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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2004.
 Este martes, con la intención de darle un nuevo aire a mi look, por lo menos a mi look exterior, me he ido a la peluquería. En los últimos tiempos la verdad es que no ha sido una experiencia habitual en mi ya que optaba por coger la maquinilla y alaaaa, al uno, al dos... cosas así. Pero esta vez, y tras la recomendación de amigos y conocidos me he ido a una peluquería cercana a la calle Fuencarral, llamada Juan por Dios, en la zona de Chueca. Sí, con ese nombre ya se deduce que el negocio en cuestión no iba a ser un Jofer cualquiera, no, se trata de una peluquería ultra modernaaaaaaaaa (lo que se traduce en ultra precio). Y ya se sabe, a día de hoy para ser ultramoderno basta con recuperar muebles de tu casa comprados en los años 70 y estampados tipo papel pintado de las paredes de la mencionada época, vamos, elementos poppys, pero como a mi me gusta lo poppy pues encantado. Me dan ganas de coger la lámpara del dormitorio de mis padres y venderla en Madrid para decorar algun negocio similar a la peluquería. En cuanto al corte en sí pedí una cresta, o como quiera Dios, o Juan, que se llame en el argot peluquero. La chica debió verme cara de chico modoso y buenecito porque me dijo: pero sin que se note demasiada diferencia entre los lados y la cabeza, no? o algo más radical?. Pues hombre, ya que estabamos le dije: algo radical. Y dicho y hecho, la chica empezó a cortar con todo tipo de instrumentación: maquinilla, tijera, navaja... Oye, y la tía, cual pintora miraba en el espejo cada dos por tres, me situaba la cabeza frontal, lateralmente, comparaba, igualaba, cortaba, volvía a mirar, eso sí, bastante calladita, entre que yo no le daba charla y ella tampoco la provocaba pues nada. Por cierto, que mi cita era a las seis y entre el lavado y esas cosas ha empezado a cortar a las 6 y cuarto y a los cinco minutos se acerca un compañero y le dice: "ha llegado ya la chica de las seis y media" Dios mio, he pensado, ahora se pondra a correr en plan fitipaldi, pero no, afortunadamente ha seguido tomándose la labor con calma. Una cosa curiosa de las peluquerías es el "momento final", vamos, que la chica corta y corta, y durante el proceso, viéndote en el espejo pasas por momentos hiper ridículos en los que es inevitable pensar: "que no acabe aquíiii, que no acabe aquiiii, por favor!!!". Pero no, en resumen, que la chica ha hecho un buen trabajo (o el espejo me engaña) y que mañana, en el trabajo, tendré que soportar comentarios del jefe tipo: cherokeeee, ¿has pagado por eso?... y cosas así. Aguantaremos. Besotesss milll P.D. Ale, me voy a mimir Anoche viví una escena que me pareció preciosa en el Metro de Madrid. Viajaba en uno de los vagones más nuevos de la red cuando a una pequeña niña, de preciosa melena y precioso vestido, se le cayó un bote cargado de cuentas de collar de múltiples colores. Las pequeñas canicas rodaban por todo el vagón mientras la niña corría divertida detrás recogiendo las que podía ayudada por sus hermanos. Lo dicho, gominolas en la retina. "Destapo la caja de los truenos... ...y salen truenos Cierro la caja de los truenos ... miro ... toco ... río ... miro ... destapo la caja de los truenos... ... y salen truenos"  Mi día no ha podido comenzar de una forma más ácida. En un estado de un 75% de consciencia, tras levantarme, ducharme, vestirme... he procedido a ponerme las lentillas. Al introducir la primera en el ojo, zassssssssssssssssssssssssssssssssssss, relampagazo de dolor, sí, por supuesto, me había olvidado de pasarlas del líquido de limpieza (agua oxigenada con nombre bonito) al líquido de aclarado (agua destilada con nombre bonito). El ojo se me ha puesto instantaneamente rojo pero ya se va aclarando. Me compraría el colirio ese Vispring que anuncian por la tele pero no quiero que se me quede el ojo tan blanco como el de un alienígena. Besotes mil  La foto es mala pero es que no doy con el punto de vista, jeje. :)  Aquí estoy, en mi mañana de domingo poniendo orden en mi cuarto. Quizá debería por empezar poniendo orden en mi mismo pero es más fácil empezar por fuera, por lo que se puede tocar, mover y colocar a placer. Y es que lo de el orden tiene un componente diabólico. Vamos, que es un rollo, porque te dedicas toda una mañana a poner orden, que consiste en situar cada cosa donde se supone que debe ir colocada para que después poco a poco, o en un momento, todo vuelva a estar desordenado de nuevo. Lo mejor de esto es que no llegas a ser consciente en ningún momento de que estas desordenando las cosas que anteriormente habías ordenado sino que simplemente usas algo, usas otra cosa, y luego otra,... y esas cosas se empiezan a acumular de nuevo en los lugares más accesibles y cómodos de tu cuarto: encima de la mesa, en una silla... y al final te vuelves a ver sumido en un momento en el caos que antes reinaba tu habitación. Bueno, voy a seguir que esto tiene pinta de no tener fin, voy por zonas, sí, mi habitación es grande. Besotes mil  Anoche empezó la sexta edición de Gran Hermano, un programa que ya telecinco tiene como de guardia y que se lo saca de la manga cada vez que quiere asegurarse audiencias, si bien no tan extremas como las del uno, sí por lo menos audiencias algo fieles. Pero lo de anoche fue ya el acabose. Puestos a manipular las cosas el programa ha optado por romper una de sus principales premisas, es decir, que entren una serie de personas que no se conocen entre ellas. Anoche montaron una especie de culebrón para introducir a la fuerza un triángulo amoroso previo al programa. Dos de los elementos del vértice, un chico de logroño y una chica no recuerdo de donde (que ya ha abandonado el concurso enojada ante la encerrona) por lo menos habían hecho el casting, pero la tercera en discordia, la que se supone que iba a joder la marrana fue buscada a posta por la producción del programa para introducirla en la casa, una cutrez, vamos. Además, lo que me saca de quicio es que nadie critica en directo al programa de una forma clara, es decir, la persona que abandonó el programa hubiera sido más coherente si hubiera criticado un poco por lo menos a la cara al programa, el no hacerlo me lleva a pensar que quiere dejarse alguna puertecita abierta en el "glamouroso" mundo de la pequeña pantalla. Lo único positivo que veo en esta edición, a priori, es un chico transexual que ha entrado. Esperemos que le dejen expresarse para que mucha gente comprenda la transexualidad aunque seguro que habrá mentes cerradas, paletas, manolas y burras que digan: "si nació tía será una tía toda su puta vida". Ay, la genitalización de la vida... Besotes mil  Hoy estoy de libranza, vamos, que esta semana trabajo el fin de semana y dos días mas, ayer y el viernes, por lo tanto tengo libres hoy, mañana y el jueves. Y no sé, me siento raro, siento como si todo el mundo girara en una tradicional monotonía diaria a mi alrededor y yo estuviera parado, detenido, como cuando en el colegio estabas enfermo. No sé a vosostros pero a mi me pasaba siempre lo mismo. Cuando faltaba a clase y luego volvía siempre tenía la sensación de haberme perdido lo mejor o lo más importante, siempre habían ocurrido las anécdotas más divertidas o siempre el profesor de matemáticas había explicado las premisas sobre las que se iban a sustentar las fórmulas matemáticas de varias posteriores semanas. Hoy estoy un poco con esa misma sensación, es lo que tiene el horario de verano con las vacaciones de la gente y es lo que tiene mi curro, que con cinco personas tengamos que cubrir 365 días al año, hay que hacer verdadero encaje de bolillos. Pero bueno, supongo que aprovecharé el día para hacer recadillos, ir al gimnasio, pedir hora con el dentista, vaguear... de todo un poco. Sí, lo sé, ahora me quejo de vicio pero me dará una pereza trabajar el finde... tremebundaaaaa Besotes mil  Este miércoles, segundo día de asueto semanal, me he dedicado a ir ordenando las fotos del verano, que pasé en el precioso pueblo soriano de mi madre, con distintas escapadas a Navarra y Segovia. Saqué un total de 1600 fotos con la cámara digital, es lo bueno de ese invento, que empiezas a disparar y no paras, vamos, te dan ganas de congelar para siempre todos los momentos. Casi, casi, se pueden hacer dibujos animados con las multiples fotografías que he tomado. Ahora llega el momento mas complicado, voy a revelar algunas para mi álbum para lo que tendré que seleccionar. Seguro que más de una se queda fuera de esa selección pero por ahora la cosa está demasiado carita como para ir cogiendo fotos a tutipleniii. Es lo que se podría llamar pellizcar el pasado, quedarse sólo con distintos momentos que pueden ser más divetidos, representativos, emotivos... de lo que se vivió en el verano. Para que los del pueblo también tengan que seleccionar he optado por enviarles todas las fotos en un cd, las 1600 y que elijan a placer. Pues eso, una mañana fotográfica. Por cierto, el de la foto, al lado del menda, es Jorge, un primo lejano pero un amigo muy cercano, una de esas personas maravillosas que te reconcilian con el mundo. Besotes mil  Si, esto va a acabar pareciendo un blog de crítica televisiva, no pretendo que suceda pero como estamos en pleno comienzo de temporada de las televisiones pues la verdad es que se da l situación propicia para ello. Anoche estuve viendo la nueva serie de Telecino, Los 80. Bien, me gustó, aunque mi amiga Esti me advirtió que le habían comentado que el primer capítulo era bastante mejor que el resto. Pues bien, esta primera entrega basó su trama, de forma practicamente íntegra en el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981 y presenta, de forma más leve, las relaciones emocionales, sentimentales que unen al resto de los personajes. Será interesante ver cómo desarrollan las diferentes tramas y relaciones de los personajes enlos próximos episodios si no se basan tanto en noticias para cubrir la trama El capítulo, dirigido por Fernando Colomo, me gustó, aunque sinceramnete, veo a Jose Coronado y no se, no me creo que sean los 80, y hubo un aspecto que no me convenció, las referencias temporales estaban demasiado metidas con calzador, comentarios sobre las noticias del corazón de la época, anuncios antiguos, estaban como demasiado colocados, demasiado: fíjate como nos lo hemos currado con estas referencias temporales. No se si los próximos capítulos se basarán en nuevos hechos noticiosos de los 80 (en España, al margen del Golpe de Estado no recuerdo demasiados hechos más en los 80. Ahora me tacharán de inculto). Pero como vayan al ritmo cronológico del primer capítulo nos pueden dar las uvas y "Cuéntame" acabará alcanzándolo, jeje. Y no sé, hecho en falta más elementos poppys en la serie, sinceramente, algún papel pintado chillón o cosas así. Por cierto, siempre es de agradecer la presencia de Felix Gómez (maravilla de chico) en la serie, que junto a la otra chica protagonista, en las escenas de la discoteca, me hicieron rememorar las locas tramas de Al salir de clase. Aquello parecía el CBC, :). Besotes mil  Sí, esta semana me siento como si fuera al revés del resto del mundo. Llega el fin de semana y me toca trabajar hoy, sábado y domingo. Y lo peor es que el domingo hay liga y la tengo que cubrir, nooooo, con lo que odio el fútbol. Es un horror, hay que estar redactando crónicas de cada uno de los partidos y finalmente hacer un resumen de lo sucedido en la jornada, quien sube, quien baja, quien lo ha hecho mejor, quien ha sorprendido... Joer, lo siento, sí, se que puede sonar a que se cumplen los estereotipos gays, pero el fútbol no me gusta nada de nada, no lo entiendo, no puedo con él, ni jugarlo en real, ni en videojuegos, ni verlo por televisión, ni verlo en vivo,... nada, pero ni siquiera los de la selección española, me aburre soberanamente. No sé ni lo que es un fuera de juego, vamos, que no podría protagonizar un anuncio de cerveza. Ay, soy lo peor  Esta mañana le he visto, ha acudido al informativo matinal y he ido a verle a la puerta, ha sido como una aparición, alto, guapo, bien peinado, grande,... no sé, tiene cierta cara de bruto, pero me pone, sinceramente, me pone. Me podría haber mirado, podriamos haber intercambiado un gesto, pero nada, evidentemente, ha pasado de largo porque esto no es una de sus películas sino la cruda realidad. Pero de verdad, hoy estaba especialmente radiante. Ay, Javier Bardem, adentro, adentro.  Sí, este sábado me tocaba currar y aquí estoy, dandole a la tecla y comenzando la jornada que espero sea rauda y tranquila. Y pensando pensando me he acordado de un anuncio que me hace mucha gracia y que han vuelto a reponer en televisión. Es el spot ese en el que anuncian los DVD's con los episodios de Heidi y Marco. Para el que no lo haya visto es más o menos así: vemos a unos niños con tremenda cara de preocupación viendo la televisión, están sentados y en sus rostros se reflejan las luces parpadeantes de lo que suponemos una violentisima escena de una película. De repente los rostros de los niños cambian cuando una voz exclama: Basta de violencia, vuelven Heidi y Marco. Y es aquí cuando me descojono: ¿Basta de violencia?, jeje, Heidi, la historia de una niña que vive sola con el abuelo, sin padres, que es arrancada de su hogar y llevada a una casa en otro lugar con una institutriz bastante cabrona que le cambia el nombre y una amiga paralítica bastante sosa. Marco, un niño cuya madre se ha ido, no recuerdo muy bien porque, y el pobre solo y triste, con la simple compañía de un mono (sin ballesta) se recorre el mundo buscándola. Y cuando la encuentra, mecagüenlaputa, la pobre encima está enferma, joer. Y luego se atreven a decir basta de violencia, sí, será física, porque moralmente las dos series te dejan hecho una pena. Ay, esto de trabajar en fin de semana. Besotes sabatinos  A día de hoy me siento en un laberinto, no sé salir, no se qué hacer, no sé nada. Espero salir porque este laberinto me harta.  Me encanta, los jefes, esos curiosos seres capaces de hacer lo que les plazca con gran parte de tu vida sin importarles absolutamente nada, vendiéndote como oportunidades propuestas en las que ni ellos mismos creen y que sólo les sirve para ahorrarse marrones de cara a sus respectivos superiores. Sí, mi jefe me ha comunicado que me cambian de un puesto a otro en el que, en principio, voy a tener que trabajar, siempre, de turno de tarde, de 4 de la tarde a 12 de la noche, un turno real y totalmente asocial. Pero eso a mi jefe le da igual, le importa tres pepinos lo que yo pueda necesitar estar con la gente, con mis amigos, de los que a lo mejor tengo excesiva dependencia o de mis compañeros de piso que me relajan con su compañía y charla, no, eso a mi jefe le da igual porque el trabajo "no es un colegio y no somos funcionarios", curioso que diga eso ya que paso a un departamento en el que el turno de mañana es imposible porque una de las que lo ocupan es madre (y no precisamente de un bebé) y la otra no puede cambiar de turno porque es, al parecer, una cláusula obligatoria de su reincorporación al trabajo mientras se tramita el recurso que presentó a su despido el pasado año en el traumático ERE que sufrió mi empresa. Luego tuve que vivir un patético mini enfrentamiento entre mis dos superiores por una deuda que tiene mi jefe más inmediato conmigo. Efectivamente el superior no había sido informado de dicha deuda por lo que se cabreó y llegó a cuestionarse que era mucho lo que me iban a pagar por las locuciones realizadas hace ya más de 2 años. Para mear y no echar gota. Ah, mi laberinto bien, gracias. Sigo por sus pasillos. Un besote enorme, enorme para todos (menos para los jefes, jeje)  Pongo este articulillo superficial y sencillo para que el de los jefes baje un poco ya en el blog y acabe desapareciendo (fuera los jefes, jeje). Y quería hablar de Xavi, no por nada en especial, sino porque ayer lo ví en Ikea. Iba acompañado, él, se entiende, como era de imaginar, por Jordi González. Sinceramente no sé si serán pareja, pero joer, en verano, cuando los ví, ya supuse, estos dos están liados. Joer. Xavi me pareció, desde el primer día que vi TNT, un chico guapísimo, con una de esas sonrisas que te acarician el alma, de verdad, una belleza encantadora. No sé cómo será como persona pero la televisión te permite poner a la gente el carácter que más te conviene o que más les pegue, aunque luego la realidad lo desmienta. Ay Xavi, quien te pillara.  Si algo bueno va a tener mi nuevo e impuesto turno de tarde será que me evitaré los madrugones. Esta semana estoy de turno de mañana (la locura de las vacaciones, con 5 personas que tenemos que cubrir 365 días al año) así que me veo obligado a levantarme a las 6 de la mañana. Es horrible, además, porque para mí es imposible meterme en la cama antes de las doce de la noche, me sentiría como enfermo si me voy a la cama cuando todavía no hemos cambiado de día, no se, una costumbre. Y después, con suerte, me duermo enseguida y ala, al minuto de dormirte suena el despertador, en mi caso suenan dos por la paranoia de que alguno de ellos falle. Los dos tienen un pitido insufrible, de esos que te despiertas aunque no quieras, no pueden pasar desapercibidos ni de milagro y se te clavan en la cabeza sin compasión. Además, supongo que lo habreis notado, estos días hace ya más frío y yo, como si nada, sigo durmiendo en plan verano, como Dios me trajo al mundo aunque me estoy planteando que ya es hora de poner algo más de ropa, o sobre mi cama o sobre mi cuerpo porque si no, el madrugón se vuelve aún más agónico. Y eso que el hecho del dolor de madrugar, a pesar del sueño que puedas tener a lo largo del día, se reduce a 15, 20 minutos agónicos, por lo menos en mi caso. Son los momentos que van desde el horrible pitido del despertador hasta que ya estás duchado y desayunando, porque llegados a ese punto ya como que no te vas a dormir y no te queda más remedio que moverte. Ay, que sueño tengo, soy Mister Legaña. Besotes mil  Hoy me apetece comentar una cuestión que siempre me ha parecido curiosa. No sé, en ámbitos de transporte público como metro o autobús siempre me han sorprendido(desde mi punto de vista y desde mi forma de ser, claro) esas personas que llevan auriculares con una música inequivocamente ritmica e intensa, que trasciende los pequeños cascos e invade el vagón o el autobús, pero que van totalmente quietas, sentadas o de pie pero sin mostrar con ninguna parte de su cuerpo el ritmo de la música o las sensaciones que esta les hace sentir. Hombre, yo no digo que vayan cantando a voz en grito pero en mi caso, cuando llevo música en el metro o el autobús no puedo evitar seguir el ritmillo con el pie, con la cabeza, con las manos, no se... la música me lo pide, los ritmos que suenan obligan a mi cuerpo a responderles. Alguna vez he intentado estar quieto mientras suena la música y no sé, me parece imposible, una tortura dejar escapar las notas musicales sin responder. Hay veces incluso que, según que pieza suene, he acelerado mi paso o he frenado para encajar mejor lo que mis ojos me transmiten con el ritmo de la música que suena. Hacer la prueba, si os gusta, claro, con el corte 5 de la banda sonora de Amelie. Imposible quedarse impasible ante melodías tan maravillosas como esas. Anoche, sin ir más lejos, volviendo del dentista Joe Cocker me cantó al oido su versión de "Summer in the city", memorable. Besotes mil  Hace unos días envié diez cartas a diez personas del pueblo de mi madre con unos cd's con las fotos del verano. Pasaron diez días y no había llegado ninguna de las cartas, había perdido ya la esperanza y el pasado jueves me encontré en mi buzón un comunicado de correos en el que se me comunicaba que en la oficina de Cibeles (donde habiá depositado los sobres)había varios envios mios con mi nombre como remitente que tenían "insuficiencia de franqueo", Dios mío, suena totalmente a enfermedad. ¿Qué te ha dicho el médico? que tengo insuficiencia de franqueo. Pero bueno, a lo que iba, tuve que acudir ayer por la tarde a la oficina de Cibeles a arreglar el desagisado, me ponía puerta K,sí, hay puertas en dicha oficina casi para cubrir todo el abecedario, en la puerta K no había ni atención al público ni nada que se le pareciera así que me dirigí a información y ahí cogieron mi papel de aviso y fueron en busca de mis sobres. Y nada, me los trajeron, los llevé a una de las ventanillas y la tía me dice: claro, es que necesitan más franqueo porque estos sobres no están normalizados. DIOS MIO, no sabía que el mundo de la normalización había llegado a los sobres también, je, je. Tampoco es que fueran raros, simplemente eran fucsias chillón y de forma cuadrada. La chica me explicó que como no entraban bien en las máquinas transportadoras pues alguno de los funcionarios tenía que mover el cuerpo para que la carta fuese matasellada. Por cierto, espero que con el golpe de matasellos no me rompan los cd's, porque si no ya me veo a mis primos abriendo los sobres y encontrandose una lluvia de purpurina plastificada. Ay, dios mío, nunca me lo hubiera imaginado, los sobres que me da por comprar va y no están normalizados. Pues nada, haremos militancia para la normalización de mis sobres fucsias y cuadrados. Besotes mil  Estos días estoy en Logroño, he venido a apurar mis vacaciones y a pasar las fiestas de San Mateo en casa, sinceramente, a falta de un plan mejor. Ayer estuve en el polideportivo de mi colegio de toda la vida, de los Maristas. Los religiosos ceden (ceden con el idioma del dinero de por medio, claro) su polideportivo para instalar durante las fiestas un mercadillo de esos que, a pesar de llamarse cosas como "artesanía del mundo" o titulos rimbombantes por el estilo, tienen elementos tan variados como bayetas que no se queman o sartenes que no se pegan. Fue entrar en el polideportivo y un torrente de sensaciones me invadió, no sé, fue revivir un poco las sensaciones de la infancia, esas tardes de invierno, calurosas en la hora de gimnasia, corriendo, subiendo por las espalderas, botando torpemente el balón de baloncesto, escaqueandome para no tener que jugar al fútbol o charlando en las gradas con aquellos compañeros a los que, como a mi, la hora de gimnasia les parecía un poco absurda, aunque, la verdad, viéndolo con perspectiva, no estaba mal educar el cuerpo un poco, aunque los profesores de aquella época no sabían hacerlo demasiado bien. La verdad, las horas de gimnasia fueron un tanto absurdas y en algunos momentos torturadoras para mi, esos momentos en los que los cinco o seis elegidos de clase seleccionaban a aquellos compañeros que iban a formar parte de sus equipos y evidentemente, yo y dos o tres compañeros más eramos los últimos en ser elegidos. No sé, son experiencias que te dejan marcado en los años posteriores en ciertos aspectos. También recuerdo como entrañables esos momentos descubrimiento, no sé, ese extraño e inexplicable cosquilleo que sentía cuando veía a algunos de mis compañeros en los vestuarios, ya digo, recuerdos que ayer afloraron. Ver esas paredes, esos techos viejos, sin arreglar que han observado con el paso de los años como ibamos creciendo, esos pasillos, esas puertas que encerraban tantas ilusiones, algunas cumplidas, otras en camino y otras que quizá quedarán encerradas para siempre. Ay, el otoño, que me vuelve tonto, y mi colegio, que me remueve el recuerdo con ligeras caricias al lagrimal. Besotes  Si, me siento como la leche semi desnadata, ni chicha ni limoná, he hecho el famoso test y el resultado ha sido que soy un 52 por ciento metrosexual, y como decía la foto del resultado soy semi metrosexual. Jo, ni una cosa ni la otra, se podría interpretar como que soy yo mismo, no sé, por decir algo que me anime, jeje... Aunque quizá como ya se ha apuntado en el foro del tonelo sea mi pésimo nivel de inglés lo que me ha llevado a este resultado soso y sin sabor. ¿Que qué quería que me hubiera salido? pues no lo tengo muy claro pero por lo menos algo más definitorio. Eso sí, por lo que he creido deducir había mucha pregunta de cocina y yo de eso pues como que no controlo así que claro, nada por ese lado. Por el lado cosmético sí me han subido puntos, lo del exfoliante sí me va, la verdad es que se lo recomiendo a todo el mundo porque se te queda la cara limpita limpita. Y lo de la plancha pues también, a mi lo de llevar la ropa arrugada me pone algo nervioso, la verdad. Quizá la primera pregunta del test debería haber sido la de "¿Eres gay?", jeje, puntos para el carnet. Un 52%!!!!! QUE VERGÜENZA!!!!! I AM 29% GRUNGE!  What's this? The longest I've been without a shower is three days? Not even close, man. I should go sit out in the rain for a week. Tampoco soy un grunge, Dios mío, a este paso me va a entrar una crisis de personalidad. ¿Sabeis? creo que voy a elaborar un test como estos que se llame ¿Eres un Joserra? Aunque a lo mejor no saco ni un 20 %!!! Voy a pensarme las preguntas.  En la noche de este miércoles me he vuelto a enemistar conmigo mismo, con mi forma de ser, de sentir, de pensar, de amar. Y le he propuesto a mi madre ir juntos a ver los fuegos artificiales de turno, en Logroño estamos en fiestas, las de San Mateo y todas las noches hay espectáculo de fuegos artificiales junto al Ebro. Y la verdad, los fuegos me han reconciliado momentaneamente (sé que momentáneamente) conmigo mismo, no sé, me han encantado, me ha parecido un espectáculo maravilloso con la típica traca final en la que rosetones de todos los colores aparecen por todas partes en el cielo iluminando las caras de las miles de personas que se arremolinaban en las riberas del río para contemplar las chispas de colores. En esta vida tan complicada (si, nosotros mismos la hacemos complicada, pero si la hacemos complicada entonces ya es complicada, ¿no?) siempre me han encantado las cosas que sólo sirven para hacer bonito y los fuegos artificiales, un espectáculo creado para crear belleza con su propia destrucción, jugando con las explosiones, las chispas... Y lo dicho, me encantan las cosas cuya creación tiene el único fin de hacer bonito. Por supuesto el espectáculo pirotécnico que me ha reconciliado un poco con Joserra era de origen valenciano, los grandes expertos en el arte del fuego artificial. Besotes para el mundo  Confieso que antes me gustaban más los programas de corazón y cotilleo. Ahora cuando los veo lo hago en plan salvapantallas, porque no hay otra cosa y no me apetece pensar demasiado. Bueno, al grano que me enrollo como las persianas. Estos días me han parecido muy curiosas las "robadas" imágenes nocturnas de Calista Flockhart (¿Se escribe así?) y Harrison Ford de pelea de enamorados por las calles de Barcelona. Tiene que ser super curioso pasear tranquilamente por Barcelona y cruzarte de repente con Ally McBeal e Indiana Jones de morros por la acera. Sí, lo sé, soy muy mitómano para estas cosas, sé que los famosos son personas normales (algunos) como todo el resto de los mortales pero no me negaréis que no es curioso. En las imágenes iban los dos tan tranquilos, enfadados pero tranquilos, ellos solos, sin nadie más, sin escoltas, sin asistentes personales de esos con el pavo más subido que las propias estrellas para las que trabajan. Y sinceramente, me hubiera hecho más ilusión ver a Calista-Ally que a Harrison, petarda que es uno. Inicio aquí mi apartado de recomendaciones musicales. Hoy recomiendo la canción I Try de Frameless (de un anuncio de coches, que habla sobre las decisiones en la vida). La letra de la canción creo que también habla algo de decisiones vitales pero no la entiendo demasiado. Eso sí, la melodía y la voz son de canción de amanecer, de esas canciones para escuchar en una gran ciudad mientras el sol asoma entre los edificios, para soñar, para volar, para viajar,... para vivir.  Llevo ya unos días en Logroño, estoy apurando las vacaciones que me quedaban por gastar del verano y el martes ya voy a Madrid. Pero al pensarlo me ha entrado una duda: ¿Qué digo? ¿Me voy a Madrid o vuelvo a Madrid? he de suponer que tras cinco años la perspectiva de mi vida es que regreso a Madrid. Mi vida transcurre allí y de vez en cuando voy a Logroño pero no sé, en mi mente "volver" a veces sigue siendo ir a Logroño e "ir" sigue siendo ir a Madrid, donde se supone que está mi vida. Pero ya digo, llevo una temporada en la que no tengo muy claro dónde está mi vida, ni siquiera qué es mi vida a día de hoy. Ahora me dispongo a afrontar un cambio laboral, un cambio que va a volver mi vida un tanto más solitaria, para una persona que, utilizando un término de mi amiga Esti, es un tanto monofóbica. Unas personas me dicen que debo aprender a ser más independiente, otras me dicen que es normal el miedo a la soledad, no sé, con qué me quedo, quién soy, adonde voy, jeje... Ya digo, estoy existencialista, añoro la infancia, añoro cuando mi mundo se limitaba a lo que podía mirar alrededor mío, mi colegio, mis sucesivos, "obligatorios", encarriladores y tranquilizadores cursos, EGB, BUP, COU, la universidad,... todo estaba claro, iba estableciendo mis márgenes, mis postes, mis guías vitales con tranquilidad, con claridad. De un tiempo a esta parte no sé, siento como si fuera más viejo que mis propios padres y me sintiera bastante sólo en el mundo, sólo a la hora de asumir ciertas situaciones, asumir la realidad de los cambios en la vida, sin puntos de referencia claros. Como diría Franco Battiato, busco un centro de gravedad permanente que no varíe lo que ahora.  ...en San Mateo  El último artículo de Anauel me ha recordado un tema que de pequeño me causó más de un pequeño disgusto y que ya he comentado brevemente en el susodicho blog. Es el tema de los libros heredados, una cuestión que estarán sufriendo más de un niño estos días con el comienzo del curso, aunque nunca se sabe porque los nuevos planes educativos cambian tanto que supongo que los libros también cambiarán. Ahora me hace mucha gracia porque se estudia geografía propia de la región de cada niño, jeje, sí, de pequeños estabamos para esas concreciones. Bueno, a lo que iba, no había mayor trauma para mi que heredar los libros de hace dos años que había estrenado mi hermano. Además, es que era un ritual enormemente cutre porque ibamos, habitualmente, mi madre y yo al colegio (único lugar, creo yo, donde he comprado siempre los libros de texto en mi historia escolar), donde habilitaban la biblioteca como librería para el nuevo curso. Acudíamos con el lote de libros viejos en una bolsa y al llegar mi madre pedía el nuevo tocho de libros del curso que me disponía a emprender. Entonces sí, mi madre cogía ambos ejemplares, el viejo y el nuevo, y alaaa, bajo la atenta mirada del Hermano Cristóbal, mi progenitora se ponía a compararlos, cogía páginas al azar, lo pasaba de principio a fin cual mago con su baraja o comparaba algún pequeño texto, total, en menos de un minuto de su boca salía la temida y fatídica frase: "Bah, son practicamente iguales", y ala, pasaba a otro. En mi mente ya insegura el hecho de llevar los libros viejos me provocaba un trauma así que en cuanto aparecía en el montón algún tomo que era indudablemente nuevo yo me alegraba enormemente. Y ala, del tocho de ocho o diez libros nos llevabamos un par con el consiguiente ahorro familiar, siempre respetable. Y luego llegaba el comienzo de curso. A primera vista los libros viejos chillan un montón, vamos, que como ya he dicho en el blog de anauel, los libros viejos están como hinchados, arrugados, como llenos de aire, como que los aprietas y su grosor disminuye un 25 por ciento por lo menos. Sin embargo los libros de la mayoría de tus compañeros de clase están planos, extraplanos... tremendamente planos, cortados por laser esa misma mañana, vamos, que da la sensación de que tras el desayuno se han ido a la imprenta y después ala al cole. Y el momento fotografía, jeje, qué me decís de ese momento en el que el profesor pide que se abra el libro por una página en concreto y la fotografía o la maquetación han cambiadooooo, me sentía perdido, sin rumbo, como vaca sin cencerro, como diría Almodóvar. Sí, estoy exagerando pero era una experiencia no sé, rara, ya me sentía diferente sólo porque una fotografía del libro no coincidiera. Hombre, si era de Religión no importaba tanto porque las fotografías, no me lo negaréis, siempre eran amaneceres, cielos demoniacos de rojos colores, cruces perdidas en campos desconocidos, familias en el parque o siempre había la imagen de un joven atormentado mirando la lluvia por una ventana o cosas así. Pues eso, que si esas fotos cambiaban no importaba tanto. Hombre, lo de los libros viejos tenía sus ventajas, descubrías como el profesor que te había tocado, si era el mismo que el de tu hermano, decía exactamente lo mismo todos los años y mandaba hacer las mismas anotaciones al margen curso tras curso, anotaciones que tú, claro, ya tenías (eso venía bien si la letra de tu hermano no parece una cagada de mosca). Pero claro, el libro ya estaba subrayado y a lo mejor tú no tenías el mismo criterio de estudio que tu hermano y te hacías un lío pero bueno, el ahorro familiar era fundamental. Ay, los libros del colegio, es abrirlos, esnifarlos y volver a la infancia. Besotes  Ayer fue un día horrible. Resulta que el domingo por la noche fui al cine con un amigo ( a ver La Terminal, una sucesión de chorradas de Spielberg) y como es costumbre en mí me atiborré a gominolas, me compré una gran bolsa de monedas rojas y de tiras rojas de esas con pica pica. Y por supuesto me las comí, casi todas, la verdad. Y ayer ¿qué pasó? pues que comencé a sentirme mal. Por la mañana ya me notaba algo raro pero por la tarde fue el acabose, vamos, que casi desaparezco. He adelgazado dos kilos en 24 horas y ahora soy totalmente autónomo, jeje, vamos, que llevo sin comer ni beber nada desde el mediodía de ayer y os aseguro que nada de lo que ingerí está ya en mi cuerpo,:( Vamos, caprichos del cuerpo. Es un empacho que he hecho cien millones de veces pero ayer le dio al cuerpo por decir basta y la verdad, en cierta manera me anima para dejar de comer tanta mierda. Ahora les he cogido asco para una temporada. Si es que el cuerpo tiene unas tonterías... Besotes convalecientes del Joserra malito.  Sí, así es como se podría definir a día de hoy el estado de mi estómago. Afortunadamente he dejado ya la experiencia del vómito a un lado (una experiencia que me parece de lo peor que hay en este mundo). Pero ahora lo que me despierta muchísima curiosidad es lo que estará pasando en mi estómago, porque es una auténtica tormenta del desierto, una serie de sonidos explosivos tremendamente curiosos en un espacio totalmente desertico como es mi estómago estos días. Anoche hice cena láctea y hoy todos mis compañeros aseguran que es de lo peor que se puede tomar en estos casos, leche. Pues vaya. Eso sí, era desnatada, jeje. Pues eso, que ya estoy mejor aunque no sé, lo que está pasando por mi estómago me causa, por lo menos, respeto. Espero no estallar. Besotes  Para terminar estos capítulos sobre mi estado de salud barriguil concluiré afirmando gloriosamente que todo parece volver a la calma en mis entrañas. Sí, ese extraño y autónomo cerebro que parece tener nuestro cuerpo parece haber decidido que ya está bien, que ya es hora de que el estómago vuelva a funcionar normalmente. ¿Y la prueba de fuego? pues Retinto, un local en el que anoche celebramos la cena de despedida de nuestras becarias 2004, todas salvo una se marchan una vez finalizado septiembre. Pues eso, que el Joserra parece que vuelve a estar bueno, por lo menos su estómago. Besotes recuperados
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