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Girando

¡¡¡Pero Willy!!!

¡¡¡Pero Willy!!!

Hacía ya mucho tiempo que Melmac era sólo un recuerdo en la cabeza de Alf. Se encontraba feliz en casa de los Tuner, una familia modelo, un papá, una mamá y unos hijitos perfectos y súper felices. Unos vecinos cotillas, una inolvidable señora Armonía y su resignado marido.

Hete aquí que Alf abre la puerta equivocada y de repente descubre al señor Tuner, al divertido padre de familia fumando crack y acompañado por sus osos amigos pasándoselo de puta madre sin la compañía de la señora Tuner. Ay Dios mío, y yo desde mi inocente mirada infantil veía la serie sin pensar que al padre de Alf le podrían gustar los chicos igual que a mí.

La foto es de Chueca punto com y aseguran que sí, que le han pillado. Bueno, pillado en el sentido de que han publicado una foto de su vida privada con sus amigotes, no es que estuviera asesinando a alguien o robando a lo winona.

Qué majo el señor Tuner, siempre que no tenga problemas con el crack, claro. A ver si algún día nos revelan algo de la vida sexual de Alf, que tendría que ser de lo más curioso. ¿A quién se tiraría? Ay,.... me voy a callar.... ay, que me tapen la bocaaaa.....mmmmffdffgggg...

Basto, mas que basto

Basto, mas que basto

Basto, más que basto. Qué basto es este chico, como ha demostrado en la entrevista de El país semanal de este domingo, que si no va a hacer más televisión porque luego le reconocen (jaja, se le hará el culo gaseosa si le dan una serie), que si le preocupa que se le vean “las bolas” en su desnudo trasero de su última película, que si le vistieron “de maricón” para una sesión fotográfica.

Ay, basto, más que basto.

Domingo

Domingo

Domingo, oh, domingo, aquí estoy, ocupando tus horas en el trabajo, domingo, el día supuesto para el descanso, pero no... aquí estoy, dándole a la tecla y hablando de temas como los temblores paquistaníes o los lodos guatemaltecos, y, por supuesto, el triunfo de la selección española ante Bélgica de la noche de este sábado. Sí, yo haciendo una crónica de un partido de fútbol y, oye, que no me quedó mal del todo.

Y hoy, domingo, aquí, de nuevo dejando que mis dedos cabalguen sobre las teclas de forma casi inconsciente porque tengo sueño y he entrado a las dos y media al trabajo después de acostarme a las cuatro de la mañana. Un ratito sabrosón de marcheta ligera por Chueca ha servido para dormir bien a gusto y, sinceramente, para se me hayan despertado ligeramente mis dolores musculares.

¿Cómo ocupar la tarde del domingo en un domingo sin fútbol? Laboralmente hablando, claro. Pues primero terminando el trabajo pertinente y después llamando al propietario de un piso en venta para ver si puedo ir a visitarlo mañana mismo. Sí, comienzo mi campaña nueva vida como propietario e hipotecado. No sé, lo de hipotecado como que me da un toque peligroso, novedoso, moderno,... Sí, qué tontería.

Iré, si puedo, mañana por la mañana, porque sólo puedo lunes y martes, bueno, o miércoles si en festivo también los propietarios enseñan pisos. El jueves me piro a las barcelonas, porque sí, porque yo lo valgo y para visitar a mi amigo Iván y salir un poco de marcheta catalana. A ver qué tal, ya os contaré.

Bueno, voy a seguir haciendo telequinesia con las manecillas del reloj.

Besotes mil

Idaira y los cazas

Idaira y los cazas

Qué miedaco. Acaban de pasar los cazas esos del ejército por encima de mi cabeza y me han vuelto a asustar muchito muchito. Luego he de recordar que el año pasado por estas fechas me volvieron a asustar también mucho mucho, y luego me di cuenta de que serían ensayos para el 12 de octubre de las narices, que ya está aquí de nuevo.

Y, quien sabe, quizá en alguno de esos aviones gordotos llevan a Idaira esposada para encerrarla en algún bunker que sea capaz de soportar sus desafinaciones. Porque, vamos a ver, la chica desafina bastante pero, por ejemplo, comparándola con la horrible Verónica hay una diferencia. Idaira canta bien fuera del escenario pero una vez que se sube a el los nervios se la comen con patatas y desafina mientras que la otra era la mujer gallo en toda regla.

Yo, en contra de lo que dicen en el blog vecino, jeje, me gusta lo de blog vecino, sí creo que hubo tongo. De una semana a otra, Idaira, de encabezar el ránking pasa a estar en la cola?. Pues no, señores, ustedes vieron la oportunidad de que Idaira no ganara y la aprovecharon un tanto descaradamente. Yo estaba convencido de que Idaira no iba a ganar el programa de ninguna de las maneras aunque no sabía cómo lo iban a hacer.

Pero los chicos de Gestmusic (como para casi todo en esta vida) no se cortan un pelo, y, o le robaron las gafas al notario o le invirtieron la lista de votos para que nadie se enterase o Jesús Vázquez se pasó toda la gala diciendo: para Idaira enviar Idairo al 55...

En resumen: Que Noemí Galera ya podrá cagar tranquila.

¿y los demás?
-Sergio me aburre mucho
-Soraya no estuvo muy lucida con una preciosa canción de Marta Sánchez
-Víctor necesitaba varias bombonas de oxígeno para terminar la canción pero me gustó.
-Jesús Vázquez vestido de faralaes en el chat ya es lo último.

Me encantó cuando el ganador de los calzoncillos de Jesús Vázquez (sí, es así como se lee), dijo que el premio era para una amiga suya que se llamaba Gotzone y Vázquez dijo: suena a gozilla.

Besotes mil

P.D. Me encanta cuando encima de mi casa pasan esos aviones grandotes, gordotes militare de carga, son como super elegantones, volando despacio pero firmes y con un sonido más grave que el de los mosquitos caza. Son como los grandes supositorios del cielo

Aaaahrrg... quiero...

Aaaahrrg... quiero...

Quiero... una casa
Quiero... mi casa
Quiero... un hogar
Quiero... mi hogar

Un empujoncito y ala...

Un empujoncito y ala...

Ayer se cumplió en Carabanchel, (no conmigo como protagonista, gracias a Dios) una de mis paranoias más temidas de Madrid. La de estar tranquilamente en el andén del Metro esperando a que pase el tren y de repente, sin mediar palabra, alguien te empuje a las vías.

Sí, una chica esperaba tranquilamente al convoy (esto siempre me ha sonado al lejano oeste) en la estación de Carabanchel de la verde línea cinco cuando de repente, sin decir ni mú ni ahí te jodas, un chico, al parecer con las facultades mentales perturbadas (esto debería convertirse en una denominación, tipo FMP) le empujó y la chica cayó a la vía.

Milagrosamente no se pegó una ostia de la ostia con la cabeza en los raíles aunque tampoco lo que le pasó fue moco de pavo. Vamos, que perdió una pierna entera porque el tren no pudo frenar a tiempo y la ingresaron en estado grave. Que pobre chica, qué miedamen...además, seguro que el chico FMP volverá a estar sólo y sin los cuidados merecidos en 3, 2, 1... ya, seguro que ya vuelve a escuchar eso de: Metro de Madrid informa, por razones ajenas...

Besotes mil

P.D.: dentro de poco ya habrá que andar por el metro con el culo pegado a la pared de los andenes, como unos homófobos de Bilbao con los que fuimos a un bar gay e iban de la mencionada manera

El susodicho magnetismo del eclipse

El susodicho magnetismo del eclipse

Sí, he estado viendo el eclipse. Esta mañana, en Goya, a las puertas de El Corte Inglés con unas gafas para el susodicho espectáculo compradas en el susodicho centro comercial (la palabra susodicho se merecía un homenaje). Tres euros a cambio de no quedarme ciego, mirándolo así (je, je) no es mal precio.

Y ahí que me las he puesto y lo he visto. Y qué decir, que me ha encantado, me ha parecido maravilloso, precioso. Eso sí, las gafas son muy opacas, vamos, que seleccionan el eclipse y nada más, ves el circulito en un universo totalmente negro. Daba miedo quitarse las gafas y pensar que el resto estaba así de negro (qué tontería, el siguiente....).

Cuando ha llegado la luna a comerse al sol ha sido fabuloso. Las sombras de las hojas de los árboles en el suelo tenían forma de media luna y la luz era rara, ligeramente penumbrosa pero brillante, algo muy raro, casi casi como ir con gafas de sol pero sin gafas de sol. Y nada, tras observar los caprichos de la naturaleza me he ido a la fisio, sí, de nuevo, a la fisio.

Y he salido magnetizado y piercingnado. Al masaje y acupuntura del otro día se ha sumado, al final de la sesión, el clavado de una aguja de oro en la oreja, se supone que en el punto correspondiente a mi zona lumbar. ¿Que si creo en estas cosas? Pues no demasiado pero no era plan de ponerme a reír, aunque el dolor parece algo aliviado.

Eso sí, lo que mas divertido me ha parecido ha sido un aparato con el que se supone que la mujer encontraba la zona del dolor, o la zona lumbar en la oreja, no sé. Era como un buscador de metales con forma de encendedor eléctrico de cocina, de estos de claca, claca. Ha encontrado lo que buscaba (el pitido más agudo me ha hecho deducirlo) y me ha clavado la susodicha agujita de oro que aquí llevo.

Y después me ha pegado cuatro tiritas pequeñitas circulares con pequeñitos imanes en sus centros y ahí que los llevo. Vamos, magnetoterapia de esa, como la de las plantillas pero en la chicha. ¿Funciona? ¿alguien lo sabe? O esto formará parte de esa cosa que tanto me gusta que es el efecto placebo. Sí, eso de que te den un lacasito diciendo que es un medicamento para la jaqueca y se te pase la... la....la susodicha.

Besotes mil

P.D. Hoy me siento más atractivo que nunca

...

Comas para todos: Noemí, estúpida y Angel, empalagoso

Comas para todos: Noemí, estúpida y Angel, empalagoso

Sí, aquí estoy, en plena gala de Operación Triunfo, viéndola desde el trabajo antes de irme de fiesta de despedida de los becarios 2006 de A3. Y lo siento, tengo que decirlo, no puedo con Nomeí Galera. Es una estúpida de tomo y lomo, porque, se puede ser malo televisivo, pero ella, es que no puedo con ella.

Quizá si la conociera en la vida real cambiaría de opinión, pero así, televisivamente, me parece la típica pijorra de los cojones estúpida hasta decir basta. Me ha hecho mucha gracia como le dice al concursante lo de "otros criterios distintos de los musicales", así que luego no me extrañan, e incluso me divierten las camisetas de los idairo familiares: Noemi, por lista, Idaira finalista.

Y a ver si ya de una vez, y si Fran no mantiene una relación con su compañero de piso, Noemí Galera consigue mantener relaciones sexuales con el concursante de ojos somnolientos porque se nota que es lo que quiere y lo que quizá le quitaría esa cara de amargada que tiene (a mi tampoco me vendría mal, jeje). Esta noche le tocará salir a Fran así que lo del polvo con Noemí será más fácil. Lo de que le da su voto a Sergio como ganador, pues, chica, ahorrateló porque eres jurado y ya darás tus veredictos de una forma más seria y no tan tira tejos.

Tema aparte es el empalagosismo de Angel Llacer, que, por su parte, querrá tirarse al niño de Sergio Rivero. Qué es eso de que son artistas, de que qué buenos, si todos sabemos que son yogures con fecha de caducidad muy próxima y no productos tratados como Bisbal-YogurPascualNoNecesitaFrío de caducidad más lejana. Y ya lo del autógrafo, pues nada. El inocente de Sergio, claro, agradece los autógrafos como el que más.

Pues eso, que todo esto me pone de los nervios y mis dolores musculares se resienten.

Besotes mil
P.D.: Dios mío, el lenguaje de este post es de niño histérico. Lo soy!!!

Sin inspiración

Sin inspiración

Entre que Blogia estos días, no sé si es culpa de la red de mi empresa o no, funciona como el culo y yo hoy no tengo el día muy inspirado pues nada. Hoy me apetecía un poco de cielo, para respirar.
Besotes mil

.

Auto Vudú

Auto Vudú

Esta mañana he ido por fin a la consulta del fisioterapeuta, o mejor dicho de la fisioterapeuta. Una consulta en Alcalá, discreta, pequeñita pero matona, jeje. La señora maja, elegante algo mística pero le faltaba algo de misticismo para terminar de ser ideal. Antes de nada, mis dolores musculares siguen pero supongo que en una sesión no va a ser la cosa milagrosa.

Pues ala, ahí, tumbado en la camilla ha empezado la cosa. Masajitos por aquí, masajitos por allá, ¿te duele aquí? ¿te duele allá?. Y yo: no, bueno, un poco, un poco sí, un poco no... Luego bocabajo. Jeje, era una camilla de esas con un agujero para... para la cara, sí, para empotrar la cara y así quedar totalmente tumbado, muy cómoda, la verdad.

Y de repente, en plena sesión, mientras la señora dale que te dale a las manos en mi espalda y cachitas, su boca se abre y de ella salen las siguientes e inesperadas palabras: “te voy a poner unas agujas de acupuntura”. Dios mío, no estaba psicológicamente preparado!!!!, mi cuerpo iba a recibir múltiples pinchazos, me iba a convertir en una brocheta humana!!!.

Típico frotamiento de alcohol o algo parecido como en los análisis de sangre y me dice: ¿te ha dolido?. Y yo: ¿ya hay una clavada?. Y ella: Pues sí. Y ala, doce o catorce agujitas han poblado mi espalda y parte de mi pierna. Pero todo esto, claro, es cuestión de fe porque yo no he visto ni una con mi cabeza empotrada en ese gigante agujero de donut de la camilla.

Pero sí, ahí estaban las agujitas porque luego he visto una en el suelo que la masajista se ha encargado de disimular arrastrando su pie sobre ella. Y ala, más trote, más meneo, más masaje y la cosa se ha acabado... hasta la semana que viene, que la mujer de algo tiene que vivir, pero sí, iré a dos o tres sesiones más y a ver si se calma la cosa.

Me ha gustado esto del auto vudú, es purificante. Me ha dejado diez minutos con las agujas puestas y música relajante, y de repente ha empezado a sonar el arabesque nº1 de Claude Debussy. Para el que no lo recuerde decir que fue la pieza que, en versión de un tal Isao Tomita, sirvió hace años como sintonía del programa “Planeta Imaginario” una cosa catalana doblada al castellano de marionetas, sombras chinescas y cosas de esas. Y me ha retrotraído a la infancia, lo que ha servido para relajarme más. Después, otra melodía con truenos me ha llevado al pueblo de mi madre pero las típicas zapatillas blancas con agujeritos, típicas de enfermeras, me han despertado de mi relajo para despuntarme.

Lo dicho, un vudú a mi mismo conmigo mismo como muñeco para evitar los males, mola.
Besotes mil

Hecho para el mundo

Hecho para el mundo

A veces creo que para muchas cosas no estoy hecho para el mundo. Vamos, que hay temas que todavía se me escapan y que debería controlar más para no tener problemas y tener ventajillas. Uno de esos temas es el de las facturas. Hoy ha venido el cristalero para tomar medidas de un cristal de la cocina que me cargué en un arrebato de furia. Entiendase, no pretendía romper el cristal al golpear la ventana, pero éste, sin preguntarme ni na, se rompió.

La cosa, que el cristalero ha venido a tomar medidas y le he preguntado por el presupuesto aproximado, más que nada para preparar la pasta. Y me ha dicho que si paga el seguro o yo. Como creo (y no me apetece llamarle) que el piso no tiene seguro ni nada, pues le he dicho que yo. Y me dice que claro, que si quería iva o no, que si para el seguro tenía que hacer factura pero que si pagaba yo no hacía falta.

¿Qué quiero? ¿factura sí o factura no? no me entero de nada, pero ya me veo que el cristal me va a salir por un ojo de la cara porque es bastante altito el condenado, vamos, que es un cristal con todas las letras, aunque eso sí, bastante delgadito y de cuadritos vulgarotes de cocina.

Ya os contaré.
Besotes mil, con o sin factura

Fan Fangoria

Fan Fangoria

Se podría decir que este fin de semana han terminado oficialmente mis vacaciones de verano porque he gastado, en Logroño, los tres días que me quedaban de los 22 laborables que en mi santa casa laboral me dan cada temporada estival. Y en Logroño, como cada septiembre, se están celebrando los sanmateos, vamos, la fiesta de la ciudad. Y como cada año se han celebrado los habituales conciertos grauitos en la Plaza del Ayuntamiento.

Jorge Drexler, Jarabe de Palo, Bustamante (con lanzamiento e impacto de huevo incluido, sí, fue en Logroño aunque en Aquí hay tomate se empeñaran en decir que era Oviedo) y Fangoria. Y a este último fui. La desconexión social que tengo en mi ciudad es tal que acudí al concierto solo, la primera vez en mi vida que hago algo así y la verdad es que me lo pasé genial, yo ahí a mi p. bola bailando y cantando casi todas las canciones.

Y a lo que iba, que el concierto de Fangoria me gustó enormemente, aunque hubo un par de detalles que me sacaban de la concentración (pandillas aparte de manolos y demás fauna etílica de las fiestas). Por un lado uno espera que Alaska conozca al dedillo todas y cada una de las letras de sus canciones pero no, la chica no es que fallara, no es que se retrasara o confundiera de letra sino que disponía, a modo de telepromter picapiedra, de un cancionero en el suelo del escenario del que iba pasando las hojas a medida que avanzaba el concierto.

Sí, amigos, entendiendo por cancionero el típico de cualquier campamento o pueblo de verano, un cuaderno de esos compuesto por fundas transparentes de plástico en las que se insertan las hojas. Claro que en este, en vez de canciones como Killing mi softly..., La chica de ayer o clásicos del estilo de los cancioneros, aparecían las letras de Retorciendo Palabras o La mano en el fuego ( mi tímida soledad no me permitió seguir la coreografía como me hubiera gustado y propinarme los pertinentes cachetes en el culo cada vez que en la canción suenan las dos palmadas).

Pues eso, que después de ver su cancionero pues ya como que no te creías algunos de sus gestos, como cuando según lo que dijera la letra, Alaska se apoyaba en el pie de micro mirando apesadumbrada al suelo, claro, picarona, echando una ojeada a la siguiente estrofa. Así cualquiera.

Y segundo, de lo que me sorprendió del concierto (insisto, me lo pasé genial) fue la figura de lo que no sé si denominarlo como "negro musical". Como podéis apreciar en la captura de vídeo que ilustra el artículo (que ciertamente parece una psicoimagen más que un fotograma del Canal Cuatro-Popular TV de Logroño) había un ser, un señor con pinta de osete malote aunque morbosín, que en la parte trasera del escenario cantaba las canciones al únisono con la señora Gara.

En el escenario estaban: Alaska, a los lados dos tíos con bajo y guitarra, detrás, elevados sobre el resto, el batería y Nacho Canut con sus aparatos electrónicos con los que metía bases musicales y samplers tipo: this beat is technotronic, lo juro. Y lo dicho, en el mismo escenario, unos metros detras de Alaska, simplemente con un pie de micro y su consiguiente micro, un tipo anónimo (porque la orquesta que acompañaba al dúo Fangoria no fue presentada) cantaba junto a Olvido La Letra Gara, exactamente lo mismo, vamos, haciendo una voz paralela que supongo será como el airbag de una voz no demasiado privilegiada como es el de esta gran mujer. Pues eso, como los negros de los escritores pero en este caso de los cantantes y sin tapujos.

Y mención aparte merecen las dos drags que bailoteaban desgarradas por el escenario: Malibú y creo que Topacio. Super divertidas, muy gesticulantes con sus rostros y enseñando sin pudor unos culos que serían la envidia de más de una fémina. Me resultó curioso comprobar como más de un "manolo" piropeaba sin rubor a las bailarinas quien sabe si confundiendo su "auténtica" sexualidad.

El caso es que me lo pasé de puta madre, y pude descubrir como, por un día, el ambiente gay logroñés pareció salir del armario del que, por lo menos desde mi infantil-púbere mirada atravesé mi adolescencia en esta capital de provincia. Eso sí, no sé si serían autóctonos o importados de regiones limítrofes porque los fans de Fangoria somos universales.

Besotes mil

P.D. Sí, lo sé, me enrollo como las persianas pero es que estos días me estoy leyendo el libro de Noah Gordon, "El médico" y si ese hombre es capaz de llenar páginas y páginas con un chaval intentando hacer malabares con cinco pelotas yo soy capaz de llenar varios párrafos con el concierto de una de mis pelirrojas favoritas.

Periodo ventana

Periodo ventana

Momento incógnita. Sí, se supone que en estos días estoy en un momento incógnita, en un periodo ventana en lo que a convivencia en mi piso se refiere. El día uno viene el nuevo compañero de piso del que se supone que sé cuatro cosas, que es argentino, que trabaja de mensajero, que se llama Juan y que tiene playstation. Sí, son, exactamente, las cuatro cosas. Bueno, espero saber también que tiene dinero para pagar las mensualidades del piso.

Y estoy en ese momento de conocimiento de persona nueva. Vamos, que si me pongo un pendiente en la nariz, tres en los pezones y uno en el ombligo (aunque mi abandono del gimnasio no me haría lucirlo igual) y me tiño el pelo de verde justo cinco minutos antes de que venga, al chico no le extrañará verme así porque para él siempre (entendiendo, claro, por siempre, los cinco minutos que hace que me conoce) siempre he sido así.

Eso es algo que siempre me ha resultado curioso. Si ahora cambio algo en mi look todos mis amigos y conocidos me dirán: ala, mira lo que te has hecho/ puesto… y me dirán: pues te pega, no te pega, me gusta, no me gusta…. Pero si conoces a alguien justo después de hacerte ese cambio no te dirá nada porque siempre te ha conocido así.

Pero lo dicho, que me enrollo como las persianas, que ahora estoy en un momento ventana y que todavía no conozco al nuevo. Algo inquieto estoy, para qué negarlo, aunque ya digo, después de cinco años en el piso, sentado en la orilla, viendo pasar a compañeros y amigos por el río de la vida/piso mientras yo saludo desde la ribera: jelouuuu, jelouuuuu… pues como que ya paso un poco del tema.

A ver como es, ya os contaré. Mientras, yo sigo aquí, de vacances en los logroños.

Besotes mil

H&M despide a Kate Moss por consumir cocaína

H&M despide a Kate Moss por consumir cocaína

Snif, snif...

Y no termino de entraaarrr...

Y no termino de entraaarrr...

Esta semana se me va mi compañero-amigo de piso. Y estoy triste, porque se marcha y porque no es el primero que se marcha. Y no sé, esto me hace pensar a veces que mi vida no avanza. Que no termino de entrar en el cauce habitual de la vida, ese que, no se sabe quien, marca y según el cual en la vida creces y cuando llegas a la veintena conoces a alguien y al tiempo te vas a vivir con ese alguien. Es algo maravilloso, por lo menos así lo veo.

Y no entro en el cauce, nooooooooo.... (leer con voz de canción no sé, estilo Camilo Sesto)
Pues no, por ahora no entro, por lo menos, en ese cauce, así que mi economía me obliga a seguir compartiendo piso con gente y claro, supongo que a medida que yo voy creciendo, la edad de mis compañeros de piso irá menguando o por lo menos manteniéndose en la veintena, una edad que yo abandonaré el próximo año.

Y no entro en el cauce, nooouuuooo uoooooo....
Y eso a veces me desespera y otras veces me quedo tranquilo, porque por una parte me gusta mi vida pero por otra a ratos no sé, me dan ganas de cogerme la mochila al hombro y escaparme por ahí, por el mundo ancho y largo y viajar, y viajar. Pero luego miro el reloj y pienso: que se me escapa el bus al curro, y ala, a correr y a correr por el metro y los andenes.

Y no termino de entraaaarrrrr, nouuu, nouuuu noooooo...

Pues eso, que esta semana se me va una parte de mi vida en Madrid, pero sé y comprobaré que va/van a ser muy feliz/felices.

Un besote especial

El reageeton (¿así?) mató la noche

El reageeton (¿así?) mató la noche

Cuquín fin de semana, sí señor, de esos que te sirven realmente para desconectar aunque luego el madrugón de las seis menos cuarto de la mañana te devuelva a la realidad de un tortazo, pero bueno. El sábado casi entero de relax caserillo, no hice absolutamente nada a lo largo de todo el día, salvo por la noche, que quedé con mis amigos para cenar en un restaurante italiano, bueno, no sé si italiano pero sus platos principales eran pizza y pasta así que, sí, pinta de italiano sí que tenía.

Después el cansancio y las citas hicieron que de cuatro pasasemos a dos así que acabamos eso, sólo dos bailando como unos posesos primero en el Queen y después en el Polana. Chueca se convirtió en nuestro "reino" (je, je) hasta las cinco de la mañana. Y sí, me lo pasé de p.m. bailando como un poseso canciones de culto, jeje, de gente como Cher, Whitney Houston, Kylie Minogue... , disfruté de lo lindo.

Mi mañana de domingo no existió, estuve dormidito hasta las dos de la tarde, hora en la que me desperté por un telefonazo que, encima, no era para mí, creo recordar. Y nada, por la tarde muy relajante todo, un café en el Diurno y un paseo por el centro de la ciudad con mis chicas favoritas (con unas (bueno, una y uno) el café y con otra el paseo). Iba en busca de Obabakoak en edición de 5 euros y me llevé El Médico, de Noah Gordon, en edición de cinco euros.

Lo empecé, sí, lo empecé, me he leído dos capítulos y he de confesar que me está gustando, así que seguiré con su tochazo de páginas.

Lo dicho, un finde cuquín.
Besotes mil
P.D.: ¿El título del artículo? pues sí, que en la noche de baile del sábado estábamos disfrutando como enanos, pero a eso de las cinco el cansancio atrapó nuestros cuerpos que se vieron rematados cuando la música pasó de nuestras queridas divas al, lo siento, he de decirlo así, asqueroso reageeton. Os habéis fijado, la canción dice: gasoliya.
¿Te gusta la gasoliyaaaaa?
Dame más gasolinaaaaa
Sí, el tío dice gasoliya

Un regalo para el finde

Un regalo para el finde

Sí, con la vuelta del invierno vuelvo con mis regalos para el finde, canciones que me molan y que espero que os molen a vosotros también. Y sí, hay que reconocer que con este último disco Shakira ha subido puntos, porque con el Servicio de lavandería, en mi opinión había bajado bastante y lo del inglés pues como que no me molaba demasiado.

Os dejo esta canción que es el ejemplo puro y duro de canción comercialona, pero, hijos, como mola.
Besotes mil

"Las de la intuición"

No me preguntes mas por mi
Si ya sabes cual es la respuesta
Desde el momento en que te vi
Se a lo que voy
Yo me propongo ser de ti
una víctima casi perfecta
Yo me propongo ser de ti
un volcano

Y el amor tal vez es un mal común
Y así como ves estoy liberada
Será cuestión de suerte

Y creo que empiezo a entender (despacio, despacio)
Nos deseabamos desde antes de nacer (te siento, te siento, te sientes…)
Tengo el presentimiento de que empieza la acción (adentro, adentro…)
Y las mujeres somos las de la intuición
Así estoy dispuesta a todo amor

Yo te propongo un desliz
Un error convertido en acierto
Yo me propongo ser de ti un volcano

Y el amor tal vez es un mal común
Y así como ves estoy liberada
Sera cuestion de suerte

Y creo que empiezo a entender (despacio, despacio)
Nos deseabamos desde antes de nacer (te siento, te siento, te sientes…)
Tengo el presentimiento de que empieza la acción (adentro, adentro…)
Y las mujeres somos las de la intuición
Así estoy dispuesta a todo

Y creo que empiezo a entender (despacio, despacio)
Nos deseabamos desde antes de nacer (te siento, te siento, te sientes…)
Tengo el presentimiento que empieza la acción (adentro, adentro…)
Y las mujeres somos las de la intuición
Las de la intuición

Boing, boing!!!

Boing, boing!!!

Pues sí, a partir de esta noche mi espalda descansará en un colchón flex...
zzzzzz, ....
...
......
...
....
Sí, estaba haciendo la chorrada del anuncio. Esta mañana me lo han
traído. Lo adquirí en el poco glamouroso pero entrañable Alcampo. Y esta
mañana, casi casi en brazos de Morfeo me han llamado los repartidores
para avisarme que me lo traían minutos después. Y efectivamente, media
hora más tarde el colchón y la base esperaban pacientemente en el pasillo
a que yo terminase de desmontar la cama vieja de la casera.

Y después, nada, colocar las pequeñas patitas del tapiflex (la cama queda
super bajita, en plan japonés, o en plan exótico, vamos, que me mola) y
tumbarme en el nuevo paraíso de 1,50 de ancho. Aquello es un auténtico
universo del descanso.

En la tienda la señora que atendía (físicamente era Isabel Pisano, para
que os hagáis una idea) me informó de que el colchón tiene lechos de
descanso independientes. Vamos, que por ahora, como uno de los lechos
estará vacío me he planteado la posibilidad de: o dormir como si
estuviera crucificado, para aprovechar toda la cama, o duermo diez años
en un lecho y diez años en el otro y así el colchón me dura el doble,
jeje....

Pues eso, que ya os contaré mi descanso. Y mi espalda también, que solo
le falta ya tener voz propia.

Besotes mil
Zzzzzz....

Uno no puede pensar en el amor con la barriga vacía

Uno no puede pensar en el amor con la barriga vacía

Es una frase que ha soltado en el capítulo de hoy uno de los histriónicos personajes de Pasión de Gavilanes, ya sabéis, la serie del hombre que me hace dar mil vueltas y me hace sentir mujer. Pues eso, que me ha hecho gracia y la verdad, tiene toda la razón del mundo.

Lo de la barriga vacía es una sensación horrible. El sonar de tripas yo siempre, dentro de mi imaginación retorcida, lo he interpretado como que el estómago comienza a plegarse sobre sí mismo en plan que se come a sí mismo y cuando sus paredes se sueltan pues suena lo del brrrrrrrr. Además, si tienes hambre y comes chicle ya es la repera, porque la tripa se pone a rugir de una forma loca loca y tu ahí, dándole ritmo al chicle.

Claro, el cerebro se pone a pensar que estas comiendo algo de tragar, manda la orden, se segregan jugos y el hambre creceee porque el estómago sigue vacío. Por cierto, que estoy contento porque me compré el otro día una bolsa de gominolas varias (meones, corazones de melocotón, dedos y cosas así) y he conseguido administrármelas. Vamos, que no me las zampé de sopetón el mismo día de su adquisición.

Ale, ale, a comer, que da alegría.