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Volver, un verbo a priori bonito, no sé, volver, es como empezar de nuevo, como regresar a donde has estado, y generalmente, donde has pasado buenos momentos. Como ya dije un día estoy en un momento de mi vida en el que cuando pido en la Continental Auto un billete de ida y vuelta, no sé cuál es la ida y a donde vuelvo. Cuando viajo a Madrid ¿voy? ¿o vuelvo?, supongo que a estas alturas ya se puede decir que vuelvo.
Y vuelve Mi Carrusel, que este último mes no es que haya tenido altibajos, es que se ha salido de su eje, ha ido dando tumbos, ha caído por una colina a la velocidad de la luz y ahora ha quedado instalado en otro sitio, desde donde veo las mismas cosas y el resto de personas de mi vida, desde el número dos en mi difuminada lista (quiero a tanta gente...) en adelante. La número uno, mi "diva vital" ya no está físicamente conmigo y, qué queréis que os diga, aún no me lo creo, no lo asumo, me parece imposible.
Vuelvo para decir que sigo aquí, que parece que la vida consiste en intentar disfrutar los momentos-normalidad-buenos que la vida te da entre momentos-horribles-dolorosos-mierdosos. Y, de nuevo, a riesgo de resultar pesado, quiero dar las gracias, a posteriori a todos los que habéis estado a mi lado, física o emocionalmente, en estos momentos, y a priori por todos los momentos de bajón-etiqueta-negra que supongo me quedará por pasar.
Besotes mil
Mi vida en general, incluído este blog, está en obras, pero volveré así que no os vayáis :).
Besotes mil
Desde ahora tengo un angel de la guarda que me acompañará siempre.
Desde aquí quiero dar las gracias a todos los angeles de la guarda que me quedan en la tierra.
Gracias.
P.D. El Carrusel volverá a girar, si veo que le cuesta lo haré girar a ostias.
De nuevo, gracias.
Mi carrusel estos días es incapaz de girar, esperemos que pronto los caballitos vuelvan a girar.
Volveré.
La verdad, soy la releche, pongo a veces unos títulos a mis artículos que hacen crear unas expectativas tremendas que se rompen a la primera de cambio.
La primera de cambio: sí, se trata de otra anécdota chorra de mi vida.
Resulta que ayer estuve pintando en el balcón un mueblecillo Ikea que me he comprado y retiré las cosas que había por el suelo. Entre ellas una lámpara de techo (sí, en el suelo), que deposité, a medias, sobre una silla.
Pinté las tablas, más mal que bien, y allí se quedaron. Esta mañana me he asomado al balcón y allí estaban las tablas, y también la lámpara, que había vuelto por sí sola a su posición natural, el suelo, claro que con la única ayuda de la fuerza de la gravedad, que ya se sabe que muy fina pues no es. Vamos, que se había escoñado contra el suelo.
Buahhhhh, se ha roto uno de los cinco brazos de la lámpara, rotura que mal que bien se puede arreglar, pero una de las copas de uno de los brazos (la típica copa con una vela-bombilla encima) se ha hecho añicos. Y lo mejor de todo es que por lo menos son trozos grandes pero... ¿dónde están?, ¡¡¡faltan trozos!!!, ¿cómo lo recompongo ahora?. Además, de susodicha copa pendían varias lágrimas de la lámpara alguna de las cuales también se ha rotooo...
Pues eso, que a ver si encuentro un sitio donde vendan lágrimas, aunque mi primera compra será mi pegajoso amigo loctite.
Besotes mil
Pues sí, y lo digo porque esta mañana me he dado una vuelta a mi manzana, sí a mi edifcio, vamos, y he descubierto que donde antes hubo una tienda de ultramarinos de precios de oro y después una tienda de decoración de esas un tanto elitista y que no ha tenido mucho éxito, ahora hay lo que se conoce popularmente en esta sociedad española como "un chino".
Pues sí, para mi felicidad, por su bajo precio y su abundancia de chucherías y horarios, ha abierto un chino, pero siempre se me despierta la inquieta curiosidad sobre este tema: un local en el centro tiene que costar una pasta, pero un local en mi zona también. No digo que su dueño no tenga muchísima pasta pero no sé, yo si tuviera muchísima pasta me montaría otro tipo de negocio pero si lo único que montan son todo a cienes, no me quiero ni imaginar la pedazo red que se extiende a lo largo y ancho de este país de todos a cienes.
Lo que digo siempre, en mi humilde ciudad norteña, si se queda un pedazo local libre en el centro de la ciudad a los pocos días ya está luciendo en sus puertas estambuleños maniquís de esos que parece que tienen el pelo como un helado de cincuenta céntimos del mcdonalds. Además, no sé, pero deben tener algún truquito legal para el tema de horarios tipo centro comercial Príncipe Pío (como son las tiendas de la estación pues abren todos los días). Pero estos todo a cienes e increíbles "boutiques" van más allá, abren incluso el día de Navidad, Año Nuevo... no sé, a lo mejor si no abren reciben unos tiritos de sus jefes, quien sabe.
Lo dicho, que ahí ha abierto el negociete. Supongo que las remilgadas señoras de mi comunidad tardarán en atreverse a entrar al local, mirarán a un lado, a otro, y entrarán: que si un bote de tomate, que si se me había olvidado la leche del nene,.... hasta que un día aparezcan enjoyadas hasta las cejas con bisuterías varias del chinillo y sus móviles luzcan pegatinas luminosas como la mía, que es de la feria del euro del alcampo.
Besotes mil
Pues sí, para que no queden dudas de que las Navidades ya han terminado aquí llego yo de nuevo con el año nuevo y con un nuevo artículo de esos que tan bien se me dan de quejas y despotriques varios. Resulta que llegaba yo este sábado con mis habituales prisas a la capital porque a las cuatro de la tarde entraba a trabajar. Sí, mis vacaciones terminaban en viernes gracias a la pericia y habilidad a la hora de diseñar turnos de mi "trabajador" jefe.
El caso es que tenía que sacarme el abono transporte para el mes de enero y me dirigí a una de las maquinetas dispuestas al efecto en el hall de Avenida de América. El caso es que la máquina me leyó el código de barras, introduje mi tarjeta, se la leyó todo lo que quiso y mas, me la devolvió pero hijos, que aquello no daba nada, ni abono, ni cartoncito ni recibo de compra ni leches.
Apurado, levanté la mano para que me viera alguno de los guardias jurados de charleta en una de las ventanillas y me vieron, vinieron a mí y les expliqué mi problema. Estuvieron muy amables!!! (¿qué pasa, joserra? ¿te sorprende que fueran amables?, bueno... pues... bueno, un poco, sí) y me explicaron que ellos no podían hacer nada y que a lo mejor no me lo habían cobra...Piiii, piiii, en ese momento un conveniente sms de mi Ibercaja de mis amores me confirma mis peores temores, sí, los 45 euros del abono transporte de la zona B1 me habían sido cobrados.
Me dirigí a la taquilla le pedí a uno de los taquilleros que, por favor, comprobara la máquina. Aquí ya fue donde el hombre en cuestión es el típico que yo llamo "el señor de los toros", un hombre ya algo mayor, cercano a la jubilación, con bastante mala ostia y estos a los que, en cuanto les das algo de poder se crecen y se creen la leche. En plan, esos señores que ponen en las puertas de las plazas de toros y repiten continuamente: ¡he dicho que aquí no pasa nadie y aquí no pasa nadie!!!, aunque tú no quieras pasar ni nada.
El caso es que el hombre comprobó el remoto de la máquina por ordenador y me dijo que no había problemas y que tendría que pasarme otro día con un recibo del banco en el que se comprobara que me habían cobrado el tema. Se le ocurrió que podía pedir un recibo en un cajero de Caja Duero, que "también es 6000", aunque, claro, al señor le costaba pillar que un cajero que no sea de tu banco te da dinero pero no te dice los movimientos de tu cuenta ni te dice la pasta que te queda (¿soy banquero y por eso lo sé? No, soy observador).
Y yo preguntándole: pero puede mirar a ver si se ha quedado atascado el cartonzuelo?. Y el hombre: ya lo he mirado en el ordenador. Ah, ¿pero en el ordenador se puede ver el cartonzuelo atascado?. Sí, tiene un sistema. Pero ¿qué hay, una cámara enfocando al rollo de cartón a ver si se atasca o no?. Bueno...
Y el hombrecillo se acerca a la máquina y se agacha, mira y no ve nada. El guardia jurado, aquí portador de la simpatía, me asegura que nadie puede abrir la máquina porque es fin de semana y sólo el mecánico puede abrirla, porque si la abre el taquillero aquello empieza a pitar como loco y a los seguratas les cae la bronca. ¿Alguien lo entiende? Yo no.
El hombrecillo taquillero me confirma que sí puede mirar si mi tarjeta ha efectuado alguna operación en SU máquina pero no me confirma si lo ha visto o no, porque de todas formas el no podría hacer nada. Eso sí, llama sigilosamente al guardia jurado y lo mete en la taquilla para decirle algo en secreto, ¿el qué? Cualquiera lo sabe.
Finalmente, saqué un nuevo abono transporte asegurándome el taquillero que si voy otro día con un recibo del banco me devolverían el dinero. Claro, yo me pregunto: si creen que soy un timador, entonces esa solución también es una tontería porque tú vas con tu abono sin cartoncillo porque se lo has regalado a un amiguito y dices que no te salió pero que, jooo, sí te lo cobraron y les pides otro. Claro, lo que no me garantiza que el día que pretendiera hacer eso con mi recibo del banco me cantaran: timadooorrrr, timadoooorrrr, dónde vasss timadooorrrrrr....
La cosa, que pedí al guardia jurado que me acompañara mientras sacaba el nuevo abono pa que quedara constancia de que soy un tío legal y que timador timador, pues mira, no soy. Así lo hizo y el abono salió feliz y contento. Volé a casa y me llegaron dos mensajes nuevos al móvil: uno del nuevo cobro y, ohhhh.... milagros de la técnica, otro de devolución del primer cobro de Metro de Madrid.
Me dan ganas de informarles del hecho para que al próximo que le pase algo así, puedan, por lo menos decirle: espere unos minutos para comprobar si se le devuelve el importe. ¿O quizá fueron ellos los que con sus maquinitas desde la laberíntica estación de Avenida de América me devolvieron el dinero? Dudo mucho de que fueran capaces de hacerlo o supieran hacerlo.
Ay, ya me he desahogado.
Besotes mil
P.D. Joder, me releeo esto y parezco un maniático, pero lo que me jode es que desde METRO DE MADRID te hacen quedar como un timador, pidiéndote todo tipo de pruebas y comprobaciones cuando lo que ha fallado es sú máquina y no tu ser.
Pues sí, paseando esta mañana por las calles de Logroño, los he visto, a ellos, a sus majestades los Reyes Magos de Oriente, ya véis, estos señores que deben tener un fondo económico mas interminable que el de los Nobel y que todos los años porque sí, porque ellos lo valen y porque les da la gana se recorren las casas de todos los niños y niñas de España dejándoles lo que han pedido, si pueden permitírselo, o por lo menos las primeras cosas de sus cartas de peticiones.
Y sí, cual comitiva real, por mitad de la calle han pasado escoltados por la policía en un minibus, todos ahí dentro, metidos con sus pajes y sus pajas. Según me asegura mi familia, ya desde hace dos o tres años el Rey Mago de Logroño es un señor de raza negra y no el típico conservero riojano pintado con betún. Eso sí, a mi nadie me engaña, las pajas del rey Negro eran más blancas que la leche. Y me refiero a las ayudantas, claro, que eran unas chicas de raza blanca pintadas de negro.
Antes de seguir escribiendo he comprobado el artículo del año pasado para ver que no me repetía y he podido comprobar la cuquina tarde de Reyes que pasé en Madrid el año pasado, claro, que el año pasado Príncipe de Vergara aún conservaba algo de su antiguo espíritu y no es la casa de huéspedes en la que se ha convertido ahora. Pero bueno, a lo que iba, que espero confirmar en las próximas horas que el Rey Baltasar es negro, negro, de los de nacimiento y no de conversión tipo Jacko Jackson.
Y un año más vuelvo a repetir, me encanta esta historia que nos montamos los mayores de hacer soñar a los pequeños con que tres señores de oriente entran por la noche en tu propia casa.... y lo que es más increible!!!, para hacer el bien!!!, tres tipejos que se cuelan por la ventana y sólo es para dejar regalos, vamos, que no te vaporizan un espray durmiente por la cara mientras duermes y te desvalijan sino que no, ni te despiertas, pero no porque te echen nada sino porque no hacen ruidito, y se dedican solo a dejarte regalitos.
Ay, que como siga así me lo voy a acabar creyendo. De todas formas y por si acaso, me iré prontito a la cama.
Sed Buenos
Besotes mil
P.D. Por cierto, he recibido una visita en mi blog desde la Guardia Civil, qué miedaco, ¿les ha gustado, amigos de la bene?
Ciertamente no se puede considerar una mala imagen para empezar bien el año y es que no se me ocurría, esta temporada, mejor imagen para el primer artículo del año que la de Will Chalker, el modeluqui que protagoniza la campaña de la nueva colonia Black XS de Paco Rabanne.
Me la eché ayer en la mano izquierda para probarla y me pasé el resto de la tarde oliendo al susodicho perfume que huele, francamente, bastante bien aunque puede llegar a saturar un pelín. El peor perfume que he probado para hombre es uno que vendieron en H&M supuestamente diseñado por Karl Laggerferld cuando pusieron una colección del susodicho en esta cadena de tiendas. Olía como a almendras y era muy intenso, vamos, de esos que te llevan a la náusea en un pis pas.
Pero a lo que iba, que el señor Chalker ha conseguido, con su pinta de malote y lo buenísimo que está, que me fije en el perfume en cuestión y que lo haya "golido", y que, insisto, incluso me convenza. Además, el cuerpazo que se gasta el menda lerenda me servirá de inspiración para mi proyecto de físico futuro. Pero..., voy a consultar una cosa en google... No la he encontrado. Buscaba la edad del chavalote en cuestión...
Aunque como solemos decir yo y uno de mis Amigos, así con mayúsculas, estos señores nacen ya con esos cuerpos o si no con la predisposición física a tenerlos, vamos, que yo no me veo con esa cintura ni con esos musculámenes, además, seguramente me hago un estudio y me dicen: no, es que usted esos músculos no los tiene, eh?, vamos, que su cuerpo es del tipo estandar-body, brazos, piernas y barriga, y poco más...
Will Chalker ven a mí
Besotes mil
P.D.Si empiezo el año hablando de estas chorradas a saber cómo se presenta 2006, jejeje...
Pues sí, como de año en año cinco minutos antes de la cuenta atrás... sí, ya pasó un año más, y en este caso es el 2005 el que se nos va en una horas. Y sería hora de hacer balance, aunque no sé yo, primero porque mi memoria es efímera y no suelo recordar muchas cosas a no ser que sean muy felices...
-Ya estás...
-¿Cómo?¿otra vez tú?
JOSE RAMON - Pues sí, soy a tu fin de año en tu blog lo que "Qué bello es vivir" a Popular TV. Una pareja inseparable.
-Pues vaya rollo
JOSE RAMON - ¿Rollo? Te quejarás...
-Pues sí, me quejo
JOSE RAMON - Jeje, qué raro en ti
-Como si no tuviera razones...
JOSE RAMON - Bueno, alguna sí tienes, sí
-Pues eso
JOSE RAMON - Pues eso. Y bueno, ¿qué tal el 2005? ¿Qué balance haces?
-Pues un balance raro, extraño, algo siniestro, la verdad
JOSE RAMON - Este año ¿no le pedirás salud al 2006, no?
-Jeje... qué cabrón, pues no, no tengo intención de pedirle nada
JOSE RAMON - ¿Nada?
-Pues no, nada, porque total, luego el año va a hacer lo que le dé la gana...
JOSE RAMON - Hombre, y lo que te dé la gana a ti
-No me vengas con la literatura de siempre, por favor, que si cambia lo que no te guste de tu vida, que si muévete...
JOSE RAMON - Pero es cierto!
-Bueno, es cierto en parte y hasta cierto punto. Yo puedo hacer lo que sea para que me desaparezcan mis misteriosos dolores que si no se van... pues a joderse, es un ejemplo
JOSE RAMON - Pues sí, y en la Seguridad Social son unos ineptos...
-Eh!!!, que pareces yo, esa frase era mía
JOSE RAMON - Es cierto, una frase negativa y pesimista, efectivamente, era tuya, no volverá a pasar.
-Y lo que digo, que en la vida puedes hacer muchas cosas que sin un poco/mucho de suerte (tipo Match point, jeje), no es muy fácil la cosa.
JOSE RAMON - Bueno, ¿y en amores?
-¿En amores?¿Eso no es una canción de Andy y Lucas?
JOSE RAMON - No, eso es Son de amores
-Cierto cierto, tienes razón.
JOSE RAMON - ¿Me respondes, por favor?
-Me has pillado, me estaba escaqueando, es que suelo ser muy habilidoso para no hablar de lo que no...
JOSE RAMON - ¿EN AMORESSSSS?
-Nada, lo típico, mini historias de amor unidireccionales que duran lo que tarda la otra persona en hablar de su novia. Por cierto...
JOSE RAMON - Dime
-Ahora ha entrado un chico nuevo en el trabajo más mono... y más simpático
JOSE RAMON - ¿Y?
-Pues nada, lo típico que para una chica podría suponer una oportunidad para mí será un imposible
JOSE RAMON - Qué derrotista, ya estás presuponiendo que no es gay
-Pues sí, lo presupongo pero las mismas personas que me dirían eso de la presunción me dirían: nooo, no parece gay
JOSE RAMON - Vamos que no lo será
-Pues no, espero que diga lo más tarde posible que tiene novia para que me dure más la ilusión, jeje
JOSE RAMON - Vamos, nuevos cromos para tu colección de amores imposibles
-Pues sí, y ya sabes, cromos autoadhesivos
JOSE RAMON - ¿Difíciles de despegar?
-A veces.
JOSE RAMON - ¿Y la salud?
-Tu es que eres tonto. ¿Qué te he dicho?
JOSE RAMON - Es cierto, tema tabú. ¿Trabajo?
-Bueno, este año el tema horario ha estado mejor con una rotación de turnos que durará lo que dure la baja maternal de una compañera a la que, por miedito, se le concede todo lo que pide, y más que nada es una de las de "toda la vida" de la casa por lo que a los "nuevos" (si a seis años y medio se le puede llamar nuevo) no se les hace ni puto caso y se hace con ellos lo que les da la gana a los "jefes". Eso sí, lo único que digo es que, a la hora de intentar conseguir otro trabajo no me digan la odiosa expresión "Muévete".
JOSE RAMON - Venga, venga, fuera resentimiento. Algo optimista:
-Pues que mis amigos me han seguido queriendo, tienen mérito
JOSE RAMON - Hombre, no es tan difícil
-Gracias, yo mismo.Y un hito en mi vida: el puto carné de conducir
JOSE RAMON - Pero si aún no lo tienes....
-Qué cabrón
JOSE RAMON - Es cierto, no lo tienes todavía
-Ya, pero no me falta nada... bueno, nada, el examen práctico pero el miedo, que no la prudencia, se me ha quitado prácticamente de golpe, ha sido genial
JOSE RAMON - Sí, es divertido
-¿Tu ya tenías carné?
JOSE RAMON - ¿Cómo? Anda, por favor, joserra, no te desdobles mas todavía, por favor.
JOSE RAMON - ¿Y viajes?
-Al margen de mi verano valtajereño, estuve en Marcilla de nuevo, en Valencia, de nuevo, y en Barcelona.
JOSE RAMON - ¿Y qué tal?
-En Valtajeros genial, como siempre, en Marcilla muy bien, coqueteando con un chico de esos que juegan con fuego y luego refunfuñan: joder, me he quemadooooo, que puto fuego de mierdaaaaaaaaa,.... En Valencia bien y en Barcelona muy bien, con mi angelote Iván y esa ciudad mágica, especial, única...
JOSE RAMON - Me alegro.
-Pues nada
JOSE RAMON - Pues eso
-Buenoooo
JOSE RAMON - ¿Ya quieres cortar?
-El fin de año se acerca
JOSE RAMON - Pues sí. Venga, propósitos, peticiones al 2006
-Pues mira, no voy a pedir nada, simplemente ser feliz, o que por lo menos las circunstancias que me rodeen me permitan ser feliz, luego ya lo que haga yo con dichas circunstancias es cosa mía.
JOSE RAMON - Joder, te has definido perfectamente, pues sí, corazón, te deseo lo mismo.
-Pues muchas gracias...
JOSE RAMON - Ya verás, el 2006 va a ser tu año...
-Fuera tooopicoooossssssss
JOSE RAMON - Pero si los dices tu
-No, los dices tu
JOSE RAMON - ¿Y yo quien soy?
-Bueno, lo dicho, que ya pasó uno más. A vosotros también os deseo felicidad, y muchas risas, que en gran parte, sí que dependen de nosotros y hasta cierto punto las podemos controlar. A no ser que surja una nueva enfermedad que se llame ****** de risa.
Besotes mil
He engordado, pues sí, he engordado, eso es indudable, peso más que nunca y eso ya es suficiente prueba. Y yo nada, que no hago nada por cuidarme un poco más. Sí, me he apuntado al gimnasio de nuevo pero está por ver la regularidad con la que lo visitaré.
Qué pasa?¿que me tiene que pegar un infartazo con treinta años? así luego diré frases como: ahora veo la vida de otra forma y me cuido más, y cosas de esas. Pues no, joder, mira que a mí no me gusta hacerme propósitos de año nuevo, bueno, sí me los hago pero luego no los cumplo y me enfado conmigo mismo y con los propósitos pero éste tiene que ser uno no ya de año nuevo sino de vida, vamos, comer mejor y cuidarme más.
El nuevo comedor del trabajo tiene un buffet (palabra pedo) de ensaladas así que el verde formará parte más de mi vida y no solo en mis retinas sino en mi paladar y en mi estómago. Y no, no tengo los ojos verdes, era un chiste malo. Y menos porquerías, se acabó lo de la tableta de chocolate en casa para ir comiendo sólo una onza al día porque luego me da la venada y me como todo lo que queda de una tacada.
Así que lo dicho, que el propósito saludable va a ser mi principal para el 2006, claro, propósito por mi parte, a no ser que el destino tenga otras cosas reservadas.
Eso sí, como me eche novio a la mierda dietas, jeje
Besotes mil
¿Vivo en el mundo de la piruleta? Puede que sí. Y es que en el fondo muchas veces el mundo es como una piruleta, a veces toca palo y a veces puedes darle un bocado y llevarte un trozo de la parte dulce, también otras veces pegas un bocado confiado y te encuentras con palo donde pensabas que había caramelo. Como cuando estás comiendo un polo de toda la vida o un mágnum de Frigo y de repente aparece el palo de madera que como te descuides parece el palo que el médico te mete hasta la campanilla, de madera, se entiende.
Por ejemplo, anoche estuve de tapeo con varios de mis amigos y fue un momento de caramelo. Luego la vida tiene otros momentos tipo palo como cuando tienes que levantarte a las seis de la mañana y meterte en un autobús en el que has de convivir con personas cuyo idioma parece llevar implícito el grito, como el castellano o el chino.
¿Empacho de dulce? Sí, quizá sea un poco empachante el pensar que algún día aparecerá el príncipe azul sin que yo tenga que hacer nada al respecto, aunque, a veces, pasa, y si no el príncipe azul por lo menos me conformaría con el príncipe azulado, o blanco, o negro, o como sea que ya me encargaría yo de pintarlo de azul. Pero sólo lo pinto en mi mente y, claro, el color es más falso que una postal de la Casa Real.
Quizá sea un poco mundo piruleta cuando pienso que hay vida, vida gay me refiero, más allá de Chueca y seguramente sólo habrá que escarbar un poco para descubrirlo. Descubrir que hay más allá del femenino forzado, del loquerío exacerbado, de los cuerpos perfectos o el ansia por tenerlos, del terror a envejecer, del no poder mantener una relación fiel o por quererlo parecer un conservador de tomo y lomo o pensar, parece que desde el trozo piruleta, que no todos los gays somos unos promiscuos, idea que no tengo y que si tuviera me llevaría a un paranoico estado que me impediría tener pareja en un continuo temor porque me fueran infieles.
Y quizá sea también vivir en el mundo de la piruleta pensar que algún día podré cumplir mi sueño de trabajar en la radio o en la televisión, pero en la televisión televisión, no en este sucedáneo barato en el que trabajo y del que todo el mundo pasa olímpicamente con la consiguiente mierda resultante. Sueño con que algún día la gente que me dice: muévete, comprenda que yo no termino de entender qué significa esa expresión y cómo moverme para conseguir otro trabajo más cercano a mi vocación que me de la seguridad contractual de éste, la nómina de este y que me permita seguir viviendo más o menos como ahora, económicamente, me refiero. Quizá algún día se presente la oportunidad, eso sí que será una parte caramelo de la vida y no el funambulismo palero en el que muevo ahora.
No sé, lo que digo, que sí, que seguro que vivo en el mundo de la piruleta, pero poco a poco la vida, lo gris de la vida le va quitando algo de sabor a la piruleta aunque yo, fundamentalmente a base de risas, me esfuerzo por darle un toque de sabor a la misma.
¿Edulcorado? No, azuquitar de la buena, que la otra da cagalera.
Besotes mil
Cuando era pequeño la línea temporal, como he dicho más de una vez, solía tener puntos más marcados que ahora, momento en el que la vida se convierte en una sucesión de días sin acontecimientos destacados. Cuando llegaba la Navidad había tres puntos clave, la nochebuena, lo primero, con mis abuelos y mis tíos en Arnedo. Era divertido, comías cosas ricas y las vacaciones no habían hecho nada más que comenzar.
Nochevieja era el Ecuador, una noche mágica en la que el año cambiaba y te divertías con la abuela jugando a disfrazarse o simplemente haciendo el tonto. Y el punto final, los Reyes, el culmen con los regalos que recibías de los distintos parientes que te obsequiaban con divertidos juguetes a los que les sacabas, además de las tripas, todo el jugo posible antes de acabar abandonados a la espera de los nuevos del cumpleaños.
¿Qué queda de todo eso? No sé, a veces pienso que casi nada, los abuelos ya no están, la abuela sí pero ya no hay tantas risas y las vacaciones se quedan reducidas a la mínima expresión. La ilusión por los regalos ya no está y los kilos de más intentan hacerme frenar mi gula sin éxito.
Una vez más, muchas cosas me hacen sentirme fuera del cauce de la vida.
Besotes mil
Aún no huele pero enseguida el olor a cordero, olor rico rico, invadirá mi casa. Un par de líneas para desearos a todos, a los que me queréis y a los que no, una Feliz Navidad.
Besotes mil con sabor a turrón, pom pom
P.D.Os quiero masssss
Christmas navideños, muy bonitos, muy familiares, eso sí. El mío ha sido sencillo, sin complicaciones. Vale que estoy yo solo pero la foto es de verdad, sin trucajes, sin vuelta, sin dobladillo, y la familia real, jejej, no puede decir lo mismo porque no sé si habéis tenido oportunidad de ver la foto de Navidad de la Familia Real.
Anoche se levantó la liebre por aquí y en el informativo de las tres informarán de ello. Es un auténtico fotomontaje. Los de hazteoir.org estarán que trinan porque claro, la familia real, supuesto ejemplo de unidad en España tiene que recurrir al Photoshop para unir a su prole, jejeje... así yo también uno a mi familia por Navidad, no te jode, pero incluso a los que están con los que no están y podemos celebrar las navidades todos los años todos juntos sin que pasen los años por nosotros.
He reproducido uno de los detalles más escandalosos de la fotografía, al margen de los cortes con tijera de algunas cabezas, la falta de piernas del rey o la repetición de vestido de la reina y de leonor. Si os fijáis en el pecho del vestido del bebé, una de dos: o la infanta Irene es transparente o se les ha ido la mano con la opción clonación del photoshop al versele un trozo del jersey del niño.
Ay, familia real, páguense, es un decir, unos aviones privados para reunirse y celebren la Navidad como Dios manda, todos juntos, pero apretaditos, joer, con calor... o los niños se llevan mal?¿o los padres?, no lo sé...
Besotes mil, mañana Nochebuena
Pues no, no me ha tocado pero no sé, me da la sensación de que el espíritu de la navidad me está invadiendo, además de que porque hace días ya que está nevando en mi cabecera porque no sé, me gusta la navidad, como se dice este año en mi santa casa, y me hace ilusión que llegue. Y es que, joer, pasado mañana es Nochebuena y al otro navidad y al menda lerenda le apetece.
Aunque lo que digo siempre, ahora, con el mundo laboral como que las Navidades quedan muy reducidas. Cuando eramos pequeños eran como las vacaciones que marcaban la mitad del curso, que, realmente, duraba más después de Navidades que antes pero no sé, como que la parte pre navideña muchas veces parecía bastante más densa que la posterior.
Este año tengo nueve días de vacaciones, la rabia es que tengo que volverme el sábado siete, justo después de Reyes, para trabajar, de nuevo, de fin de semana. No me va a dar tiempo de jugar con los juguetes, jeje.
Y al año que viene... bueno, aún hay tiempo de pedirle cosas, aunque para el caso que hace después, jejeje....
Mañana más. Besotes mil
Pues sí, mañana es de nuevo 22 de diciembre y mañana de nuevo los niños de San Ildefonso volverá a cantar (¿les gusta?¿se pelean por ello?¿se sortea?¿les obligan?, supongo que les hará gracia salir en la tele) los números de la lotería.
Este año me voy a atrever a pronosticar que el número del Gordo será un cuarenta y tantos mil, o si no un sesenta y tantos mil, aunque claro, este año si hay más premios por cupón es porque hay más números en el bombo y llegan hasta el ochenta y tantos mil, claro, que nunca salía porque nunca había estado dentro.
Juego algo de lotería sí, no lo voy a negar, así que espero que por lo menos un pellizquito me toque, qué cojones, que me toque el gordo, o por lo menos, si no toca nada, espero una leve caricia en forma de reintegro. Bueno, pues eso, que hoy no estoy muy inspirado pero quería dejar constancia de que espero con emoción la lotería de mañana.
Besotes mil
Pues sí, con Peta Zetas, la señora recomendante en cuestión decía que sí, que habían probado el foie con Peta Zetas y que sabía la ostia de bueno. A mi el foie como que no me gusta, sí, es un "no me gusta" de niño, porque no lo he probado, pero me imagino los peta zetas ahí metidos y con la humedad todos estallando a toda velocidad.
O a lo mejor hay que hacerlo a dosis, vamos, que te metes unos peta zetas en la boca y corriendo corriendo te metes el foie para que los petas lo lleven con sus explosiones a toda tu boca. Qué puta guarrada, dios mío, foie, que no me gusta, y Peta Zetas, que me encantan, todo junto en la boca. Bomba para el paladar y bomba para el estómago.
Esto me recuerda a la típica receta escandalosa de toda la vida de nocilla con chorizo, la típica que no llegas a saber si es una leyenda urbana o si realmente alguien lo ha probado. No lo sé.
Pues eso, que este sábado podéis sorprender a vuestros seres queridos con esta singular receta. Se quedarán todos de piedra. Las abuelillas/abuelillos pueden llegar a pensar que es drooojjaaaa.
Besotes mil
Esta mañana estaba yo en el gimnasio, anda que te anda en la cinta andadora, como mola la frase, como mola la mora (es que quería hacer como una mini poesía de Gloria Fuertes, qué chorrada). Pues eso, que estaba en la cinta con las orejas abiertas, como siempre y en las máquinas de al lado había dos señoras y un señor compartiendo recetas de bizcocho y otros manjares. El echaba una naranja entera triturada mientras que una de ellas echaba unas gotitas de agua de azahar.
El caso es que después una le recomendó a otra que probará el foie con (hay que adivinar, ¿eh?, no son las tres cosas)
A-Lacasitos
B-Peta Zetas
C-Tres pizcas de pimienta, sal, y una gotita de vino