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¿Y en el 2007? incluído yo mismo

Pues sí, ya estamos aquí, mi carrusel de locuras y tonterías varias entra en el nuevo año con un pie... ¿diferente? pues no lo sé, la verdad. Lo que dije el año pasado, no quiero desear nada sino más bien esperar. Y luego la vida pues me sorprenderá.

En un mundo en el que todos, incluido yo mismo, vamos a nuestra puta bola, esperemos que este año nuestras putas bolas coincidan en muchas ocasiones y podamos disfrutar de la vida.

Ay, ya estoy esperando cosas. Espero que si la vida viene bonita no venga nada ni nadie, incluido yo mismo, y lo joda.

Así que para empezar con buen pie os dejo con una canción de esas que te ponen la adrenalina y las ganas de vivir cosas bonitas a tope. La descubrí de madrugada en el programa de Hablar por hablar y desconozco si tiene internet pero un alma de youtube ha hecho un montajillo con la canción en cuestión. Como no sé francés no sé lo que dice y a lo mejor está diciendo: "Puta sociedaaaaddddd, mierda de vidaaaaaaaa" o cosas así, pero a mi me suena bonita y me gusta para empezar 2007.

Uy, he usado tres veces la palabra bonita, con ésta ya cuatro, no me reconozco, parece que el 2007 promete.

Besotes mil

En el 2006

Acaba 2006, el año que cambió mi vida para siempre. ¿La cambió para peor? sí, siempre para peor, una ausencia para siempre es, si no la peor, de las peores cosas que hay en la vida.

Por un lado deseo que el reloj termine ya con este año, por otro, da miedo entrar en un año en el que Ella no haya estado ni un solo día.

¿Y qué deseo para 2007? pues sinceramente, este año no hay diálogos de besugo conmigo mismo ni deseos absurdos.

Supongo que la vida es eso, caminar con el temor a descubrir las bromas macabras que el destino tiene preparado para cada uno. Algunos pasos se disfrutan y otros no, imagino que lo importante es darlos.

Besotes mil

¿El bosque estaba adornado?

¿El bosque estaba adornado?

"...el osito manco seguía su camino. De los árboles del bosque pendían por aquella época frutos luminosos de variados colores, pero a él no le hacían ilusión. Durante ese año varias cosas habían cambiado en él y en su entorno.

Alguno de los cambios era positivo pero había uno que superaba a todos. No tenía brazo y se sentía mal, no podía olvidarse de ello. En algunos momentos era más consciente y en otros menos, poco a poco, según la época del año en su bosque.

Los otros habitantes del bosque también habían tenido sus cambios, sus quiebros, sus giros... y quizá el osito manco no supiera responder en algunos momentos a tanto cambio, quizá deseara un mapa del bosque pero sabía que eso era tan imposible como contar todas las piedrecitas del camino.

El osito manco tenía tanto amor dentro, dado y para dar... y deseaba que el bosque cambiara ya de año... y no deseaba nada... no sabía con lo que se podría encontrar...".

Jazztel, que tengo un problema, a ver si te enteras

Jazztel, que tengo un problema, a ver si te enteras

El servicio de atención al cliente de Jazztel es bastante patético, así de claro. Resulta que según he podido leer el "call center", es decir, el chiringuito de teleoperadores de Jazztel que estaba en España cerró dejando en la calle, parece ser, a unas cuatrocientas personas. Y el servicio fue contratado en Argentina. Sí, resulta que cuando llamas al 1565 o al 1567 para contratar el Adsl con Jazztel estás llamando, gratis, eso sí, a Argentina.

Y desde allí pretendo que me resuelvan el fallo que da la línea en mi casa, vamos, que con el rollo de la portabilidad me han dejado desde el lunes sin teléfono en casa. Y no consigo que me resuelvan el problema. Es curioso, hoy desde el trabajo he llamado y le he pedido al chico argentino que me diera algún número directo del departamento técnico y me ha dicho que no se podía. Es lo que tiene la globalización, desde Argentina te dicen que no te pueden dar un número de teléfono para que hables con alguien que estará trabajando a poco más de un kilómetro de tu trabajo.

He mandado correos, he mandado un fax, se supone que han abierto una incidencia con mi caso, pero nada, ni caso, valga la redundancia. Sigue sin solucionarse. Y estoy seguro de que me habrán empezado a cobrar ya por el servicio. Lo que dice ace, los primeros meses cobrarán menos en plan oferta porque como son conscientes de que el servicio técnico y de atención es una basura optarán por cobrar menos para frenar las quejas de la gente.

Qué cabreo, coño, a ver si me relajo un poco.

Besotes mil

Propanito de Repsol

Propanito de Repsol

Esta mañana me he hartado y he llamado a Repsol. Resulta que el lunes por la mañana llego a casa tras unos recados y me encuentro con que la caldera se había apagado. Y se había apagado porque se le había acabado su alimento, el propano así que ella, ni corta ni perezosa, se apagó.

Y ahí estaban, las bombonas, como si nada, mirándome, con sus ojos ciclópeos y sus colores subidos. ¿Estáis vacías? Y ellas, en plan psicoanálisis: "Sí, nos sentimos vacías, como huecas, nos falta algo". Así que ni corto ni perezoso llamé al teléfono de la agencia distribuidora de las bombonas en el que una voz de anciana te pide que dejes tus datos y el pedido y te informa de que ahora "también puede realizar su pedido de agua y leche en este mismo teléfono".

Este tipo de cosas en pleno siglo XXI te hace sentirte como en los años setenta, no sé, en plan revista de Lina Morgan pidiendo las bombonas y esperando que lleguen para hacer cosas básicas del hogar como cocinar o no pasar frío.

Y a día de hoy las bombonas todavía no han llegado por lo que esta mañana he llamado al teléfono alternativo que ofrecía Repsol y he conseguido hablar con una señora de carne y hueso que, tras pedirme mi número de teléfono, me ha informado de la dirección en la que se esperaban las bombonas. Y no, no tenía, salvo por la calle, mucho que ver con mi casa así que le he rectificado los datos y me ha asegurado que mañana las traerán.

¿Qué cómo hago para pagar las bombonas? Se usa el viejo truco de "deje el dinero debajo de las bombonas vacías". Así que ha tomado nota de la dirección correcta y de mi pedido: dos bombonas de "propanito". Espero que el "propanito" sea lo mismo y no me explote el invento.

Y ahí se han quedado mis dos bombonas, vacías por dentro pero montadas en el euro.

Besotes mil

P.D. Espero que el repartidor deje el cambio y no se cobre la propanita

Una verdad incómoda, el timo de Al Gore

Una verdad incómoda, el timo de Al Gore

Este fin de semana, entre otras intensas actividades, fui al cine a ver el cacareado documental de Al Gore, ese que se llama "Una verdad incómoda", aunque claro, entre mi calidad de visionado y el estilo del "documental", se podría haber llamado "Una mentira muy incómoda".

En primer lugar he de decir que vimos el pseudocumental en los cines Renoir de Madrid, en la plaza de los Cubos, una plaza llamada/conocida así porque hay cubos. La sala era un auténtico homecinema, con unas 7 u ocho butacas en unas doce filas, algo que, para pagar 6,50 euros me parece sinceramente un timo.

Y a lo que voy. Había visto un trailer sobre el documental en el que se podían ver catastróficas imágenes sobre las catastróficas y seguro que seguras consecuencias que nuestra acción sobre la naturaleza tendrá en un futuro próximo.

Claro, yo cuando pienso en un documental pienso en un trabajo audiovisual que aprovecha los elementos que, precisamente, los medios de comunicación ponen al servicio de la transmisión de determinadas ideas, hechos o conocimientos para ilustrarlos de una forma ágil, visual, comprensible y práctica.

Resulta que el señor Al Gore se ha dado la vuelta al mundo con una conferencia muy visual, muy atrayente aunque quizá demasiado cargada de cifras sobre el cambio climático. Va por ahí cual estrella del rock con su chiringuito y sus power points deluxe y explica a la gente lo malito que está el planeta. La gente, fundamentalmente americanos, responde con cosas como: yeah, yessss, it’s true o elementos así propios más bien de un telepredicador. Solo faltan aleluyahs, así, con hache final.

Digo yo que tras unas cuantas conferencias de éxito vendría un amigo del señor Gore, tipo Jhonny, o Walter, o su amigo hispano Josito y le propondría hacer un documental para transmitir su mensaje al mundo entero.

Pero claro, ¿para qué molestarse en grabar imágenes, buscar testmonios, ilustrar metáforas, viajar cámara en mano por el mundo, visitar centrales nucleares, empresas automovilísticas, hogares ecológicos y demás familia cuando puedes coger la cámara, grabas la conferencia y ale, a cascarla?

Sí, amiguitos, el documental de Al Gore, al margen de su mensaje y sus ideas, se limita a ser una de sus conferencias grabada con una cámara de cine, alternada con pequeños clips en los que vemos partes de la vida del señor Gore, entre ellos recordamos aquello de Bushmeganocontrampasquemaloquemaloqueesbushyquebienleiriaalmundosiyohubierasidoelpresidente.

Y ya está, te plantas hora y media en el cine pensando que vas a ver un documental que te sorprenda, te haga reflexionar... y sí, hay datos que sorprenden y la reflexión asoma ligeramente pero la transmisión del mensaje es tan burda, tan basta, tan facilona que no, que te sientes ligeramente timado.

Un último punto. Dejo claro que el tema me parece importante, me parece preocupante y me parece correcta su divulgación, aunque no sé si los cines son los medios más apropiados para este documental. Por cierto, en un documental así se espera mayor atención a lo que los ciudadanos de a pie podríamos hacer para poner nuestro granito de arena en la mejora del planeta pero este aspecto queda relegado sorprendentemente a los créditos finales.

Al Gore, hay otras maneras, hijo, entre ellas, currártelo un poquito mas.

Besotes mil

Happy Suburbanos

Happy Suburbanos

No me gusta el hecho de, en determinadas situaciones, tener que cumplir con un determinado papel, una determinada forma de actuar o comportarnos para sentirnos incluidos o para dar la sensación de que cumplimos con lo que la sociedad espera de nosotros.

Supongo que todos, en mayor o menor medida lo hemos tenido que hacer alguna vez. Cuando me ha tocado desempeñar un papel o una forma de ser que no se corresponde del todo conmigo lo paso fatal, sinceramente.

Esta mañana, viajando en Metro a las seis de la mañana, compartiendo mi madrugón con gente que en muchos casos volvía de marcha he coincidido en el vagón con un grupo de cuatro amigos que charlaba a grito pelado.

Y gritaban cosas como: "tía, le he comido la boca durante cinco horas, se me ha hecho el coño agua", "tía, qué hija de puta eres, ojala te salga un cáncer y te mueras toda",... y frases por el estilo. Sí, las gritaban, no las hablaban, sino que las gritaban y eso que su público matinal no era muy numeroso.

¿Quiero decir con el párrafo anterior que estaban actuando, que estaban representando el papel que se espera de ellos? Sí, puede ser. ¿Insinúo que no tienen libertad para hacer lo que quieran y que los estoy juzgando? No, no insinúo que no tengan libertad, y sí, puede ser que los esté juzgando.

¿Y cómo los declaro? Pues falsos, no sé un poco falsos, sinceramente, porque, una cosa es la visibilidad y otra la astracanada. Y he planteado este caso porque es el que he visto esta mañana y porque es el que veo muchas veces cuando paseo por Chueca, abundantes episodios de histeria, histrionismo y exageración. En otros contextos vitales hay otros muchos ejemplos de falsedades.

Ejercen ese papel social de la "mariquita mala" que consiste es ser malo porque sí, criticar todo y a todos, insultar con insultos super sofisticados, reirse de todo y de todos, y ¿por qué? no sé, quizá por una presunta rebeldía social contra la marginación, los insultos o las humillaciones sufridas por el colectivo gay y pagadas con un recelo y una autodefensa ante todo bicho viviente. No sé...

No me hagáis mucho caso, he dormido poco y no razono.

Besotes mil

Loyola

Loyola

Se ha muerto Loyola de Palacio. Y sí, se ha muerto de cáncer, la que parece consagrarse como enfermedad universal. Y sí, también, como hace la gente pudiente, se fue a Houston. Es así de crudo, si puede$ te vas a Houston, si no puede$ te jodes. Pero parece que Houston se revela como algo no tan infalible como se nos había vendido.

No sé, dentro de lo poco que profundicé en la figura de Loyola de Palacio es una mujer que me caía bien, me parecía muy fuerte, fuerte sin caer en la demagogia barata que en esta sociedad se cae con los famosos cuando se dicen frases como: "qué fuerte está siendo ante la enfermedad, cualquiera de nosotros no podríamos soportarlo". Fuertes, como ya he dicho alguna vez, suelen ser la mayoría de las personas que sufren ésta enfermedad, primero porque sí, sin más explicaciones, y segundo, porque no quedan más cojones.

Besotes mil

Pum!!! ay ay ay ayyy...

Pum!!! ay ay ay ayyy...

Odio empezar los artículos con la palabra odio pero lo cierto es que odio los petardos, no puedo con la susodicha manía de los petardos. Llega la Navidad y ale, a comprar petardos en todas las tiendas, bueno, en todas, todas... hay algunas más propensas que otras.

Anoche en una plazoleta cercana a mi casa unos chavalitos (leído en plan Torrente) tiraban petardos descojonados. Al margen de los peligros o lo ensordecedor de los mismos, lo de tirar petardos siempre me ha parecido una actividad bastante absurda, bastante pasiva con limitada capacidad de divertir al sujeto petardante.

Enciendes una mecha, lo tiras lo más lejos que puedas de ti, se supone que contra el suelo, no contra nadie, el cacharrín explota y ya está, ahí se acabó todo. Reconozco que los petardos en tracas, en el contexto de una fiesta pueden ser símbolo de alegría e incluso algo divertido, pero así, en pandilla, en mitad de una plaza, tirar petardos, no se... a lo mejor es que yo soy un soso, que también puede ser cierto.

Y sí, lo reconozco, me asustan, no puedo con sus explosiones, aunque vea de antemano que hay gente tirando petardos, no puedo, me sobresalto con cada explosión aunque sepa que se van a producir, aunque contraiga el cuerpo previamente al ruidaco, da igual, pego un brinco cuando explotan. Será el estrés, aunque estoy convencido de que si no se hubiera inventado la palabra estrés nadie lo sufriría.

Besotes mil

Perfectos desconocidos

Perfectos desconocidos

Mi hermano dice que los anuncios de telefonía móvil por navidad son bastante gilipollescos. No sé, quizá no le falte razón aunque a mi me suele gustar creerme las cosas bonitas en los anuncios.

Y lo dijo en referencia al señor ese de Vodafone que, con un asombroso parecido de voz y algo menos de físico a Fernando Alonso, te intenta hacer ver lo que te pierdes por no conocer a la gente que te rodea. Claro, que igualmente que no me he acercado nunca a ningún desconocido para intentar conocerlo, tampoco ningún desconocido se ha acercado a mí.

A mi siempre me ha costado mucho hacer conocidos/amigos de la nada, de perfectos desconocidos sin un vínculo de unión entre ambos, un conocido o amigo que nos presente. No sé, es como cuando me dicen: para conocer chicos pues éntrale a alguno... y repito lo mismo, es que a mí nadie me ha entrado nunca, y, qué cojones, no me atrevo ni estoy seguro de que supiera cómo hacerlo. Claro que en Chueca, con los cuartos oscuros, ni siquiera hace falta un buenos días, jejeje... qué bonito, qué comunicativo, qué luminoso...

Qué artículo tan desbarrante.

Besotes mil

No puedo con el fútbol

No puedo con el fútbol

Pues no, la verdad es que no es una novedad en mí pero no puedo con el fútbol, no es que lo odie, es que me aburre. No usaré el tópico ese de los once hombres en calzoncillos corriendo detrás de un balón pero es que no puedo. Y jugarlo tampoco, es más, es cierto lo de que yo corría detrás de un balón porque en el colegio, cuando tocaba jugar al fútbol yo solía correr detrás del balón, pero detrás detrás, a mucha distancia para que a nadie se le ocurriera pasarme el esférico en ningún momento.

Pero ahora esto ya no es el colegio y aquí en el trabajo se presupone que te tiene que gustar el fútbol para hacer las noticias sobre el mismo. Nadie espera que te hayas tragado todo el Consejo de Ministros para hacer un resumen sino que asumirán que esperes a que llegue el teletipo resumen con el que elaborarás la noticia. Pero cuando se trata de fútbol, nada de nada, hay que saber y hay que verse el partido entero para poder hacer la crónica posterior porque esperar a la que envía EFE queda como feo. ¿Lo entendéis? no sé, yo no, la verdad.

Y nada, tengo mi medio crónica con 15 minutos de partido que lleva el Barcelona con frases sueltas tipo: buenas oportunidades de gol en los primeros minutos. Ay, que ha marcado Ronaldinho mientras la barrera del Werder Bremen pegaba un saltito la mar de cuco, pero nada, por debajo se ha metido el gol del gaucho, ay, que estoy comentando una jugada.

Estoy comentando una jugada....

Ay...

Besotes mil

Cama-Sofá

Cama-Sofá

Pues sí, ya se puede decir que mi casa está completa y que podré comenzar a hacer reuniones sociales en plan inauguración de nuevo alquiler. El viernes, mirando en el servicio de consulta de disponibilidad de muebles de Ikea, comprobé que sí había unidades del sofá-cama que estaba esperando, mi ansiado Beddinge. Fui inmediatamente nada mas salir del trabajo y el encargado de los sofás, en un alarde de mecanicidad laboral, me dice: "está agotado". Le digo que en la consulta de disponibilidad me aparecía como disponible, el chico consulta y dice: ah, pues es verdad.

Y sí, me lo compré, hice el trámite ese de pedirlo en la zona de los sofás, ir a las cajas con un papelito, pagar los euros correspondientes y gestionar el carisimo envío a domicilio, 36 euros por llevar un par de bultos que, sinceramente, ocupaban menos de lo que esperaba. Sorprendentemente me lo enviaban al día siguiente, en sábado, en la franja de 14 a 18 horas, sí, una franja un poco amplia pero como no tenía ningún plan concreto no me importó.

Y sí (qué gusto con tantos "y sí"), lo trajeron, desmontado. Lo monté, lo enfundé, y ala, ahí está, recio como él solo, grandote como él solo. Y estoy muy contento porque mi casa ha ganado varios puntos en lo que a acogedora se refiere.

Eso sí, si el artículo se llama Cama sofá y no sofá cama es porque el susodicho parece más bien una cama que puede pasar por sofá que lo contrario, porque el asiento es super ancho mientras que el respaldo no tanto, vamos, que te quedan las piernas medio colgando si quieres sentarte correctamente, pero como yo opto por posturas tipo: tumbado, con las piernas cruzadas encima del sofá, medio tumbado... pues no tengo problemas. 

Así que ya sabéis, cuándo queráis podéis quedaros a dormir. ¿Quiénes? si ya sabéis a quienes invito pa qué preguntáis. Anda que sóis...

Besotes mil

P.D.: No es el horrible de la foto, jejeje...

Mi primera tortilla, de Feber

Mi primera tortilla, de Feber

Anoche lo intenté, no sé por qué, pero me dio la venada e intenté hacer una tortilla de patatas, mi primera tortilla de patatas. Sí, en tres décadas que llevo en este raro mundo nunca había intentado preparar un manjar de semejante naturaleza.

Cogí "las patatas del abuelo" (el nombre comercial de unas patatas que venden en El corte inglés a precio de oro, como casi todo, vamos, que en dichos almacenes no son "los ocho días de oro" sino los 365), las pelé, las corté de forma rara e irregular y las freí en aceite de oliva hasta que estuvieron algo doradas, no mucho, que no era plan de que aquello fuese una tortilla Crunchy.

Y después batí tres huevos, creo que con esto me quedé corto, porque cuando eché el huevo sobre el preparado de patata y cebolla no llegaba a cubrir todo el conjunto y tuve que apretar con la espumadera para que la patata no sobresaliera del huevo. Cogí una sartén igual que la que estaba utilizando y la embadurne en aceite mientras un lado de mi creación cuajaba con el propano-calorcito.

Entonces llegó el momento mágico, apreté ambas sartenes y giré sobre el fregadero, por si acaso se iba todo a hacer puñetas, pero no, la cosa se dio la vuelta más o menos bien.

Y, oye, que sabía buena, que me la comí entera porque claro, no iba a guardar un trozo porque a mi el mundo recalentado como que no me va. Me supo muy buena aunque la próxima vez espero acordarme de la cebolla a tiempo y no echarla en el último momento. Ay cebolla cruda, cruda cebolla.

Ay, mi primera tortilla, preludio de muchas más, cada una más perfecta, jejeje...

Besotes mil

Sin respuesta

Sin respuesta

Ayer el PSOE publicó un vídeo en el que se enumeraban una serie de declaraciones y medidas adoptadas por el Partido Popular durante la tregua de ETA del año 98. Pero aún así, aún con las evidencias el PP no reconoce que todo lo aparecido es cierto, que todo lo aparecido se realizó y que quizá eso les quite derecho ahora para reprochar a Zapatero que quiera intentar un proceso de paz, si es que hay proceso.

Como he oído decir a varios tertulianos, una reacción mucho más positiva hubiera sido reconocer que sí, que hicieron todas esas medidas y que como, aun así, no sirvieron para nada, recomiendan al PSOE que ahora no haga lo mismo para no seguir perdiendo el tiempo frente a ETA. Pero no, califican el vídeo de "descorazonador", o deschksdfoazsorr, como dijo Susanna Griso en una de sus últimas apariciones en televisión (digo últimas porque la Griso se va al nuevo espejo público diario y será sustituida por la procedente de Canal 9 Pilar Galán).

No, a día de hoy aunque te pongan evidencias en la cara lo mejor es negarlas, con todo el rostro del mundo. Parece que lo de asumir ha quedado en el pasado, lo de reconocer: sí, lo hicimos, hicimos todo eso y sentimos ahora no reconocer que el PSOE también puede intentarlo en mejores condiciones que en el 98. El otro día, no recuedo donde fue, escuche el caso de una mujer que fue pillada robando en el hogar donde limpiaba por los dueños del piso. Le hicieron una fotografía en pleno robo y después, tras enseñársela, la mujer dijo: "esa no soy yo".

Así, con dos cojones.

Besotes mil

P.D. Me da a mí que la cúpula del PP está deseando vestirse de negro.

Momentos míticos de la televisión

Inenarrable

Asentándome

Asentándome

Pues sí, mirando en mis archivos he comprobado que no es la primera vez que alguien se cortaba las uñas a mi lado en un medio de transporte, ya me pasó en su día y lo reflejé con similares ideas. Ay, el subconsciente, qué peligro tiene.

Y es que son ya más de dos años de blog y claro, la vida de uno no es tan variada como a uno le gustaría y como quedaría bien para los artículos de cada día. Ciertamente mi vida en estos momentos está un poco inestable, no termino de acomodarme al nuevo piso, no he hecho aún una gran compra gastronómica para llenar la nevera, en la que se sigue oyendo eco.

En mi salón aún no hay un sofá en el que poder arrojarme al llegar a casa sino que sigo dejándome la espalda en el asiento-hamaca de Ikea, que me salió gratis pero saludablemente me va a salir caro. Pero nada, que el sofá que quiero, el de Ikea, por precio y por diseño, sigue sin estar disponible en las tiendas de Madrid. Caca, caca de la vaca.

Besotes mil

Mariscada en Metrosur

Mariscada en Metrosur

Esta mañana volvía de Alcorcón en el metrosur del Ikea. He acudido a dicho reino del conglomerado para comprobar si tenían mi esperado sofá cama pero nada de nada, tendré que seguir esperando.

Y a lo que iba, volvía en el metro cuando un señor se ha sentado a mi lado, hasta ahí todo normal, suele pasar todos los días, jeje. Todo ha cambiado cuando el hombrecillo en cuestión se ha echado mano al bolsillo y se ha sacado el cortaúñas.

Y claro, cuando te sacas el cortaúñas del bolsillo o es para cortar algo, en plan la etiqueta de una prenda que te acabas de comprar o para lo obvio, para cortarse las uñas. Claro, a lo mejor yo es que soy, para algunas cosas, un tanto niño milindres pero el hecho de cortarse las uñas en el metro es, para mi, una absoluta guarrada.

Pues eso, que el hombre no tenía ninguna etiqueta que cortar sino que ha comenzado a repasar sus garritas. Es ley no escrita que cuando te cortas las uñas con un cortaúñas, la mitad de las veces las susodichas salen volando del aparato, así que me he levantado y me he ido al otro extremo del vagón, me ha dado tal asco que mi raciocinio no me ha dado otra opción. El hombre, creo, se ha dado cuenta y se me ha quedado mirando con cara extrañada.

Y me he ido a sentar enfrente de dos jóvenes orientales hiper decibélicos de los que agradezco que no siguieran el ejemplo del abuelito porque lucían unas uñacas que se podrían utilizar de peineta y que rebanarían el cuello de un elefante en caso de salir volando.

Que no, que no tengo porque aguantar espectáculos que son dañinos para mi psique. Aún me vienen a la memoria esos últimos meses en conchinchina cuando te disponías a cenar en la mesa-galleta del salón y te encontrabas con un festival de mejillones pedestres en mitad de la mesa, así, como si nada.

Que se fastidie, puñetero cochino. Mañana mismo me cojo una palangana, agua calentilla y me pongo a limpiarme el ojete en mitad del vagón en cuclillas en plan pueblo. Porque sí, porque yo lo valgo.

Besotes mil

Contra la agresión... idealización!!! (Qué tontería)

Contra la agresión... idealización!!! (Qué tontería)

Mi asesor de temas me ha recomendado uno para hoy que es la agresión que el otro día sufrió una pareja gay en la zona de príncipe pío, no sé si la zona del metro o del centro comercial. El caso es que, en resumen, se cogieron del brazo, vinieron unos chavales y le pegaron a uno de ellos con una botella de whisky en la cabeza.

Queda, por cierto, muy significativo eso de que le pegaran con una botella de whisky, producto que seguramente les acompañará durante gran parte de su vida. Y les pegaron porque sí, porque no cumplían el patrón de hombre que estos chavalotes tenían en la cabeza.

La pareja destaca que no tenían ningún tipo de fisonomía particular, ni pertenecían a ningún grupo claramente identificable en plan skins o elementos así. Yo seguramente si tuviera que hacer un retrato robot les pondría chándal, seguro que están cachas en plan extremo-corto, es decir, ese tipo de cachas que se quedan pequeñitos, que andan en plan John Wayne y cuyas extremidades se han quedado sub desarrolladas.

O a lo mejor no, a lo mejor vestían con pantalones chinos de esos en los que asoma el calzoncillo, pero no porque el pantalón sea de tiro bajo sino porque estos neo pijos se suben el calzoncillo, siempre de cuadritos rosas azules o rosas pastel, hasta los pezones, en plan cachuli.

No lo sé, es lo típico de estos pensamientos, que si estas cosas ocurren en Madrid, la ciudad presuntamente abierta y tolerante que nos venden, qué no ocurrirá en otras ciudades. Es el peligro de la idealización, como cuando hace años en Logroño me agenciaba de vez en cuando la revista Shangay Expresss, veía los anuncios de los locales del ambiente madrileño y pensaba: alaaa, qué sitios... tienen que ser espectaculares.

Y luego vienes a Madrid y descubres que la mayoría de los locales anunciados son garitos cochambrosos. Pero bueno.

Así que ya sabéis, el consejo del día del abuelo tonto: no idealicéis, jejeje... Y no peguéis a nadie aunque a veces tengáis ganas, que yo las tengo.

Besotes mil

Micro ondas cabronas

Micro ondas cabronas

Lo del microondas no es nada en concreto, simplemente que me hace gracia este aparato y que a la vez me provoca algo de inquietud, no sé, no termino de saber qué son las microondas ni porque calientan, un calor raro porque es intenso pero luego dura poquito, sí, no sé si lo habéis notado pero cuando calentáis algo en el microondas se enfría echando leches.

Hablando de leches, más bien es sólo para la leche para lo que uso el microondas, me parece muy práctico, más que el típico cazo, porque ya se sabe: calientas la leche en el cazo, la leche hierve, se sobra cae al fuego, lo apaga, el gas sigue saliendo, y saliendo, y pummmm.... jejejeje... qué catastrófico, pero seguro que ha pasado más de una vez.

Mi nuevo microondas es fantástico, además de tener reloj digital, cosa que me gusta mucho, tiene el interior en curva, lo que evita esos incómodos vértices que acaban llenos de mierda.

Mierda la que sale del horno, porque aquí llegamos al punto crucial, se supone que las microondas no son muy beneficiosas para el cuerpo humano que digamos y... ¿Hemos de suponer que esa puñetera puertecita de plástico que cierra el horno nos protege de las malditas ondas chiquititas?

En las instrucciones de mi horno hay una sección de esas de dudas con preguntas:

¿las microondas salen del horno?

Y dice: no, la puerta permite la salida por los pequeños orificios del cristal de la luz pero no de las microondas.

Vamos a ver, señores, la puerta no es de cristal, es de plástico del de toda la vida, o por lo menos el cristal no se nota. Los agujeritos, a simple vista, son un puñetero estampado, pintura con forma de redecilla. La luz sale, claro, porque es transparente, y las microondas.... seguro que se escapan por los cuatro costados, seguro del to, del to.

Dicen que una prueba para comprobar si nuestro microondas pierde ondas es acercar un transistor y si suenan interferencias pues sí, es que es malillo y las ondas se salen. Yo, personalmente, no pienso hacer la prueba.

Besotes mil

P.D.Nunca pensé que me podría reír tanto viendo Operación Triunfo.

Podría hablar...

Podría hablar...

¿Artículos nuevos? Sí, lo sé, miles de internautas, sé que mi blog no atraviesa un año muy en racha, no estoy inspirado, me cuesta encontrar temas de charla porque nada me inspira lo suficiente, y eso que la vida tiene suficientes temas como para hablar de ellos. Podría hablar de las caras de Vélmez que la lluvia ha provocado en mi nueva cocina o del fresquete que entra por la rejilla del salón.

Podría hablar de los nuevos turnos que tendremos en mi trabajo a partir de enero, y de cómo mi jefe se pasa el convenio colectivo y lo que en él ponga por el arco del triunfo y hacen lo que les dé la gana.

Podría hablar de lo ancho o estrecho que a veces me siento viviendo solo. De que a veces me da miedo pero otras veces me invade la ilusión de hacer mi vida a mi bola.

Podría hablar de cómo veo mi vida social en la actualidad, de pensar si está en crisis, si no...

Podría hablar de mi esperanza ante el amor, de mi percepción del amor, de mis expectativas en torno al amor...

Podría hablar de lo harto que estoy de lo conocido como "mundo gay", de los prototipos de gays, de que parezca que para ser gay hay que ser mariquita mala, estar todo el año moreno...

Podría hablar de que esto último redunde en mi inútil atracción por imposibles heteros...

Pero son temas tan unidireccionales que creo que no despiertan el más mínimo interés en la audiencia del blog que, evidentemente, se resiente. Aunque claro, el blog es mío y a veces apetece hablar de las cosas de uno, con ciertos límites, evidentemente, límites de intimidad, discreción u otras cuestiones.

Y seguro que me salen temas cachondos para burlarme de mí mismo y de esta sociedad absurda en la que nos movemos, pero hoy no es ese día (aunque ahora que lo pienso el tema microondas puede dar mucho de sí).

Besotes mil