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Basura al cubo

Basura al cubo

Sí, un cubo de basura, me he comprado un cubo de basura para, evidentemente, meter la basura, porque como he dicho ya más de una vez, en mi casa nueva no había nada de nada y yo, como caprichoso que soy, tengo que tener todo de todo.

Y precisamente una de las compras más baratas que he hecho ha sido una de las que me ha dejado más contento: el cubo de la basura. Un cubo muy cuquín que parece de tebeo, de color rojo rojo, pero rojo pasión, pero rojo bermellón, pero rojo de los buenos.

Y ¿dónde lo compré? Pues en un todo a cien, incumpliendo un poco mis principios porque no me suele gustar entrar en este tipo de negocios, no sé muy bien porqué pero no me gusta. Pero a 4,50 euros cualquiera se resiste, un cubo con su tapa y todo.

Había mirado en ese sitio del triángulo verde llamado El corte inglés pero claro, cubos de basura que superan los 100 euros de precio pues como que no, como que da la sensación de que nunca lo que deposites en el cubo va a valer más que el propio cubo. No sé si esta reflexión económica tiene mucho sentido pero se resume en: siervos de Isidoro, no me intenten timar porque no.

Así ya tengo cubo para depositar las basuras en esos absurdos y pequeños contenedores madrileños que sólo admiten tres o cuatro bolsas, vamos, que en cuanto dos o tres vecinos renuncian a ser siervos de Diógenes el cubo se llena y las bolsas se desparraman alrededor, en plan cocina moderna: contenedor de basura sobre lecho de bolsas gratinadas. No es por comparar, pero en Logroño hay contenedores gigantes que no se llenan ni a tiros por eso mismo, porque son gigantes como ellos solos.

Ah, y también me hice con una tabla de planchar que destiñe a medida que planchas sobre ella. Ésta me la compré en una ferretería profesional, de las de hombre con mono azul y gafas de pasta. ¿Metro en la oreja?, no me fijé.

Besotes mil

P.D. Prometo algún día hablar de algo interesante

Findegestión

Findegestión

Fin de semana tranquilo, sí, se puede resumir así. Es uno de esos findes compresa, que son aquellos en los que el viernes salgo de trabajar a las doce de la noche y el lunes entro de turno a las siete de la mañana. No dan mucho de sí, pero bueno, algo se puede hacer.

El sábado por la mañana estuve organizando el piso y me fui a descubrir el gimnasio Holiday Gym de Princesa. Como soy socio Vip se supone que puedo ir a cualquiera de los gimnasios de la cadena en Madrid. No me gustó demasiado, está en los bajos-sótano de un edificio. Prefiero el mío de Vergara, el de "toda la vida", está todo bastante más despejado y abierto, no sé. Hasta mayo, que se me acaba el abono, seguiré yendo allí.

La tarde pretendía ser una tarde de compras de "pequeño electrodoméstico" para mi piso, en concreto buscaba con ace un microondas pero nada, ninguno me convencía. Mientras ace me recomendaba sabiamente que me comprara el más barato, yo me emperré en que quería uno con reloj digital y lo sigo buscando.

Después fuimos a una chocolatería donde descubrí que las avellanas vuelven blanco el chocolate, cena en Patatín Company con una cojonuda carne adobada y café en Sturbucks, para sentirmos un poco Miranda, protagonista de El diablo viste de Prada. Después tuvimos la oportunidad de contemplar cómo un par de zorras robaban las carteras a unos turistas. Supongo que mis voces sirvieron para disuadirlas por lo menos en ese momento, porque llamar a la policía... pues como que no serviría de mucho.

Hombre, si me dicen que las mandan con una tribu indígena a la selva del Amazonas pues llamo ya mismo.

Y ayer domingo fue un día intenso de reordenación de la casa, logré tirar todas las cajas, bueno, casi todas. Me convertí en equilibrista subiendo cajas al altillo y logré ordenar más o menos los armarios. Eso sí, yo pensaba que las estanterías Expedit daban más de sí. Por la noche un poco de Operación Triunfo sin risas, se me hizo un poco raro, pero bueno. A ver si me hago con un buen sofá y un par de mesas lack capaces de sostener un plato de alitas de pollo, una ensalada de pasta o un par de pizzas Tarradellas.

Y eso, que un finde de transición, sin más.

Besotes mil

Ruidos

Ruidos

Anoche estaba en la cama a punto de dormirme. Aún estoy en plena fase de identificación de ruidos, esa fase en casa nueva en la que tienes que ir deduciendo de donde viene cada ruido: eso es el termostato del frigorífico... eso es la caldera... eso es el mueble que se está asentando (me encanta lo de que los muebles se asienten, es algo que les da, no sé, como vida)... esa es la vecina gritona...

Y luego hay otros ruidos que no logras identificar pero que como se repiten con cierta frecuencia no te quedan más narices que deducir que son normales, que ahí están, que no es ningún ladrón que en la lotería de la vida haya elegido tu casa para robarte y que deberás acostumbrarte para no comerte demasiado la cabeza. Por eso muchas veces suelo usar la radio, para que hasta que me duerma, difumine los ruidos de fondo.

Por cierto, que anoche estaba a punto de dormirme cuando noté una luz sobre la manta, era una luz que procedía del patio pero era blanquecina, no amarillenta. Me incorporé y no vi ninguna luz encendida en las próximas ventanas de enfrente. No me lo podía creer, miré hacia arriba y era la luna. Me encantó, no sé, me sentía como Peter Pan, o como Campanilla... (me da igual, los dos llevan leotardos), la luz de la luna bañaba (esta debe se una de las metáforas más utilizadas) mi habitación y me gustó mucho. Me sentía como en un cuento.

Ay, qué tonto soy. Y sí, pude dormir después de ver a Leo OT ensayar sin camiseta.

Besotes mil

Escaleras

Escaleras

Esta mañana, en mi afán por equiparme de cosas que ocupan más sitio que mi propia casa, me he comprado una escalera de tijera. La existencia de un práctico altillo en mi casa hace indispensable (ya me estoy justificando) la compra de este doméstico aparato.

¿Su marca? Excalibur. Cualquiera diría que con ese nombre la escalera lo aguanta todo pero por lo que he estado viendo creo que no es así. La susodicha viene con una serie de consejos y recomendaciones de uso y una ristra de cosas que no se pueden hacer. Vamos, que la cosa se podría resumir en:

"Estimado comprador. Esta escalera es una puta mierda así que usted mismo".

Este rotundo mensaje lo camuflan bajo expresiones del tipo: escalera para uso doméstico, no válida para uso laboral en plan obras, para sujetar el andamio o para subir la pintura, no... solo vale para coger botes de conservas de lo alto o guardar las mantas del invierno.

Pero claro, como son estos los usos que yo voy a practicar pues no me preocupo. Aunque eso sí, la susodicha escalera Excalibur, debilucha donde las halla, sólo aguanta 100 kilos. Yo ahora estoy en los 80 y algo así me hace saber que ya sé que no puedo engordar o si no no podré utilizarla.

La escalerucha es de aluminio aunque la receta para hacerla es:

-Coja papel albal, haga un poco de papiroflexia y deposite en los dobleces un sobre de gelatina.

Se mueve más que los precios y a punto he estado de hacer un caballito con ella cuando me he subido. Hasta me han entrado ganas de relinchar.

Besotes mil

Retrasos

Retrasos

Ay, esto es España cañí, de verdad. Me llaman de Telefónica y me dicen que hoy iban a venir a activarme la línea, a las diez y media de la mañana. Y como muy bien ha revelado nuestro amigo "iban", pues no han venido.

Lo más cojonudo de todo es que mi destructiva manía de predecir las cosas malas, yo ya me imaginaba, no sé por qué, que no iban a venir. Y más que nada todo es porque esto es España cañí y debe ser que en este país el tema de la seriedad laboral y el respeto no brillan por su presencia.

Sí, no sé, ya supongo que el chico instalador será un chico explotado, que cobrará una mierda por trabajar un montón de horas, pero bueno, yo tampoco soy un mártir de la vida y no tengo porque esperar hora y media a que vengan tras la hora a la que había quedado.

Y no han aparecido. Horas más tarde me llama el chico subordinado y me dice que se había confundido al mirar el orden en el que tenía que ir a los diferentes domicilios asignados. Pues nada, qué le vas a hacer, resignación. He pedido que me llamen para concretar una nueva cita pero hasta el momento nada, no han llamado.

En la próxima llamada, lo prometo, les ofreceré media hora de margen o si no nada.

Ay, qué duro soy a veces, jejejejejejejejeje...

Besotes mil

Compromisos

Compromisos

Fin de semana tranquilo. Sí, la verdad es que fin de semana en Logroño suele ser sinónimo de fin de semana repleto de tranquilidad. Aproveché para renovar mi móvil con el sistema de Telefónica de acumular puntos. Me salió no gratis, casi gratis, pero el teléfono es una pocholada. Tiene de todo.

Eso sí, me he cogido el móvil con la Zona Azul que es una chorrada marketiniana de esta para que te sientas como "privilegiado" cuando en lo único que se resume es que te dan el mismo móvil con menos puntos pero a cambio te comprometes a estar 18 meses con MoviStar o si no te censuran con 125 euracos del ala.

Pero como estoy en un mes de compromisos: 18 meses con el teléfono, 18 meses con el piso... pues no me preocupa la cosa, porque vamos, nadie podrá decir que no soy una persona comprometida, jejeje...

Y mañana vienen a ponerme el teléfono fijo, ay, Dios mío, si es que no me privo de nada. ¿Alguien sabe si Telefónica en línea fija también tiene compromisos? Lo digo porque en unos días pienso pedirme un Tele 2 o alguno de esos. ¿O alguien me recomienda algún internete más barato?

Besotes mil

Halloween, no sé, no sé...

Halloween, no sé, no sé...

---Pues sí, la verdad es que Halloween me gusta, es una fiesta importada y todo lo que queráis pero no sé, todo lo que sea para pasárselo bien me gusta. En el fondo no importa tanto que no sea algo de aquí porque hay otras muchas cosas que no son de aquí y nadie dice nada.

Se trata de una fiesta que consiste en disfrazarse de personajes de terror y salir de marcha como siempre pero con el disfraz. Y los más pequeños de la casa, ala, a pedir caramelos por las casas también disfrazados ya desde el colegio, donde se lo deben pasar de rechupete.

En mis tiempos, ya veis, no había Halloween y en el colegio nos quedábamos sin fiesta ni disfraces y simplemente nos limitábamos a librar el día de Todos los Santos. Vamos, en resumen, que es una fiesta y que es para pasárselo bien, y ya está.

---Pues sí, la verdad es que odio Halloween, me parece una fiesta súper hortera, llena de disfraces tópicos de terror, una fiesta importada y copiada como tantas otras cosas de la vida en vez de generar nuevas modalidades de celebrar los días señalados (¿señalados por quién?) del calendario.

Como si esto fueran las calles de cualquier pueblo llamado Springfield, la gente se disfraza y las tiendas, sobre todo los orientales Todos a Cien, se llenan de calabazas. ¿Calabazas? ¿alguien ha comido calabazas alguna vez?.

¿Y hemos de suponer que también se hace eso de que los niños se disfracen y vayan por las casas pidiendo chucherías? Vamos, que se les ocurra a los pequeños pijo habitantes de mi ex casa de Conchinchina pedir por las puertas chucherías: primero, que no es seguro que abran la puerta, segundo, que no tendrán chucherías y tercero, que te riñen, aunque no hayas hecho nada malo, seguro que te riñen.

Ay, hoy estoy ambiguo.

Besotes mil

Sorpisos

Sorpisos

Ale, pues ya estoy viviendo en mi casa nueva, sí señor. Aunque ahora me siento todavía como si estuviera dentro de un tetris, porque todo el saloncito y la habitacioncita están llenos de cajas llenas a su vez de mis cosas, mis muchas cosas, mis particulares cosas. Aún no hemos cerrado el piso viejo aunque mi ******* compañero de piso (los asteriscos pueden ser sustituidos por lo que queráis) aún no tiene piso.

De verdad, hay gente que tiene los huevos como melones y vive super feliz, a veces los envidio. Yo quizá los tenga como uvas pero no sé, me conformaría con tenerlos como membrillos para no comerme tanto el coco.

Y cuando empiezas a vivir en otra casa es cuando empiezas a descubrir las sorpresas. Lo bueno de esto es que el piso es de alquiler y si las sorpresas son muchas pues coges y te vas, lo gordo es cuando el piso es tuyo, pero claro, cuando te compras un piso si luego, por ejemplo, resulta ruidoso, ¿cómo lo pillas antes?, no sé, quizá el dueño anterior se pase media hora antes de tu visita pidiendo silencio a todos los vecinos.

¿Las sorpresas de mi piso? Unas pequeñas humedades en la cocina fruto de las últimas lluvias, que el pitorro "situacional" de la ducha no funciona (vamos, que solo me puedo duchar en plan peregrino, arrodillado y con el agua del grifo de la ducha, pero no con el "teléfono", por el que no consigo que salga el agua).

Y después, una de las mayores sorpresas, la televisión se ve de puto culo. Sí, señores, en la capital de España, en pleno centro la televisión se ve de puta pena. Es como volver al pasado porque se ven los canales básicos, en resumen, la primera, la dos, la tres, la cuatro, la cinco y Telemadrid. Y para de contar. Y en tema TDT veo ocho canales frente a los 25 de mi anterior morada.

Pero lo peor es Telecinco. El vídeo ni la llega a sintonizar correctamente y la imagen es como mirar una gran bolsa de lacasitos y adivinar imágenes en ella.

Pero bueno, mi felicidad ante mi nueva vida lo supera todo. Que el olor a axila ya no sea el ambientador de tu casa y que la conocida "Gargajo Melody" no adorne mis días es suficiente felicidad.

Besotes mil

Ya estoy!

Ya estoy!

Pues sí, ya he/hemos llevado la mayoría de mis cosas por no decir todas al piso nuevo, a mi nuevo hogar. Bueno, primero lo llamaré casa y supongo que poco a poco se irá convirtiendo en un hogar. Esperemos que para cuando caduque mi cuenta vivienda ya haya amortizado mi estancia en Malasaña y me mude a una casa más definitiva.

Ayer, varios de mis amigos y yo y con la ayuda cara del señor Pepe Car llevamos mis cosas vitales a la nueva casa. Fue una labor de chinos, sobre todo subir elementos como el frigorífico, que pesaba como un cabrón y parecía que estaba vivo porque en las escaleras se iba para los lados como un loco, en plan, "dejadme, dejadme, quiero enfriar en otra parte, quiero ser libre, desatar mis frigorías".

Y ahora mi nueva casa es un laberinto de cajas que me está llenando el cuerpo de moratones, porque aunque calcules distancias, andes con cuidado, intentes moverte de forma sibilina entre los mamotretos, no se consigue, te golpeas todas las partes del cuerpo.

Pero lo dicho, que mientras por un lado me da muchísima pereza ordenar todas las cosas y colocar todo más o menos bien, por otro estoy muy ilusionado con esta nueva etapa que se abre en mi vida y que ya necesitaba, estaba harto del hostal en el que se había convertido mi querida casa de conchinchina.

Besotes mil

Ay mi Blossom, pero qué te han hecho

Ay mi Blossom, pero qué te han hecho

El tiempo no pasa en balde, ya lo sabemos, pero dios mío, hay cosas que nunca dejarán de sorprenderme, nunca busquéis en internet cómo son ahora vuestras estrellas favoritas de la infancia.

Y más lluvia

Y más lluvia

Sé que suena fatal, sé que suena políticamente incorrectísimo pero... ya me cansa la lluvia.

Otro finde redondo

Otro finde redondo

Éste ha sido un fin de semana de esos redondos, de esos que sueles pasártelo bien todo el rato y te olvidas de las preocupaciones semanales. Comenzó, sí, para mí es un placer, el viernes en la peluquería a las seis de la tarde. Para mí ir a cortarme el pelo es como ir a mimarme. Es ir a un sitio en el que te miman y en el que gente trabaja para que tú te sientas guapo. No sé qué pensar del corte-peinado que me hicieron el viernes, un poco calimero pero no me veía mal, y me despejé un poco de las super melenas que tenía.

El viernes por la noche fue fantástico. Estuvimos los cinco fantásticos cenando en el restaurante cubano del que ya hablado Ace. Un sitio pequeñito pero fabulosamente acogedor, me pedí un plato de pollo frito aunque luego descubrí que tenía que haber cenado "ropa vieja", no porque el pollo estuviera malo, todo lo contrario, sino por probar algo diferente. Me encantó, el sitio, la cena, el ambiente... Y sí, preparamos un vídeo demo en el que mostrar a Ace su regalo porque no era plan de llevarlo al restaurante.

Y el sábado amanecí tarde, acumulando sueño para aguantar después. Compras rápidas en el hiper y ale, de boda con toda la pandilla del pueblo, trasplantada de las tierras sorianas a las tierras madrileñas, concretamente de Valdemoro, donde se celebró el enlace de dos de los miembros de la pandilla, unidos por el amor y unidos por mi reino soriano, nuestro reino soriano.

Fue una boda entrañable que se culminó con una estupenda cena y el típico baile posterior, donde no faltó el vals y los éxitos del momento, aderezados con alguna sanjuanera, aunque eché de menos la conocida "Moza que a la compra vas", jeje...

Lo dicho, un sábado inolvidable. El domingo, más pandilla del pueblo y paseo vespertino con mi hermano. Conoció mi nueva casa y le gustó, algo muy importante para mí. Les quiero un montón, insisto en que este grupo de gente "soriana" es de lo mejor que tengo en la vida. Ay, que me pongo tonto.

Besotes mil

P.D. Hacer reír a la gente que quieres es de las mejores cosas que hay en la vida.

Con ustedes... ¡¡¡los notarios!!!

Con ustedes... ¡¡¡los notarios!!!

Estos días ando mini liado con las gestiones para hacer un aval que mi nuevo casero me pide para garantizarse que le paque, y si no le pago yo pues le paga mi caja y luego la susodicha me lo cobra a mí con unos intereses tipo Cofidis, Crediagil o usureros por el estilo.

Uno de los pasos para la realización del aval es el paso por el notario. ¿Qué es un notario? un señor que, porque nos hemos puesto todos de acuerdo para ello, tiene poder para firmar algo y que su firma valga, que haga que lo que firme sea cierto, de verdad de la buena.

Los notarios siempre cumplen una norma fija, no pueden ser jóvenes, son canosos y habitualmente suelen llevar gafas de pasta, pero no fashion de las de hoy en día sino de las de pasta amarillenta de las de antes, y generalmente con cuerdas de esas que te venden en Callao a un euro.

El caso es que tenía que firmar el aval yo y el notario. Claro, que el aval ya tenía la firma del banco escrita cuando llegué al notario así que puedes llevar un papel en el que ponga lo que quieras, te inventas la firma del banco y el notario lo firma todo, sin rechistar, cobrando pero sin rechistar.

Tu llegas a la notaría y te encuentras a una chica en recepción que tiene pinta de ser sobrina del notario jefe, porque claro, esto es como un espectáculo de revista, todo gira en torno a la estrella, que es el notario y que suele dar nombre al despacho, a la notaría.

La secretaria te lleva por el pasillo hasta el despacho del notario en cuestión, te invita a sentarte y te dice las palabras mágicas: "enseguida vendrá el señor notario", y desparece rauda y veloz, en plan separación de sexos Opus Dei, como para no cruzarse en la sala con el "diablo", no vaya a ser que éste se intoxique con una persona jerárquicamente inferior.

Y me quedé ahí, en el despacho, expectante, hasta que de repente entraron unas vedetes en dos filas que se fueron abriendo en torno a la mesa, y de la nada surgió la melodía de "Make 'em laugh" (la canción esa de Cantando bajo la lluvia, la de la coreografía con el sofá), y las chicas entonaron:

Aquí estaaaaaa...

viene yaaaaaaaaa....

el notario está a punto de entraaaaarrrrrrrr....

Y entonces, el señor canoso, gafoso y mayor entró:

Aquí estoooooyyy....

Aquí estoooooyyy....

Aquí vengo dispuesto a firmaarrrrrrrr...

No, en realidad el señor entró solo, como titubeante, no me dio la mano, se sentó, cogió mi DNI y me habló tratándome de usted. Aunque un niño de tres años vaya a que el notario le firme el "doy fe" de que su papilla sabe mala, el susodicho le tratará de usted, como que eso justifica un poco más el timo que supone lo que cobran por sus firmas.

Se sentó, leyó entre dientes los principales puntos del aval, me preguntó si estaba de acuerdo y me dijo: pues firmemos. Y lo selló con un tampón de caucho que había estado todo el tiempo de mi espera allí puesto y que me hubiera permitido sellar lo que hubiera querido, pero nada, que yo soy bueno.

Firmamos, me dio la mano y desapareció por el mismo sitio por el que había venido mientras yo recorría en soledad los antiguos pasillos, con fotos de gente antigua, de esa que da miedo, en las paredes.

Ala, y por eso unos 50 o 60 euros, por lo menos le echan ceremonia al asunto, como para amortizar más.

Oye, ¿Te vienes al cine?, no, prefiero ir al notario, tiene más glamour.

Besotes mil

¿Un ataque alienígena?¿una invasión de Al Qaeda?... No!, la lluvia

¿Un ataque alienígena?¿una invasión de Al Qaeda?... No!, la lluvia

Pues sí, de nuevo la lluvia, simplemente la lluvia, la sencilla lluvia, la de toda la vida ha servido para colapsar una ciudad como Madrid. Antes de ayer, las gotas que cayeron sirvieron para que, por ejemplo, la línea cinco del metro estuviera cortada durante más de hora y media. Claro, vamos a pensar... si el metro es subterráneo y la lluvia cae pues tenderá a inundar los túneles... pero ¿eso lo hemos descubierto ahora? Qué capacidad de previsión más apabullante han tenido los ingenieros que han diseñado el suburbano.

Y después está el curioso fenómeno de las carreteras por el cual se forman más atascos por el hecho de que llueva. Sí, es cierto que hay que aminorar la velocidad pero... ¿quiénes son los primeros que se paran para que se forme el atasco? Puede ser un pensamiento un tanto simplista pero, lo confieso, me ha venido más de una vez. No entiendo por qué la lluvia provoca estas cosas en la ciudad.

No es por criticar pero no sé, en Madrid estoy redescubriendo cosas que tenía olvidadas de hace años. Recuerdo de pequeño que en Logroño de vez en cuando se iba la luz, cuestión que a medida que iba creciendo desapareció. Recuerdo que en Logroño tenía butano en casa y que hace ya varios años llegó el gas natural. Recuerdo que en Logroño había mercadillo los domingos y ahora ya no.

Aquí en Madrid he recuperado varias de esas cosas, los apagones en una capital en pleno siglo XXI, las bombonas de propano en mi nueva casa y los mercadillos todas las mañanas en Plaza de Castilla con el clavante griterío: "a dosss, a dosss, a dosssssss..."

Sí, hoy estoy un poco tonto, lo confieso.

Besotes mil

Sí, sí, son gases... así me lo aprendí yo

Sí, sí, son gases... así me lo aprendí yo

Pues sí, nuevamente, una de los muchos médicos subnormales que habitan en la sanidad española ha dado buena muestra de su mal saber hacer en el relevante campo de la salud. Una mujer acude con molestias a su doctora del ambulatorio que tras una fugaz revisión le diagnostica gases y posteriormente menopausia precoz. 

Hasta que no le analizan a fondo no descubren, el mismo día del parto, que sí, que estaba embarazada y ese mismo día dio a luz a una niña. Por supuesto, la doctora que le trató no ha reconocido para nada el error, según la misma paciente ha afirmado. ¿Qué pasa? ¿tan caras son las pruebas como las resonancias, ecografías, radiografías... para intentar descubrir las molestias de un paciente?

Y la médico negligente ¿seguirá ahí en el ambulatorio? Yo la mandaba a casita ya mismo. Claro, que ahí estarán los compañeros de la medicucha de pacotilla para decir: no, no, todo fue correcto, nuestra compañera lo hizo genial. ¿Y podrá dormir? Sí, seguro que como una ceporra. 

Bueno, que me quemo 

Besotes mil

P.D. Por cierto, ¿por qué no se publica la foto y el nombre de esta doctora? Por favor

Chip, chop, chip, chop, chip...

Pues sí, parece que los trabajadores del Disneyland París se aburren mucho o están muy quemados con el trabajo o simplemente, es como cuando en nuestra redacción nos aburrimos y optamos por fotocopiarnos la cara o salir al patio a dar un voltio.

 

El caso es que los empleados del parque se encargan de dar “vida” a los conocidos personajes Disney se han puesto a simular una orgía caracterizados como los ¿siempre? Entrañables personajes del criogenizado (ah, no, que esto era una leyenda urbana) Walt Disney.

 

Minnie es la que más recibe, por parte de Goofy y de una gran bola de nieve, que también creo que le da su merecido a Mickey Mouse. También Goofy (¿perro?...) se toma su tiempo con Chip o Chop. Eso es lo bueno de los animales de dibujos animados, que si quieren mantener relaciones guarretas entre ellos lo tienen más fácil que en la realidad porque en el mundo de las ilusiones todos son del mismo tamaño.

 

Pues eso, que la Disney tiene un cabreo encima que no puede con él aunque no sé que consecuencias-represalias ha tenido este divertido espectáculo. Por cierto, estos muñecos de parque siempre me han parecido encefálicamente super desarrollado, y un tanto demoniacos, para qué negarlo.

 

Qué bien se lo pasan en Disney.

 

Besotes mil

O.T., que ya es hora!!!

O.T., que ya es hora!!!

Uy, si a estas alturas de semana todavía no había hablado de Operación Triunfo, y mira que este programa me ha hecho pasar a mi y a varios de mis amigos muy buenos momentos frente al televisor. Y no precisamente disfrutando mansamente de un espectáculo a veces musical y a veces no tanto, sino despellejando, en la mayoría de las ocasiones, a los concursantes o a sus actuaciones, al jurado o a los profesores...

Estoy todavía en esos momentos en los que todos los concursantes me parecen iguales. Puede sonar un poco raro pero esto me suele pasar más con las chicas que con los chicos, es decir, las concursantas me parecen al principio más parecidas entre ellas que los chicos, que, no sé, los veo más distintos.

El caso es que no me disgusta el casting de este año, hay gente muy diversa, aunque abundan las chicas soul, estas cantantas que en principio tienen voces normales y después cuando se ponen a cantar les cambia la voz y desgarran sus gargantas. No estoy diciendo que así no se pueda triunfar, solo hay que ver a Luz Casal, cuya voz hablada no tiene mucho que ver con su voz cantada, pero sí que a veces se nota demasiado que mucha gente quiere cantar en plan "música negra".

Y para una "música negra" que había este año va y no entra. La pobre mulata cubana el año pasado no entró porque tenía problemas de corazón. Este año va y tiene problemas de votación, porque a una audiencia como la objetiva de Operación Triunfo, es decir, niñas en plena efervescencia hormonal no se les puede dar a elegir entre una chica que canta bien o un tío bueno con un brazo de palo y un micro.

Y me refiero, sí, al tío bueno ese que debió nacer ya con el micrófono formando parte de su cuerpo porque lo tenía como pegado, la verdad. Y me refiero, insisto, sólo a este tío porque no sé quien pudo votar al otro, al que ya ha sido bautizado como "blanco lechoso", el chico ese rubio que se quedó en los huesos (en los huesos menos gordos, me refiero) ante la perspectiva de entrar en la academia.

A priori parece un concursante falsete, ciertamente, cantó como el culo haciendo tonterías con la voz que no venían a cuento. Supongo que será para él uno de los primeros consejos que dio el mafioso Kike Santander a los chicos en la academia: que no fueran falsos, que fueran ellos mismos porque la mentira, desde fuera, "huele a asssuuuffreeeee". Lo dicho, que el rubio da bastante tirria.

La otra que se quedó fuera no cantó muy allá va, no puede interpretar Baila Casanova intentando poner voz de chica soul, así que ala, a tu casita. Aunque sinceramente yo quitaría de este programa la humillación de coger a un grupo de gente y después, en la primera gala, sin tiempo a nada echar a dos sin que hayan podido formarse que es para lo que, en principio, han sido seleccionados.

Otro de los aspectos comentados de esta edición es el tema mariquita. Además del peluquero al que no le hace falta decir nada para que todos sepamos lo que hay (sí, me refiero al Jose Antonio, por ahora me parece mono, espero que mis ojos no se tornen hacia la visión de una mariquita mala), también se puede hablar del "Raphael joven", que también apunta maneras. ¿Su nombre? todavía no me lo sé. Y quién lo iba a decir, el joven gitanillo también tiene lo suyo. Su película favorita es Glitter, que es para Mariah Carey lo que Supernova fue para Marta Sánchez, un horror que permite a las estrellas de la canción saber por unos momentos lo que es sentirse estampada en celuloide.

Así que a lo mejor los "guionistas" de OT han buscado que se forme alguna parejita gay en esta edición. Pero, ¿qué habrá?

-Abrazos como en Melrose Place?

-Besitos como en Al salir de clase?

-O culos y pollas como en Queer as folk?

Si es que no tenemos término medio, jejeje....

Bueno, pues eso, que a cantar!!!

Besotes mil

Mi primera cajita, chispas

Mi primera cajita, chispas

Hoy he hecho mi primeras cajas. Sé que puede parecer una tontería pero después de seis años en la misma casa como que ya tenía ganas de marcharme. Y si no me marcho por mi propio pie me marcho con el de la casera que nos da la patada a finales de mes. Bueno, a todos no porque a mi me dice que me quede de alquiler con ella pero no, no estoy yo para convivencias tipo “Psicosis” con una anciana a estas alturas y después de tantos meses de desear vivir a mi bola. 

Pues eso, que he cogido el equipo de música y después de seis años tranquilito, haciendo su función en el salón para disfrute de todos se ha visto obligado a entrar en la caja de cartón en la que vino de la tienda. Un poco de cinta marrón de esa “oficial” para embalar y ale, a un rincón del salón a la espera de más cajas con más cosas. 

Y ¿dónde viviré? Pues en Malasaña, un barrio que me encanta, una de las zonas favoritas de Madrid. Me sale algo caro, claro, pero me compensa, estoy harto ya de no vivir con amigos y tenerme que ver obligado a convivir con gente con la que, sinceramente, no me hace demasiada gracia vivir. 

Seguiré informando. 

Besotes mil

Teruel existe!!!

Teruel existe!!!

Este fin de semana ha sido genial, ha sido uno de los mejores del año, ha sido dulce, divertido, acogedor, entrañable, con esa sensación de mantitas en invierno que te tapan y te abrigan. Me fui de casa rural con amigos de los no cotidianos pero presentes a un pequeño pueblo de Teruel.

El viernes lo cogí libre, no salíamos hasta la tarde pero me apetecía tomármelo libre, para dormir y buscar un nuevo piso de alquiler donde alojar mi vida. Pero nadie me había avisado de que el jueves ya iba a encontrar ese piso, por lo que el día libre me vino muy bien para contactar con mi nuevo casero y cerrar flecos del alquiler que, por cierto, he firmado hoy. ¿Mi nuevo destino vital? Mi querido Malasaña.

 

 Tras comer apresuradamente con Ace, quedé con Amaia, Pedro, su marido, y Jorge, y en coche ahí que nos fuimos a Teruel.Lo dicho, ha sido un finde muy tranquilo, no hemos hecho nada especial, hemos paseado por el campo, hemos disfrutado de atardeceres campestres haciendo fotos, haciendo risas... hemos cenado hasta hartarnos las viandas que habíamos llevado, sobre todo picoteo. Ya podíamos coordinar las compras que al final el picoteo se imponía sobre la comida sana lo que ha hecho que mi dieta se haya visto seriamente perjudicada.

Hemos tenido tertulias que se alargaron hasta altas horas de la madrugada del viernes y el sábado, nos hemos contado más o menos como nos van las vidas y hemos reflexionado sobre lo divino y lo humano.

 

Y todo en un contexto fabuloso, Torre los Negros, un pequeño pueblo turolense de menos de cien habitantes que tiene una casa rural fabulosa, un antiguo molino recientemente restaurado precioso y acogedor.

 

Regresamos a Madrid ayer por la tarde y qué mejor forma de coronar un fin de semana tan fabuloso que con una fabulosa cena Operación Triunfo en calle Príncipe, uno de los hogares madrileños. Pero éste tema merece capítulo aparte.

 ¿Hay más de un chico gay en la academia? Tengo mis dudas. Por supuesto, el que más claramente lo es es peluquero, qué menos, no vamos a sorprender a la gente con un gay dentista, tendero, informático... cumplamos bien los tópicos que si no la gente se asusta. El chico parece un cielo, la verdad. Veremos... Besotes mil P.D. La foto la pongo esta noche que ahora no la tengo, jejeje...

Metro centímetro

Metro centímetro

Ante mi próximo cambio de vivienda se avecinará también un cambio de líneas de Metro. Sí, porque sigo moviéndome con el tan cacareado transporte público. Lo del coche es para mí una realidad legal pero todavía no una realidad real.

Esta mañana la línea nueve, la mía durante seis años, estaba averiada. Sí, una de esas averías misteriosas que surgen como de repente y que obligan al conductor del tren a convertirse por unos minutos en locutor. Ale, aprieta un botón y su voz suena por todos los vagones como una aparición mariana pero sin mensajes eclécticos.

Claro, si fuera una aparición mariana la avería sería comunicada en plan: "la serpiente subterránea ha sufrido una herida que impide su arrastre por esta tierra de pecado y malignidad", vamos, algo en plan poeta para que no nos enteremos de nada.

Pero no, como era un terrenal conductor de metro (vamos, un señor que le da al botón para que se abra y cierre la puerta) pues el mensaje ha sido claro: "el servicio se encuentra interrumpido entre las estaciones de Colombia y Plaza de Castilla).

Pues ala, a pegarme un rodeo por la línea del aeropuerto y la línea 10 hasta llegar a "plazaca". La verdad es que he llegado a una hora similar, eso da mucho que pensar.

En Plaza de Castilla ya se habían activados los sistemas de locución y los rótulos luminosos. Esos mensajes de voz en los que pillan al primero que pasa por el control central de Metro y le hacen grabar el mensaje, que siempre termina con la coletilla en la que precisan el plazo de corte: "cortado por un tiempo estimado en más de dos horas", y por mucho que pasen dos horas la locución sigue diciendo "dos horas".

Claro, que los cortes pueden ser de muchos tipos, traducimos:

-"Por razones ajenas a Metro": alguien se ha suicidado tirándose a las vías o se ha caído cuando intentaba cambiarse de vagón o algún loco ha empujado a alguien a las vías.

-"Por avería en las instalaciones que estamos atendiendo (¿le hacen el boca a boca?)": pues eso, hemos de creer que hay avería, porque en los meses de protestas/huelgas sindicales se rumorea que los del Metro se inventan averías "pa’joder".

-"Por obras del Ministerio de Fomento...": que sepan ustedes que si hoy se quedan sin metro es por el puto gobierno, vamos, por el puto gobierno de Zapatero que todo lo hace mal, no como el maravilloso gobierno regional de la no menos maravillosa, popular y zacarandosa Esperanza Aguirre. Así, señores viajeros, que ya saben, en las próximas generales voten a Rajoy.

Pues eso, que me ha sentado mal la avería. ¿Habrá algún día al año en el que funcionen el cien por cien de las instalaciones de Metro, escaleras incluídas?

Besotes mil