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Girando

Espontáneo

Espontáneo

Sí, un artículo espontáneo que me ha apetecido escribir de repente. Joer, que rollo, acabo de hablar con mi maravilloso compañero de piso y está por ahí de copas, pasando el ratillo. Antes tenía un trabajo super puto que no le dejaba tiempo para nada entre semana pero ahora tiene uno más decente que sí se lo permite y se lo merece.

Y yo antes tenía el de diez a siete, que bueno, estando a kilómetros de casa pues tampoco me dejaba tiempo para nada y el de ahora sí me lo deja, me deja unas horitas, pocas, por las mañanas para hacer el tonto en el gimnasio y, por fin, sacarme el carné de conducir (esto último está por ver). Pero no sé, siento que mi vida social se está convirtiendo en una absoluta inexistencia. Me encantaría poder estar ahora de copas por ahí con ellos, o que vinieran mis amigos a cenar a casa, o ir a la suya a ver la tele... no sé, lo que hacía antes.

Pero nada, el turno de mañana está amarrado por unas compañeras que no lo sueltan ni para atrás y por ahora no hay nada que hacer. ¿Echar currículums? puede ser una opción pero no sé, los preparas, los envías y... a esperar. ¿Llamaría alguien? tal y como están las cosas y en este sector pues como que me da que no demasiado.

Y mi vida social queda entonces relegada a los fines de semana que bueno, bien, no sé, serían tema para otro artículo del blog. Vamos, que me ha dado la crisis vespertina y me he puesto a vomitar mis emociones en mi blog, que para algo es mío. ala.

Respirar el sol antes de la muerte de Madrid Rock

Respirar el sol antes de la muerte de Madrid Rock

¿Nunca os habéis parado a pensar si se puede respirar la luz del sol? me he tomado esta mañana de absoluto asueto. Sí, iba a comenzar ya mis clases de autoescuela pero he decidido que un día como mañana, un viernes, es el día perfecto para comenzar mi formación como conductor profesional (je, je, como si fuera conductor amateur).

Y lo del sol iba a que me he ido a pasear por Madrid y para mi, por ahora, pasear por Madrid significa pasear por el centro. Al girar en la glorieta de Callao para bajar por Preciados el solecillo me ha dado en la cara, ese solecillo rico rico propio de estos meses que calienta un poquito, lo justo y que te da un baño, no sé, como de vida. Qué gustito, da la sensación de que se pueden respirar los rayos y de que te alimentan. A lo mejor es una tontería lo que estoy diciendo pero lo he sentido así.

Y mi vuelta se ha completado, por supuesto, con unas comprillas, como es menester. Primero en el Madrid Rock que, por lo que se oye por ahí, le quedan cuatro días para cerrar sus puertas. y después en la Fnac. En el primero de los locales (la rumorología insiste en que Inditex se hará con el local tras el cierre de sus puertas) me he comprado el DVD de videoclips de la maravillosa y playbackera Janet Jackson. La verdad es que me da bastante pena que cierre Madrid Rock, una tienda referencia para mi desde que vivo en Madrid. Según parece argumentan el descenso de las ventas para el cierre, cosa que no niego, pero tampoco niego que la especulación con semejante local en la Gran Vía de Madrid pueda ser un plato de muy buen gusto para ganarse unos millones... de euros, por supuesto. Como cierren Madrid Rock para poner un Zara Home me cago en todo lo cagable. Dentro de lo malo, lo bueno es que en la tienda harán una semana de liquidación especial de toda su mercancia almacenada.

Después, en la FNAC me he hecho con el séptimo volumen recopilatorio de cortometrajes, que incluye el corto Física II, una historia sencilla pero maravillosamente entrañable protagonizada por el igualmente maravilloso y entrañable Jorge Monge (con g, creo, que lo pone así en la caja).

Y después, a comer, ¿dónde? en McDonalds un delicioso y riquísimo McRib. Me tenía que haber cogido un periódico para leer un poco porque la cabeza se me ha ido por mis habituales derroteros de mi anorexia sentimental. Se admiten reprimendas y cachetones.

Besotes mil para todosssssss y todassssss

Aparque por ahí

Aparque por ahí

Esta mañana ha sido el día. Después de años y años de espera esta mañana he decidido que, con 28 años a mis espaldas ya iba siendo hora de sacarme el carné de conducir, y así lo he hecho. No sacármelo (ojala fuera instantáneo) sino apuntarme para ello. La autoescuela se llama Fórmula, es un poco, mucho cutre pero todo el mundo me ha dicho que eso da igual, que lo importante es que esté cerca de casa y eso lo cumple así que... además es baratona.

Y ya tengo los manuales, el manual en sí y el cuaderno de test para ir probando mis conocimientos. Aunque, lo que digo siempre, esto de conducir como que me causa mucho respeto. Cuando voy por ahí con gente en el coche y vamos por autovías, no sé, me da miedaco esos momentos en los que el coche queda como encajonado entre varios más y camionazos varios. Y todos circulan en una especie de equilibrio mágico de velocidades que hace que las distancias se vayan manteniendo, pero buffff, lo paso fatal, así que a ver si voy espabilando porque la práctica me tocará pronto.

Me encantan los manuales para conducir, es el único sitio en el que se ven expresiones como moto carro o se habla de los tranvías como si todas las ciudades lo tuvieran. Por lo menos en la edición esta que me han dado han renovado las fotografías y ya no se ven ni Simcas ni Talbots, los coches son un poco mas modernillos, más adecuados a lo que circula mayoritariamente por las carreteras.

Y hay una cosa a la que no sé si podré enfrentarme, el examen práctico, me da un pavor tremendo, tremendo. Ya me imagino temblando sin poder articular palabra y haciendo cualquier pirula. Todo el mundo con el que he comentado lo del examen práctico me ha dicho lo mismo, si al poco de comenzar el examen el/la que te examina dice: “Aparque por ahí” es que la has cagado. Otra frase alternativa es “Aparque cuando pueda”. Ay, no sé si me dará la risa cuando me la digan unas cuantas veces.

Besotes mil
P.D.: ahrrr, y no puedo con la lección esa de pa qué vehículos vale cada tipo de carnet y las diferentes velocidades de las vías.

Miedaco

Miedaco

Ay, no sé. La verdad es que hoy no pensaba escribir ningún artículo, en plan descanso del blog y tras la sobredosis de cariño, siempre bienvenido, de mi artículo Kinder. Pero es que me he acordado leyendo lo de Antoine y la Constitución Europea de una cosa que me sucedió el otro día (bueno, sucedió, estoy en un momento de mi vida en el que a rascarme la nariz le llamo suceso, jeje).

Iba pa mi casa después de una aburrida jornada de trabajo de tres a once, por supuesto, como siempre, mi horario fijo gracias a mis compañeras funcionarias y con cargas familiares. Llevaba mi mochila roja con bolsillo grandote en el que transportaba el último número de la revista Zero, sí, esa mezcla de revista extraña que combina, en un 75% contenidos propios de una Cosmopolitan gay y en un 25 por ciento artículos más o menos interesantes y cartas al director.

Pues ahí que llevaba la revista cuando al salir a la calle veo en la acera de enfrente (no es un juego de palabras, es así), a un grupo de unos veinte o treinta chavales y chavalas provistos de cartelones y escobas con engrudete. Entre ellos había varios con la cabeza rapada rapada, botonas, pantalones ajustados cual mallas de ballet y cazadoras Bomber (se dice así?) de esas verdes con la letra A en la espalda de la marca esa creo que se llama Alfa o algo así.

Y se dedicaban a pegar en las entidades bancarias de la zona unos cartelones de “La Falange” en contra de la Constitución Europea que se pretende aprobar ahora y a favor de una Constitución Europea “en defensa de las patrias”. La cosa, y a lo que voy, que me enrollo como las persianas, que ni corto ni perezoso cogí y le dí la vuelta a mi mochila para que no se viera la revista.

Y e aquí el debate: debería haber sido valiente y no haberle dado la vuelta? Yo soy de los que siempre predigo la visibilidad (no hablo de ostentación, hablo de no ocultación), de ir de la mano con mi pareja por la calle si me apetece o cosas así... pero en este caso, y con semejantes personajes delante yo creo que hice lo correcto, o, mejor dicho, muy mejor dicho, lo prudente. Pese a renunciar levemente a mis principios de visibilidad no me la quería jugar con alguno de esos cerebros rapados, que, sinceramente, daban un miedacooo del quince. Y ahí estaban los gilipollas, pegando cartelitos en plan: ay, que lucha tenemos por nuestra patria, que guays somos con estos ideales tan salvajes y que nos están haciendo luchar tanto para luego contárselo a nuestros nietos, ay, como mola todo esto... vamos, que son como borrocas, pero así, con c de Ecpaña.

Arriba besotes!!! (y luego me quejo de que me digan “pasteloso”)

Que narices!!!

Que narices!!!

Al final me he dicho: ¿qué no viene el príncipe azul?¿que no me deja un mensaje maravilloso revelándome su amor? pues nada, que se jodan.

Y que quiero celebrar San Valentín? pues lo celebro yo mismo conmigo mismo y me he hecho un regalito de media tarde. Sí, es lo que podéis ver en la ilustración. Me ha parecido un detalle muy tierno por mi parte, mira que a mi no me gusta celebrar estas cosas pero me ha gustado el regalo que me he hecho, y es que a mi me gustan estas tonterías, es que soy un romántico y me apetecía sorprenderme.

Besotes mil

14

14

Mmmm…. 14, de febrero. ¿14 de febrero? 14 de febrero. ¿14?... ¿de febrero?. Febrero… 14… ¿de febrero?. 1-4 de fe-bre-ro. 14 DE FEBRERO. 1,4, , d,e, ,f, e, b, r, e, r, o, …
¿14 de Febrero? No me suena…

Qué miedaco

Qué miedaco

Dios mío, un fín de semana que salgo de Madrid y va y se quema el edificio Windsor, uno de esos rascacielos de la capital de España de diseño, para mi gusto, bastante rancio. Yó aquí estoy, en los Logroños celebrando el cumpleaños de mi madre que fue el pasado lunes 7 y anoche, tras volver del cine de ver la película Descubriéndo Nunca Jamás (bastante bonita la verdad, quizá le falte algún que otro momento emotivo pero muy cuquina de ver, ya estoy con el tono pasteloso ;) y al llegar a casa y abrir la web de El Mundo me encuentro con un urgente de mayor tamaño del habitual y una fotona tipo "coloso en llamas" en los que se informaba del incendio de Madrid.

Y ciertamente, da miedaco pensar que por un cortocircuito se pueda formar tal pitoste. Me encantaría estar en una sala de esas de pruebas y comprobar como un cortocircuito eléctrico pasa de eso, de un cortocircuito que supongo generará unas pocas chispas a las llamaradas que brotan después, no soy capaz de entenderlo (sí, puedo ser muy cortito para muchas cosas).

Ala, y en un momento todo el edificio Windsor y sus consiguientes oficinas, historias, equipamientos, archivos y demás a hacer puñetas. Y El Corte Inglés de Castellana al lado, es curioso comprobar como estos grandes almacenes están tan metidos en la cultura española (y no digamos en la tarta publicitaria de las televisiones) que son nombrados en los informativos sin ningú disimulo, vamos, que los/las locutores no dicen "al lado de unos grandes almacenes" sino que directamente dicen "al lado de El Corte Inglés".

Muy dificil el trabajo que hizo anoche mi querida Lourdes Maldonado en Antena 3. En televisión española el guapísimo Cantero (se llama así?, un señor canoso que tiene un morbo que te cagas) también lo llevaba bien y en Telecinco fueron los de Salsa Rosa, que pasaron del rosa al negro sin cortarse un pelo y entrando en las cuatro de la mañana. Pero no sé, a Lourdes le tengo un cariño especial aunque sólo he hablado con ella un par de veces. En las dos horas aproximadas que estuve viendo la narración de los hechos ella no salió en pantalla ni un sólo instante, vamos, que me la imaginé sin maquillar, sentada en el plató sin iluminar o directamente en realización dando paso a llamadas telefónicas entre cortadas que contaban cuatro cosas o a testigos que hablaban entrecortadamente. Una labor de chinos, llevar sóla esa retransmisión de un hecho tan directo e imprevisible como el que le tocó narrar.

Lo dicho, que menudo miedaco. El otro día cambié la lampara de mi habitación por una endeble y pseudoexótica bola de papel de esas estilo chino del Ikea con una bombilla de bajo consumo en su interior. Esperemos que mi cutre instalación vaya bien, no haga contactos y no provoque cortocircuitos que luego, pasa lo que pasa.

Bufff, cómo huele a Windsorrrr.
Besotes mil
P.D. Menos mal que voy mañana, así dejo reposar el amianto quemado en el ambiente de Madrid.

Risa Dorada

Risa Dorada

Aquí os dejo para el fin de semana con una canción de la super dulce Marcela Morelo. Una canción que he tenido en la boca durante todos estos días. Besotes mil

Es tiempo de ver mariposas que vuelen la risa de un niño,
la luz que encandile los ojos hará encender el destino.
Yeah, yeah, el niño risa dorada.
Es tiempo de ver los milagros que anidan en cada secreto,
andar con los puesto ya es mucho, pasado, presemte y futuro.
Yeah, yeah, el niño risa dorada.
Dorada, la risa del niño debe ser así, risa dorada.
El niño lava sus manos con agua bendita del cielo
y en cada mejilla se pasa la brisa rosada de un sueño.
Yeah, yeah, el niño risa dorada.
Digo que sí, solo confío en el corazon
y digo que hay más gente buena en el mundo.
La tarde se vuelve milagro, dorada se asoma la luna
y en cada rincón de la tierra los niños derraman dulzura.
Agua bendita del cielo, prepara una linda mañanan
mañana bendice la tierra, los niños sonrisa dorada.

Allá túuggggghhhhh

Allá túuggggghhhhh

El último artículo de la maravillosa Esti me ha dado la idea para hacer artículos en los que hable de cosas que no me gustan, o personas, o actitudes o chorraditas varias, vamos, artículos como los que escribo habitualmente.

Y esta tarde en el curro, viendo la tele (si, es la suerte de trabajar en la tele, que tienes tele para momentos críticos) me he acordado de algo que no soporto, concretamente de unos determinados concursantes de un determinado concurso, el Allá tú, de TeleCinco presentado por ese monumento perfecto que se mueve y que habla y que se llama Jesús Vázquez.

De verdad, qué puto asco me dan esos concursantes super enrollados, que en la ronda inicial de presentaciones hacen gestitos a la cámara a cual más vomitivo, en plan ( y hacerlo mientras leáis el artículo): chasquear los dedos y al terminar poner el dedo índice en actitud señalante mientras guiñas un ojo. Argggggggghhhhhhhhh, no puedo con ello.

Sigamos, no niego que en varios días de grabación de programas con sus consiguientes jornadas de convivencia hotelera se hagan algo amiguitos ( o más, como Mercedes y Salva, los grandes hermanos) pero vamos, de ahí a que en la mitad de los programas se digan cosas como:

-Tu eres mi hermano, ¿vale? Recuérdalo, eres mi hermano (dios mío, que familiaridad tan instantánea)

-Recuerda lo que te he dicho, eh?, recuérdalo (esto lo dicen mientras rompen el papel de la caja y se dan golpetazos en el corazón, si son tíos, o se lanzan besitos).

-Y otra cosa que odio: cuando dicen al abrir la caja “no te voy a engañar, no te voy a engañar”, ponen todos caras tristes, a cual más sobreactuado y al final es uno de los premios cutres para alegría y alborozo de todos.

-Odio el bautizo que han hecho con los premios: al 0,10 euros le llaman el ojo, al 0,50 euros el oso... joer, se creerán el colmo de la originalidad.

Vamos, que si yo fuera al programa me echarían por soso, me limitaría a abrir la caja y enseñar el papel con cara alegre si es mal premio o triste si es uno bueno, pero sin más.

No me extraña que un día uno de los concursantes dijera que estaba muy contento de estar ahí después de haber superado los castings, vamos, que para que en un concurso como éste en el que sólo se hace una pregunta inicial y el resto es puro automatismo se necesite hacer un casting a la hora de coger a los concursantes revela que también se busca en ellos un puntito de ligera “gilipollez” y un sentido desvergonzado y trasnochado del espectáculo.
Y eso que muchas tardes me trago el programa, no sé, por morbo, jeje.

Besotes mil (con guiñito de ojo incluido)

TO-DOS A LE-ER

TO-DOS A LE-ER

Nuevos consejitos para convertirse en un perfecto locutor: podéis probar a leer textos palabra a palabra, pronunciando cada palabra por sí sola, después cada silaba, teniendo cuidado en pronunciar bien todas las vocales, las reinas de la pronunciación y el momento en el que soltamos el aire, poco a poco.

Después leemos el texto exagerando las pausas en comas y puntos, todo esto para que cuando leamos de verdad no nos aceleremos, cosa a la que yo tengo tendencia, sinceramente. Y así podréis jugar con la voz.

Sí, lo sé, estos artículos no son demasiado cachondos que digamos pero es que mis entre semanas no me dan demasiadas ocasiones de diversión que digamos, es más, son un ejemplo de la rutina más pasmante que os podáis imaginar. Eso sí, el curso de locución me está sirviendo para salir un poco de la asombrosa monotonía de mi nueva ocupación, bueno, nueva... llevo ya desde octubre, y es que el tiempo pasa a una velocidad pasmosa, ciertamente.

En breve será mi cumpleaños, que será celebrado con la pertinente fiesta que ya se perfila en torno al día 12 de marcete, así que a ver si recopilo mails para las consiguientes invitaciones. Un poco de lo de siempre, bebidotas alcohólicas, bebidotas carbonatadas (siempre me ha gustado esta palabra) y comida, mucha comida basura (vamos, poco de comida y mucho de basura): en plan patatas, frutos secos y, por supuesto, bollos de Nocilla, recuperé la tradición de este alimento de cumpleaños infantil y después muchos secuaces imitadores me han seguido rescatando ese alimento que de pequeñajos, y no tan pequeñajos, hace las delicias de muchos de nosotros.

BE-SO-TES MIL

Respiración diafragmática ( un título de lo más atrayente )

Respiración diafragmática ( un título de lo más atrayente )

Relajación total, la columna recta, bien colocados. Tomamos aire por la nariz y lo soltamos por la boca, pero llevamos el aire a la parte baja de los pulmones, casi al estómago, presionando el diafragma. No hinchamos los pulmones por la zona de las costillas sino que tenemos que sentir como se hincha el estómago y las costillas flotantes.

Respiramos. Una inspiración por la nariz y soltamos el aire suavemente por la boca, simplemente dejándolo salir, sin que roce la garganta. Y vamos haciendo: una inspiración soltada en un tiempo, después en dos y después en tres. Y después una inspiración y soltamos en un tiempo, inspiramos en dos tiempos y soltamos en uno e inspirar en tres y la consiguiente espiración.

Sí, esta semana estoy haciendo un curso de locución en el trabajo y ahí nos han explicado la mencionada respiración diafragmática. Se supone que es buenísima para locutar y buenísima para relajarse y para la vida cotidiana. Según cuentan, es la respiración habitual en los bebés y también cuando dormimos. Será cuestión de hacer estos ejercicios por la noche para poder interiorizarlos.

En los próximos días leeremos textos, fundamentalmente noticias, aunque ya le he dicho a la profesora que a mi también me gustaría probar con textos de reportajes, documentales, publicidad,... jugar con la voz, algo que me fascina, ciertamente.

Ya os contaré si alguien me lee. No sé si tendré muchos o pocos lectores pero en este blog se permite saludar.

Besotes mil

Aquí estamos

Aquí estamos

Aquí estoy, a las ocho y pico de la tarde escribiendo un artículo vespertino, en plena vorágine de la escaleta de las nueve, pero bueno, habrá tiempo para hacer el trabajo sin agobios, eso espero.

Este finde no ha estado mal. El sábado estuve en Ikea y fue un auténtico derroche. Me he comprado un nuevo aparatito de música, una cadenita de esas chiquitujas que lee mp3 y que qué quereis que os diga, que está genial. He puesto los altavoces a los lados de la cama de forma que por las noches me hago un bocadillo de joserra con pan musical, una auténtica maravilla. Y por fin descubriré la programación nocturna de otras emisoras ya que en mi radio despertador tenía puesta la SER y como es de ruedecita y como el dial es muy estrechito pues había que tener dedos liliputienses para poder cambiar de emisora. Ahora con lo digital la ruedecita pasó a la historia.

Por la noche fui al teatro con los maravillosos Esti y Jorge, al Teatro de las Aguas, creo recordar que se llamaba a ver una obra modestita llamada Matanza, pero con dos actores maravillosos que, sinceramente, lograron emocionarme. Me maravilla la gente que es capaz de transmitir cosas con la voz, que juega con ella subiendo, bajando,... no sé, me mola.

Ayer domingo pues nada, visité el nuevo piso de mi amiga Sonia, lo nuevo es que sea de mi amiga sonia, porque el piso en cuestión tiene 50 años de los de antes ( ah, no, que lo de “los de antes” es para las pesetas, los años son igual). Fue surrealista porque mi amiga estaba con el hombre que le va a hacer la reforma, al piso, se entiende (broma privada). Pero los dueños del piso no se habían ido todavía así que ahí estabamos nosotros, y la pareja de abuelitos del piso con las alubias en la lumbre (lumbre vitrocerámica, por cierto, je).

Y por la tarde noche pues al cine con super antoine a ver Largo domingo de noviazgo que ha provocado que hoy ilustrara mi comienzo del día con esa super fotona de Audrey Tautou, una maravillosa francesita que pone caras que derrite, y menudo culooo (¿eso lo he dicho yo?). Después me comí un Whopper que, la verdad, no me supo del todo bien.

Joder, y luego me planteo lo de dedicarme a escribir, no sé si lo haré mal o bien pero en un minuto me he escrito esta tontería.

Besotes milll

P.D. Se me olvidaba, comienzo mi campaña de ahorro estricto, aunque ahora El Mundo inicia una colección de películas de Marilyn Monroe

Maravillosa

Maravillosa

...

Na de na

Na de na

Pues nada, que anoche no me tocó nada. Eso sí, le tocaron algunas cosillas a gente cercana, a mis amigos David y Diana. A David le tocó un viajecito a Roma (ciudad maravillosa) y a Diana, la más afortunada, le tocó el Ford Mondeo, valorado en cinco milloncetes de pesetillas.

La fiesta fue divertida, la verdad, la discoteca Macumba (que se podría llamar perfectamente almacén Macumba) no estaba mal del todo pero la selección musical era, no sé, un poco rancia, vamos, que no animaba demasiado a la gente a bailar. Entrabas y te daban tu numerito para el sorteo y un reloj simplón grabado por detrás con lo del quince aniversario.

Después el sorteo fue un tanto tombolero, con un bombo con los papelitos y el doctor Bartolomé Beltrán ejerciendo de maestro de ceremonias con chistecitos malos y no demasiada gracia. El sorteo discurrió a una velocidad de vértigo e iba comprobando como iban saliendo los números y nada, el mío se quedaba cuchito cuchito en el bombo sin ser cogido por las manos de las chicas de RR.PP. de la casa.

Después me iré a comer bombones a la mesa de la afortunada compañera que ha traido tal manjar para celebrar el premiazooo. Lo va a vender, por supuesto, yo también lo haría porque sin carnet (y aunque lo tuviera) qué leches hago con un cochazo de cinco millones. Quiero empezar por algo más modesto aunque mis coches ideales son el New Beetle y el Chrysler Pt Cruiser.

Besotes mil desafortunados

Al borde del bostezo

Al borde del bostezo

Llevo todo el día con un sueño encima que no me tengo, en el autobús he estado ridículamente todo el rato cabeceando, de esto que se te cae la cabezota de sueño pero no te llegas a dormir sino que simplemente golpeas la barbilla contra el pecho y te pones en ridículo delante de todo el mundo, ya se sabe, muy propenso en los transportes públicos a las miradas penetrantes y los escudriñamientos más descarados.

Y después, toda la tarde en el curro he estado con esa tensión como previa al bostezo, como que te va a venir el bostezo pero no te viene y te provoca una insatisfacción total. Esta noche tenemos la fiesta del decimoquinto aniversario de la casa. Cómo pasa el tiempo, y pensar que de los quince años que tiene la empresa yo llevo ya seis en ella, qué vertigo, Dios mío.

Y nada, que esta noche tenemos fiestuqui en la discoteca Macumba y la santa casa sortea entre sus abnegados empleados cuatro coches y treinta viajes a diversos destinos para dos personas. Y estoy convencido de que uno de los cuatro coches me va a tocar, estoy segurísimo de ello.

Mañana os informaré puntualmente del resultado del sorteo, pero ya sabéis, uno de los coches va para el menda lerenda. Y mañana escribiré sobre cosas más interesantes, o por lo menos lo intentaré.

Besotes mil, con abrazotes y muchos cariñitos, para que me los devuelvan, jeje, que siempre vienen bien, muy bien y yo los necesito siempre.

Amanece en la sartén

Amanece en la sartén

Estos días ha salido una noticia de un hombre que ha visto la cara de Jesucristo (o algo así, creo, seguramente relacionado con la religión) en el rayado de una sartén. Pues yo esta mañana he visto un precioso amanecer, vamos, que las sartenes baratonas de Ikea han dado un muy buen resultado durante unos meses pero ya están diciendo adiós poco a poco.

Y además, no sé, creo que la acción del Nanas (sí, esa especie de cogollo de alambritos que viene fenomenal para fregar cacharros de metal, metal) ha servido de sol a la hora de crear el paisaje de amanecer. Me he hecho la comida, he echado huevito y se ha pegado justo, por supuesto en el cielo de la sartén. Y al fregar ya se nota que el pobre cacharro suelta teflón (se llama así? Cuántas veces hago esta pregunta, soy un inculto) a mansalva.

Vamos, que en el reino de Príncipe de Vergara tenemos que tener el estómago totalmente antiadherente de tanto material gris de ese que nos estamos metiendo en el cuerpo. A ver si un día de estos le consulto al angelote del Ernesto (mi maravilloso compi de piso) cuánto le costaron las sartenes en el mundo Ikea para hacernos con otro par, o tres.

Pero esta vez no le cantaremos nanas a la sartén para que no se duerma en los laureles de la adherencia.

Besotes mil

Momento ego

Momento ego

Aquí me pongo, porque yo lo valgo, para que me veáis en la boda. El copazo es de atrezo, no era mío y acabó hecho añicos en el suelo.

Ya, pero no

Ya, pero no

Pues sí, ya he cobrado la deuda que tenía con uno de los jefes, pero parte, casi toda pero parte, vamos, que parece que hace la conversión de pesetas a euros como uno que me se yo. Y ya he invertido parte de esa mini fortuna inesperada en el nuevo disco de Miguel Bosé, ya os contaré, y en la primera temporada en DVD de Ally McBeal.

Pero estoy satisfecho, después de más de dos años he cobrado aunque haya sido a trompicones y de una manera un tanto, como decirlo, extraña. Y nada, poco más, que me espera una tarde de lo más aburrida siguiendo el pleno del Congreso sobre el Plan Ibarretxe.

Besotes adinerados, jeje, que tonto soy.

Sigo esperando...

Sigo esperando...

¿Que qué espero? pues una transferencia bancaria con una pasta que me debe uno de mis múltiples jefes desde hace dos años. Pero nada, que se supone que me hizo la transferencia el pasado miércoles por la tarde y todavía no me ha llegado, así que tengo los nervios de puta.

Qué finde más cuquín que he pasado, ha tenido de todo, marchuqui, cine, cenota... El viernes salí con el maravilloso Ernesto y dos simpáticos amigos suyos por la zona de Huertas. Había un príncipe azul, de esos que me fascinan, pero nada, mi chip bloqueoconversacional me impidió decirle nada, y es que no he nacido yo para esto del ligoteo. Su amiga creo que le hizo comentarios sobre mis miradas nada discretas pero nada, que nada de nada.

El sábado estuvo muy bien también. Comiendo en casa de la Esti unas pizzas guarronas, croquetonas y unos huevos kinder de postre. Por la tarde de paseíto, tengo nuevo móvil, me salía gratis el Nokia 3100 y me lo he cogido, el color ha entrado en mi vida móvil. Además, esta mañana me ha llamado mi madre y salían unos corazones bailando en la pantalla. Dios mío, mi móvil me conoce mejor que yo mismo, jeje.

El sábado por la noche relajante, muy relajante, extremadamente relajante cine con la película 2046, un compendio de mini historias con un protagonista común y unas protagonistas femeninas múltiples, que como yo a los chinos no los tengo muy controlados pues como que me parecían todas iguales. La película muy bonita, muy estética, algo larga y de final indefinido, y muy, muy patrocinada por LG.

Y ayer nada, por la mañana pirateo múltiple de pelis y por la tarde paseíto super relajante por el C. Comercial de Príncipe Pío: una camiseta rosita en Berskha y un par de gayumbones en el Pull and Bear.

Y por la noche, por supuesto, cenota de los Goya que podría dar para un artículo aparte pero que resumiré en: menudo peñazo de gala salvo por una perla inesperada y sorprendente llamada Paco León haciendo su consabido papel de Raquel Revuelta y despertando las carcajadas del público al denominar a Zapatero: Peta Zeta.

Finde guay.
Y sigo esperando...

It's fantastic!!! joo, oseaaa

It's fantastic!!! joo, oseaaa

Esta mañana estaba con super antonello ruggiero en el McDonalds de la Gran Vía dispuestos a comernos unos menuzorros de esos de mucho engorde y cero nutrición y había una señora con su hijo detrás de nuestro turno. Resulta que la señora era angloparlante, vamos, que hablaba inglés del bueno y ni pizca de español y quería saber lo que valía el menú porque en la pantalla no aparecía y creo que quería el desglose del precio.

Pues bien, por una parte, podría ser cierto que el McDonalds de sitios estratégicos como la Gran Vía de Madrid podría tener a algún dependiente que hablara algo/poco/mucho de inglés, por el tema de dar buena imagen, pero no creo que tengan obligación de ello, vamos, que yo voy a París o a Londres y en ningún caso se me ocurre exigir que me atiendan en castellano, porque además, seguro, voy bueno si lo pretendo.

Y digo esto porque la señora se ha “indignado”, jeje, la verdad es que me hace muchísima gracia la gente que se indigna, esta gente que pone pose como de : bufff, hacerme a mí esto. Y ha empezado a preguntar si había alguien que sabía inglés y al no recibir respuesta ha dicho cosas como: ouuuu, it’s fantastic... e ironías así por el estilo. Y claro, a mi no me ha quedado más remedio que hacer humor con el tema y con la señora, que parecía un poco Mariah Carey con cincuenta años más encima y unos labios de esos de hinchazón previo pago.

Jeje, me ha encantado la indignación de la señora, ha dicho cosas en plan: in english, please. Pues señora, lo siento, pero aquí inglés pues poco, y no es por facherío ni nada sino simplemente porque como suelo decir muchas veces, la cosa está montada así, vamos, en España se habla español, no por nada, no sé, porque sí.

Besotes mil

P.D.: qué vergüenza, please, i’m indignadaaaa