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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2005.
Antes de nada, lo reconozco, esta ciudad me ha vuelto un tanto cascarrabias pero hay cosas con las que no puedo. Vamos, la cosa es que me disponía a salir por las portezuelas magnéticas de salida del metro, osea, como lo de los tornos pero lo de salir. Y una casi anciana iba delante a paso burra. Y preciso, no a paso burra porque no pudiera ir más deprisa sino porque le daba la gana, que lo se yo, o así lo creo. Y sí, tamborileé en la chapa. Esta frase que suena a título de película de culto significa literalmente lo que pone, que mis deditos hicieron un pequeño tamborileo en la chapa de las portezuelas de salida. Y la señora, ni corta ni perezosa se para en medio de la portezuela con lo que casi me la como (eso hubiera querido ella). Y dice: sin prisa, sin prisa... Y yo pregunto: ¿qué cuenta más?¿qué es lo válido? Su no prisa en su viaje a no se sabe donde o mi sí prisa porque perdía el autobús. Para mi mi sí prisa así que balbucee algún tipo de despotrique y ella insistía en su afán pedagógico: sin prisas, sin prisas... a lo que yo respondí: sí, sí... Y ella repetía: sí, sí,... Lo sé, quizá no me haya planteado que la señora no estaba precisamente en sus cabales, creo que así era, pero en ese momento me puse un poco de mala hostia. Y no era la típica abuelita bolita, abuelita abrazable tierna y sonriente, no, más bien era la típica señora gruñona amante de Diógenes. Y yo... oh,... dios mio.... IGUALMENTE GRUÑÓN!!!!!!!, y mi habitación, con basura que se acumula por momentos!!!!! Me espera lo mismo????? Espero que no. Qué terror. Pero... qué coño, que yo tenía prisa... ¿o no? Sí, si ayer era cascarrabias hoy (ayer en realidad, pero blogia no me dejó colgar el artículo) me tocaba el turno de hacer la buena acción del día en el Metro de Madrid. Un chico entraba en mi vagón donde yo viajaba empotrado en la línea uno desde Sol hasta Plaza de Castilla. Iba vestido, el chico, yo no demasiado, en plan grunje, con un cinturón tipo cinturón de avión, pantalones grandotes y melenilla desordenada, claros ojos azules... ay, no sigo, jeje. El caso es que el chico portaba una carpeta grande, de las de dibujante, que depositó apoyada en la puerta que no se abre del vagón (vamos, en el tren suele haber un lado que es el que se abre y el otro que no porque si se abre te caes a la vía, pues en ese lado) y viajó durante varias estaciones enfrascado en su música y apoyado en la portezuela susodicha. Al llegar a su estación se dirigió directo a la puerta y a punto de dar un paso ya al andén, convenientemente largo para “no introducir el pie entre coche y anden” mi brazo tocó el suyo, su brazo. Y le dije: hey (sí, me salió algo parecido a un hey), que te dejas la carpeta!. Y el chico pronunció un gracias a la par que todo su cuerpo se doblaba hacia mí... no, hacia la puerta y recogía su carpeta del suelo. ¿Qué hubiera pasado si yo no le hubiera advertido? Nadie más en el vagón pareció haberse dado cuenta. La carpeta hubiera seguido viajando ahí sin que nadie la recogiera: “eh, que estoy aquí abandonada” (para pronunciar esto con voz de carpeta cogeos las comisuras de los labios, estirarlas hacia los lados y habláis). A lo mejor era una carpeta bomba con material extra plano y le jodí el atentado al chico pero no, no tenía pinta de eso. Quizá era el ladrón de El grito, de Munch y lo llevaba en la carpeta... no creo, sencillamente llevaría unos dibujos suyos o de algún amigo/a y los hubiera perdido de no haber hecho yo mi buena acción del día. Mira que le saco jugo a una tontería, eh, joder... Besotes mil Sí, hoy era el día D, el día de coger el volante y empezar con las clases prácticas de la autoescuela, y así ha sido. Mi profesor, Nacho (otro nacho más para la colección) es muy simpático y agradable (Dios mío, esto parece una redacción infantil) y ya le he advertido de que tendrá que tener mucha paciencia conmigo, hombre, no demasiada que cuando se me acaben las 17 contratadas con la matrícula tendré que apoquinar 23 euros por cada clasecita de 45 minutos, un poco timo, sí, pero así es esto de la conducción. Y qué queréis que os diga, así, a priori parece fácil, no sé, he coordinado mejor de lo que pensaba las manos y los pies así que espero ir cogiendo confianza y no pegármela con ningún coche. Hoy he estado a punto, al girar en una callejuela estrecha me ha fallado el ángulo de giro, lo he hecho demasiado abierto y casi le doy al coche que estaba aparcado en la acera. Pero ahí estaban los brazos con vida propia del profesor para abalanzarse sobre el volante y corregir la dirección del Golf, sí, me toca conducir todo un señor Golf a mi servicio. Sí he tenido la sensación esa que dicen muchos conductores de que parece que el coche te domina a ti en vez de al revés. Además, todo ese invento del embrague y las marchas me parece muy arcaico, si por mi fuera todos los coches serían automáticos, vamos, como un Scalextric, y no el rollo ese de, venga, a presionar el embrague para cambiar de marchas, a soltarlo para que el coche ande solo, a acelerar para que vaya más deprisa de lo que la marcha por sí sola le da de velocidad. Luego el freno, que a poco que presionas frena casi casi en seco.Vamos, que estoy muy contento porque me he puesto menos nervioso de lo que pensaba. ¿Algún consejo o recomendación?Gracias. P.D. Mañana más coches y más marchas Se me acaba el día y hoy no pensaba escribir nada, no sé, y aquí estoy, expresando simplemente que no me apetecía escribir nada. Esta mañana he tenido mi segunda lección de conducir y el profesor me ha metido de lleno... en la M-30, bueno, de lleno lo digo para quedar más sensacionalista porque habrá sido un kilómetro escaso lo que he recorrido en dicha vía madrileña. Un par de hijos de puta, en concreto un hijo de puta y una hija de puta, me han pitado desde sus respectivos coches. No porque fuera a provocar un accidente y pretendieran avisarme sino porque me costaba salir de algún semáforo y cosas así. Hay que ser hijo de puta para pitar a un coche de autoescuela en el que iban un profesor y un "menosatemorizadodeloquepensaba" conductor novel, bueno, todavía ni novel, aprendiz puro y duro. Bueno sí, conductor no vel polque vel como que no veo demasiado al volante y el coche tiende a irseme hacia la derecha. Y aquí estoy, concentrándome para no sentir los dolores de mi pierna que continuan agotando mi mente con el eterno pensamiento en los susodichos. Me queda una horita de trabajo aquí en el plató. En el fondo he conseguido mi sueño, jeje, estar todo el día en un plató, bajo la luz de los focos, claro que ni ellos apuntan a mi ni las cámaras enfocan sus lentes en mi rostro, salgo, sí, pero borroso, :). Poco más, que mi carrusel sigue girando, tiene algunas piedrecitas que le hacen temblar en algunos giros aunque parece que poco a poco se van limando con los giros, ya se sabe, el tiempo... Besotes mil Ya me han dado las vacaciones de Navidad. Si no lo he entendido mal, tengo libre el finde de nochebuena, pelao y después desde el 29 hasta el día 6 de enero ambos inclusive. Y sí,digo hasta el 6 de enero porque me quieren endiñar trabajar el finde del 7 y el 8, son así de mafiosos mis jefes. Podré representar el anuncio de El Almendro volviendo a casa por Navidad y pirándome posteriormente para trabajar tres diítas tontos que serán el 26, 27 y 28 y vuelta al bus. Sí, lo sé, me quejo de vicio porque por lo menos tengo vacaciones pero claro, yo había pedido del 26 al 30 y nada, que no ha podido ser, eso sí, esos ideales días se los ha cogido el jefe. P.D. Ah, y esto lo digo por si lo lee algún responsable de Blogia. Esta paginita va como el auténtico culo, señores, ¿funciona dos horas al día o algo así? Esta mañana me he levantado a las seis menos cuarto, me he duchado, me he vestido y he salido hacia el metro, a las seis en punto para coger, supongo, uno de los primeros trenes de la mañana, una hora a la que es frecuente el paso de convoyes que no paran, de esos que van como buscando la estación desde la que comenzar la jornada de trabajo. A las seis y cuarto estaba ya en mi conocido andén nueve de Plaza de Castilla esperando al autobús de “y media”. Ha llegado, lleno de gente, ha “descargado” su humana mercancía y se ha dispuesto a avanzar hasta donde la cola comenzaba. El conductor ha pedido ayuda a un compañero porque se ha visto con problemas para hacer andar el vehículo, no sé qué sucedía pero cualquiera con dos ojos de frente y menos de cincuenta dioptrías podía deducir fácilmente que algo pasaba en el vehículo. El caso es que el autobús ha salido finalmente puntual a las seis y media. Tras seis años cogiendo diariamente los autobuses de Inter-Bus para ir al trabajo el hecho de que uno de estos grandes bichos verdes salga puntual ya es algo digno de valorar así que me di por satisfecho. Sin embargo, un grupo de gárrulos y gárrulas (que conste que el acento se lo pone el word porque a mi pronunciar esa palabra así me parece un snobismo, uy, si yo soy un snob, ¿no?, jeje), de paletos y paletas, de estúpidos y estúpidas estaban dispuestos a montar un espectáculo de zarzuela durante todo el viaje. Gente de esta mayor, de cincuenta años para arriba, de esta gente que cuando pueden coger un poco de protagonismo aprovechan el momento como nadie sabe. Gritando al conductor, comentando entre ellos a voz en grito sus anécdotas... recordando como “una vez” el conductor se bajó a comprar el cupón pro ciegos. Quien sabe, quizá esa anécdota se produjo cuando los cupones se esculpían en piedra pero el cascarrabias que lo recordaba tendría igualmente grabada en piedra la anécdota para recordarla en cuanto tuviera la más mínima oportunidad. Y hoy parece que lo era, toda la parte delantera del autobús gritando e, incluso, recriminando que el conductor hablara cuando está prohibido (lo que, en teoría, está prohibido es “hablar al conductor”). Una mujer gritó: “nos lleváis como borregos”. Y un pequeñito obrero de gafas que iba sentado a mi lado musitó entre dientes: “es que es lo que parecéis”. Efectivamente, muchos nos hemos sentido esta mañana ofendidos, agredidos en nuestra salud psicológica con este espectáculo bochornoso de paletismo, cutrez, mala educación, griterío y barbarismo. Uno de los hombres gritones ha llegado a decir: “hombre, por lo menos poner un ojo morado libera adrenalina”. Todavía estoy sorprendido de que haya conseguido pronunciar esa palabra. Besotes mil, a ver si me relajo con el trabajo (nunca pensé que diría esto). Hay pocas cosas que me asusten más que las llamadas a medianoche. No sé, supongo que serán traumillas del pasado pero es una cosa que me acojona enormemente. Cuando estoy durmiendo presupongo que todo el mundo también lo está y que las personas que me podrían llamar solo lo harían si pasa algo grave. Anoche mi compañero de piso y yo estuvimos enredando con el teléfono porque lo cambiamos. Pasamos de un Solac cutre mío del año catapum a un Domo Mensajes de Telefónica, sin manos libres pero con mucho glamour que tenía en propiedad mi argentino compi. La cosa, que estuvimos un rato con el teléfono mirando el contestador y esas cosas. Pero parece que el Domo tiene vida propia porque a las once de la noche, cinco minutos después de irme a la cama, el teléfono comenzó a sonar, me levanté pero llegué tarde y ya habían colgado. Como no tenemos el servicio de identificación de llamadas (ya lo he contratado, supuestamente gratuito como el contestador, según reza telefónicaonline.com) pues no pude enterarme de quién había llamado.Bueno, pues eso. Me fui a la cama a las once en plan convento y a eso de las dos y media, en pleno estado de sueño, no sé si profundo, mis oídos sintieron el tremebundo timbre del Domo. Una llamada a medianoche, qué miedaco, vamos, ni el coco, ni los monstruos más terribles, nada como que el teléfono suene de madrugada para cagarse de miedo. Me levanté, salí al pasillo y, de nuevo, llegué tarde, no llegué a tiempo de coger el teléfono para ver quién co... llamaba. Ahora ya tengo el servicio de identificación de llamadas así que espero descubrir quien llama si es que vuelven a llamar. Tengo que comprobar que no es el contestador porque cuando tienes mensajes y no los escuchas hay una hora al día en que el contestador te llama solo y te dice: OSTIAS, QUE TIENES MENSAJES, COÑO!!!!, pero con un lenguaje más educado. P.D. no lo pensaba confesar pero lo haré. Minutos después de la llamada y ante mi imposibilidad para dormir me levanté y dejé el auricular descolgado. A mi una de las cosas que más me gustan es el diseño en general, aunque el diseño de carátulas de discos es uno de los que más me gustan. Me encanta descubrir nuevas carátulas de los artistas que me gustan y disfrutar con las fotografías, las tipografías, la colocación de los elementos que conforman la imagen principal... en este caso destaco la carátula del recopilatorio de Alanis que esta semana ha salido a la venta, una carátula preciosa con una combinación de colores que me encanta. Pues eso, que mola Si en su día fueron los pitufos makineros los que revolucionaron el panorama musical español (¿cuántas veces se ha usado esta frase?) ahora le tocaba el turno al personaje éste deforme y, para mí, algo repelente llamadao Sin Chan. Resulta que va y sacan un disco con versiones de canciones de moda pero cantadas por el enano este, o lo que es lo mismo, por la actriz/actor, aunque creo que es lo primero, que dobla al muñequito oriental. ¿Qué pensará una artista de esas de noquieroserfamosaaunquenosiendofamosanomecomounarosca como Bebe cuando sepa que su tema Malo va ser versionado por este pequeñajo? O los somosupergayfriendlyaunquenosotrosdegaysnada OBK cuando descubran que Lucifer ya no suena con sus voces?. Pude ser un auténtico drama para estos artistas, quienes no creo que tengan los derechos sobre sus composiciones porque si no muy suculento tendría que ser el trato económico para que accedieran a esto. Todo será cuestión de comprobar si las versiones son con la letra íntegra como en la versión original o se hace algún cambio, como los Pitufos Makineros que por lo menos se “curraron” unos cambios con su famoso verbo pitufar. Ya veremos como reacciona la señora Afyve, aunque con lo impredecible que es nos esperamos cualquier cosa o sorpresa en las listas, y ahí están antecedentes como la batuka o eurojunior para comprobarlo. Besotes mil, todos pa vosostros y ninguno para el pequeño Chan Sé que no soy el más indicado para hablar de telefonía porque creo que por aquí hay gente que sabe más del tema que yo pero bueno, la cosa en este mundo es hablar, ¿no? Pues allá vamos. Que bueno, ahora ha salido una noticia de unos vecinos de no sé donde que en su zona de chalets han pillado a uno de ellos intentando colocar una antena de telefonía móvil en su jardín. Los periodistas de mi santa casa sacaron en dicha noticia una página web en la que se pueden ver “disfraces” para antenas de telefonía móvil aunque claro, en una empresa en la que la cantidad de anuncios de operadoras es astronómica pues no van a decir que se disfrazan las antenas para evitar que la gente tenga suspicacias con el tema de los cánceres y esas cosas. Dicen que es para hacer más bonito el paisaje,je,je,je...Yo ya sabía que las antenas se camuflaban en chimeneas antiguas y cosas así pero lo de la palmera es que riza el rizo. Una turista alemana salía declarando: sí, era una antena disfrazada de palmera. Qué mona, la antena, disfrazada de palmera. Besotes mil P.D. sí, se nota que estamos a viernes Aquí estamos, de lunes ya. Cuando te quieres dar cuenta, estás en viernes, pestañeas y de repente el despertador suena a las seis menos cuarto de la mañana y vuelve a ser lunes. Además comienzo mi mini maratón laboral, trabajaré de lunes a jueves y después de sábado a miércoles, sí, todo esto se salta el convenio de mi santa casa pero es lo que tiene el convenio, que se salta o no según convenga. Lo más destacado de este fin de semana fue el concierto de Operación Triunfo 4 al que asistí el sábado con ace y jotas. Estuvo bien, un concierto correcto con excesiva presencia de Sergio Rivero que, aunque sea el ganador, es más soso que un día sin pan y muy aburrido. Pero lo dicho, que fue casi el protagonista de la noche mientras que la glamourosa Edurne no cantó demasiado. Es cierto que no es que cante demasiado en ningún contexto, vamos, que no es de las mejores voces, pero es la mejor presencia y no hizo mucho acto de la misma el sábado en el madrileño Palacio de los Deportes. Soraya cantó “su” canción más especial, la de “Te dejé marchar” de Luz Casal y la bordó nuevamente, su voz es de las que me gustan, buena, fresca y sin llegar a cansar. Me parece una de las mejores voces de la academia en toda su historia, por encima incluso de Rosa, cuyo puntito operístico y gargantil en su voz puede llegar a cansar (o por lo menos a cansarME) en ciertos momentos.El concierto, claro, no contó con canciones propias, fueron todo las versiones cantadas por ellos en los programas y nadie presentó single ni nada, aunque es lo que estaba esperando, que alguien dijera: os voy a cantar el primer single de mi primer disco por primera vez. Todo primero, todo triunfo. Sandra también cantó muy bien, y... he de decirlo así, Idaira parece que se desenvuelve mejor con su voz y con los afines cuando no tiene la presión del jurado detrás comiéndole la cabeza.En cuanto a ellos, lo dicho, Sergio muy pesado, Víctor muy bien y Guille Martín y Fran Dieli guapísimos ambos dos, aunque me quedo con la picardía del valenciano y su cara de loquito. Sobre el ambiente, pues mucha chavalería, mucho niño y niña y fans histéricas, entre ellas una sorprendente pivot de baloncesto gigantesca que cuando pegaba saltos me hacía ver sólo el 50 por ciento de la actuación. Besotes mil Caminaba yo por la muy elitista Príncipe de Vergara casi a la altura de Colombia, cerca de mi casa, cuando me crucé con tres señoras formato Golden Girls en animada charla: “pues sí, los maricones...”. He de confesar que mi vena militante, cada vez más apagada, se avivó un poco, invertí (jeje) mi sentido de la marcha y caminé detrás de ellas con mi oreja al más puro estilo Dumbo. Las mujeres continuaban: pues sí, la (aquí poner Puri, Mari o cualquier nombre por el estilo) tiene unos (maricones) en su piso y oye, que son muy limpios... y se lo pasan muy bien... Me gustó el resumen a todo un conjunto de gente: muy limpios y se lo pasan muy bien. Lo de pasárselo bien, señora, pues a ratos y lo de muy limpio, me dieron ganas de hacerles un tour por mi habitación. La escena me recordó a una de las mejores secuencias de Aquí no hay quien viva, creo que era de la primera temporada, cuando Mauri y Fernando hacen una fiesta en su casa y cada vecino les interroga por un tópico: quién es la mujer, quien plancha, miralos qué monos en la cama... Cierto es que hay tópicos y cierto es que muchos se cumplen, sobre todo en los sectores más visibles del extrañamente llamado “mundo gay”, pero de ahí a lo de: son muy limpios y se lo pasan bien. Qué monas las señoras. Aunque claro, quizá sólo se referían a esos inquilinos y no a la globalidad del “colectivo” pero me da a mí que no. Besotes mil Pues sí, la Iglesia veta a los homosexuales en el sacerdocio. Dios Mío, nunca mejor, dicho, estos señores tienen unos asesores de marketing que, vamos,... lo iba a comparar con algo pero no se me ocurre ninguna "marca" que se venda tan mal. Voy a recurrir a los teletipos para comentar algunos puntillos: "A la luz de esas enseñanzas, se retiene necesario afirmar que la Iglesia, en el más profundo respeto de esas personas, no puede admitir al seminario y a las Ordenes Sagradas a aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas y apoyan la llamada cultura gay". ¿Profundamente radicadas?¿Qué quiere decir?¿se referirá sólo a los "activos"? jeje... no lo sé. Sigamos con más perlas típicas vaticanas: "el texto recuerda que son considerados "desordenadas" y que esas personas tienen que ser acogidas con respeto y delicadeza y no ser objeto de "injusta discriminación". Magnífica contradicción: estos maricones de mierda, que degeneración de la naturaleza, si por nosotros fuera los matábamos a todos y así nos libramos de esa escoria... pero eso sí, tratémoslos con misericordia y sin discriminación. Les odiamos pero, oye, que les queremos mucho, ¿eh?. Otra perla: "el sólo deseo de ser sacerdote "no es suficiente" y que "no existe un derecho a recibir la Ordenación". En la Iglesia están, en lo que a vocaciones se refiere, como para andarse con tonterías, cuando es al contrario, deberían promocionarla, no sé, dos cilicios al precio de uno si te haces sacerdote o cosas así. Ay Dios mío, lo dicho, que así me gusta, que sean sinceros y sigan sin sorprendernos, vendiendo una imagen del mundo igualita a la de la sociedad, idéntica, idéntica. Y la Iglesia nos recuerda: "la vocación es un don de la gracia divina", sí, hija, sí, huy, divina de la muerte. Besotes mil P.D: Y sí, lo sé, la Iglesia puede hacer lo que le de la gana, por supuesto que sí, que no se preocupe por ello que los cristianos también lo hacen,... lo que les dé la gana, me refiero. Enya descansaba cómodamente en uno de sus sillones favoritos. Simplemente era una pequeña pausa en su arduo trabajo. En lo que iba de año había realizado ya cinco de sus exóticos viajes, parajes extraños, lugares remotos en los que encontraba la inspiración. En el mejor de los casos para una canción entera y, lo más habitual, para estrofas sueltas, puentes o estribillos con los que componer alguna de sus piezas. Tenía ya once canciones y estaba a punto de concluir la última. Habían pasado ya cuatro años desde su último disco y la compositora y cantante irlandesa pensaba en el siguiente mientras degustaba una infusión de hierbas traídas especialmente para ella desde un lejanísmo y secreto lugar. Se le resistía la conclusión de la última de sus piezas y empezaba a desesperarse, quería terminar la canción con cuidado, poco a poco, pensando en cada uno de los arreglos, en cada uno de los tonos que usaría para multiplicar su voz. El ama de llaves entró en la amplia sala y atravesó la estancia entre las volutas de humo provocadas por la vengala de incienso que, lentamente, se consumía. -¿Señora? -¿Sí? -Está aquí Michael Smith, de Warner Music. -Sí, que pase. Envuelta en velos rojos, Enya se levantó de su sillón y recibió con los brazos abiertos a Michael, que, conociendo los gustos de su íntima amiga se había descalzado previamente para no deteriorar la alfombra persa que forraba los suelos. Ante el regocijo del productor, la compositora le comentó que ya tenía once canciones preparadas para ser grabadas. "Tranquila, no te precipites, sabes que tienes todo el tiempo que quieras para entregarnos las piezas de las que dispongas". Tres horas después Michael abandonaba el castillo de Enya tras aconsejar a su amiga que se dejara una melena larga pensando ya en las fotografías de la carátula de su próximo disco. Era invierno y preferían además esperar al próximo otoño para que la voz de la irlandesa de oro mostrara todos sus matices y pisara todos los escalones de las siete notas musicales. Enya se dejó caer en su sofá y, entre ensoñaciones murmuró: Tibet. ------------------- Eithne estaba en la cocina tomándose una Coca Cola. Sabía que no debía abusar de ella porque estaba engordando y sus vaqueros ya no le sentaban como antes, es más, su cintura sufría la presión de la tela y los gases no le dejaban respirar en paz. El teléfono de la pared sonó con su atronador ruido electrónico: -¿Sí? -Hola, mira, quería hablar con Enya -Si soy yo, ¿quién es? -Soy Michael Smith -¿Quién? -Michael Smith, de Warner Music -Ah, dime -Oye, mira, que es que llevamos ya cuatro años sin disco -¿Cuatro años ya? Joder, cómo pasa el tiempo -Pues sí, así que... -¿Qué? -Joder, maja, que ya es hora. Oye, ¿me puedes mandar unas canciones? El rostro de Eithne lo decía todo. La pereza le invadió y preguntó a Michael que cuantas quería. El productor le respondió que con doce iría bien: tres en plan marcha militar, cuatro baladas y cinco en lenguaje inventado, unas canciones que la mundialmente conocida como Enya grababa de cinco en cinco los domingos de resaca con la ayuda de su ordenador en su dormitorio. Enya acudió presurosa a su PC, lo encendió, eliminó las alertas de virus y abrió en "Mis documentos-mí música" la carpeta: Biblioteca. Arrastró el ratón sobre doce canciones, pulsó ctrl.-c e inmediatamente pulsó ctrl.-v sobre su cuenta de Hotmail. Velozmente recuperó el teléfono: -Ya está, Robert -Michael -Pues eso, Michael, que ya te las he enviado. Oye, ¿y las fotos? -Tranquila, tiramos de archivo. Pues sí, aquí estoy, de nuevo, otra vez, una vez más, la suerte es así, la rotación es lo que tiene, la vida es lo que tiene... de turno marrón, vamos, ese turno inventado al margen de lo que el convenio colectivo marque, haciendo la semana de sábado a miércoles, y eso que ésta ya trabajé de lunes a jueves pero bueno, es igual, no pasa nada. Y esta noche pues supongo que a casita cuando salga porque parte de mi familia madrileña está fuera y otra parte tiene planes así que me iré a tumbarme un rato en el sofá o a lo mejor me busco algún planito con familia "más lejana", jeje,... ya veré lo que me inspira la tarde. Por ahora la susodicha, la tarde, me refiero, no me inspira demasiado, no hay mucha información y en cuanto a la liga, apasionante liga, increíble liga, maravillosisisisima liga no empieza hasta la noche, vamos, que a eso le sumamos que la tarde está super aburridita en lo que a información general se refiere. Hoy he traído un regalito a mis secciones favoritas, que son, basicamente, 303, teletexto y la página web, un regalo que suelo hacer todos los años a la gente que quiero, y a la que no quiero tanto también, jejeje. Un calendario de adviento. Este año tocaba el de Plus supermercados, sí, la marca esa de los simpáticos chiqui precios. Costaba menos de 50 céntimos así que supongo que las chocolatinas serán venenosas o algo así. Ya le les he dicho: os lo adviento (jeje, qué tonto soy), no se puede comer antes de diciembre, que si no da mala suerte. Qué tontería. Besotes mil desde mi marroncete turno Tenía algo de lo que escribir hoy, lo juro, iba a escribir de algo pero no recuerdo de qué. Recuerdo una anécdota del fin de semana pero no era eso. Sí, el fin de semana estaba en el metro de Madrid en la línea roja, en el anden esperando al tren, vamos, lo típico de estar en un anden. De uno de los pasillos salió corriendo un chico huyendo de algo o de alguien, y ni corto ni perezoso se lanzó a las vías, se lanzó de buenas maneras, no pa matarse sino con estilo (yo me hubiera matao). Salió corriendo hacia el túnel, lo que me recordó una leyenda urbana que cuenta la gente del metro de cómo, en noches misteriosas, guardias jurados han visto a gente pequeñita, no enanos, sino gente con físico normal pero a escala, corriendo hacia el interior de los túneles. Pero no, éste era un chico normal y corriente corriendo hacia el interior del túnel, iba por la vía de enfrente cuando de repente empezaron a verse los focos del tren de dicho carril que estaba a punto de girar en la curva de entrada a la estación. El chico, presuroso, se estampó a sí mismo contra la pared del túnel y el tren pasó rozándole, bueno, lo de rozándole lo pongo yo porque claro, desde mi perspectiva no se veía. Varios de los pasajeros en el anden miraban curiosos mientras la otra mitad se volvió de espaldas por si acaso, pa no ver sangre. A mí me poseyó el espíritu de una abuela cualquiera y de mi boca salieron las siguientes palabras: "ay, por favor", sí, con ese tono que estáis pensando. Yo es que soy así de expresivo, qué le voy a hacer. Movimiento de algún guardia jurado que otro, el otro tren frenando para hablar con el maquinista del tren que ya estaba en la estación y como si fuera un truco de magia, los dos trenes se van de la estación y el chico, había desaparecido. Claro, que yo no me quedé en el anden sino que me fui en el tren así que no sé si en la estación los seguratas procederían a su detención. A ver si me acuerdo de lo que quería escribir.... Besotes mil Ya puede uno llegar al curro sin ganas, taciturno, doliéndole sin saber porque todo el cuerpo (quizá sea por abandonar el gimnasio tras un año de cuasi regularidad), que de repente todo cambia, por lo menos por unos momentos, cuando descubre que en la mesa de al lado del comedor se encuentra también comiendo un pedazo gavilán. Ay, señor Brown Sinceramente no lo sé. Y me refiero al dinero, al sueldete, que desaperece como por arte de magia al segundo o tercer día de haber cobrado. Hombre, en esto influyen dos cosas: una, que paso todos los meses religiosamente una cantidad concreta a mi cuenta de ahorro para ir formando un pequeño capital para aspirar a un más pequeño piso. Y segundo, que cada mes me siento como la prestamista calista, vamos, que tengo que apoquinar a la señora casera el importe íntegro del mes el día uno a la espera de que a mis compañeros de piso les dé la gana de ingresarme el importe correspondiente para poder respirar y que el guioncito del demonio desaparezca de mi capital bancario. Tendré que sentarme con ellos seriamente y plantearles que o el día uno me ingresan la pastita o no hay transferencia a la casera. Y ya se sabe, si no hay casera nos vamos. Además, el susodicho euro de las narices es una mierda porque, a no ser que hagamos auténtica matemática nuclear con nuestra economía, euro que se gasta euro que no vuelve, aunque sólo gastemos de él 10 céntimos. Vamos, que ya todo se podría calcular por fracciones de un euro. Una p... mierda. Pues eso, que no es ni día uno y mi cuenta ya está tiritando tras haber cobrado hace cuatro días. Tendré que replantearme muchas cosas, entre ellas mi ahorro. Besotes mil P.D. Y he de decir en mi defensa que en cuestión de caprichos ya no gasto tanto como antes. |
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