con pequeñitos imanes en sus centros y ahí que los llevo. Vamos, magnetoterapia de esa, como la de las plantillas pero en la chicha. ¿Funciona? ¿alguien lo sabe? O esto formará parte de esa cosa que tanto me gusta que es el efecto placebo. Sí, eso de que te den un lacasito diciendo que es un medicamento para la jaqueca y se te pase la... la....la susodicha. Besotes mil P.D. Hoy me siento más atractivo que nunca  Ayer se cumplió en Carabanchel, (no conmigo como protagonista, gracias a Dios) una de mis paranoias más temidas de Madrid. La de estar tranquilamente en el andén del Metro esperando a que pase el tren y de repente, sin mediar palabra, alguien te empuje a las vías. Sí, una chica esperaba tranquilamente al convoy (esto siempre me ha sonado al lejano oeste) en la estación de Carabanchel de la verde línea cinco cuando de repente, sin decir ni mú ni ahí te jodas, un chico, al parecer con las facultades mentales perturbadas (esto debería convertirse en una denominación, tipo FMP) le empujó y la chica cayó a la vía. Milagrosamente no se pegó una ostia de la ostia con la cabeza en los raíles aunque tampoco lo que le pasó fue moco de pavo. Vamos, que perdió una pierna entera porque el tren no pudo frenar a tiempo y la ingresaron en estado grave. Que pobre chica, qué miedamen...además, seguro que el chico FMP volverá a estar sólo y sin los cuidados merecidos en 3, 2, 1... ya, seguro que ya vuelve a escuchar eso de: Metro de Madrid informa, por razones ajenas... Besotes mil P.D.: dentro de poco ya habrá que andar por el metro con el culo pegado a la pared de los andenes, como unos homófobos de Bilbao con los que fuimos a un bar gay e iban de la mencionada manera  Quiero... una casa Quiero... mi casa Quiero... un hogar Quiero... mi hogar  Qué miedaco. Acaban de pasar los cazas esos del ejército por encima de mi cabeza y me han vuelto a asustar muchito muchito. Luego he de recordar que el año pasado por estas fechas me volvieron a asustar también mucho mucho, y luego me di cuenta de que serían ensayos para el 12 de octubre de las narices, que ya está aquí de nuevo. Y, quien sabe, quizá en alguno de esos aviones gordotos llevan a Idaira esposada para encerrarla en algún bunker que sea capaz de soportar sus desafinaciones. Porque, vamos a ver, la chica desafina bastante pero, por ejemplo, comparándola con la horrible Verónica hay una diferencia. Idaira canta bien fuera del escenario pero una vez que se sube a el los nervios se la comen con patatas y desafina mientras que la otra era la mujer gallo en toda regla. Yo, en contra de lo que dicen en el blog vecino, jeje, me gusta lo de blog vecino, sí creo que hubo tongo. De una semana a otra, Idaira, de encabezar el ránking pasa a estar en la cola?. Pues no, señores, ustedes vieron la oportunidad de que Idaira no ganara y la aprovecharon un tanto descaradamente. Yo estaba convencido de que Idaira no iba a ganar el programa de ninguna de las maneras aunque no sabía cómo lo iban a hacer. Pero los chicos de Gestmusic (como para casi todo en esta vida) no se cortan un pelo, y, o le robaron las gafas al notario o le invirtieron la lista de votos para que nadie se enterase o Jesús Vázquez se pasó toda la gala diciendo: para Idaira enviar Idairo al 55... En resumen: Que Noemí Galera ya podrá cagar tranquila. ¿y los demás? -Sergio me aburre mucho -Soraya no estuvo muy lucida con una preciosa canción de Marta Sánchez -Víctor necesitaba varias bombonas de oxígeno para terminar la canción pero me gustó. -Jesús Vázquez vestido de faralaes en el chat ya es lo último. Me encantó cuando el ganador de los calzoncillos de Jesús Vázquez (sí, es así como se lee), dijo que el premio era para una amiga suya que se llamaba Gotzone y Vázquez dijo: suena a gozilla. Besotes mil P.D. Me encanta cuando encima de mi casa pasan esos aviones grandotes, gordotes militare de carga, son como super elegantones, volando despacio pero firmes y con un sonido más grave que el de los mosquitos caza. Son como los grandes supositorios del cielo  Domingo, oh, domingo, aquí estoy, ocupando tus horas en el trabajo, domingo, el día supuesto para el descanso, pero no... aquí estoy, dándole a la tecla y hablando de temas como los temblores paquistaníes o los lodos guatemaltecos, y, por supuesto, el triunfo de la selección española ante Bélgica de la noche de este sábado. Sí, yo haciendo una crónica de un partido de fútbol y, oye, que no me quedó mal del todo. Y hoy, domingo, aquí, de nuevo dejando que mis dedos cabalguen sobre las teclas de forma casi inconsciente porque tengo sueño y he entrado a las dos y media al trabajo después de acostarme a las cuatro de la mañana. Un ratito sabrosón de marcheta ligera por Chueca ha servido para dormir bien a gusto y, sinceramente, para se me hayan despertado ligeramente mis dolores musculares. ¿Cómo ocupar la tarde del domingo en un domingo sin fútbol? Laboralmente hablando, claro. Pues primero terminando el trabajo pertinente y después llamando al propietario de un piso en venta para ver si puedo ir a visitarlo mañana mismo. Sí, comienzo mi campaña nueva vida como propietario e hipotecado. No sé, lo de hipotecado como que me da un toque peligroso, novedoso, moderno,... Sí, qué tontería. Iré, si puedo, mañana por la mañana, porque sólo puedo lunes y martes, bueno, o miércoles si en festivo también los propietarios enseñan pisos. El jueves me piro a las barcelonas, porque sí, porque yo lo valgo y para visitar a mi amigo Iván y salir un poco de marcheta catalana. A ver qué tal, ya os contaré. Bueno, voy a seguir haciendo telequinesia con las manecillas del reloj. Besotes mil  Basto, más que basto. Qué basto es este chico, como ha demostrado en la entrevista de El país semanal de este domingo, que si no va a hacer más televisión porque luego le reconocen (jaja, se le hará el culo gaseosa si le dan una serie), que si le preocupa que se le vean “las bolas” en su desnudo trasero de su última película, que si le vistieron “de maricón” para una sesión fotográfica. Ay, basto, más que basto.  Hacía ya mucho tiempo que Melmac era sólo un recuerdo en la cabeza de Alf. Se encontraba feliz en casa de los Tuner, una familia modelo, un papá, una mamá y unos hijitos perfectos y súper felices. Unos vecinos cotillas, una inolvidable señora Armonía y su resignado marido. Hete aquí que Alf abre la puerta equivocada y de repente descubre al señor Tuner, al divertido padre de familia fumando crack y acompañado por sus osos amigos pasándoselo de puta madre sin la compañía de la señora Tuner. Ay Dios mío, y yo desde mi inocente mirada infantil veía la serie sin pensar que al padre de Alf le podrían gustar los chicos igual que a mí. La foto es de Chueca punto com y aseguran que sí, que le han pillado. Bueno, pillado en el sentido de que han publicado una foto de su vida privada con sus amigotes, no es que estuviera asesinando a alguien o robando a lo winona. Qué majo el señor Tuner, siempre que no tenga problemas con el crack, claro. A ver si algún día nos revelan algo de la vida sexual de Alf, que tendría que ser de lo más curioso. ¿A quién se tiraría? Ay,.... me voy a callar.... ay, que me tapen la bocaaaa.....mmmmffdffgggg...  Qué bonita  Ya estoy de nuevo por aquí, por los madriles. La gran masa de gente acumulada en el andén nueve de Plaza de Castilla me ha devuelto de golpe a la capital tras cuatro días fantásticos en Barcelona. Fui en avión, un medio de transporte que da para varios artículos del blog y del que hablaré próximamente, y estuve en casa de mi fugaz pero influyente ex compañero de piso Iván, vamos, que sólo estuvo unos pocos meses pero cundieron como si hubiera sido mucho más. Y qué decir de Barcelona, que me ha parecido una ciudad preciosa, completa, ordenada, variada, educada, donde nadie me ha empujado en el metro y donde todas las personas a las que preguntaba algo o solicitaba una dirección tenían voz de locutor profesional. Que qué preguntaba?: lo típico, Sagrada Familia (fui andando desde el mágico parque Güell), casa Batlló, Pedrera, esas cosas... Eso sí, en ciertos momentos la ciudad parece bañada de un ligero alo de peripuestez, vamos, que en Madrid las cosas parecen más espontánea, más “salvaje” en el buen sentido de la palabra. Pero para vivir, no sé... la ciudad condal tienta bastante, la verdad. Supermercados céntricos, vistosas, visibles y existentes bibliotecas diseñadas por excéntricos arquitectos (guiño privado), centros comerciales cada dos metros y un Vinçon muy grandote lleno de elegantes tentaciones y una maceta gigante y luminosa. Las Ramblas me gustan mucho para pasear, con esos mimos super currados y pintados que se tapan la cara si pretendes hacerles una fotografía sin haberles echado las monedillas-peaje (sí, lo sé, tengo mucho morro) y quioscos de prensa que serían la envidia de cualquier “piso de la ministra” de 30 metros cuadrados. ¿Todo me pareció fantástico? No, el metro era un tanto laberíntico, estrecho y algo agobiante, con un calor que no me ha hecho perder ni un solo kilo, lamentablemente, porque creo que lo necesito. Las voces del metro me encantaban, parecía que habían hecho un casting para seleccionar a quien tuviera más acento: “prupera parada ggdiaaggghhlonnaalllllhhhh”. ¿Me ha quedado todo esto muy esnob? No sé, a lo mejor tengo el esnobismo suficiente para irme a vivir a Barcelona, quién sabe. Besotes mil P.D.: ¿Y la torre Agbar? Ay, qué maravilla, ¿por qué no me haría arquitecto?  Como mola lo del avión. Molaría mucho más si el viajar en este medio de transporte no conllevara toda una ceremonia previa como la facturación y la hora de embarque. Me imagino a los autobuseros de la Continental Auto haciendo subirse a la gente al bus media hora antes de la salida del viaje. Volé a Barcelona con Spanair, me salía el vuelo barato, creo que barato, porque, claro, esto del precio de los aviones es como la bolsa, unos días sube, otros baja,... no sé, es rarísimo, lo que sí es cierto es que en este medio de transporte si notas, por lo caro que es, que estás pagando los costes del mismo. Como los demás medios valen lo mismo siempre, creo. Me hizo “gracia” una revista que tenían, se llamaba Spanorama o algo así, en plan juego de palabras facilón. En las últimas páginas daban una serie de consejos para afrontar el vuelo, sobre todo vuelos largos. El primer consejo era algo así: -Procure pasar relajado su último día en casa ¡¡¡¿¿¿COMORLLL???!!! ¿su último día en casa? Pero qué clase de consejo tranquilizador es ese? ¿el último día en casa? ¿no volveré nunca?¿qué pasará?. Y luego está lo del despegue. Un avión para volar sí, es como muy potentorro, lo hace muy bien pero lo que es para rodar por el asfalto mientras llega a la pista pues como que no, como que va torpón y a trompicones, bamboleándose, como si se mantuviera en un equilibrio perfecto con sus ruedecitas y sus pedazo alas, vamos, que parece que de un momento a otro se va a caer por un lado o por otro. Y eso, a lo que iba, el despegue, joder, ese momento en el que se produce lo que los expertos en aviación llaman punto de no retorno (¿Es eso? No estoy seguro pero creo que sí), vamos, que el avión o despega o se la pega pero no puede hacer nada más en ese momento y en esta vida que despegar. Ya sabéis, una paradita, no sé si para cambiar motores o qué y de repente aquello coge una velocidad de la leche y se levanta, y nada más levantarse ya ves la cosas pequeñitas, como si en un momento cogiera una altura de agarrate y no te menees. El vuelo, después, con normalidad. En mis cuatro vuelos literales de mi vida (Estambul, Barcelona, Ibiza, Barcelona) nunca se han registrado turbulencias importantes, sólo ligeritas, vamos, que no me asusto porque como no termino de ser consciente de que estoy en el aire y pienso que son “baches de la carretera”. Y me estoy enrollando como las persianas, pero, a ver, ¿qué me decís del descenso? Yo, o soy muy sensible, o me da un vertiguillo cuando el avión se va pa abajo, a aterrizar, se entiende. El aterrizaje, ese momento en el que las ruedas del avión se pegan, yo creo que, literalmente, una ostia de impresión contra el suelo, vamos, que un reventón en estos casos transforma cualquier boeing en el pájaro loco picoteando contra el suelo. Lo del cinturón, ¿Es para las turbulencias, no? Porque ya se puede estrellar el avión contra las torres gemelas que yo, como llevo el cinturón puesto... jijiji. Me encanta también lo de que está prohibido usar el chaleco salvavidas dentro del avión, joder, dejando muy claro que puede haber oportunidades de usarlo fuera. Como el dibujito ese del manual en el que hay dos o tres personas sentadas en el ala de un avión que flota en el mar mientras los otros se suben a las lanchas. Brrrrr, miedito... Otro día hablo de los controles de seguridad, ala, porque con comprarte una colonia en el duty free tienes un puñal de cristal de puta madre. Besotes mil P.D. Qué cojones miedito, auténtico miedaco!!!  Pues sí, resulta que a un señor, guitarrista para colmo, le ha explotado el teléfono móvil cuando iba a consultar la agenda. A lo mejor es que la tenía repleta, jeje... El abogado del hombre dice que desde Vodafone no le han hecho ni puto caso. Vamos, que parece que se ha limitado a llamar al teléfono de información de la roja operadora y le han dicho que vaya a la tienda más cercana con la garantía. Ala, como si todos los días explotaran teléfonos por ahí. “¿Me llamas?”, “Vale, si no me explota el teléfono te pego un toque”. Pues no, señores míos. Lo que también supongo es que los/as explotados teleoperadores de Vodafone (que comparten autobús, por cierto, con mi santa casa, autobús público, me refiero) no habrán sido preparados para llamadas con caso de móvil explotado. Y el fabricante del móvil, pues no sé la respuesta que ha dado. Ahora el hombre tiene la mano que parece un ET multidedo. A lo mejor la batería estaba cargada hasta los topes o la cobertura era excesiva y el pequeño móvil no podía más con su vida y en plan lemming agachó la cabecita, se sacudió de lado a lado y ala, pummm, a mejor vida. Acabará depositado en una de esas cajas para reciclar móviles que hay en algunas tiendas, como si estuviéramos tirando teléfonos un día sí y otro también. Quizá Vodafone saque un nuevo servicio de garantía anti explosiones, si pagas unos euros más tendrás la garantía de que el móvil no te va a petar. Qué miedaco, cualquier se atreve a llevar el móvil en el bolsillo del pantalón. Mis cojoncillos gritarían: fueraaaaa, fueraaaaa!!!! Porque, ya se sabe: La vida es móvil, móvil es explosión. P.D.:Con ustedesssss... Muñoncitos a la guitarra!  Ay, qué mundo éste, lleno de jefes asquerosos que sólo amargan la vida a los demás y valen muy poco como persona y de dolores inexplicables que van y vienen, aquí os dejo una canción que tuve oportunidad de recordar anoche gracias al vídeo extra definición de ace. Besotes mil ROZALLA - Everybody's free Brother and sister together we'll make it through Someday a spirit will lift you and take you there I know you've been hurting but I'll be waiting to be there for you And I'll be there just helping you out whenever I can 'cause... Everybody's free - to feel good Everybody's free - to feel good We all are a family that should stand together as one Helping each other instead of just wasting time Now is the moment to reach out to someone It's up to you When everyone's sharing their hope, the love will break through cos  Pues sí, este fin de semana ha sido maravilloso, no puedo decir otra cosa. El viernes viendo pisos, en uno de ellos me dediqué a buscar a David y Lisa, al juez Klaus o en su defecto al zorro Swift, pero no encontré a ninguno de ellos. Nunca había visto una puerta así, con diseño de grande pero la mitad de alta que una puerta normal para entrar en el baño, en el que no se podía estar de pie. Por la noche tomando algo en una terraza, muy barata, por cierto. Después de correr un rato por la calle ¿arenal? acabamos en casa de Ace haciendo algo parecido a una fiesta de pijamas con pipas y coca cola, vamos, súper divertido. Y despertarse por la mañana con el sonido de la lluvia en el tejado ciertamente es una gozada, aunque eso sí, acojona un poco que haya un gato rondando el colchón diciendo “mamá”, pero bueno, cosas del mundo animal. Y el sábado cena de cumpleaños en un vegetariano. Sí, un sitio de esos en los que todo es vegetal aunque este tenía pechugas de pollo como opción salvavidas para aquellos a los que la verdura no les llena especialmente. Yo me pedí un plato para compartir con pimientos rellenos (¿de qué? Qué mas da... ni idea), arroz integral y unas “hamburguesas” de soja que, ciertamente, sabían cojonudas. Y de postre qué mejor que un tiramisú, uno de esos inventos que te reconcilian con la vida.Domingo tranquilo, con un cine frustrado transformado en café vespertino. Y ahora empieza una semana en la que, en teoría, empezaré con mis prácticas de conducir, así que que las calles se preparen que llego yo. Ya veremos, a ver, ya os contaré si la hiper saturada autoescuela Fórmula me encuentra hueco. Besotes mil  Humus de garbanzos para cuatro personas: Ingredientes: -Garbanzos -Agua -Estantería -Batidora -Cuatro personas Modo de elaboración: Se depositan los garbanzos en un recipiente cualquiera lleno de agua. Se dejan en una estantería y allí se abandonan durante varios días. Cuando el olor se vuelva insoportable se sacan y se bate el garbanzo con el humus que se habrá formado sobre ellos. Se sirve en platos frío o caliente y, ¡oye!, que no sabe malo del todo.  ¿He renunciado a mis sueños imposibles? sinceramente, no lo sé. Tengo 29 años y no sé si es tarde, no sé si es pronto. ¿Alguno se cumplirá?¿alguno se ha cumplido? no lo sé. ¿Todos eran sueños imposibles? a lo mejor no, quizá no, quizá eran pseudo sueños o sueños de esos que uno jamás desea ver cumplidos para que el terror no despierte. ¿Alguno se podrá convertir en realidad? espero que sí ¿Alguno no? sinceramente no sé que esperar, si que se cumpla o que no. Pero ¿de verdad es un sueño? no lo sé P.D. Sinceramente, el no dormir y el comer poco me vuelve ñoño  Al final, la chorrada esa de la cárcel que se anuncia en los cartelones del Metro es un juego llamado Négone, y yo que creía que ponía Megane. Dicen en los medios que es la primera vez que el jugador se puede convertir en el protagonista de la aventura, con su cuerpecito, vamos, moviéndose por los espacios diseñados al efecto e interactuando con las cositas que ve. Si sus precios no están por las nubes puede llegar a ser divertido pero vamos, que esto no es nada nuevo que digamos. En Pamplona recuerdo la existencia del Q-zar, o algo así, se llamaba así o algo parecido. Consistía en un juego por el cual te ponías un chaleco y cogías una metralleta láser y entrabas en un laberinto de pasillos en el que competías con otros jugadores en dos equipos. Mucho disparito y recargas virtuales acudiendo a un punto concreto cuando se te acababan los disparos de tu arma. Todo muy oscuro, con mucho neón, un poco tipo trón. Yo fui al principio de mi estancia en Pamplona, creo que con los compañeros de la Residencia y a mi es que esto de disparar no se me da bien (vamos, que no valdría para los “ajustes de cuentas”, tan habituales estos días en los madriles. Algún día hablaré de la expresión “ajuste de cuentas”, la policía tendrá un diccionario de casos y para todo lo sin explicación usarán la susodicha expresión). Vamos, que habrá que ir a Négone a ver como pretenderán cobrar 20 euros como mínimo, seguro, para jugar al jueguecito en cuestión. Pero, hombre, tan novedoso, tan novedoso... pues no es. Ya me veo el local del negocio destartalado en un plazo de unos seis meses. Besotes mil  -Pisos caca en Madrid -¿Me gusta Depeche Mode? -Concierto OT, los triunfitos vuelven a la carretera -Artistas de una sola canción -... Ay, si es que hay tantas cosas de las que hablar
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