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Girando

Marcadores a cero

Marcadores a cero

Ayer me encontraba en el Hospital San Millán de Logroño (un sitio viejo, cutre y que incumple cualquier tipo de norma sanitaria y de higiene, vamos, a no ser que los hospitales no tengan que ser sitios asépticos), más concretamente en la planta que los recién nacidos comparten con otro tipo de cuestiones ginecológicas.

Estaba en la sala de espera, lugar por el que pasa absolutamente todo el mundo: médicos, enfermeras sonrientes (¿sonrientes?, me gusta echarle imaginación a los artículos) pacientes en sus camas empujados habitualmente por camilleros que ostian las camas de lado a lado del pasillo...

Y, por supuesto, pasan las nuevas madres con sus pequeños. Una de ellas lo llevaba en una especie de moderna cesta de plástico con una gran asa (no sé como se llaman, ¿capazos? no lo sé) y ahí estaba el bebé, pequeñito, pequeñito, muy pequeñito, con sus pequeños piececitos envueltos en unos suaves patuquitos blancos.

Y lo pensé, me vino a la mente un pensamiento recurrente que hace que parezca que en vez de 29 años tengo 80, ese niño (o niña, pero me decanto por niño ya que lo de azul y rosa sigue imperando castrándonos ya de pequeños a los varones a un magnífico color) tiene sus marcadores vitales a cero.

Al margen de cuestiones como miopías o cánceres varios (donde la "maravilla" de la herencia genética podría hacer de las suyas) ese niño es, por decirlo de alguna manera, virgen en la vida. Aún no es simpático o antipático, listo o tonto, ingenierio, fontanero, modelo, bibliotecario, dependiente de una zapatería... ¿Será gordo o flaco?¿hará deporte desde pequeño y desarrollará un cuerpo apolíneo o se abandonará a la comida basura y los dulces o será físicamente "normal"?

El móvil de su madre sonó en la bolsa y dejó el capazo en el suelo (sinceramente daba la sensación de que se llevaba a su nuevo juguete, yo si diera a luz tendría a mi hijo en brazos todo el santo día y me compraría un fabuloso saco de esos para llevarlo colgado encima, bien cerquita del corazón). Claro, este niño ya ha venido al mundo con los móviles como algo corriente y moliente, con internet, dvd,... y, por supuesto, con el euro, para este pequeñín el euro no será más quebradero de cabeza que el que pudo suponer para nosotros aprender a desenvolvernos con la peseta en su día.

Lo dicho, que para este niño todo es nuevo y a partir de ahora a descubrirlo todo, a aprender, a vivir y aprovechar todo lo que la vida le ofrezca (¿a quién le dices esto, carruselero?)

Besotes mil

Anualisis

Anualisis

Ayer acudí al médico especialista (no diré cual, :) ) a consultar la posibilidad de realizarme una pequeña operacioncilla (no diré cual). Me dijo que sí, que me la hiciera y entonces me encaminó a un mostrador en el que gestionaban el proceso. Resulta que antes de dicha intervención (totalmente ambulatoria) he de realizarme un análisis de sangre.

Pues bien, la chica, muy amablemente, me invita a que me pase en mayo a ver si han abierto una cosa que denominó "agenda de verano", vamos, como si en mayo decidieran si trabajan o no en verano y me darían cita para julio o agosto para el puñetero análisis de sangre porque, si no, asegura la chica: "te tendríamos que dar ya para diciembre".

Para un puñetero análisis de sangre!!! Para diciembre!!!, Seguridad Social, jeje... sin comentarios (me estoy tapando la boca con esparadrapo, las dos manos, una venda y una camisa de fuerza arrebujada en la boca). Vamos, que ya te puedes estar muriendo que ni puto caso. Si es que me encanta el mundo de la medicina y lo idealizado que está, y luego no se te ocurra quejarte, que se pone todo el hospital de huelga en defensa de la persona hacia la que te hayas quejado.

Un día desarrollaré alguna idea que me fascina de la medicina y sus expresiones, como esa que tanto me gusta de: "no, si es que hasta que no abramos..."

Besotes mil

P.D. ¿Se entiende el tonto chiste del título? casi un año para un análisis, jeje

Finde cumpleañero

Finde cumpleañero

Otro finde más, otros dos días más invertidos en amigos, en descansar y en mimir un poquito más de lo que puedo dormir a diario. Y ha sido otro finde más en el que he ido a dos cumpleaños. Uno el viernes, de una amiga compañera del curro, y el sábado una merienda con fiesta posterior de mi amigo Pablo.

La fiesta del viernes estuvo bien, encontrarme con gente a la que no veo a menudo y charlar poniéndonos al día de nuestras respectivas vidas (yo termino rápido, la verdad). Y el sábado algo sencillo, una merienda en el Diurno (al entrar sonó una alarma que decía: barrrigaaaaaaaaa, barrigaaaaaaaa, jejeje), una cafetería-video club bastante pijita y muy de moda entre el público gay prototípico.

Me tomé una madalenota gigante de chocolate con pepitas de chocolate, bueno, no, miento, dos, porque el primer intento se frustro y tuve (sí, para mí los dulces son un deber) que elegir una madalena normal, estandar, bañada con gotitas de chocolate, pero muy buena también.

Y conocí a una pareja de amigos de Pablo muy majetes, gente muy normal, algo que valoro cada día más a la hora de conocer gente. Por la noche nos fuimos de fiestuqui, del mismo cumpleaños y de otros amigos de Pablo a un bar de esos acogedores, de esos pequeñitos en los que sabes que la gente del lugar ha vivido buenos y malos momentos, pero momentos compartidos, en el fondo (uy, parece un anuncio de café o algo así).

El domingo tranquilito y un poco colgadete. Por la mañana mimí bastante y por la tarde me fui a dar una vuelta por el centro y después por el Centro Comercial de Príncipe Pío. Entre con las manos vacías y salí con una bolsa del Pull And Bear colgando de la mano derecha que contenía un par de camisetas, una morada con un patito muy gracioso y una naranja para customizarla con algo que le imprima próximamente.

Y poco más, la verdad, luego me extraño de tener tan pocas visitas con las chorradas que cuento, pero no sé, quien quiera que lea y quien no pues el/ella se lo pierde.

Besotes mil
P.D. Voy a quitar próximamente las estadísticas, me bajan la moraaaalllll, jejeje

Regalo para el finde

Regalo para el finde

Aquí os dejo de regalo para el finde una preciosa canción del último disco de Tori Amos. Me encanta, fijaos bien, sin saber lo que dice, así que si algún alma caritativa me la traduce un poco se lo agradecería.
Besotes mil

"The power of orange knickers"

The power of orange knickers
The power of orange knickers
The power of orange knickers
Under my petty coat
The power of listening to what
You don't want me to know

Can somebody tell me now who is this terrorist
Those girls that smile kindly then rip your life to pieces?
Can somebody tell me nwo am I alone with this
This little pill in my hand and with this secret kiss
Am I alone in this...

A matter of complication
When you become a twist
For their latest drink
As they're transitioning

Can somebody tell me now who is this terrorist
This little pill in my hand that keeps the pain laughin'
Can somebody tell me now a way out of this -
That sacred pipe of red stone could blow me out of this kiss
Am I alone in this...

Shame shame time to leave me now
Shame shame you've had your fun
Shame shame for letting me think that I would be the one

Can somebody tell me now who is this terrorist
This little pill in my hand or this secret kiss
Am I alone in this kiss
Am I alone in this kiss

Demostraciones varias

Demostraciones varias

De nuevo ace76 me ha servido de inspiración para los artículos. Iba a escribir sobre el Papa pero lo de la demostración de Vinçon me ha despertado otras tonterías.

Vamos, que lo de una demostración en Vinçon de un nuevo producto debería ser digna de ver, porque en una tienda de ese estilo, en la que, como ya apuntaba Antonio, se pueden encontrar productos que encuentras en el Alcamo (mi querido Alcampo), se encuentran también ahí a precio de oro, no me imagino una demostración al uso.

Bueno, a lo que voy, ¿os imagináis? el típico padre de familia dedicado a la venta de cachivaches para la cocina, con su delantal blanco y su micrófono tipo Madonna ahí en Vinçon en plan: pero mira como raya, mira como raya... preparas agua hirviendoooo, un poco de salll... y con tu tarjeta rayadora preparas unos ajitos rayados en un momentoooo, todo listo en un momento.... y por ¿cuánto? pues ni por 30, ni por 20, ni por 10 (esto último leído muy rápido), por cinco euros su tarjeta ralladora, señoraaaaa.... (y por supuesto todo el párrafo con soniquete vendedor).

Y es que siempre me han fascinado esas ferias de productos tradicionales de diversos países, generalmente latinoamericanos, organizadas por algún mafiosillo de tres al cuarto. En ellas siempre se venden, aparte de los consiguientes productos de países, elementos hippilongos (en plan mucho Bob Marley) cositas para porros y, por supuesto y a lo que voy, no pueden faltar los dos puestos de charlatanes, o tres, y ¿qué se vende? pues lo siguiente y nada más que lo siguiente:
-Rayadores, cortadores o similares de cocina
-Sartenes antiadherentes (en las que siempre hacen caramelo con azúcar quemada)
-Bayetas para limpiar que son la leche (siempre las prenden con gasolina de Zippo y nunca se queman).

Y me encanta, me quedo hipnotizado. Un día hablaré de las teletiendas televisivas, eso sí que es un mundo apasionante (sobre todo los Bring it up, unas pegatinas, literalmente, pegatinas para subirse las tetas).

Besotes mil

¿Barrigota? mmmffddprrffff....

¿Barrigota? mmmffddprrffff....

Esta mañana estaba en el gimnasio como cualquier otro día haciendo mis ejercicios de mi nueva tabla (sí, tengo nueva tabla desde esta semana, más larga en tiempo pero algo menos intensa, la verdad), y he tenido que compartir uno de los aparatos con dos de las monitoras.

Una de ellas, Debora (se escribe así?) es la que me hace las tablas y es un encanto de chica, sin embargo la otra, de la que no sé ni su nombre, no se echa colonia Chispas precisamente. Vamos, que es más seca que la mojama. No la conozco a fondo, a lo mejor luego resulta que es el colmo de la simpatía pero no, a priori me da como que no.

Vamos, que la Debo ha venido a enseñarme la máquina que estaba siendo usada por la moniseca en ese momento. Debo me ha pillado el miedo que me daba "quitarle" la máquina y me ha dicho: ay, qué miedo le tenéis todos. El caso (que me enrollo) es que ha venido y nos hemos puesto los tres en plan juego de las sillas a turnarnos las series en la máquina y han sacado el tema de las barritas de cereales. Por supuesto ellas toman barritas sosas, de las de Special K y esas cosas.

Y yo, haciendo honor al carácter Joserra, he dicho: Mejor la de Choco Krispis. Y va la moniseca y me suelta: ¿Choco Krispis? claro, así que tienes la barrigota que tienes.
Joer, y se ha quedado tan ancha, hija de... barrigotaaaaa.

¿Barrigota? soy apolíneo, jeje, nooooo, ya sé que noooo, que sí que tengo barrigota, aunque yo prefiero decir barriguita. No hay una mejor almohada cervical, jeje.

Besotes indignados
P.D.:a partir de ahora la conoceré como la monitonta.

Duermevela, eso sí que da miedaco

Duermevela, eso sí que da miedaco

Como nos hemos puesto de hablar de Samara estos días. Si algún día me disfrazo de algo lo haré de Samara, me dejaré las uñas largas y ala, con una túnica guarrona y unas melenas idem a dar miedaco por ahí. Y le iré diciendo a todo el que me encuentre: “te he encontradooooo”, con voz ronca.

Pero si una cosa a veces me da miedaco es el duermevela, el estadío medio entre el estar despierto y el estar dormido, un estado que te vuelve tonto, que te desconecta medio cerebro y te provoca pensamientos inconexos. Vamos, que este mediodía me he quedado medio dormido en el autobús mientras leía el manual de la autoescuela.

Estaba leyendo un tema en el que se decía cómo usar los semáforos para girar a la derecha, esos que tienen una flecha a la derecha. Y repasando el tema mentalmente he dicho-pensado: el huevo frito se puede freír sin aceite o con aceite. Lo creeréis o no pero así es, eso me ha venido a la mente porque iba medio dormido y dando cabezazos con el libro en las manos. Me ha desaparecido el tema de tráfico y me han venido temas culinarios, joer, como estoy, como una puta chota.

Y todo porque estaba medio dormido. Aún recuerdo una noche que estaba de turno de madrugada con la maravillosa Itziar aquí en la tele y empecé a delirar verbalizando mis pensamientos, se asustó, jeje, y es que no es para menos, vamos, que sólo me faltaba babear en plan Homer Simpson.

Es lo que tiene la falta de sueño

Besotes
P.D. I love mimir

Ladrillos en el Vips y en las pantallas

Ladrillos en el Vips y en las pantallas

Pues ya se nos ha ido, ala, dijo: hasta aquí hemos llegado, que yo me las piro. Pues eso, que descanse en paz, finalmente en el Vaticano, parece ser.

A mi y los míos la muerte del Papa nos pilló en el Vips cenando. Vips, esos locales que van de cómo que dan comida de más calidad pero en el fondo es comida rápida, bastante rápida y a veces bastante poca comida. Porque super Esti se pidió una pita y la verdad, parecía que se había pedido pan de pita porque tenía mucho pan y dentro, haciendo eco, una pequeña muestra de “carne”.

A saber qué carne era. Después llegó el Brownie de Ace, que más que Brownie era una tableta de chocolate a la taza de Pedro Mayo. ¿Conocéis ese chocolate? Papel blanco y tableta gorda, durísima, hiper dura, vamos, que no se podía cortar ni a tiros y al final, por estintercesión fue cambiado por un esponjoso brownie.

Después fuimos al Estar café ese y, no sé, me dio una amnesia temporal que me impidió acordarme de que me había cenado una tarta tres chocolates en el establecimiento del señor Arango y como quien no quiere la cosa me pedí una copa de helado Estar con tres sabores diferentes. Joer. Una breve visita a la fiesta cumpleañera de Manuel fue el preludio al irme a casita, ver un poco los restos de los especiales papales y ala, a mimir, que no es gerundio pero es un infinitivo maravilloso.

El domingo bastante relajado también, salvo por la tarde, cuando las risas brotaron a miles viendo The Ring II, en el cine no, sino en la charleta-destrucción posterior en el que destruimos la película: una película mala, mala, mala. La primera me divirtió, realmente pierde con un segundo visionado pero tiene una historia planteada, desarrollada y resuelta.

Pero esta segunda parte se pasa los primeros 45 minutos con una sucesión de secuencias de las de dar sustitos ( a mi no me asustaba ninguna, a la chica que estaba a mi lado le asustaba el aleteo de una mosca ) pero sin ningún tipo de historia planteada de por medio, no sé, algo absurdo y bastante aburrido. Después, en la segunda mitad plantea una mini historia, la desarrolla mal a toda prisa y ala, se acaba saltándose todo tipo de normas establecidas en el pacto de lectura de la película. Vamos, es lo típico que lo ves y te preguntas: ¿y por qué así sí se puede librar del enemigo?¿por qué no hace eso desde el principio? ¿por qué plantean eso ahora y no se planteó en la primera película? No sé, algo bastante malo con lo que, parece, se quiere institucionalizar a Samara como un personaje malo de terror como en su día fue Freddie Krueger o Jason, malotes de películas de terror.

Además, se nota que el director, guionista o quien sea tenía en mente tres o cuatro escenas estéticamente chulas y tenía que meterlas a toda costa en una película y se dice: por qué no en esta, pues venga, las meto. Voy a meter esos ciervos por ordenador que diseñó mi sobrino. Ah, pero si en la primera película el animal era un caballo, bah, da igual, que esta es la segunda y yo pongo ciervos, porque yo lo valgo.

En pocas palabras, ¡que no la veáis!, caca, caca, caca, eso no se toca.

Y el finde terminó en el aeropuerto, recogiendo a mis primos que venían de viaje de novios (de novios porque son novios, no porque se hayan casado) de la lejana China. Más monos, me han regalado un osito de peluche y una bolas chinas (no seáis malos, sabéis a qué bolas me refiero).

Besotes milll con las pilas cargadas.

Que se nos va

Que se nos va

Aquí estoy, a la una y media de la mañana en el trabajo, sí, me ha tocado turno de noche de doce a ocho por la muerte del Papa. A estas horas no sé cuándo se va a morir pero si se muere tengo que llamar a todo quisqui y cambiar casi todo así que, no por nada, pero esperemos que aguante un poco. Ya veremos lo que el futuro nos depara.

Y la verdad, esta tarde lo he estado pensando. Ahora que el Papa se supone que sigue consciente en estos últimos momentos tiene que estar algo acojonado, no sé. Pensando en que quizá no haya nada después de la muerte. Pero claro, hay que pensarlo así: si no hay nada después de la muerte nunca nos enteraríamos de que no hay nada después de la muerte. Y para pensar razonadamente y con cierta sensación real qué se sentiría sólo hay que pensar donde estábamos, por ejemplo, diez años antes de nacer. El mundo existía pero nosotros no.

Pero si después de la muerte no hay nada (ni yo ni nadie lo sabe) pero por lo menos hubiera un minuto para ser consciente de que no hay nada el Papa debería pensar: joderrrrr, menos mal que estos no se van a enterar (estos por los que nos quedamos, claro).

Y hay otro detalle que se me ha quedado. Dentro de toda la parafernalia-ceremonia que se produce en la muerte del Papa hay un momento que me ha resultado muy curioso: cuando el Papa muera y los médicos lo certifiquen luego lo tienen que certificar los cardenales. Y le toca al cardenal camarlengo Martínez Somalo (que es riojanito de pro como el menda lerenda). Y ¿cómo lo hace? Pues nada más y nada menos que: coge un martillo de plata y le da tres golpecitos en la frente y le pregunta: ¿estás muerto? Y si no contesta pues el Somalo dice: sí, ha muerto.

Sin palabras.

Besotes mil

Estropanzo

Estropanzo

Ya pensaba que el super escritor-guionista-creativo ace me iba a pisar mi tema pero no. Yo lo cuento que para algo soy yo (la que sigue aquíiiii).

El otro día me encaminé a una de las múltiples máquinas expendedoras de mi trabajo para degustar una botella de agua mineral Fuente Primavera. Pedí mi botellita y me cayó, pero una un tanto extraña, toda abollada y con el plástico como excesivamente blandurrio, como asiliconado.

El caso es que no le di mayor importancia porque las ostias que se llevan las botellas cuando caen por los complicados conductos interiores son considerables así que volví a mi sitio. Los primeros sorbos normales, los segundos tragos normales (es lo que tiene el agua, que es normal) pero al finalizar la botella, cuando quedaba un cuarto aproximadamente mis dientes comenzaron a mascar algo crujiente, vamos, como cuando tragas agua en el mar o te entra algo de arena en la boca. Dios mío, que sensación más desagradable.

Miré la botella y ahí estaban, unos polvos de textura azucarada, blancos, en el fondo de la botella, dentro, sí, dentro, qué horror, qué miedaco. Mira que yo soy hipocondríaco pero la verdad, me dio un poco de recelo pero nada más. Pero no me digáis que no, que puto asco. Eso sí, guardé la botella por si acaso a las dos horas me desplomaba envenenado sobre la mesa y mi familia podría forrarse a costa de Fuente Primavera.

Y a todo esto ¿qué tenía que ver este tema con el título de mi artículo? sí, ha sido porque me ha recordado a una persona que vi el otro día en el hiper Alcampo de Logroño donde estaba con mi familia comprando. En la zona de cajas se encontraba un señor con un móvil pegado a la oreja (lo habitual) y a grito pelado para que todos le oyeran bien decía:

"""Siiiiii, un TROZOOOO DE ESTROPAJOOOOOO EN UN BOTE DE GARBANZOS AUCHAAANNNNNNNN (para el que no lo sepa, la marca Auchan es la marca de productos de Alcampo)"""

Vamos, que me dio por pensar que el hombre era un tipejo de Carrefour, o, más probablemente, de algún pequeño comercio de ultramarinos perjudicados por no poder ajustar los precios tanto como una gran superficie. Incluso dudo de que hubiera nadie al otro lado del teléfono.

Vamos, que me hubiera ido a las estanterías de alimentación a buscar un bote de Estropanzos:
Estropanzos a la jardinera, o cosas así

Besotes mil (sigo vivooooo)

Brainstorming

Brainstorming

Inicio aquí mis brainstormings, ideas, frases, chorradas1 que me "atormentan" la cabeza:

-La M del misterioso anuncio de televisión (sí, esa M que parece un anuncio de Shreck) es el nuevo logotipo de Movistar.
-Qué miedaco me da una de las mujeres del anuncio de Carrefour del café que no cuesta nada, nada
-Qué miedaco me da que haya entrado en La Granja el rubio doble de Mercedes Milá de El equipo G.
-No aguanto las correas extensibles de los perritos, cuyos dueños/as las extienden a lo largo de toda la acera.
-Un día calculé, por un crédito de 500.000 pesetas de esos que anuncian en televisión tienes que devolver 575.000 pesetas.
-¿Dónde está el ahorro energético con el cambio horario? que dejen el de verano todo el año.
-...

La bicicleta le recuerda que...

La bicicleta le recuerda que...

Esta mañana he retornado al gimnasio. Sí, el verbo retornar suena demasiado trascendente, lo sé, pero tras semana y media fuera de mi tónica gimnástica pues volver se transforma en un auténtico y épico retorno.

Eso sí, poco a poco que si no el cuerpo se resiente, es más, una rodilla me ha dolido un poquito pero sólo ha sido momentaneo y ya está como si nada. Y he empezado con suavidad haciendo sólo ejercicios de máquina, un poco de elípticas, un poco de step y un poco de bicicleta.

Y estos nuevos aparatos te hacen preguntitas antes de empezar con el trabajo en cuestión. Te preguntan el peso, el tiempo y... ¡la edad!, y es entonces cuando el dedo se me iba inconscientemente al 2 y al 8 pero nooooo, tenía que pulsar ya el nueve y así lo he hecho. Y la verdad, no he notado nada.

No sé yo si estas máquinas adaptarán el ritmo y dureza de sus mecanismos a las variables que se introduzcan o lo hacen por joder un poco, o por quedar como más profesionales, como: ¡ qué guay somos, tenemos lucecitas y hacemos muchas e interesantes preguntas!

Algún día me transformaré, mentiré y me convertiré en la máquina en un ancianito de 90 años con 120 kilos de peso, a ver qué sucede, la máquina irá más blandita por la edad? o se guiará por el peso y pondrá su dureza a tope?, quien sabe, la cosa es que ha tenido que venir la bicicleta a joderme el día y a recordarme el año más que se suma a mi cuenta vital.

Pero no, no me lo ha jodido, no sé que me pasa pero hoy me noto cargadito de serotonina, esperemos que no venga nadie y lo joda.

Besotes mil (voy a millllll, y no puedo pararrrrrrrr, dificil controlaaaarrrrrr...)

Ale, a aprovechar

Ale, a aprovechar

Esta tarde, cuando me he incorporado al trabajo tras mis vacaciones de Semana Santa, me he enterado del fallecimiento de Joaquín Luqui, el mítico Joaquín Luqui, y me ha dado bastante pena, la verdad. A medida que vas creciendo van desapareciendo (unos antes que otros) los mitos e iconos que, cada uno a su medida, han marcado distintos aspectos de tu vida. Este fin de semana, sin ir más lejos, también se ha muerto el profesor, doctor ( o cómo fuese) Jiménez del Oso.

Pero a Joaquín Luqui no sé, le tenía un cariño especial. Y ya veis, por una tonta caída (tonta por la causa, claro, no por las consecuencias). He oído dos versiones, la primera que se cayó en la ducha y la segunda que se cayó por las escaleras. Una u otra son, lo que se podría denominar, causas en principo tontas y ala, al otro barrio directamente con 57 años y con todas las cosas que le quedarían por hacer en la vida. Ya puedes tener el cuerpo "perfecto" que un golpe en la cabeza basta para acabar con todo.

Y es aquí cuando sale la típica reflexión de: ya véis, cuando menos se lo espera uno se puede acabar todo, así que hay que aprovechar al máximo. Y sí, en parte es cierto, y digo en parte porque hay que aprovechar al máximo con las oportunidades que te de la vida, claro. Sí, una parte de esto puede salir de uno mismo pero sólo una parte, porque otra muy importante depende de la suerte, de la vida,... o de eso que algunos llaman destino.

Sí, ante situaciones así o cosas relativas a la salud me planteo lo de aprovechar más la vida pero sinceramente, no sé como hacerlo, vamos, yo creo que la aprovecho bastante pero siempre queda la cosa de: podría hacer más.

Ya véis, vagas reflexiones de vuelta de unas vacaciones con muchas horitas de sueñito, qué bien, vamos, que he dormido como un bebote.

Besotes mil

Otro color

Otro color

Estos días mi vida camina sobre un suelo gris, mis pasos transcurren con un sinsabor bajo mis pies que no me deja ver la vida del añorado color de rosa con el que todos soñamos. De vez en cuando me cruzo con flores, hablo con pinceladas del color de la pantera que me hacen olvidar, como ligeras anestesias, el color gris que está bajo mis pies.

Es una sensación muy desagradable pero, supongo, muy extendida y sentida por muchos en muchas ocasiones. Intentar caminar con la vista al frente pero sin poderlo remediar, tus ojos bajan al suelo gris que acomoda, o incomoda, tus pasos. Estos días necesito pintura rosa, litros y litros de pintura rosa para pintar mi suelo y el de los míos.

Lo siento, esta vez mi carrusel gira por derroteros no deseados pero lo bueno, la esperanza, lo positivo, lo rosa, es que sigue girando y no sé donde me llevará/llevaré mañana pero ahora, lo que necesito, es luz rosa.

Besotes

Vacaciones batientes

Vacaciones batientes

Aquí estoy, en los logroños pasando mis vacaciones de Semana Santa. En estos años que llevo fuera de casa una cosa que he experimentando y en la que pienso frecuentemente es que sólo sueño cuando estoy aquí. Sí, puede parecer una tontería pero de los sueños que suelo tener (y sueños de los de estar dormido. Soñar despierto es un vicio que no dejo nunca) un 90 por ciento se producen cuando estoy en Logroño o en las maravillosas tierras sorianas.

Para hacer honor a mi habitual manía de buscar una explicación lógica y cuadriculada a todo, podríamos decir que a lo mejor es por tema de la contaminación y que cuando estoy por aquí, por esta pequeña ciudad, mis conductos respiratorios se renuevan y llega al cerebro una cantidad extra de oxígeno que hace que aumente su actividad y tenga más sueños, más claros y recordables una vez despierto.

Y, además, no sé, cuando estoy aquí los sueños suelen girar en torno al pasado, siempre al pasado o a situaciones del pasado removiendo sentimientos que creía controlados, olvidados, asumidos, pasados,... no sé, por decirlo de alguna manera, malos rollos de los míos que parecen querer manifestarse de nuevo en sueños. Y todo cuando vuelvo a Logroño, no sé porque. Tengo toda mi cabeza más o menos ordenada y los sueños me baten las emociones de forma que los giros de sus particulares cuchillas hacen que mi coco siga girando despierto. Me podía venir la explicación de todo esto mientras duermo, jeje, puestos a pedir.

Por lo demás, estas están siendo unas vacaciones muy relajadas en las que, destacadamente, no estoy haciendo nada más que leer y leer el manual de la autoescuela, una actividad bastante aburrida y tediosa que provoca que mis párpados superiores e inferiores se den unos morreos de agarrate y no te menees. Hablando de morreos me ha venido a la mente el nuevo mister España y qué queréis que os diga, que a ver si por lo menos en sueños pues se arrima un poco.

Mis vacaciones han empezado con mi cumpleaños y terminarán, espero, en Soria. Ya os contaré. Supongo que dejaré descansar el blog unos diítas, descanso que se está reflejando en las estadísiticas, vamos, que no es que entre mucha gente que digamos, pero es normal, todo tiene que descansar de vez en cuando, incluso mi cabeza.

Un besote enorme

19 de marzo

19 de marzo

Hace hoy 29 años nació esa pocholada de niño que podéis ver en la fotografía. Ahora ya no es tan pequeño, sigue siendo niño y sigue siendo una pocholada. El 19 de marzo le parece una de las fechas más mágicas del calendario y de cara a sus 29 pide, por favor, sólo cosas maravillosas, o personas maravillosas que sigan aumentando el racimo de personas maravillosas que le acompañan en esta vida.
Pero, por favor, sólo maravillas.
Besotes mil

H & M y S y XS...

H & M y S y XS...

Esta mañana aprovechando un hueco libre que me ha quedado después de acompañar a mi amiga Sonia a la ceremoniosa firma de su nuevo piso me he paseado entre las ropas de H&M de Gran Vía. Ya se sabe que este negocio es, junto a Chueca e Ikea, uno de los núcleos de la capital donde se concentra la población gay desarmarizada (no es un tópico, es una realidad). Y ahí estaba yo, viendo camisetas, pantalones y demás familia.

He visto una camiseta que me molaba, a rayas finas verdes y negras, así, para dar cierto aspecto de malote, jeje. Pero, lástima, no quedaba la talla M que es, para ese tipo de prendas, la que tengo controlada en H&M, porque es lo que la L es para el resto de comercios textiles que me gustan. Pero nada, sólo quedaban tallas L y XL, que sirven para celebrar una reunión de mormones dentro de una camiseta.

Por supuesto se habían acabado las tallas M, S y... síiiii, la XS, una talla increíblemente pequeña que sí las grandes valen para celebrar una orgia dentro, la XS se podría usar de preservativo, vamos, que son propias para los adoradores de los cuerpos lánguidos y delgados hasta el palillo. Y claro, si me la pongo yo podría pasar que, o suena el típico rasgado (ya me pasó probándome una M) o parecería un palillo con una aceituna en medio.

El caso, que no había talla para mi y me he tenido que chinchar. Después he visto unos pantalones acampanadillos que me han dado al ojo y he buscado mi talla. Yo suelo usar una 44 (que tomen nota mis fans, iré desgranando más detalles de mi físico, jeje) y claro, en H&M las tallas son de esas que van de la veintitantas (ven tidossss, ven tidosssss, qué tontería de anuncio que me ha venido ahora a la cabeza) a la treinaitantas y de nuevo me he visto sin tallas. Me han dicho que la equivalente a la mía era la 34 y, por supuesto, pues como que no había.

Lo más aproximado que he encontrado ha sido una 33, la he pillado y ala, que me he dirigido para los probadores. Me he puesto los pantalones y ala, me quedaban justos, lo que se dice justos, es decir, que su circunferencia coincidía exactamente con la mía, lo que pasa es que la talla de longitud no era la mía y andaba pisando todo el prepucio acampanado de la prenda. Y tan justa pues como que no, vamos, que me da por comerme una lenteja con los pantalones puestos y reviento el denim.

He salido y le he dicho al dependiente: nada, el universo H&M se aleja de mí. No sé, me ha dado por ahí y el me ha sonreído. Espero que luego no tuviera algún tipo de comentario “mariquita mala” contra mí. No sé, tenía pinta de eso, de pensar “qué gorda” o cosas así. La cosa, que he dejado los pantalones y me he marchado pensando: más gimnasio, joserra,... más gimnasio o más talla, una de dos.

Qué tonterías.

Besotes mil

Toros-toreros

Toros-toreros

El típico debate ¿os gustan los toros? A mi no, y la verdad, cumpliendo con el dicho, lo que me suele gustar más son los toreros que los toros, o por ser más exacto, algunos toreros. Y todo esto viene a cuenta de que en el pasillo me he cruzado con uno de mis favoritos, con Miguel Abellán. El chico está de toma pan y moja, ciertamente. En la plaza no sé como será pero físicamente está de vuelta al ruedo, oreja y palmas.

A propósito de esto. Es súper gracioso escuchar los domingos por la noche en la Cadena SER el programa de los toros de Manolo Molés. Al principio del mismo hacen una especie de quiniela taurina muy graciosa con la que me parto el culo escuchándola. Sí, diréis ¿qué hace este tío escuchando el programa taurino de la SER?

Ahora tengo ya radio digital en mi cuarto pero antes, mi radiodespertador tenía radio analógica, vamos, de ruedita, y de ruedita minúscula, de esa que hay que tener una precisión láser o de la NASA para poder cambiar de emisora, que la mueves un milímetro y has pasado por la SER, Onda Cero, COPE y M80 casi sin darte cuenta. Y yo tenía pillada la SER y no la movía ni pa trás.

Bueno, lo dicho, que en dicho programita comienzan con la quiniela taurina, a dos voces, en plan:
-Plaza de Pozoblanco:
-dos toros para Enrique Ponce, pitos, pitos, palmas y silencio
-Miguel Abellán, pitos, palmas, silencio, pañuelos y palmas
-El Juli, palmas, palmas, chindasvinto y recesvintoo....

Vamos, un descojono, pero claro, luego no hay quiniela donde reflejar esos resultados. Sería la leche tener una quiniela para rellenar en plan: para Ponce le pongo pitos en el primer toro, pitos en el segundo y palmas para el tercero.

Besotes torerossss, oleeee

P.D.: había escrito ya este artículo cuando he visto una noticia en nuestro “informativo” sobre la amaxofobia. ¿qué es? Próximamente en mi carrusel.
Ah, y que conste que los toros no me gustan, no los entiendo y, chico, que no les veo arte por ningún lado

Amaral

Amaral

Ya me he comprado, como dije ayer, el nuevo disco de Amaral, del que he escuchado ya tres canciones. Y ¿qué queréis que os diga? Me parece más de lo mismo, pero esta es de esas veces en las que no importa que sea más de lo mismo, vamos, que se agradece porque a mi la música de Amaral me gusta mucho, me parecen canciones muy agradables con una voz, la de Eva que está, creo que esto lo he dicho ya, a medio camino entre popera y jotera.

Y lo que digo, son canciones, por lo menos las que he escuchado, muy agradables y muy memorizables, el típico disco que coincide con unas vacaciones y que escuchas continuamente en el coche hasta que recitas de memoria todas las letras. O vas por la calle, o haciendo recados y, por un extraño orden aleatorio (orden aleatorio?, que contradicción) te viene una canción al cerebro, y del cerebro a la boca y ala, que la vas cantando todo el día. Pero este tema ya lo desarrollaré otro día.

Una de las cosas que más me gustan de este nuevo disco, aunque parezca algo menor, es la portada. Los muñecos que representan al dúo son una auténtica pocholada y en el libreto son los protagonistas de todas las fotografías, en plan los muñecos en un monte, los muñecos paseando por el bosque... está genial.

Os lo recomiendo, por lo menos hasta la canción tres.

Besotes mil

La suerte está echada

La suerte está echada

Hace años, en el programa el precio justo, presentado por el añorado Joaquín Prat, cuando los cuatro concursantes de la primera fase daban sus precios al producto señalado, el simpar presentador decía: "la suerte está echada" una expresión que yo hasta entonces no conocía y que pronto adopté.

Pues bíen, esta mañana he echado la suerte y la he echado concretamente en lo que al tema vivienda se refiere, vamos, que he entregado ya la solicitud para los pisos de la Comunidad de Madrid. No lo he entregado en la sede oficial sino que lo he depositado en la Junta Municipal de Distrito de Chamartín que es la que me corresponde.

Le he preguntado a la amable señorita (que me ha atendido perfectamente hasta que le ha llamado una amiga, momento en el que me ha despedido precipitadamente) que en caso de faltar algún documento si me avisaban o directamente tiraban mi solicitud a la basura y me ha comunicado que ahí no podían hacer nada, que se limitaban a coger las solicitudes y luego es la emv la que se encarga de gestionarlas.

Vamos, que las juntas en estos casos ejercen de meros buzones y a pesar de que he repasado la solicitud cien mil veces, he leído los requisitos con cien mil ojos y estoy seguro, casi al cien por cien de que no me falta ningún documento pero os apuesto lo que queráis a que me falta algo o en algo me he equivocado. Por cierto, que una de mis dudas la he intentado resolver en el 010 y la mujerzuela que estaba esta mañana en la posición 8, que es la que me ha atendido ha puesto en su respuesta el típico tono de "es evidente, imbécil" que me han dado unas ganas de llamarle gilipollas que pa qué, pero me he dicho, va, déjalo, la chica a lo mejor no tiene un buen día (pero bueno, tampoco lo tiene que pagar conmigo).

Lo dicho, que a ver si hay suerte y me toca un pisito (lo que dije un día, parece que si te tocan son gratis!!!, jeje, es tocar y a pagaaarrrr, eso sí, más barato que los precios habitualmente puestos en los pisos madrileños).

Besotes mil de lunes

P.D. Me he auto regalado el último disco de Amaral, pero, mensaje para navegantes, el de Moby no me lo he comprado aunque no creo que en Logroño vendan la edición especial de dos discos.