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Girando

Gracias

Gracias

Aquí estoy, ya he acabado de recoger el salón y ahora me dispongo a fregar la cocina para que todo quede en su estado "normal" (dentro de lo normal en cuanto a limpieza que puede estar esta casa). Y quería daros las gracias a todos (todos en plan genérico sexualmente hablando) por haber hecho de mi noche del sábado una noche muy especial para celebrar mis 29. Lástima que las puñeteras gripes provocaron algunas ausencias destacadas pero habrá muchos más años para celebrar, os lo prometo.
Gracias, guapetones y guapetonas
Besotes mil

P.D.: a veces me podrían llamar Bob Esponja con mi gente

Santa Marquesina

Santa Marquesina

Y pasamos página porque, sinceramente, me apetece hablar de otras cosas iba a decir más alegres, pero no, de cosas alegres porque la fecha de hoy no tiene nada de alegre. Pero no estoy yo hoy con el ánimo como para escribir de cosas dramáticas, horribles y representativas del paletismo extremista aún existente en pleno siglo XXI.

Y a lo que ibamos, que si no me caliento y no me compensa, que mi ánimo ya está bastante raro como para encima enfadarme. Estos días he descubierto, para mi alegría, que varias de las marquesinas de Madrid vuelven a lucir tras sus cristales a ese mocetón increíble, ese futbolista como hay pocos (y no me refiero a lo deportivo, como habréis supuesto) llamado dificilmente Freddie Ljungberg.

El chavalote en cuestión vuelve a anunciar la ropa interior de Calvin Klein (ya sabeis, esa que está en el catálogo de "Como ser gay y parecerlo", vamos, que te la exigen para ser un marica de tomo y lomo en un mundo homologado y etiquetado). Se trata de una nueva colección que nos ha traido de nuevo a este bollazo a las calles de Madrid con una ropa interior mentirosa, sí, digo mentirosa porque el mundo de la tela arrugada no existe en estos anuncios, todos los slips y boxers quedan como una segunda piel en el cuerpo de estos improvisados modelazos.

Seguro que a Freddie no le sucede el típico fenómeno de la cinturilla vuelta del revés cuando se sienta, como le pasa a buena parte de los humanos de a pie, como le sucede al menda lerenda con su ropa interior que va desde el más sencillo calzoncillo Alcampo hasta el típico slip Calvin Klein, sí, lo reconozco, tengo alguno que otro.

Lo dicho, que a ver si pillo el día en que el hombre de la furgoneta y los carteles se dirige a cambiar la promoción de las calles para pedirle: perdone, es que..., para mi hermana..., mi sobrina... para MIIIII. Hasta ese día en que cambien los cartelones, cada día le echaré una miradita a Santa Marquesina.

Besotes mil, y tres mil y más (buscarlos que hay más)

¿Pasamos página?

Pasamos página

¿A ver?... no, no hay palabras

¿A ver?... no, no hay palabras

...

Fetichista

Fetichista

Antes la verdad es que no les prestaba ni atención, pasaban muy desapercibidos en mi atuendo y no constituían un elemento más de mi particular consumismo vital. Pero no sé, será que los diseños se han revolucionado o que ahora me fijo más pero me estoy volviendo un fetichista-caprichoso de los zapatos, aunque mejor dicho, de las zapatillas. Pero, tranquilos, de comprarmelas, eh, de comprarmelas y luego usarlas para lo que son, para los pieses.

Mi última adquisición ha sido la que véis en la fotografía, eso sí, sin tacos futbolísticos pero es que no he encontrado la versión con suela de calle. Ahora estan nuevecitas, brillantes,... pero dentro de poco comenzarán a cobrar esa vidilla de los zapatos vividos, pero no muy vividos porque recuerdo una temporada en la que absolutamente todos los zapatos que me compraba acababan bostezando... Vamos, que se les abría una sonrisa de oreja a oreja en la suela de la que sólo me daba cuenta cuando en los días de lluvia el agua era absorbida por el agujero y pasaba a mis calcetines que slurrppppp, se la bebían toda.

Y luego, claro, llegas a casa, te quitas los calcetines y tienes el dedo gordo teñido de azul, sí, eso es matemático, aunque los calcetines sean del color que sean siempre, al llegar a casa los calcetines mojados te han teñido los dedos de azul y para quitarlo hay que frotar y frotarrr. Es como la pelusa del ombligo, que aunque te vistas con un traje de plástico, por la noche tu ombligo habrá generado una misteriosa pelusa de algodón (que generalmente también suele ser de tonos azulados).

Lo dicho, que me enrollo de mala manera, que mis nuevas zapatillas son una chuladaaa, alaaa, para que te chincheesssss.

Besotes mil

P.D.: Por cierto, me encantan las visitas que tiene mi blog, aparte de otras direcciones conocidas, me ha encantado la visita de Ernst & Young, creo que una consultora. Qué glamour, por favorrr

En blanco y radiante

En blanco y radiante

A lo tonto, a lo tonto, oye... como que llego al trabajo con la idea de escribir un nuevo artículo para mi súper blog y que no se me ocurre nada. Es horrible esa sensación de quedarse en blanco, de no tener nada de lo que escribir pero desear hacerlo. Sí, hoy me falta esa anécdota especial, ese detalle curioso sobre el que escribir y al que sacarle punta, pero nada, chico, que no me sale.

Escribiría sobre lo que he hecho esta mañana pero ha sido casi todo burocracia. Eso sí, he comprobado que estaba empadronado en Madrid desde noviembre de 2001, tengo que hablar con determinadas personas para confirmar si esto es así o se trata de otra cosa pero la única fecha que aparece en mi certificado de padrón en la capital es esa, 1 de noviembre de 2001. Así que cumplo uno de los requisitos para pedir un piso de la Comunidad.

Bieeeennnnnn!!!! Puedo participar en esta curiosa lotería inmobiliaria!!!!, biennnnn. Ya os iré contando si me admiten para la selección, si no, si me toca, si no... Y es que lo de tener un piso en propiedad pues, qué queréis que os diga, que mola bastante. El Gobierno dirá lo que quiera de que la gente se tiene que acostumbrar a que alquilar mola tanto como comprar pero no, señores no, que tengamos que alquilar por no poder pagar un piso en propiedad es una cosa pero que al gustazo de tener TU casa le iguala el pagar un alquiler pues como que no.

Y eso, que estoy en blanco y no me salen las palabras (cualquiera lo diría, jeje). Por cierto, quería escribir esooo, con varias oes pero el Word me las ha quitado al principio del párrafo. Algún día hablaré de estos programas informáticos que, sin saber como, cobran vida propia.

Besotes millll y tres millll y cuatro milllll...

Regando mi jardín

Regando mi jardín

Este fin de semana ha sido, la verdad, muy cuquín, me lo he pasado muy bien sin hacer grandes cosas. Me he dedicado a regar las flores de mi particular jardín vital para que sigan creciendo bonitas y llenas de color. Y es que tengo mucha suerte porque en mi vida hay flores maravillosas que hacen que todo tenga un mejor color y que el aroma de la vida sea bueno.

El viernes por la noche estuve con mis compis del piso de tertulieta hasta las dos y media de la mañana, muy a gusto, la verdad. Dándole a la lengua mientras veíamos vídeos de Cyndi Lauper en el DVD.

El sábado estuve toda la tarde con la maravillosa y mágica Estibaliz mirando tiendas de ropa de esas que van de alternativas en todo (con prendas muy chulas, la verdad) menos en el precio, que yo transforme a mensualidades de mi piso. Vamos, que decía: este pantalón me sirve para estar dos meses en el piso de la Adela, éste para mes y medio, y cosas así.

Y por la noche en la Calle Príncipe con los príncipes y princesa viendo la gala de selección de la “canción” de Eurovisión. Y no hago más comentarios de esta gala porque vamos, vamos, vamos... que la canción que ganó me parece, así, a priori y sin rodeos una mierda.

Ayer fue también un día tranquilo. Un aperitivo terracil a mediodía con el maravilloso Ernesto en el que fui convenciéndome más de la idea de comprarme un pisito (ito, ito, pero muy muy ito). Con iniciosas pretensiones de cine se inició la tarde pero finalmente Antonio, Sonia (dos flores maravillosas) y yo nos tomamos un chocolate con pseudo churros-porras que no supo a gloria después de engullir múltiples chocolates de la feria de productos europeos de El Corte Inglés que el tonelón y yo nos compramos sin poderlo remediar. Es que las tabletas venían a nuestras manos y nosotros no pudimos hacer nada por evitarlo.

Vamos, que ha sido un fin de semana muy fructífero para mi jardín, que tiene, para mi felicidad, muchas flores, unas más cerca, otras más lejanas pero todas llenas de color. Ah, y no hay mejor abono para las flores que las risas, unas buenas risotadas.

Besotes mil

¿Los árboles tienen sexo?

¿Los árboles tienen sexo?

Os dejo para el fin de semana una curiosa reflexión: ¿Los árboles tienen sexo? Y no, no es que me haya vuelto un filósofo de estos que tanto abundan por la vida. Es que esta mañana iba yo en el autobús 156, ese gran supositorio de acero que penetra directa y placenteramente en el centro comercial Plaza Norte 2 (qué leches, me parece que no es del todo hortera).

A mi lado viajaba una pareja de jóvenes, chico-chica, hablando de las peripecias laborales de él. No es que yo me suela entretener con conversaciones ajenas pero no sé, creo que hay gente incapaz de controlar sus decibelios. El caso es que el chico estaba cabreado por algo que le había pasado en el trabajo y se lo iba relatando con pelos y señales.

Y todo el rato el zagal introducía la muletilla "tronco", tronco pa quí, tronco pa llá. Y hablaba con una chica..., vamos, que yo pensaba que en el lenguaje ¿cheli?, ¿se dice cheli?, pues eso, pensaba que se podía poner en femenino la palabra "tronco", es decir, "tronca". Ejque troncoooo, tronco, sí, troncoo... y la chica super atenta y aludida.

Ale, todos/as a reflexionar. ¿Los árboles tienen sexo?¿cuál es el sexo de los árboles?

Besotes
P.D.: A mimir este finde, necesito mimir, y mimir, y mimir... zzzzzzzzzz...

La División de los Yogures!!!

La División de los Yogures!!!

En mi línea habitual de escribir chorradas que me pasan en mi vida (bastante chorra ya de por sí) hoy voy a hablar de una tontería que me ha pasado hoy en el hipermercado.

Sí, efectivamente yo reconozco que soy muy maniático para algunas cosas pero a veces descubro manías ajenas que hacen quedar a las mías a la altura del betún. Como digo, me econtraba en el Alcampo de Pío XII (Alcampo fue el primer hipermercado que hubo en mi ciudad y no sé, le tengo un cariño especial, tiene de todo y pilla cerca de casa, no como el Caprabo que lo tengo debajo mismo pero tiene poco y muy caro).

Me había cogido un par de packs de yogures Vitalínea (por cierto, Danone ha vuelto a modificar su logotipo, ayyyy, quien les mandaría cambiar el antiguooo)para seguir en mi línea de adelgazamiento supremo. Eso sí, luego me compraré alguno de chocolate y los desnatados entrarán en el dramático reino de la caducidad. A lo que voy. Me he dirigido a las cajas y la amable cajera (una de las habituales que se deshace en atenciones con el cliente) ha pasado todos los artículos por el escáner.

Al ir yo a meterlos en las bolsas, he cogido uno de los packs por los lados, se me ha doblado y los cuatro yogures se han dividido en dos packitos de dos (vamos, en plan juego Pang de toda la vida), eso sí, los yogures integros, con sus tapas bien colocadas pero... divididos en dos. Nada, una tontería como otra cualquiera. El caso es que la cajera levanta la vista, me mira y dice: ¿Los quiere cambiar?. Y yo: ¿cómo?. Cajera de nuevo: No, como se le han roto... Y yo le he dicho: No gracias, con una de mis sonrisas más encantadoras en los labios.

Y como mi curiosidad periodística-morbosa brota de vez en cuando le he preguntado a la susodicha: ¿Hay gente que cambia los packs de yogures porque se les han dividido en dos?. Y, efectivamente, me ha respondido que sí, que sí la hay.

Es que en este mundo tiene que haber gente para todo. Y el planeta preocupado con la división del átomo... joer, cuando hay gente que se preocupa por la división de los packs de yogures!!!. Me imagino al/la cliente: Ay, Dios mío, que se me ha dividio el pack, qué podré hacer, dios mio, qué podré hacer. No puedo llegar a casa con un pack dividido. Qué pasará ahora, ¿cuál será mi futuro en esta vida?¿qué podré hacer con cuatro yogures desunidos?¿me tendrían que haber cobrado la mitad, un cuarto...?¿se habrá cortado también la leche del yogur?

Lo dicho, una tontería pero que me ha hecho mucha gracia.
Bes-otes
P.D.: POr cierto, he descubierto los yogures combi (esos que vienen con el yogur en un compartimento y el acompañamiento en otro) de Müller con avellanas y chocolate. Mmmmmm...

Fuera mentiras!!!

Fuera mentiras!!!

Esto de los propósitos es como las flores en primavera (ay, primavera, cómo te esperooo), que van saliendo como florecillas en el campo a lo largo de todo el año. Y uno de los propósitos nuevos que me acabo de sacar de la manga en este 2005 es acabar con las mentiras. Y no me refiero a los embustes, no, que yo de eso no suelo usar y si alguna vez lo he intentado se me nota bastante.

Me refiero a los crujiditos de huesos. Yo en mi tierra a crujirse los huesos le llamamos sacarse mentiras, no sé si será una denominación extendida por toda la geografía española o s exclusiva de La Rioja (en plena escritura de este texto me acabo de crujir el codo, bien empezamos). Y es que se supone que es malísimo para los huesos y las articulaciones. A ver, enumeremos las partes del cuerpo que hago crujir: los dedos de las manos, los dedos gordos del pie (tengo dos dedos del pie unidos así que esos difícil de crujir), las rodillas, los tobillos y el codo del brazo derecho.

Lo del codo derecho viene de COU, de la época en la que tuve el brazo escayolado porque un gilipollas con el que me crucé en mi vida me subió a hombros y me dejó caer al suelo ( caer, caer, vamos, fuerza de la gravedad allá voyyyyyy...) y entonces descubrí que también podía hacerme crujir el codo.

Vamos, que ahora quiero quitarme de este vicio, ya que no fumo, ni bebo, ni... pues por lo menos este vicio me lo quiero quitar pero no sé por donde empezar. Porque es pensar en el hueso ahí, nuevecito, sin crujir y desear hacerlo, supongo que será algo parecido a pensar en nicotina y un cigarro encendido entre los dedos cuando se intenta dejar de fumar.

Ya os contaré como va mi propósito de enmienda.

Beso crash, crujjj, tes mil

Hecho una cacota

Hecho una cacota

Aquí estoy, hecho una puñetera braga. Vamos, que me acabo de levantar, me fui a la cama a las doce y media, he dormido bastante más de lo habitual en mí pero da igual, estoy como si me hubieran pegado una paliza unos hombres misteriosos durante la noche, hubiera saltado sobre el colchón hasta pegar con la cabeza en el techo y hubiera caído de bruces contra el suelo.

Ayer decidí que na, que hoy no iba al gimnasio porque ayer tenía misteriosos dolores en un pie así que aquí estoy, sin hacer nada de nada. Pero lo que digo, es que rara es la vez que me levanto por la mañana con la sensación real de haber descansado, parezco un anuncio de colchones pero es así. Y es que tendriais que ver el colchón que tengo en casa. El colchón de la Adela, que así se llama mi casera, tiene más años que matusalén, está colocado sobre una tabla de aglomerado que ha cedido al paso del tiempo y ahora parece que duermo entre paréntesis.

Los muelles son eso, muelles, unos muelles de esos de doble capa que mirado con imaginación parece un trineo grandote, pero nada. Me compraría una cama y colchón nuevos de esos baratos de Ikea (en el colchón me gastaría algo más) pero claro, surge la duda: ¿qué narices hago con la cama que tengo aquí? porque por supuesto la Adela es una de esas caseras que alquila un piso y se limita todos los meses a recibir el dinero de la mensualidad y las facturas, vamos, que no hace absolutamente nada más por la conservación del piso o el bienestar de sus inquilinos.

Por lo tanto, me tendría que comer este colchón con patatas porque el balcón de nuestra casa está ya que no puede más, es salir a él y parecer que estas en el rastrillo de Nuevo Futuro pero sin famosas casposas.

Ahora estoy en ese estado de duermevela tonto que me provoca estar escribiendo estas tonterías pero ala, por si acaso ya tengo artículo para hoy, uno de marzo. ¿Os he dicho que éste me parece uno de los meses más bonitos del año? y es que el Joserra cumple años pero ya tendré tiempo para escribir de eso, de mi nueva edad y del agobio por el paso del tiempo.

Besotes mil

Participe, juegue y gane...

Participe, juegue y gane...

Sí, esta mañana me he decidido. Aprovechando que vine de Logroño ayer y no hoy, escapando de la nueva ola de frío (quiero ya verano, estoy hasta las narices de olas de frío cada cinco minutos), he ido esta mañana a la Empresa Municipal de la Vivienda de la Comunidad de Madrid a solicitar los impresos para la nueva promoción de viviendas de protección oficial (¿se denominan así? creo que sí).

Al llegar, en Fray Luis de León, había una cola grandísima, tremebunda y ahí que me he puesto, al final. Lo bueno de estas colas largas es que no duras mucho siendo el último. A los diez minutos de espera, en un alarde de iniciativa impropio en mi, jeje, se me ha ocurrido preguntarle a uno de los "esperantes" si esa cola era para pedir y entregar los impresos o sólo para entregar y me ha dicho que sólo para entregar, que los impresos los daban sin esperar cola.

Tonto de mí. Pues nada, me he dirigido a la oficina donde una amable guardia jurado (cuando una cosa es, es y hay que reconocerlo) me ha indicado que podía pasar a recoger los impresos. Eramos cuatro en esa minicola de recogida pero aún así una señora se nos ha colado y es que yo creo que hay personas contratadas por el Gobierno para dejar bien claro que esto es España cañí, un país de charanga y pandereta.

Y más contento que unas pascuas me he ido con mis impresos de este curioso procedimiento. Aunque no sé, las posiblidades son pocas, llevo pocos años empadronado, no soy víctima de violencia doméstica (aunque en mi piso se están cayendo a pares las puertas de los armarios de la cocina y una gotera de un grifo nos está inundando el baño y eso se podría considerar violencia psicológica muy doméstica) y otra serie de asuntos que no cumplo por lo que no me dan muchos puntos.

Es que esto es como la tómbola, vamos, que ya me imagino el día del sorteo con unos boletos de bingo en plan:
-Seguimos para bingoooo, participe juegue y gane,...
Han cantado bingo!!!
No tiren ni rompan sus cartones hasta que el bingo haya sido comprobado, podría tratarse de un error. A ver, comprobamos: 5, 34, 23, 44, y 12, bingo correcto. A la venta nuevos cartones para bingo, y ya saben, si cantan bingo con menos de diez bolas este mini televisor de regalo...

Paciencia, qué paciencia hay que tener. Hay que hacer un montón de papeleo como si luego, si te toca en el sorteo, te saldría gratis la casa, jeje, que horror. Ya os contaré mis evoluciones inmobiliarias.

Besotes mil

P.D.: Y se llevan otro patinete electricoooooooooo

Caramelo musical para el fin de semana

Caramelo musical para el fin de semana

Aquí os dejo para este fin de semana una perla musical de esas que tanto me gustan. Esta semana he redescubierto el disco Sisters of Avalon de la maravillosa Cyndi Lauper, y en él se encierra esta maravillosa canción. Y que nadie me pida traducción que mi inglés es muy limitado (sí, me gustan canciones que a lo mejor luego dicen barbaridades, soy lo peor)

HOT GETS A LITTLE COLD

Heaven,
You say it could be heaven ...
But I don’t really know ...
Lovers come and go ...
When hot gets a little cold.

Infatuation is just the great anticipation
Of starring in that picture show
Let’s wait until the credits roll ...
When hot gets a little cold.

I could get carried away but not anymore ...
What was it I heard you say you love me ’cause I’m strong
I hope that you’re not wrong.

Heaven, you say it could be heaven,
Well I don’t really know ...
I’ll try not to let it show
When hot gets a little cold ...
When hot gets a little cold ...
When hot gets a little cold ...

Día traqueo-atómico

Día traqueo-atómico

Aquí estoy, en pleno jueves y en los logroños. Si, en los logroños por razones materno-hospitalarias extra blogueras. La cosa es que me he venido esta mañana y he estado todo el día fuera de casa. Y llego por la noche y ¿qué me encuentro? pues que al Papa le han hecho una traqueotomía de urgencia. Traqueotomía en el lenguaje de los desencantados de la medicina se podría traducir como: si no respiras bien por ti mismo pues te hago un agujero y ya está.

Y es que el pobre Papa pues ya no está para muchos trotes, vamos, que lo están explotando más que Crónicas Marcianas. Tiene ochenta y tantos años y ahí sigue, ¿o ahí le siguen?. A veces, recordando que el pontífice de joven era actor me viene a la mente la perversa idea de que haya estado actuando y un día se levante y diga: soy ateo, y desaparezca del Vaticano y aparezca años después vaya usted a saber donde.

Eso sí, en su bocadillo vital con pan de gripes ha tenido tiempo entre medio de rellenarlo con nuevos sermones en los que critica nuevamente a los homosexuales. Qué obsesión con el temita. Y es que la Iglesia se pasa todo el día pensando en los mismos temas y todo el día con el rollo de los preservativos por aquí, los preservativos por allá para que luego no le hagan caso ni una cuarta parte de sus fieles (este es un cálculo mío, ¿eh?, así, a ojete). El Papa, para unos días que tiene buenos y en los que puede "hablar" siempre con lo mismo.

Pero esperemos que sí, que se ponga bueno, más que nada porque como esto siga in crescendo ya me imagino que el próximo papa será Escrivá de Balaguer reencarnado. Y estoy deseando, no que se muera nadie, sino ver el día en el que se hace lo de la fumata: me imagino a todos los cardenales ( o quien se encargue de eso ) emporraos hasta las cejas en una sala. No sé, es lo que me inspira fumata.

Y corto ya, porque tengo la cabeza modorra, a mi los hospitales no me inspiran confianza, no sé, me cargan la cabeza con ese olor a enfermedad y esos corrillos de enfermeras que parece que estén todo el día como conspirando.

Besotes mil
P.D.: mi madre es estupenda, alegre, maravillosa, elegante,... genial

Una navaja a la semana

Una navaja a la semana

Ya no pensaba escribir más artículos este miércoles pero acabo de ver un anuncio en televisión que me ha inspirado un poquito, ¿eh?, tranquilos mis lectores y lectoras que sólo me ha inspirado un poquito.

Y se trata, por supuesto, de una colección de kiosko. Se llama “Navajas tradicionales y de oficios”. Joder, es lo que me faltaba ya, una colección de navajas. Y yo me pregunto: ¿Se venderá en los kioskos de los aeropuertos?. Hola mire, que iba a embarcar a Nueva York pero antes me quería comprar la colección Navajas de colección. Seguro que te dirían: ¿te quito el cartón y la navaja?.

Además, seguro que completas la colección y algún día, en algún momento estás en tu casa y tienes la necesidad de usar alguna y entonces ya la has jodido, porque se entiende que estos objetos de colecciones son para cualquier cosa menos para lo que valdrían realmente, vamos, que si haces la colección completa la colocas en una vitrina y ahí se quedaría para toda la vida.

Pero no, la de navajas es algo peligrosa porque un día te vas al monte con el chorizo y seguro que acabas pillando una de las navajas para la excursión. No sé, supongo que cogería la navaja “de oficio” más repelente que haya, en plan navaja de taxidermista o navaja de forense, por decir algo. Porque, vamos a ver, ¿qué profesiones tienen la navaja como herramienta fundamental? Así, a priori no me sale ninguna.

En resumen, fascinante, me ha parecido fascinante la nueva colección de navajas tradicinonales.

Besotes cortantes

P.D.: dios mío, lo de los besotes cortantes me ha dado una idea maligna, a ver si es que las navajas vienen con la punta roma y el filo sin afilar, vamos, que ni cortan ni na?, habrá que investigarlo, no sé como pero habrá que investigarlo, porque entonces las navajas serían de atrezzo (léase Atrecchiiooooo, con acento italiano).

De nieve y colas

De nieve y colas

Pues sí, yo también hablo de la nieve, más que nada porque no tenía tema para hoy y la meteorología me ha puesto el tema en bandeja. Me he levantado, con la legaña puesta he encendido el eDonkey, uno de esos maravillosos programas p2p para compartir contenidos en el gran universo de la amabilidad mundial que es Internete, fomentando el pirateo.

Y después me he calzado mis mejores galas (a nadie con un poquito más de cerebro que yo se le ocurre ponerse unas botas lacias de Bherska para salir hoy a la calle, vamos, que se me han pringado todas y se han mojado a más no poder) y me he ido a pasear por el centro y oooooh decepciónnnnn, no había tanta nieve como en mi calle pero caían mini copos que daban un ambiente muy especialote.

Uno de mis planes era entrar en el Madrid Rock para despedirme porque sí, ya están en su semana de liquidación con sus porcentajes de descuento que, por ahora, llegan al 30 por ciento, lo que hace que un precio Madrid Rock se transforme en un precio Alcampo, así que no está mal del todo. Supongo que a medida que se acerque el cierre aumentarán los descuentos. Pero nada, no he entrado porque había cola que empezaba a dar la vuelta al edificio, sí, cola para entrar y guardias jurados en las puertas controlando el aforo interior, como si fuera una discoteca.

Así que me he recorrido mis habituales Fnac y Corte Inglés sin realizar ninguna compra. Buscaba una película para un asunto cumpleañero pero joer, no la he encontrado ni pa tras, que rabia me ha dado. Y luego, cual explorador me he embarcado en el 156 (uno de mis autobuses favoritos) rumbo al Plaza Norte. Allí he mirado en la Fnac y en Media Markt y tampoco, nothing de nothing. Lástima.

Que enrolle llevo y eso que iba a hablar de la nieve pero hoy no me siento muy poético. Pues nada, que mañana me voy a los logroños y esperemos que las carreteras me dejen llegar pronto. Menos mal que los conductores de Continental Auto son bastante efectivos.

Besotes mil, nevados nevados.

P.D.: tenía una frase preparada para mi versión poética de la nieve: mi calle ha amanecido cubierta por una gruesa capa de azúcar glass para endulzar las vidas de los ciudadanos.
Y el campeón del horterismo esssss..........

Bienvenidos a Bollylandia

Bienvenidos a Bollylandia

Hace poco emitieron un anuncio en el que decían que parece que todo el universo se pone en tu contra cuando decides hacer dieta o, en mi caso, algo que se parezca a una dieta, vamos, cuidarse un poquito más.

Igual que super antoine se ha visto afectado por la maldición de Lo Mónaco, a mi me afecta ahora la maldición de Bollylandia, sí esa marca, creo que de Panrico, de deliciosa bollería industrial.

Resulta que en la tienda de mi santa empresa han colocado un expositor de dicha marca con toda una serie de productos a cual más tentador. Joer, ahora que se supone que me estoy cuidando un poco más. Hay, entre todos, un producto que destaca y que no había descubierto todavía: La Caña All Black XL. Analicemos su nombre:

-Caña, de las de toda la vida, alargada y de hojaldre
-XL: de tamaño algo superior al habitual
-All Black: efectivamente es toda negra, sí, toda de chocolate, la cobertura exterior, la crema que lo rellena e... incluso el hojaldre!!!, sí, las hojitas de hojaldre son marroncitas, de chocolate.... mmmm

La semana pasada me metí un par de esas cañas entre pecho y espalda y luego me sentí algo culpable, pero poco, ¿eh?, vamos, que me supieron a gloria y me quedé más contento que chupita.

Así que lo dicho, tenemos nueva tentación en la oficinaaaaa... jeje. Habrá que hacer un esfuerzo suplementario de contención alimenticia. Por cierto, ¿en Madrid se venden las míticas palmeras de bollo rellenas o sólo son de la zona norte?

Besotes mil

P.D.: Por cierto, sí, lo del zielo del otro día fue que fuimos a un bar de la calle Fuencarral a tomar un chocolate y había un camarero que estaba como un queso. ¿Alguien le conoce? decid que sí :)

Las apariencias engañan...

Las apariencias engañan...

De verdad, cada vez lo tengo más claro. Si en una ciudad como Madrid quieres cometer un atentado puedes hacerlo como y donde quieras si te vistes de traje, claro. Y es que en los últimos meses me han pedido la documentación hasta en tres ocasiones en distintos contextos y en dos de ellos iba con chándal.

La última vez ha sido esta misma mañana. Me dirigía al gimnasio y, hombre, pues no me visto con mis mejores galas, me pongo un pantalón de chándal cualquiera, no uno de mis favoritos de capoeira, una chaqueta vieja de pana medio raía y me voy para la glorieta de Colombia. Y esta mañana había un control policial en el cruce de la calle Concha Espina con Príncipe de Vergara, un control similar a uno que había semanas antes del 11-M.

Y evidentemente, al pararme porque el semáforo estaba en rojo, uno de los policías se me ha acercado a pedirme la documentación y ahí me han tenido, 20 minutos esperando en este frío invierno en un banco en la calle mientras ellos con mi DNI transmitían mi número por el walkie y al cabo del rato volvían con el documento y me decían: muchas gracias y perdone las molestias. Vamos, que podían haber pasado por al lado Bin Laden y los etarras mas sanguinarios que con ir de traje y corbata nadie les iba a pedir la documentación.

¿Esa es la cutre seguridad que tenemos en este país? ¿unos policías que se basan meramente en las apariencias de la gente a la hora de pedir la documentación en vez de basarse en la pura suerte? No sé, sinceramente, de varias personas que estabamos esperando en el semáforo yo era el único con “pintajas” y a mí me han pedido la documentación, y en veinte minutos de espera no se la han pedido a nadie más.

Ay Dios mío, menudo país de charanga y pandereta. Y por cierto, casi un año después del 11-M cualquiera podría volver a hacer un atentado igual. Y es que evitarlo me parece imposible pero hombre, un poco más de cabeza, que las apariencias engañan... a veces.

Besotes mil, con lo bueno que soy...
P.D.:la foto es un chiste malo, poner el ratón sobre ella para ver la tontería

Ángeles fugaces...

Ángeles fugaces...

Esta tarde hemos estado en el cielo. Y en el cielo hay chocolate, chocolate de múltiples sabores... con aromas diversos pero todos con nubes de nata. Y en el cielo, por supuesto, hay ángeles, ángeles con sexo, con mucho sexo... ángeles vestidos discreta pero eficazmente para su labor de transmitir calor al mundo.

Mi ángel de esta tarde llevaba un jersey azul, pantalones negros y unos ojos marca registrada de los ángeles. Pero mi ángel en su cielo ha sido un ángel fugaz.

Habrá que volver a las alturas a navegar entre nubes de nata.

A claseee

A claseee

Esta mañana he ido a la primera clase teórica de la autoescuela, síiiiii. ¿Los alumnos? Pocos, una señora, una chica y yo, sí, tres personas exactamente, y para colmo la clase ha comenzado a las doce y veinte y no a las pertinentes doce en punto, pero, eso sí, ha terminado puntualmente a la una así que son mini clases.

Y, ciertamente, parece que los profesores de autoescuela son clónicos o, por lo menos, éste se parece muchísimo al que tuve hace seis años, cuando tuve que dejar suspendida mi formación automovilística por el tema laboral. Son como fronterizos con la edad de los abuelos, entrañables y leen entrecortadamente con un tono cariñoso los textos áridos del cuaderno.

Y luego piensan preguntas puñeteras de cara a los exámenes, de esas tipo: ¿Puede este vehículo girar a la izquierda si el conductor se está tocando la nariz y le pica la rodilla en una vía de doble dirección con múltiples sentidos y líneas discontinuas en el primer cuarto y mitad?

a. Si, siempre
b. Sólo cuando saque moco
c. No, nunca
d. A y B son ciertas pero C casi nunca

Y nos pregunta, y claro, como somos tres pues como que nos toca responder a todas las cuestiones, nos engaña muy hábilmente y luego nos hace ver dónde estaba nuestro error. Muy didáctico, y eso que sólo ha sido la primera clase.

Pero lo mejor de todo es que me ha resultado súper entrañable volver a sentirme alumno, esa sensación de protección de las clases siempre me ha gustado. Así que la cosa va bien, va en marcha, esperemos que no se quede en punto muerto, jeje.

Besotes mil
P.D.: siguiendo con los cierres comerciales y la rumorología. ¿Alguien ha oído algo de Cortefiel?