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¿Por qué, chiquiprecios, por quéeeee?

¿Por qué, chiquiprecios, por quéeeee?

Lo tengo lo tengo

Tengo el tema, he necesitado unas horas pero el tema ha venido a mí. Y es que resulta que ayer me bajé dos paradas antes de mi parada laboral para andar un ratillo y ya que iba con tiempo pues me metí a comprar en un supermercado. Pero no un supermercado cualquiera, sino un Plus Supermercados.

A ver, sé que la publicidad es mentira y soy consciente, dentro de mi inteligencia, de que los chiqui precios no existen. Aunque son una auténtica monada, insisto, lo ideal sería entrar en el supermercado y encontrarte con los pequeños chiqui precios corriendo por los pasillos del súper, riendo y gritando: "la revolución de los chiquiprecios, bienvenido bienvenidooooo".

O por lo menos, si no me reciben los pequeños numeritos gritando y saltando de alegría, sí encontrarme con unos simpáticos dependientes y dependientas, señores gordos con bigote y cara bonachona en la carnicería o simpáticas cajeras con sonrisa de oreja a oreja en las cajas registradoras.

Pero lo que digo, amigos, nada más lejos de la realidad. Tu entras al Plus supermercados, por lo menos al susodicho en el que entré yo, vamos, el de San Sebastián de los Reyes y te encuentras un sitio destartalado, lleno de productos pero destartalado, vamos, en resumen, como un Día % pero llamándose Plus.

Yo entré, cogí una tableta de chocolate y una de turrón y me dirigí a la caja. Detrás se puso un señor, puso sus cosas, las separó con la regleta reglamentaria y en un segundo varios clientes más se pusieron detrás del señor. Llegó mi turno y ahí estaba la cajera. Con todos mis respetos pero yo creo que Proyecto Hombre tiene un convenio con Plus Supermercados para contratos laborales. La cajera estaba como ida, hacía leves bandazos con el cuerpo y daba la sensación de que de un momento a otro se iba a levantar y te iba a coger del cuello.

Pago mis cosas, incluida la bolsa, sí, aquí también se paga bolsa, y la señora que iba detrás dice: estas cosas no son mías. Efectivamente, el señor de detrás había desaparecido y se le veía deambulando por los pasillos. De mi voz salió la frase: "sí, son de un señor que está deambulando por el pasillo". Con cara de estar pensando qué significa deambular dejé a los clientes en un supermercado que de plus solo tiene los chocolates extraños tipo Lidl que decoran sus estanterías.

Los chiquiprecios, si no fueran tan monos, deberían llamarse Friki precios.

Ahora sí, Besotes mil

Saray, por hablar de algo

Saray, por hablar de algo

Saray es así?

Prometo que hoy no quería hablar de esto, tenía, de nuevo, un tema cojonudo y descojonante para hablar de él pero no me acuerdo, lo había pensado ayer pero luego se me olvidó totalmente. Pero anoche, en el curro, viendo la expulsión de Saray de Gran Hermano me pregunto: ¿realmente es así? Porque a mí, la vida me ha enseñado que esta gente de voz melosa, super suave, super cariñosa, super tía, tío seré tu amiga del alma toda la vida, para lo que quieras para lo que necesites como que luego pasa de ti a la mínima de cambio o te da pequeñas puñaladas pasando de ti.

Saray, todo suavidad, todo dulzura, pero luego se revelaba como una niña un tanto caprichosa, tontuna, no sé. Además Dyron o como se escriba se quedó en la casa con cara de culpabilidad, como sintiéndose culpable de haberse quedado él y haber sido expulsada la suavita Saray.

¿Y qué cojones hago yo aquí hablando de este tema que en el fondo ni me va ni me viene? Pues no lo sé, sinceramente, pero me da tanta rabia cuando se me olvida un tema cojonudo... tendré que pensar en comprarme una libreta para apuntar este tipo de cosas.

Jo, hoy no hay besotes, que me he cabreado con mi amnesia repetitiva. Otros hablando del espíritu navideño y yo de esto...

Bueno, uno, muac...

He vuelto

He vuelto

Sí, he vuelto. ¿Y a dónde? preguntarán algunos, pues al gimnasio. Sí señores, desde la semana pasada mi cuerpo ha vuelto a experimentar el traqueteo de la bicicleta o el sube y baja de esa misteriosa máquina que algunos llaman la "elíptica".

Y es que mi curva de la felicidad está empezando a parecer de la felicidad, de la carcajada y de la multi risa porque vamos, cualquier día ya me veo entrando en alguna calle de Chueca (claro, el comienzo de chueca no es el mismo, por ejemplo, para un madrileño de toda la vida que para un agente inmobiliario) y pasando por unos escaner de esos de checkpoint y la cosa pitando en plan: piiii, piiii, osea tía, piiii, piiii, osea tía que con esa barriga no pasas. Y entonces una flecha señalaría hacía otra entrada en la que pondría osos. Pero claro, yo quiero una tercera entrada, en la que no ponga nada, peo... parece que no hay, ah, sí, es una que tiene puertas de armario.

Bueno, a lo que iba, que he vuelto al gimnasio, ahora estoy de mañana así que está lleno de señores de estos de mepasotodoeltiempobufandomientrashagoejercicioyluegomerebozoelcuerpodecremahidratanteenelvestuario. y de grupos de estas señoras hiper pijas de nohagolastareasdelhogarporquetengocriadaymimaridotrabajaparamiasiquemevoyalgimnasioaandarenlacinta.

Aunque no sé que digo porque yo también me paso todo el rato andando en la cinta, vamos, que lo de correr como que lo dejo más adelante. Y las pesas, ¡cómo me miraron cuando entré!, sobre todo las de plástico, que son amigas íntimas mías. Las de metal lloraron incluso, y había que oir cómo caían sus lagrimones al suelo: cloncccc, cloncccc...´

Pues sí, que mis dolores misteriosos se tendrán que enfrentar al ejercicio. A ver si voy a tener una lesión interna del quince y la estoy jodiendo más... prefiero no pensar en ello.

Os contaré mis progresos

Besotes mil

P.D.: Si alguien se pregunta si ha desaparecido un artículo de mi blog, sí, ha desaparecido.

Me apetecía

Me apetecía

Hoy me apetecía poner a estos simpáticos personajes y así lo he hecho. Ale, ahí están, y punto . (aquí está el punto)

La felichitá a jajaja jaaaa...

La felichitá a jajaja jaaaa...

Ala, que se acabó el macropuente y también mi lista de peticiones para los Reyes Magos. ¿Ya se ha acabado? ¿no quiero nada más? Huy, si por mí fuera estaría todo el día pidiendo cosas y mas cosas, así que paro ya que si no voy a quedar como el niño tonto y caprichoso que soy en realidad.

Aunque este fin de semana ha sido un poco reyes magos, jeje, he tenido un cariñoso ingreso inesperado, eso sí, para comida y cosas serias, no para mis malgastes tontos. Pero me compré un dvd, el concierto de Amaral, cuyo realizador parece Valerio Lazarov en plena borrachera, la verdad, y dos libros, uno de Taschen sobre objetos de diseño del siglo XXI, vamos, lo último de lo último tía, y después el libro de Eduard Punset, el de Redes sobre la felicidad.

No es que busque las claves para mi felicidad, no, pero éste es un hombre que, la verdad, me parece muy interesante y vi el otro día en Buenfuente una entrevista con él y me quedé enganchado, es de esas personas que cuando hablan te quedas como hipnotizado escuchando cada cosa que dice. Otros pensarán lo contrario pero yo pienso lo primero así que, a chincharse.

Me lo empecé anoche, abrigadito en la camita con mi nuevo pijama del pato Donald y acurrucado en un lado de la cama, porque estoy con la paranoia de que mi cama de uno cincuenta va a acabar hundida por el centro porque como siempre duermo solo y siempre en el centro pues se estará dando de sí, digo yo, así que voy probando los dos lados. Bueno, a lo que voy, que el libro me parece más denso de lo que esperaba, aunque también yo estaba muerto de sueño, un capitulillo y a mimir.

Besotes mil, ala.

Carta a los Reyes (3)

Carta a los Reyes (3)

Otra propuesta. La máquina de afeitar Cruzer, de Braun, con la que se supone que puedes hacerte perillas maravillosas y recortarte la barba para que parezca que todos los días llevas barba de cuatro días, así te da un aspecto de malote que viene bien en estos tiempos que corren, jeje.

Besotes mil

Carta a los Reyes (2)

Carta a los Reyes (2)

Nueva entrega. Pues sí, el nuevo iPod vídeo de 30 gigas es una maravilla, 30 gigas de música, vídeo o fotos, todo en un bolsillo, un auténtico placer para los sentidos, jejej, aunque es bastante caro, la verdad, vamos, que con lo que cuesta casi podría pagarme un mes en la mansión de doña Adela.

Besotes mil

Carta a los Reyes (1)

Carta a los Reyes (1)

Aquí comienzo mi serie Carta a los Reyes Magos, por si cuela.

Y para empezar, el maravilloso pack de Pesadilla en Elm Street, unas películas que me retrotraen a mi nunca acabada adolescencia, películas que disfruté con el típico tonillo borroso del VHS de videoclub. Maravilloso Robert Englund y maravillosos todos/as.

Besotes mil

Adios a Gloria Lasso

Adios a Gloria Lasso

Luna de Miel

Nunca sabré cómo tu alma ha encendido mi noche,
nunca sabré cómo vino esta luna de miel.
La luna brilla en tus ojos y con mi desvelo;
besa tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.

Nunca sabré por qué siento tu pulso en mis venas,
nunca sabré en qué viento llevo este querer.
Mi vida llama tu vida y busca tus ojos;
besa tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.

Ya siempre unidos, por siempre, mi corazón con tu amor.
Yo sé que el tiempo es la brisa que dice a tu alma:
ven hacia mí, así el día vendrá y amanece por ti.
La luna de miel.

Nunca sabré qué misterio nos trae esta noche,
nunca sabré cómo vino esta luna de miel.
La luna brilla en tus ojos y con mi desvelo
besa tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.

Ya siempre unidos, por siempre, mi corazón con tu amor.
Yo sé que el tiempo es la brisa que dice a tu alma:
ven hacia mí, así el día vendrá y amanece por ti.
La luna de miel.

Nunca sabré cómo tu alma ha encendido esta noche,
nunca sabré el milagro de amor que ha nacido por ti.
Luna de miel.

¿Paquita? ah, no, no...

¿Paquita? ah, no, no...

Estos días ando algo impresionado con el tema del trasplante de cara. La medicina avanza que es una barbaridad. Nadie es capaz de encontrar el origen de mis molestias musculares pero eso sí, si te quedas sin cara los médicos ya son capaces de ponerte una nueva. Bueno, lo de nueva es un decir, porque, claro, la cara es de segunda mano, así que cuando te la pongan tu número de conocidos se multiplicará por dos.

Paquitaaaa, ah, no, disculpe, disculpe, es usted la receptora del rostro de Paquita donado por la susodicha. Qué cara tiene, ¿no?. Sí, este tema da para hacer muchos chistes malos y juegos de palabra. Antes los médicos les dirían a estos pacientes: no, no le pongo cara, la verdad. Pero ahora sí, ahora le echan un morro, y unos mofletes y unos labios.

Dicen los expertos (siempre me ha gustado el ambiguo término "los expertos") que el receptor de un rostro trasplantado puede experimentar un rechazo psicológico ante su nueva imagen. Sus familiares seguramente le estarán todo el día diciendo: últimamente estas desconocido, no te reconozco, o tienes mala cara.

He visto la foto que aparece en elmundo y ciertamente no me veo con valor para ponerla. Yo creía que a la paciente ésta famosa de estos días le iban a cambiar toda la cara (Chica, pasar por el quirófano ha sido tu solución, te ha cambiado la cara) pero no, para que os hagáis una idea ha sido como si le hubieran puesto una mascarilla de oxígeno pero con forma de cara. Vamos, algo así como un mister potato pero más serio.

Y ya vale, que me estoy pasando con los chistes de humor negro sobre el trasplante de cara. ¿Será una operación cara?

Besotes mil

Joder!!!

Joder!!!

Dios mío, hoy a poco el Partido Popular se queda sin dos de sus representantes. Todo chulos ellos se disponían a despegar de Mostoles en un helicóptero cuando va el aparato y se la ha pegado. Dios mío, me he quedado anodadado. Es digno de comentario el gesto de Rajoy en la foto de la derecha, en plan, "dejadme, dejadme".

En Hazte Oir seguramente hablarán de sabotaje e insinuarán que algún rojo de mierda arrojó una cosa de esas de los ninjas con cadenas giratorias contra las aspas del helicóptero. Me voy raudo a ver el informativo para ver todo esto en movimiento, nunca mejor dicho, menudo movimiento.

Besotes mil, pa ti también, Mariano

¿Qué leches hago?

¿Qué leches hago?

Sinceramente no lo sé. Y me refiero al dinero, al sueldete, que desaperece como por arte de magia al segundo o tercer día de haber cobrado. Hombre, en esto influyen dos cosas: una, que paso todos los meses religiosamente una cantidad concreta a mi cuenta de ahorro para ir formando un pequeño capital para aspirar a un más pequeño piso.

Y segundo, que cada mes me siento como la prestamista calista, vamos, que tengo que apoquinar a la señora casera el importe íntegro del mes el día uno a la espera de que a mis compañeros de piso les dé la gana de ingresarme el importe correspondiente para poder respirar y que el guioncito del demonio desaparezca de mi capital bancario.

Tendré que sentarme con ellos seriamente y plantearles que o el día uno me ingresan la pastita o no hay transferencia a la casera. Y ya se sabe, si no hay casera nos vamos.

Además, el susodicho euro de las narices es una mierda porque, a no ser que hagamos auténtica matemática nuclear con nuestra economía, euro que se gasta euro que no vuelve, aunque sólo gastemos de él 10 céntimos. Vamos, que ya todo se podría calcular por fracciones de un euro. Una p... mierda.

Pues eso, que no es ni día uno y mi cuenta ya está tiritando tras haber cobrado hace cuatro días. Tendré que replantearme muchas cosas, entre ellas mi ahorro.

Besotes mil

P.D. Y he de decir en mi defensa que en cuestión de caprichos ya no gasto tanto como antes.

Ay, gavilán

Ay, gavilán

Ya puede uno llegar al curro sin ganas, taciturno, doliéndole sin saber porque todo el cuerpo (quizá sea por abandonar el gimnasio tras un año de cuasi regularidad), que de repente todo cambia, por lo menos por unos momentos, cuando descubre que en la mesa de al lado del comedor se encuentra también comiendo un pedazo gavilán.

Ay, señor Brown

¿Nada que contar?

¿Nada que contar?

Tenía algo de lo que escribir hoy, lo juro, iba a escribir de algo pero no recuerdo de qué. Recuerdo una anécdota del fin de semana pero no era eso. Sí, el fin de semana estaba en el metro de Madrid en la línea roja, en el anden esperando al tren, vamos, lo típico de estar en un anden. De uno de los pasillos salió corriendo un chico huyendo de algo o de alguien, y ni corto ni perezoso se lanzó a las vías, se lanzó de buenas maneras, no pa matarse sino con estilo (yo me hubiera matao).

Salió corriendo hacia el túnel, lo que me recordó una leyenda urbana que cuenta la gente del metro de cómo, en noches misteriosas, guardias jurados han visto a gente pequeñita, no enanos, sino gente con físico normal pero a escala, corriendo hacia el interior de los túneles.

Pero no, éste era un chico normal y corriente corriendo hacia el interior del túnel, iba por la vía de enfrente cuando de repente empezaron a verse los focos del tren de dicho carril que estaba a punto de girar en la curva de entrada a la estación. El chico, presuroso, se estampó a sí mismo contra la pared del túnel y el tren pasó rozándole, bueno, lo de rozándole lo pongo yo porque claro, desde mi perspectiva no se veía.

Varios de los pasajeros en el anden miraban curiosos mientras la otra mitad se volvió de espaldas por si acaso, pa no ver sangre. A mí me poseyó el espíritu de una abuela cualquiera y de mi boca salieron las siguientes palabras: "ay, por favor", sí, con ese tono que estáis pensando. Yo es que soy así de expresivo, qué le voy a hacer.

Movimiento de algún guardia jurado que otro, el otro tren frenando para hablar con el maquinista del tren que ya estaba en la estación y como si fuera un truco de magia, los dos trenes se van de la estación y el chico, había desaparecido. Claro, que yo no me quedé en el anden sino que me fui en el tren así que no sé si en la estación los seguratas procederían a su detención.

A ver si me acuerdo de lo que quería escribir....

Besotes mil

Turno marrón

Turno marrón

Pues sí, aquí estoy, de nuevo, otra vez, una vez más, la suerte es así, la rotación es lo que tiene, la vida es lo que tiene... de turno marrón, vamos, ese turno inventado al margen de lo que el convenio colectivo marque, haciendo la semana de sábado a miércoles, y eso que ésta ya trabajé de lunes a jueves pero bueno, es igual, no pasa nada.

Y esta noche pues supongo que a casita cuando salga porque parte de mi familia madrileña está fuera y otra parte tiene planes así que me iré a tumbarme un rato en el sofá o a lo mejor me busco algún planito con familia "más lejana", jeje,... ya veré lo que me inspira la tarde.

Por ahora la susodicha, la tarde, me refiero, no me inspira demasiado, no hay mucha información y en cuanto a la liga, apasionante liga, increíble liga, maravillosisisisima liga no empieza hasta la noche, vamos, que a eso le sumamos que la tarde está super aburridita en lo que a información general se refiere.

Hoy he traído un regalito a mis secciones favoritas, que son, basicamente, 303, teletexto y la página web, un regalo que suelo hacer todos los años a la gente que quiero, y a la que no quiero tanto también, jejeje. Un calendario de adviento. Este año tocaba el de Plus supermercados, sí, la marca esa de los simpáticos chiqui precios. Costaba menos de 50 céntimos así que supongo que las chocolatinas serán venenosas o algo así.

Ya le les he dicho: os lo adviento (jeje, qué tonto soy), no se puede comer antes de diciembre, que si no da mala suerte. Qué tontería.

Besotes mil desde mi marroncete turno

Enya, ¿cueces o enriqueces?

Enya, ¿cueces o enriqueces?

Enya descansaba cómodamente en uno de sus sillones favoritos. Simplemente era una pequeña pausa en su arduo trabajo. En lo que iba de año había realizado ya cinco de sus exóticos viajes, parajes extraños, lugares remotos en los que encontraba la inspiración. En el mejor de los casos para una canción entera y, lo más habitual, para estrofas sueltas, puentes o estribillos con los que componer alguna de sus piezas.

Tenía ya once canciones y estaba a punto de concluir la última. Habían pasado ya cuatro años desde su último disco y la compositora y cantante irlandesa pensaba en el siguiente mientras degustaba una infusión de hierbas traídas especialmente para ella desde un lejanísmo y secreto lugar. Se le resistía la conclusión de la última de sus piezas y empezaba a desesperarse, quería terminar la canción con cuidado, poco a poco, pensando en cada uno de los arreglos, en cada uno de los tonos que usaría para multiplicar su voz.

El ama de llaves entró en la amplia sala y atravesó la estancia entre las volutas de humo provocadas por la vengala de incienso que, lentamente, se consumía.

-¿Señora?

-¿Sí?

-Está aquí Michael Smith, de Warner Music.

-Sí, que pase.

Envuelta en velos rojos, Enya se levantó de su sillón y recibió con los brazos abiertos a Michael, que, conociendo los gustos de su íntima amiga se había descalzado previamente para no deteriorar la alfombra persa que forraba los suelos. Ante el regocijo del productor, la compositora le comentó que ya tenía once canciones preparadas para ser grabadas. "Tranquila, no te precipites, sabes que tienes todo el tiempo que quieras para entregarnos las piezas de las que dispongas".

Tres horas después Michael abandonaba el castillo de Enya tras aconsejar a su amiga que se dejara una melena larga pensando ya en las fotografías de la carátula de su próximo disco. Era invierno y preferían además esperar al próximo otoño para que la voz de la irlandesa de oro mostrara todos sus matices y pisara todos los escalones de las siete notas musicales.

Enya se dejó caer en su sofá y, entre ensoñaciones murmuró: Tibet.

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Eithne estaba en la cocina tomándose una Coca Cola. Sabía que no debía abusar de ella porque estaba engordando y sus vaqueros ya no le sentaban como antes, es más, su cintura sufría la presión de la tela y los gases no le dejaban respirar en paz. El teléfono de la pared sonó con su atronador ruido electrónico:

-¿Sí?

-Hola, mira, quería hablar con Enya

-Si soy yo, ¿quién es?

-Soy Michael Smith

-¿Quién?

-Michael Smith, de Warner Music

-Ah, dime

-Oye, mira, que es que llevamos ya cuatro años sin disco

-¿Cuatro años ya? Joder, cómo pasa el tiempo

-Pues sí, así que...

-¿Qué?

-Joder, maja, que ya es hora. Oye, ¿me puedes mandar unas canciones?

El rostro de Eithne lo decía todo. La pereza le invadió y preguntó a Michael que cuantas quería. El productor le respondió que con doce iría bien: tres en plan marcha militar, cuatro baladas y cinco en lenguaje inventado, unas canciones que la mundialmente conocida como Enya grababa de cinco en cinco los domingos de resaca con la ayuda de su ordenador en su dormitorio.

Enya acudió presurosa a su PC, lo encendió, eliminó las alertas de virus y abrió en "Mis documentos-mí música" la carpeta: Biblioteca. Arrastró el ratón sobre doce canciones, pulsó ctrl.-c e inmediatamente pulsó ctrl.-v sobre su cuenta de Hotmail.

Velozmente recuperó el teléfono:

-Ya está, Robert

-Michael

-Pues eso, Michael, que ya te las he enviado. Oye, ¿y las fotos?

-Tranquila, tiramos de archivo.

O nos curamos o no nos curizan

O nos curamos o no nos curizan

Pues sí, la Iglesia veta a los homosexuales en el sacerdocio. Dios Mío, nunca mejor, dicho, estos señores tienen unos asesores de marketing que, vamos,... lo iba a comparar con algo pero no se me ocurre ninguna "marca" que se venda tan mal.

Voy a recurrir a los teletipos para comentar algunos puntillos: "A la luz de esas enseñanzas, se retiene necesario afirmar que la Iglesia, en el más profundo respeto de esas personas, no puede admitir al seminario y a las Ordenes Sagradas a aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas y apoyan la llamada cultura gay".

¿Profundamente radicadas?¿Qué quiere decir?¿se referirá sólo a los "activos"? jeje... no lo sé. Sigamos con más perlas típicas vaticanas: "el texto recuerda que son considerados "desordenadas" y que esas personas tienen que ser acogidas con respeto y delicadeza y no ser objeto de "injusta discriminación". Magnífica contradicción: estos maricones de mierda, que degeneración de la naturaleza, si por nosotros fuera los matábamos a todos y así nos libramos de esa escoria... pero eso sí, tratémoslos con misericordia y sin discriminación. Les odiamos pero, oye, que les queremos mucho, ¿eh?.

Otra perla: "el sólo deseo de ser sacerdote "no es suficiente" y que "no existe un derecho a recibir la Ordenación". En la Iglesia están, en lo que a vocaciones se refiere, como para andarse con tonterías, cuando es al contrario, deberían promocionarla, no sé, dos cilicios al precio de uno si te haces sacerdote o cosas así.

Ay Dios mío, lo dicho, que así me gusta, que sean sinceros y sigan sin sorprendernos, vendiendo una imagen del mundo igualita a la de la sociedad, idéntica, idéntica. Y la Iglesia nos recuerda: "la vocación es un don de la gracia divina", sí, hija, sí, huy, divina de la muerte.

Besotes mil

P.D: Y sí, lo sé, la Iglesia puede hacer lo que le de la gana, por supuesto que sí, que no se preocupe por ello que los cristianos también lo hacen,... lo que les dé la gana, me refiero.

 

Limpio y divertido

Limpio y divertido

Caminaba yo por la muy elitista Príncipe de Vergara casi a la altura de Colombia, cerca de mi casa, cuando me crucé con tres señoras formato Golden Girls en animada charla: “pues sí, los maricones...”. He de confesar que mi vena militante, cada vez más apagada, se avivó un poco, invertí (jeje) mi sentido de la marcha y caminé detrás de ellas con mi oreja al más puro estilo Dumbo.

Las mujeres continuaban: pues sí, la (aquí poner Puri, Mari o cualquier nombre por el estilo) tiene unos (maricones) en su piso y oye, que son muy limpios... y se lo pasan muy bien...

Me gustó el resumen a todo un conjunto de gente: muy limpios y se lo pasan muy bien. Lo de pasárselo bien, señora, pues a ratos y lo de muy limpio, me dieron ganas de hacerles un tour por mi habitación.

La escena me recordó a una de las mejores secuencias de Aquí no hay quien viva, creo que era de la primera temporada, cuando Mauri y Fernando hacen una fiesta en su casa y cada vecino les interroga por un tópico: quién es la mujer, quien plancha, miralos qué monos en la cama...

Cierto es que hay tópicos y cierto es que muchos se cumplen, sobre todo en los sectores más visibles del extrañamente llamado “mundo gay”, pero de ahí a lo de: son muy limpios y se lo pasan bien. Qué monas las señoras. Aunque claro, quizá sólo se referían a esos inquilinos y no a la globalidad del “colectivo” pero me da a mí que no.

Besotes mil

El Palacio del Triunfo

El Palacio del Triunfo

Aquí estamos, de lunes ya. Cuando te quieres dar cuenta, estás en viernes, pestañeas y de repente el despertador suena a las seis menos cuarto de la mañana y vuelve a ser lunes. Además comienzo mi mini maratón laboral, trabajaré de lunes a jueves y después de sábado a miércoles, sí, todo esto se salta el convenio de mi santa casa pero es lo que tiene el convenio, que se salta o no según convenga.

Lo más destacado de este fin de semana fue el concierto de Operación Triunfo 4 al que asistí el sábado con ace y jotas. Estuvo bien, un concierto correcto con excesiva presencia de Sergio Rivero que, aunque sea el ganador, es más soso que un día sin pan y muy aburrido. Pero lo dicho, que fue casi el protagonista de la noche mientras que la glamourosa Edurne no cantó demasiado. Es cierto que no es que cante demasiado en ningún contexto, vamos, que no es de las mejores voces, pero es la mejor presencia y no hizo mucho acto de la misma el sábado en el madrileño Palacio de los Deportes.

Soraya cantó “su” canción más especial, la de “Te dejé marchar” de Luz Casal y la bordó nuevamente, su voz es de las que me gustan, buena, fresca y sin llegar a cansar. Me parece una de las mejores voces de la academia en toda su historia, por encima incluso de Rosa, cuyo puntito operístico y gargantil en su voz puede llegar a cansar (o por lo menos a cansarME) en ciertos momentos.El concierto, claro, no contó con canciones propias, fueron todo las versiones cantadas por ellos en los programas y nadie presentó single ni nada, aunque es lo que estaba esperando, que alguien dijera: os voy a cantar el primer single de mi primer disco por primera vez. Todo primero, todo triunfo.

Sandra también cantó muy bien, y... he de decirlo así, Idaira parece que se desenvuelve mejor con su voz y con los afines cuando no tiene la presión del jurado detrás comiéndole la cabeza.En cuanto a ellos, lo dicho, Sergio muy pesado, Víctor muy bien y Guille Martín y Fran Dieli guapísimos ambos dos, aunque me quedo con la picardía del valenciano y su cara de loquito. Sobre el ambiente, pues mucha chavalería, mucho niño y niña y fans histéricas, entre ellas una sorprendente pivot de baloncesto gigantesca que cuando pegaba saltos me hacía ver sólo el 50 por ciento de la actuación.

Besotes mil

Cobertura de coco

Cobertura de coco

Sé que no soy el más indicado para hablar de telefonía porque creo que por aquí hay gente que sabe más del tema que yo pero bueno, la cosa en este mundo es hablar, ¿no? Pues allá vamos. Que bueno, ahora ha salido una noticia de unos vecinos de no sé donde que en su zona de chalets han pillado a uno de ellos intentando colocar una antena de telefonía móvil en su jardín.

Yo no sé si alguna operadora le pagaría una pasta o quería que la cobertura le saliera por las orejas, el caso es que el sujeto en cuestión iba a poner una antena en forma de palmera tropical. Vamos, que estás un día tan tranquilo viendo el paisaje y al día siguiente aparece de repente, porque sí, una palmera tocha tocha bien frondosa.

Los periodistas de mi santa casa sacaron en dicha noticia una página web en la que se pueden ver “disfraces” para antenas de telefonía móvil aunque claro, en una empresa en la que la cantidad de anuncios de operadoras es astronómica pues no van a decir que se disfrazan las antenas para evitar que la gente tenga suspicacias con el tema de los cánceres y esas cosas. Dicen que es para hacer más bonito el paisaje,je,je,je...Yo ya sabía que las antenas se camuflaban en chimeneas antiguas y cosas así pero lo de la palmera es que riza el rizo. Una turista alemana salía declarando: sí, era una antena disfrazada de palmera. Qué mona, la antena, disfrazada de palmera.

Besotes mil

P.D. sí, se nota que estamos a viernes