Descongelando un cabreo en viernes
Sí, en la vida creo que existe la posibilidad de congelar un cabreo. Por una parte me refiero a esta gente que se guarda (todos lo hemos hecho alguna vez) algo que le ha molestado de otra persona y después se lo suelta cuando le conviene o cuando está cabreada con esa otra persona por otra cosa.Pero hoy me refiero al apartado tecnológico. Hace unos meses me compré el pack en DVD de la segunda temporada de A dos metros bajo tierra. Ni que decir tiene que el ticket de compra está ya en el limbo de los tickets de compra (jeje, tendrán piques entre ellos, yo soy más caro que túuuu, yo soy de El Corte Inglés y tu eres del Vips, con esa grapa tan fea, jeje).
Reconozco que me di cuenta de lo que voy a contar porque estaba haciendo una copia pirata. La cosa es que el disco cinco está mal, vamos, no está rayado ni nada sino que directamente está mal grabado de fábrica. Y ello me ha descongelado un cabreo que estaba ahí, de guardía, que podía haber saltado en cualquier momento y ha saltado ahora. Qué rabia.
En un foro de Internet me proponen una pirata solución: comprar lo mismo en el Corte Inglés, utilizar el tiket para devolver mi copia defectuosa y con el tiket de nuevo devolver la copia nueva precintada. Pero supongo que el nuevo tiket tendrá algo con lo que se detecte que es un cambio, alguna marca o algo... no séeee.
¿Qué puedo hacerrrrrr? helpppp!!!!
Esta mañana me he decidido y ya he reservado mi fecha para el examen teórico de conducir, no la voy a desvelar aquí para no crear expectación en exceso, jajaja (qué modesto) y porque no quiero presiones, que suelo ser muy tranquilo, grrrrr, que soy muy tranquiloooooooooo...
Pues sí, la respuesta era la barrigota. Y es que después de escribir el texto de ayer me di cuenta de que podía prestarse a varias interpretaciones. Lo que no quería era poner la palabra barriga para no hacerlo demasiado explícito pero no sé, me apetecía escribir un texto de rebeldía hacia ella aunque luego no haga demasiado por quitármela.
Esto que veis en imagen son los mensajitos que me han salido en tres de las galletas de la suerte que Ace me trajo de su viaje a San Francisco. Sí, galletas de la suerte, como esas que se ven en las películas, jeje, las de verdad.
Cuando era pequeñito bañarse era como una ceremonia, sí, una vez a la semana. Cuando comparto estos recuerdos hay gente que se escandaliza por ello y otros recuerdan que sí, que también ellos cuando eran pequeñitos sólo se bañaban una vez a la semana.
Comencemos con lo que toca, cumpleaños, sí, hoy,... o ayer.... bueno, estos días, pero yo creo que hoy, cumplo 6 años en esta santa casa en la que trabajo. Y el balance, bueno, cinco años trabajando en lo mismo y este último en una nueva ocupación que si no fuera por algunas personas, no estaría mal del todo, vamos, que con una reinterpretación de la web que hacemos y unos cambios horarios la cosa sería mucho mejor. Y es que eso de estarse ocho horas en un plató aunque mi trabajo sea de oficina, como quien dice, pues tiene su glamour.
Yo iba a hablar también, como Ace, de lo de Francia y el no a la constitución, pero lo que he dicho en mi comentario, que pa mí que lo del europeísmo pues que no está muy extendido en la sociedad, por lo menos en la española y por lo menos en la que me rodea (todos, más o menos, hacemos generalizaciones tomando como base lo que nos rodea, es decir, básicamente lo que conocemos directamente).
Venga todosssss, dooooo deeee locomousssionnnnnnnn
Otro de los sitios que más me gustaron, aunque parezca una tontería, en nuestra excursión de fin de semana rural fueron unas vías abandonadas que había a la salida del pueblo donde nos alojamos.
Somnolencia. Sí, aquí en esta patética fotografía podéis comprobar como estoy cuando en los viajes me quedo medio atontado , se me cae la cabeza y me quedo como medio dormido, pero juro que sólo es medio dormido porque me da mucha rabia no conseguir nunca dormirme bien en los viajes.
Aquí me veis, el sábado mismo delante de la ermita templaria del Cañón de Río Lobos. Tuve que hacer verdaderos malabares con la cámara de fotos para que no salieran los chillones invitados a la boda que ese día se estaba celebrando. Sí, estaba todo lleno de gente vestida pijamente de boda en pleno cañón.
Aquí estoy de nuevo, en los madriles, tras un fin de semana intenso, en una casa rural burgalesa con amigos. Me lo he pasado genial, la verdad, han sido tres días de descanso,paseos, charletas, risas, aire puro y... la verdad, tres días en los que me he sentido muy querido.
Pues sí, quiero dar mi apoyo a Kylie, puede sonar a horterada o a fan histérico (ni una cosa ni la otra) pero seguro que pasará algún momento difícil. Pero no sé, es que el tema del cáncer es durillo, pero si se lo han pillado a tiempo tendremos Locomotion para muchísimos años. Y es que mira que nos gusta Kylie... por lo menos a mí.
¿Qué es el goteo de mi nariz? ¿y el dolor de mi garganta?¿y la congestión de mi cabeza? La tengo como si me hubieran dado de leches con bates de béisbol, no es que me duela, es que la tengo totalmente embotada.
Aquí estoy, de lunes, de lunes somnoliento pero animado porque estoy de turno de mañana esta semana, hasta el jueves, sí, las circunstancias laborables de mi chiringuito han obligado a hacer un tetris humano con la gente para encajar turnos y a mi en este particular juego me ha tocado la mañana para esta semana.
Sí, play entre interrogantes porque después de la pause llega el play aunque va a ser sólo por hoy porque tengo el resto de la semana libre así que como en casa el internet no rula no tendré acceso al blog para poder actualizarlo con nuevas paranoias de mi vida.
¿Os habéis sentido alguna vez paren el mundo que me bajo? pues yo iba hoy por el pasillo y he pensado la idea, no sé, mola, en plan darle un poco al pause, reflexionar, pensar, meditar... pero claro, si quiero que se pare todo es porque hay cosas en la actualidad que no me gustan o no me hacen feliz, y claro, si se para el mundo se pararían también esas cosas y no pasarían.
Esta mañana he vuelto a la capital desde los logroños. Mi capacidad previsora hizo que cogiera el billete para volver con tres días de antelación lo que provocó que me tocará el autobús denominado Gran Clase.
Estos días he estado pensando en fútbol, o más concretamente en un futbolista, y no porque me haya dado ahora a los 29 años por aficionarme al deporte rey (al que no soy aficionado ni en videojuegos, la verdad) sino por la noticia sobre Cannavaro.
Aquí os dejo esta letra para que cantéis y recordéis una serie maravillosa y super dulce. ¿Era en esta serie donde salía un zorro malísimo y divertidísimo, no? ya me diréis. Un besote enorme.