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Miedaco etiqueta negra, pero miecado miedaco, del bueno

Miedaco etiqueta negra, pero miecado miedaco, del bueno

Hay anuncios y anuncios, hay unos que gustan, otros que no y otros que dejan absolutamente indiferente. ¿Habéis visto el de la cerveza esa Doble Malta? Dios mío, eso si que es miedaco del bueno, miedaco etiqueta negra. Me refiero a ese en el que sale un bar repleto de gente sin cara, bueno, gente a la que se le ha borrado la cara a golpe de ratón. Joder, qué miedaco, los tíos y las tías sin cara, con ojillos pequeñitos que a medida que los fuerzan parece que consiguen abrirlos. Todos con caras de absoluto terror e impotencia ante la ausencia de cara, con una cara de miedaco, jejeje...

¿Y así pretenden vender algo?¿Con una idea mística de recién licenciado? no sé, me parece un tanto cutre y nada relacionado con el tema de una cerveza por mucho que digan que la cervecita tiene mucho cuerpo y que te despierta los cinco sentidos. Pero vamos a ver ¿nadie visiona el anuncio antes de su emisión?¿nadie lo valora?¿no juzgan que el anuncio da miedaco y puede provocar pesadillas? ¿Y qué me decís del plano en el que se ve una televisión en la que una mujer en blanco y negro baila sin cara un baile como de posesión diabólica cubana?, no sé, lo que digo, que me causa terror.

Y claro, ¿que no tienes cara? pues te tomas una doble malta de esas y te salen los ojos, la nariz, la boca,... todo lo que te faltaba, en un momento, ale, con cara completa tras haber llegado como cara plana al bar. Miedaco, pero hacedme caso, miedaco del buenísimo.

Besotes mil

Pop... pop pop pop... pop

Pop... pop pop pop... pop

Este fin de semana he celebrado, por fin, mi cumpleaños con mis amigos, y digo por fin porque llevaba ya dos semanas esperando la oportunidad. Lo había celebrado con mis compañeros de trabajo y ahora ya con mis amigos. Tras una visita a la fiesta de cumpleñaos de Manué, fuimos al Vegaviana, un restaurante vegetariano que me descubrío ace en la celebración de su cumpleaños. Lo sé, soy un copiota pero el restaurante estaba bien y la comida, a pesar de no ser carne, no estaba mal del todo, la verdad. Volví a compartir con Sonia el menú degustación en el que, por el doble, puedes probar la mitad, jejeje... pero eso sí, de varias cosas, y lo que me sigue gustando más son las hamburguesas de avena y verdura, muy ricas, y, supongo, muy sanotas.

Y ¿qué me regalaron? pues un elemento muy añorado que ya forma parte de mi ajuar. Un palomitero, sí señores, un aparato muy curioso con una cazueleta con branquias, como un pez, en la que metes los maices. Enciendes el aparato y empieza a sonar un ruido en plan calefactor Braun. Un, deduzco, torrente de aire caliente consigue calentar el maiz de tal forma que a los pocos minutos los recios, amarillos y apretados productos se travisten en bellas damiselas blancas con grandes volantes. Sí, en serio, salen palomitas super grandotas, y claro, como enseguida salen escupidas de la máquina al bol pues no se quema ni una.

Y después de la cena estuvimos de marcheta por ahí, por Chueca, concretamente, fuimos al Queens donde un niño trabajador nos timó vendiéndonos las entradas con el habitual machismo de las chicas gratis. Digo que nos timó porque a los veinte minutos de entrar, el local cerró sus puertas, así, ala, nada mas entrar y pagar. Un bar que cierre sus puertas a las tres y media de la madrugada no sé yo si tiene mucho derecho a cobrar entrada. Claro, que cualquiera le dice nada a los porteros-mafia que tienen una pinta de matones que no pueden con ella, sinceramente. Tras unas vueltas por la calle, un infrutuoso intento de ir a la Sala Sol y unas impúdicas fotos decidimos levantar la fiesta e irnos a mimir.

Pero lo dicho, fue una noche estupenda en la que me lo pasé como un enano. Muchas Gracias.

Besotes mil

Tentaciones de última hora

Tentaciones de última hora

Aquí estoy, medio amuermado en el trabajo pasando el rato y rezando plegarias para que las agujas del reloj echen un polvo de una vez por todas, vamos, que sean las doce y poder pirarme del plató. Dios mío, pensándolo bien mi sueño de infancia se ha cumplido, me paso ocho horas al día en un plató aunque, claro, las cámaras no me enfocan a mí, jijiji... es más, me desenfocan. Pero bueno, se me ve de vez en cuando y viajo en las ondas y vamos, como las ondas llegan a cualquier parte pues me verá quien me gusta que me vea.

A lo que iba, que me enrollo, empiezo y no paro no paro... Pues eso, que a las diez, en teoría, bajo a cenar pero tengo un agujero en la tripa tremendo, no me puedo aguantar y estoy a punto de coger la cartera y correr al kiosko a comprarme alguna chuchería. Sí, en el trabajo tenemos kiosko con chucherías, esto es como una mini ciudad: agencia de viajes, servicio médico, sucursal bancaria, comedor y por supuesto kiosko con chuches.

No se, unas papa delta quizá no engorden demasiado, o unos gublins... no sé, los gublins tienen pinta de engordar bastante más, la verdad. Pero estos días estoy como que me cuido más, no sé ciertamente de qué vale cuidarse mucho pero yo lo estoy intentando. Me he comprado un saco de zanahorias y me las como así, a pelo, en crudo, qué buenas saben, cojones. Y en el gimnasio hago cinta en plan "maruja", ¿qué cómo es en plan maruja? pues en plan andando deprisa, sin llegar a correr, y así me tiro una hora seguida, hasta que el relojillo no marca el minuto 60 no paro, y lo que sudo, oye, si parezco un profesional y todo.

Pero claro, estos días de cuidarse, de estar de semi dieta los comparo con un funambulista, en plan hermanos Bordini, vamos, que voy andando por la cuerda floja con el temor de que en cualquier momento puedo caer en la comilona de porquerías más desesperada. Y no, tengo que conseguir que esta situación de comida más sana se convierta en mi tierra firme vital y no en una situación extraordinaria. Así, cuando me coma una hamburguesa más de cuando en cuando pues me sabrá a gloria bendita, o un kebap, o un kentucky... mmmmmm... ayyyy, que me voy pal kiosko.

Que no, que no, que no caigo. Qué creéis, ¿que soy un facilón? pues no, jeje.

Besotes mil

Mi primera vez (título marketiniano)

Mi primera vez (título marketiniano)

Pues sí, el pasado domingo parte de mis amigos me dieron una fiesta sorpresa de cumpleaños. Algo me olía, no me preguntéis porqué pero incluso comenté de antemano con ace mis sospechas de fiesta sorpresa. Quedé el domingo por la tarde con uno de mis ángeles en la tierra que me llevó engañado a casa de otras amigas. Allí estaban varios de mis amigos casi todos compañeros del trabajo y gritaron el típico: ¡sorpresa! cuando se abrió la puerta.

Nunca en mi vida me habían hecho una fiesta sorpresa y la verdad es que me encantó. Compraron de todo, bebidas, refrescos pa parar un tren, pusieron bollos de nocilla, patatas, gusanitos... y compraron servilletas y globos con el treinta impreso en todas partes. Nada mas llegar me colocaron una condecoración de esas tipo americano de tela con una chapa central con el famoso treinta. Me encantó.

Me regalaron un súper albornoz de miles de colores que aún no he estrenado, no sé, es de esas cosas que te da cosa estrenar, además, pega estrenarlo cuando me compre un piso, aunque la vida me ha enseñado que hay que aprovechar y estrenar-disfrutar las cosas cuanto antes porque nunca se sabe.

Y ahí estuvimos, en ese maravilloso piso de la castellana con terraza con piscina. La terraza la disfrutamos, la piscina no, todavía es pronto y la rasca te sorprende al menor despiste. Además la piscina no estaba muy "potable" que digamos pero el escenario me pareció precioso, un ambientillo urbano, con mucho cemento y una piscina con una chimenea de la comunidad en el centro. Cogimos dos bancos formato ing direct, los pusimos enfrentados y ale, a darle a la sin hueso hasta las once y media de la noche.

Vamos, que me encantó mi primera fiesta sorpresa.

Besotes mil

P.D.:también hubo gominolas. Sé de alguien que se hubiera puesto muy contenta si se lo hubiera contado. Bueno, a mí manera se lo conté.

No puedo escribiiirrrr!!!

Estos días estoy en un curso de Adobe Premiere, encima una versión antigua, no tengo internete en casa y aquí como que no me voy a poner a escribir una parrafada. Pero ya tendré tiempo de contar la fiesta sorpresa de cumpleaños que me dieron el fin de semana pasado.

Besotes mil

P.D.:No os olvidéis de mí

Echar de menos

Echar de menos

Qué duro es echar de menos.

Miecado del bueno de nuevo

Miecado del bueno de nuevo

Pues sí, comunicado de los etarras, y ¿qué pasará? Pues no lo sé porque estos señores son bastante impredecibles. Por estos andurriales se rumoreaba que la banda iba a pedir seguir con el impuesto revolucionario. Y es que claro, de qué van a vivir estos señores ahora? Pues tendrán que seguir financiándose. Pero yo por alto el fuego entiendo que también pararán de tirar bombas en fábricas. Entonces, ¿con qué les chantajean? ¿les dirán: si no nos pagan en cuanto acabe el alto el fuego os vais a enterar?

Pues no lo sé. Capítulo aparte merece el vídeo del comunicado. Como decía Eva Hache, ¿por qué hay tres personas en el comunicado cuando sólo habla una?. Me hacen gracia las capuchas, ya parecen hechas industrialmente por algún taller o por la amatxo de alguno de ellos. Pero lo que me hace también gracia es que los ojos recortados son de cara de malote, son ojos un tanto Mazinger Z y recuerdan ligeramente a la máscara de Scream.

Intenté fijarme a ver si los movimientos de la máscara a la altura de la boca coincidían o no con las palabras que pronunciaba la etarra en cuestión porque, o la etarra tenía autocue, o tenía un pinganillo en la oreja o se lo sabía de memoria pero tal parsimonia en la locución no me creo que se lo supiera. Pudimos ver aquí en el curro el mensaje en euskera, ¿o era euskara?, bueno, como sea, y ya sí que los movimientos de la máscara no coincidían con las palabras.

Ay dios mío, no sé lo que pasará, a mi me pega que si vuelven a las andadas lo hagan con bombitas empresariales de esas con cartel avisador o con algún secuestro. Desde el 11m les da miedito matar, pienso yo.

Besotes mil

Mis chicas

Mis chicas

¿Os gustan Las chicas de oro? A mi me gustaban y me gustan, me sigo riendo con las peripecias de este grupo de mujeres, ahora de la tercera edad, cuando hicieron la serie, hace unos 20 años no tanto, que viven en una envidiable casa de Miami y se pasan el día comiendo tarta de queso. Internet Movie Database me ha servido para comprobar si leyendas como que Sophia, madre de Doroty en la ficción, era más joven que su propia hija en la vida real eran ciertas. En realidad son del mismo año, de 1923, vamos, que ambas dos son de la misma edad. Y es que un pelucón blanco y unas gafotas hace mucho.

Eso sí, ni se os ocurra buscar en google imágenes, idem de las chicas de oro en la actualidad porque ya se han convertido en chicas de platino y si ya eran mayores en la serie ahora son ancianas auténticas y no sé, es un tanto deprimente. Anoche me ví un capítulo antes de irme a la cama y me retrotraje al pasado, cuando era pequeño y devoraba los capítulos de Las chicas de oro cada semana.

Porque sí, al principio Las chicas de oro, como la mayoría de las series, era semanal. Sí, 25 minutos de serie a la semana, unos 26 capítulos aproximadamente para llenar medio año de televisión con cada temporada. Y se saboreaban estupendamente.

Ahora el maravilloso invento del DVD me permite disfrutar de ellas cuando quiera, ya tengo las tres primeras temporadas aunque sí, reconozco que aún no las he visto. He probado a verlas en versión original y son estupendas, el vozarrón de Dorothy es sorprendente y estoy deseando llegar al capítulo en el que Sophia y Dorothy hacen de Cher y su marido, aunque no sé cuál es ni en qué temporada está. De la segunda temporada es genial en el que las chicas son confundidas con prostitutas y las llevan al calabozo.

Pues eso, que me enrollo como las persianas. E insisto, no las busquéis ahora que se os puede caer el alma a los pies, y el oro de las chicas tiene que seguir brillando. Por lo menos, aún no ha caído ninguna.

Besotes mil

P.D.: he de decir que mi fantástico hermano me regaló la segunda temporada por mi cumpleaños, y mi abuela, de forma económica, apoyó que yo fuera a la tienda a agenciarme la tercera. Vamos, 75 capítulos aprox. me esperan.

Treinta

Treinta

Pues ala, ya estoy en los treinta, una edad, no sé, indefinida, por llamarlo de alguna manera. Aunque claro, como aquello del efecto dos mil, todavía puedo interpretar que los 30 son la década de los ventitantos, su último año, claro, aunque me da a mi que no cuela. La década de los treinta está como a medio camino entre la juventud y la adultez.

Los diecitantos son la edad de la niñez, sí, hasta los 19 se es un crío. Los ventitantos son los indudables de la juventud. Y los treinta, yo los considero como una juventud de barba cerrada, más serena pero, espero, igualmente ilusionante. No digo con esto que los cuarenta sean una mierda, pero desde mi perspectiva de que aún me quedan diez años para llegar, los veo como una época de adultez en la que aún queda un pequeño porcentaje de lo socialmente conocido como juventud.

¿Los cincuenta? No majos, los cincuenta ya no cuelan, de ninguna manera, jeje (dios mío, les he robado un zumo de naranja a los de Ruedo Ibérico que sabe a mierda pura, será que no tiene azúcar, y es que son las siete y cuarto de la mañana y por eso escribo estas tonterías).

Lo dicho, que ya estoy en los treinta y que no sé, que me gusta, que me siento super atractivo con esta edad. Eso sí, lo importante es que algún ser ajeno a mi propio cuerpo se percate también de ese plus de atracción que me dan los treinta. Y es que con ventitantos era un criajo, jejeje...

Besotes mil

No tengo tarta

No tengo tarta

Sí, hoy es mi cumpleaños, sí, hoy cumplo treinta, y no, no estoy feliz. Debería estarlo pero este año no, el destino me ha "regalado" lo peor que me podía regalar, una ausencia, la Ausencia, con mayúsculas. Si tuviera una tarta estaría seca, pasada, sin sabor, así me siento hoy, un cumpleaños horrible, sin sentido. Y eso que pretendía que fuera un cumpleaños humorístico por aquello del cambio de década. Paso de ser un veinteañero a ser un treinta y tantos, como la serie.

Debería ser optimista y considerar el cambio de década como una vuelta a empezar, un comenzar de cero, una década llena de posibilidades y cosas que hacer. Pero el hecho de que esas posibilidades, todas esas cosas no puedan ya ser comentadas con Ella pues no sé, me hace afrontar los treinta, sinceramente, con muy pocas ganas.

Lo dicho, que hoy es mi cumpleños, hoy es, a priori, mí día favorito del año, el 19 de marzo, de mi mes peluche, mi día kinder, aunque la sorpresa de este año ha sido una verdadera mierda.

Besotes mil

Asquito

Asquito

Mira que a mí la política como que no me gusta, como que paso de ella, pero si hay una persona en la política que me despierta sentimientos de asco y desprecio esa es Zaplana, no sé, no puedo con este personaje de medio sonrisa burlona permanente, y no puedo con todo el juego que él y su partido están haciendo de crispación social, vendiendo una crispación virtual que no existe, que no se palpa en realidad, pero ellos insisten e insisten hasta que se acabe palpando de verdad, y se acabará palpando, como casi todo en la españa cañí, a ostias.

Si, lo del otro día en el Congreso del disfraz me pareció bastante estúpido por su parte, y me hizo gracia ver al conjunto de borregos y borregas de su partido aplaudiendo y defendiendo su burla. Y con esto no estoy diciendo que el gobierno socialista me fascine, me parece un gobierno improvisante a más no poder. La vicepresidenta siempre suele contestar con "y tu más" o con referencias a Iraq, tema que, sin ser baladí, sí empieza a ser un poco cansino.

Pero ya se sabe, en este país o eres de unos o eres de otros, no sé, un poco como en el estereotipado mundo gay, o eres musculoca o eres oso, no sé, no puedes ser tú mismo.

Lo dicho, que el señor Zaplana me da mucho, mucho asquito.

Besotes mil

Volver

Volver

El lunes tuve la suerte de ver la última película de Almodóvar, Volver, y qué queréis que os diga, que os la recomiendo vivamente porque me gustó mucho, la verdad. Me pareció súper emotiva, muy emocionante, a lo mejor es que el visionado me ha pillado en un momento especialmente sensible de mi vida y me la creí más. No sé, Carmen Maura como madre reaparecida me pareció muy entrañable, muy creíble, muy emocionante, insisto.

Penélope Cruz (o Pene López, como la llamó una mujerica en una noticia sobre la película) lo hace muy bien, no lo voy a negar, pero no sé, quizá es demasiado guapa, suena raro lo que digo pero en la película sale demasiado guapa, demasiado maquillada en escenas en las que, creo, un personaje así no estaría tan arreglado. Pero lo dicho, que también me la creí como Raimunda.

Chus Lampreave es impagable. Sí, quizá un poco más de lo mismo, interpretando el mismo papel pero me encantó ver cómo supieron, Almodóvar, ella y el resto de actrices representar elementos propios de la España rural. Me gustó especialmente los "besos de abuela", esos besos intensos, cortos y ametralladores que dan las abuelas cuando te atrapan.

Y no quiero contar mucho de la película, sólo que vayáis a verla y que os dejéis arrastrar por la historia, soñando cuando hay que soñar y despertando cuando hay que despertar.

Besotes mil

Activo o pasivo

Activo o pasivo

Y no me refiero al tema sexual. Pongamos que a una persona le pasa algo terrible en su vida y que esa persona es una de las protagonistas que sufren en primera persona (ya llevo tres personas, esto es multitud) lo que ha ocurrido, ¿qué actitud ha de tomar a la hora de buscar consuelo?.

Puede que esa persona tome una actitud pasiva, es decir, espera que el resto de personas que han sufrido en mayor o menor medida ese hecho estén ahí y sean los que ofrezcan cariño, llamadas, consuelo...o aquellas personas que si no han sufrido el hecho sí comparten parte de sus vidas con la persona que lo ha sufrido.

O quizá esa persona ¿debería tomar una actitud activa en su búsqueda del ansiado cariño?. No sé, quizá esta última actitud dé un tono lastimero de persona que necesita mendigar cariño para recibirlo.

No sé, no me hagáis mucho caso, es un suponer, un hablar por hablar...

Besotes mil

Sí, lo estoy

Sí, lo estoy

Sí, llevo unos días bastante caraculo, la verdad, como dice uno de mis ángeles de la guarda en la tierra, estoy caraculen y eso no es bueno, ya lo sé, pero no me inspiro a mí mismo otra cosa, sinceramente. La foto me parece ideal para reflejar la palabra: caraculo. Qué tonto soy a veces. A ver si entra mi censor y me pone en vereda.

Besotes mil

¿Dónde has echao la lentilla?

¿Dónde has echao la lentilla?

Hallan en Turquía una familia cuadrúpeda. ¿Descubrimiento científico o es que están buscando algo?

Finde Peluche

Finde Peluche

Me ha gustado este fin de semana. Ha sido muy divertido, la verdad, y eso que trabajaba. Pero no sé, cuando me toca currar en sábado y en domingo el trabajo en sí cobra un papel totalmente secundario. No es que entre semana suponga algo fundamental, no, pero de lunes a viernes si que tiene más protagonismo.

En fin de semana, sin embargo, salgo por ahí, estoy con los amigos, ordeno la casa, limpio y... en el último minuto, me voy al autobús y llego puntualmente al trabajo, lo justo para estar ocho horas y volver a marcharme. Me gusta esta forma de interpretar el trabajo. Sí, porque últimamente relativizo bastante más todo. No sé lo que me durará esta nueva filosofía de vida, pero me podría durar porque ayuda a vivir, no sé, más relajadamente, si no, por ahora, más feliz, sí más relajadamente.

¿Y qué ha tenido mi fin de semana? Pues playstation, cante, juego, botones, tapeo, piseo, descubrir nuevas tiendas de ropa (tienda, ropa, momo, malasaña, inauguración, dos de mayo, dependiente, monisimo, encantador, ligoteo -a ver si google me ayuda-), con dependientes maravillosos y veladas nocturnas de charleta con amigos ex compañeros de piso. Una maravilla, un finde-peluche, y, repito, y eso que trabajaba.

Besotes mil

Burbuja

Burbuja

Todos los días me despierto con la sensación de que una parte de mi sueño, la que es pesadilla, sigue ahí y no se desvanece con el despertar. Una melancolía perpetua que no sé, parece no tener fin. Sí, esta frase es un comentario a un blog amigo pero me ha gustado mi propia autodescripción y la he cortado y pegado.

¿Os habéis sentido alguna vez como si lo que vivierais no os correspondiera? pensando: no!, esto no es para mi. Esto no me está pasando a mí porque no me lo merezco. Este sufrimiento no va conmigo, no me pega y no lo quiero.

Pues así me siento, pero claro, no me lo puedo quitar de en medio, al menos, no por ahora. Duermes, sueñas, o no sueñas, piensas... y cuando despiertas, de repente la pesadilla sigue ahí, lo que te impide terminar de despertar. Es como tener una burbuja, un algo dentro de tí, una sensación extraña con la que, no queda más remedio, hay que aprender a vivir.

No sé, todo esto es muy raro.

Besotes mil

P.D.: Ah, se me olvidaba, ya está aquí marzo, mi habitualmente mes-peluche este año es un poco mes-esparto

Críos de hoy en día

Críos de hoy en día

Aquí las tenéis, son las gilipollas que salen dándose de ostias hoy en un reportaje del informativo. Estoy harto de todos esos chavales de hoy en día que parecen medio subnormales, que crecen atontados y que no saben más que darse de ostias, grabarlo con el móvil y presumir delante de sus amigotes y, seguro que en más de una ocasión, delante de sus manolazos padres que les jalearán con palamaditas en el hombro asegurando lo machos que son sus hijos y lo mariquitas que son sus agredidos amigos porque lloran cuando les parten la nariz o les dejan en coma tras pegarle una patada en clase.

Sinceramente, todos esos chavales y chavalas son mierda social, absoluta mierda prescindible que no aporta nada a la vida.

Ah, y que nadie me venga con lo de que recuerde cuando yo era niño porque cuando yo era niño, sí, había cabrones, pero yo no era ni de lejos lo gilipollas que son los críos de hoy en día, lo eran bastante pero no creo que tanto.

Besotes mil

P.D.: sí, mi humor actual no me permite otra cosa

Ya lo tengo!!!

Ya lo tengo!!!

Pues sí, ha sido de lo poco bueno que ha pasado en mi vida en los últimos meses, de lo ¿único bueno? Sí, casi se puede decir así, la verdad. Ayer por la mañana acudí, en segunda convocatoria, a Móstoles, el pueblo elegido por el azar de la vida para ser una de las sedes madrileñas de tráfico y sus diabólicas pruebas. Y sí, ¡¡¡he aprobado a la segunda!!!.

Es curioso esto del carnet, te hacen una prueba y ya puedes conducir luego como un auténtico e imbécil cabrón que nadie te dirá nada si no te pillan porque, como ya aprobaste en su día pues ala. Aunque ahora con lo de los puntos dicen que se puede volver a repetir el proceso, vamos, que si haces la pascua en la carretera, en plan "conducción temeraria" y delitos así te pueden obligar a repetir el teórico y el práctico.

Fueron 20, 25 minutos de nervios intensos pero, a la vez, de conducción tranquila, dos semáforos simpaticones se me cambiaron de verde a amarillo-ambar cuando los estaba cruzando. En el momento pensé que debí haberme parado pero luego reflexioné y dije: qué cojones, si me llego a parar salen todos los del coche disparados por el parabrisas delantero. Así que opté por seguir, salvo ante el tercer semáforo que me encontré, cuyo ambar se puso a varios metros de distancia del turbo Golf de autoescuela Fórmula, lo que me permitió detenerme a tiempo.

Los semáforos en rojo, si los cumples, claro, son como un delicioso oasis en el examen práctico, vamos, que rezas porque duren lo máximo posible para que corra el tiempo y tú no tengas que hacer nada, simplemente estar ahí, esperar manteniendo el tipo. Me rasqué una pierna y todo, en plan, qué control tiene este chico, si hasta se rasca al volante y todo.

Pues eso, que me tuvo un rato ahí al volante con de todo. Fue un bocadillo de autovía con pan mostoleño, vamos, callejeo mostoleño al principio, autovía después y de nuevo callejeo mostoleño para volver a las pistas de tráfico. Ah, y un aparcamiento en batería en mitad del examen. Y por eso, aprobado, qué ilusión me ha hecho aunque ha sido una ilusión bastante agridulce, tremendamente agridulce.

Besotes mil

P.D.: huy, si parece un artículo de los de mi vida anterior.

Folio en blanco

Folio en blanco

¿Habéis visto el anuncio de Michelín? ese en el que un niño comienza a dibujar una carretera y un muñeco Michelín le va poniendo un folio al lado de otro para que siga dibujando.

Veo la vida un poco así. Cuando eres pequeño siempre hay una mano, un alguien que te va poniendo un folio nuevo al lado de otro para que sigas dibujando, imaginando, viviendo... Si te equivocas, tranquilo, si no logras borrar lo que no te gusta no pasa nada, siempre hay un folio nuevo, reluciente por estrenar.

Pero al crecer es como si te quedaras con un solo folio en el que dibujar todo lo que te queda de vida, todo lo que vas viviendo puede decorar, embellecer, ensuciar, estropear, limpiar... el folio, pero sólo hay uno y en él, con todos sus dibujos, manchas o colores, hay que ir dibujando la vida.

Ahora toca limpiar el folio.