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Girando

La vida cotidiana

La bicicleta le recuerda que...

La bicicleta le recuerda que... Esta mañana he retornado al gimnasio. Sí, el verbo retornar suena demasiado trascendente, lo sé, pero tras semana y media fuera de mi tónica gimnástica pues volver se transforma en un auténtico y épico retorno.

Eso sí, poco a poco que si no el cuerpo se resiente, es más, una rodilla me ha dolido un poquito pero sólo ha sido momentaneo y ya está como si nada. Y he empezado con suavidad haciendo sólo ejercicios de máquina, un poco de elípticas, un poco de step y un poco de bicicleta.

Y estos nuevos aparatos te hacen preguntitas antes de empezar con el trabajo en cuestión. Te preguntan el peso, el tiempo y... ¡la edad!, y es entonces cuando el dedo se me iba inconscientemente al 2 y al 8 pero nooooo, tenía que pulsar ya el nueve y así lo he hecho. Y la verdad, no he notado nada.

No sé yo si estas máquinas adaptarán el ritmo y dureza de sus mecanismos a las variables que se introduzcan o lo hacen por joder un poco, o por quedar como más profesionales, como: ¡ qué guay somos, tenemos lucecitas y hacemos muchas e interesantes preguntas!

Algún día me transformaré, mentiré y me convertiré en la máquina en un ancianito de 90 años con 120 kilos de peso, a ver qué sucede, la máquina irá más blandita por la edad? o se guiará por el peso y pondrá su dureza a tope?, quien sabe, la cosa es que ha tenido que venir la bicicleta a joderme el día y a recordarme el año más que se suma a mi cuenta vital.

Pero no, no me lo ha jodido, no sé que me pasa pero hoy me noto cargadito de serotonina, esperemos que no venga nadie y lo joda.

Besotes mil (voy a millllll, y no puedo pararrrrrrrr, dificil controlaaaarrrrrr...)

Ale, a aprovechar

Ale, a aprovechar Esta tarde, cuando me he incorporado al trabajo tras mis vacaciones de Semana Santa, me he enterado del fallecimiento de Joaquín Luqui, el mítico Joaquín Luqui, y me ha dado bastante pena, la verdad. A medida que vas creciendo van desapareciendo (unos antes que otros) los mitos e iconos que, cada uno a su medida, han marcado distintos aspectos de tu vida. Este fin de semana, sin ir más lejos, también se ha muerto el profesor, doctor ( o cómo fuese) Jiménez del Oso.

Pero a Joaquín Luqui no sé, le tenía un cariño especial. Y ya veis, por una tonta caída (tonta por la causa, claro, no por las consecuencias). He oído dos versiones, la primera que se cayó en la ducha y la segunda que se cayó por las escaleras. Una u otra son, lo que se podría denominar, causas en principo tontas y ala, al otro barrio directamente con 57 años y con todas las cosas que le quedarían por hacer en la vida. Ya puedes tener el cuerpo "perfecto" que un golpe en la cabeza basta para acabar con todo.

Y es aquí cuando sale la típica reflexión de: ya véis, cuando menos se lo espera uno se puede acabar todo, así que hay que aprovechar al máximo. Y sí, en parte es cierto, y digo en parte porque hay que aprovechar al máximo con las oportunidades que te de la vida, claro. Sí, una parte de esto puede salir de uno mismo pero sólo una parte, porque otra muy importante depende de la suerte, de la vida,... o de eso que algunos llaman destino.

Sí, ante situaciones así o cosas relativas a la salud me planteo lo de aprovechar más la vida pero sinceramente, no sé como hacerlo, vamos, yo creo que la aprovecho bastante pero siempre queda la cosa de: podría hacer más.

Ya véis, vagas reflexiones de vuelta de unas vacaciones con muchas horitas de sueñito, qué bien, vamos, que he dormido como un bebote.

Besotes mil

Otro color

Otro color Estos días mi vida camina sobre un suelo gris, mis pasos transcurren con un sinsabor bajo mis pies que no me deja ver la vida del añorado color de rosa con el que todos soñamos. De vez en cuando me cruzo con flores, hablo con pinceladas del color de la pantera que me hacen olvidar, como ligeras anestesias, el color gris que está bajo mis pies.

Es una sensación muy desagradable pero, supongo, muy extendida y sentida por muchos en muchas ocasiones. Intentar caminar con la vista al frente pero sin poderlo remediar, tus ojos bajan al suelo gris que acomoda, o incomoda, tus pasos. Estos días necesito pintura rosa, litros y litros de pintura rosa para pintar mi suelo y el de los míos.

Lo siento, esta vez mi carrusel gira por derroteros no deseados pero lo bueno, la esperanza, lo positivo, lo rosa, es que sigue girando y no sé donde me llevará/llevaré mañana pero ahora, lo que necesito, es luz rosa.

Besotes

Vacaciones batientes

Vacaciones batientes Aquí estoy, en los logroños pasando mis vacaciones de Semana Santa. En estos años que llevo fuera de casa una cosa que he experimentando y en la que pienso frecuentemente es que sólo sueño cuando estoy aquí. Sí, puede parecer una tontería pero de los sueños que suelo tener (y sueños de los de estar dormido. Soñar despierto es un vicio que no dejo nunca) un 90 por ciento se producen cuando estoy en Logroño o en las maravillosas tierras sorianas.

Para hacer honor a mi habitual manía de buscar una explicación lógica y cuadriculada a todo, podríamos decir que a lo mejor es por tema de la contaminación y que cuando estoy por aquí, por esta pequeña ciudad, mis conductos respiratorios se renuevan y llega al cerebro una cantidad extra de oxígeno que hace que aumente su actividad y tenga más sueños, más claros y recordables una vez despierto.

Y, además, no sé, cuando estoy aquí los sueños suelen girar en torno al pasado, siempre al pasado o a situaciones del pasado removiendo sentimientos que creía controlados, olvidados, asumidos, pasados,... no sé, por decirlo de alguna manera, malos rollos de los míos que parecen querer manifestarse de nuevo en sueños. Y todo cuando vuelvo a Logroño, no sé porque. Tengo toda mi cabeza más o menos ordenada y los sueños me baten las emociones de forma que los giros de sus particulares cuchillas hacen que mi coco siga girando despierto. Me podía venir la explicación de todo esto mientras duermo, jeje, puestos a pedir.

Por lo demás, estas están siendo unas vacaciones muy relajadas en las que, destacadamente, no estoy haciendo nada más que leer y leer el manual de la autoescuela, una actividad bastante aburrida y tediosa que provoca que mis párpados superiores e inferiores se den unos morreos de agarrate y no te menees. Hablando de morreos me ha venido a la mente el nuevo mister España y qué queréis que os diga, que a ver si por lo menos en sueños pues se arrima un poco.

Mis vacaciones han empezado con mi cumpleaños y terminarán, espero, en Soria. Ya os contaré. Supongo que dejaré descansar el blog unos diítas, descanso que se está reflejando en las estadísiticas, vamos, que no es que entre mucha gente que digamos, pero es normal, todo tiene que descansar de vez en cuando, incluso mi cabeza.

Un besote enorme

19 de marzo

19 de marzo Hace hoy 29 años nació esa pocholada de niño que podéis ver en la fotografía. Ahora ya no es tan pequeño, sigue siendo niño y sigue siendo una pocholada. El 19 de marzo le parece una de las fechas más mágicas del calendario y de cara a sus 29 pide, por favor, sólo cosas maravillosas, o personas maravillosas que sigan aumentando el racimo de personas maravillosas que le acompañan en esta vida.
Pero, por favor, sólo maravillas.
Besotes mil

H & M y S y XS...

H & M y S y XS... Esta mañana aprovechando un hueco libre que me ha quedado después de acompañar a mi amiga Sonia a la ceremoniosa firma de su nuevo piso me he paseado entre las ropas de H&M de Gran Vía. Ya se sabe que este negocio es, junto a Chueca e Ikea, uno de los núcleos de la capital donde se concentra la población gay desarmarizada (no es un tópico, es una realidad). Y ahí estaba yo, viendo camisetas, pantalones y demás familia.

He visto una camiseta que me molaba, a rayas finas verdes y negras, así, para dar cierto aspecto de malote, jeje. Pero, lástima, no quedaba la talla M que es, para ese tipo de prendas, la que tengo controlada en H&M, porque es lo que la L es para el resto de comercios textiles que me gustan. Pero nada, sólo quedaban tallas L y XL, que sirven para celebrar una reunión de mormones dentro de una camiseta.

Por supuesto se habían acabado las tallas M, S y... síiiii, la XS, una talla increíblemente pequeña que sí las grandes valen para celebrar una orgia dentro, la XS se podría usar de preservativo, vamos, que son propias para los adoradores de los cuerpos lánguidos y delgados hasta el palillo. Y claro, si me la pongo yo podría pasar que, o suena el típico rasgado (ya me pasó probándome una M) o parecería un palillo con una aceituna en medio.

El caso, que no había talla para mi y me he tenido que chinchar. Después he visto unos pantalones acampanadillos que me han dado al ojo y he buscado mi talla. Yo suelo usar una 44 (que tomen nota mis fans, iré desgranando más detalles de mi físico, jeje) y claro, en H&M las tallas son de esas que van de la veintitantas (ven tidossss, ven tidosssss, qué tontería de anuncio que me ha venido ahora a la cabeza) a la treinaitantas y de nuevo me he visto sin tallas. Me han dicho que la equivalente a la mía era la 34 y, por supuesto, pues como que no había.

Lo más aproximado que he encontrado ha sido una 33, la he pillado y ala, que me he dirigido para los probadores. Me he puesto los pantalones y ala, me quedaban justos, lo que se dice justos, es decir, que su circunferencia coincidía exactamente con la mía, lo que pasa es que la talla de longitud no era la mía y andaba pisando todo el prepucio acampanado de la prenda. Y tan justa pues como que no, vamos, que me da por comerme una lenteja con los pantalones puestos y reviento el denim.

He salido y le he dicho al dependiente: nada, el universo H&M se aleja de mí. No sé, me ha dado por ahí y el me ha sonreído. Espero que luego no tuviera algún tipo de comentario “mariquita mala” contra mí. No sé, tenía pinta de eso, de pensar “qué gorda” o cosas así. La cosa, que he dejado los pantalones y me he marchado pensando: más gimnasio, joserra,... más gimnasio o más talla, una de dos.

Qué tonterías.

Besotes mil

Toros-toreros

Toros-toreros El típico debate ¿os gustan los toros? A mi no, y la verdad, cumpliendo con el dicho, lo que me suele gustar más son los toreros que los toros, o por ser más exacto, algunos toreros. Y todo esto viene a cuenta de que en el pasillo me he cruzado con uno de mis favoritos, con Miguel Abellán. El chico está de toma pan y moja, ciertamente. En la plaza no sé como será pero físicamente está de vuelta al ruedo, oreja y palmas.

A propósito de esto. Es súper gracioso escuchar los domingos por la noche en la Cadena SER el programa de los toros de Manolo Molés. Al principio del mismo hacen una especie de quiniela taurina muy graciosa con la que me parto el culo escuchándola. Sí, diréis ¿qué hace este tío escuchando el programa taurino de la SER?

Ahora tengo ya radio digital en mi cuarto pero antes, mi radiodespertador tenía radio analógica, vamos, de ruedita, y de ruedita minúscula, de esa que hay que tener una precisión láser o de la NASA para poder cambiar de emisora, que la mueves un milímetro y has pasado por la SER, Onda Cero, COPE y M80 casi sin darte cuenta. Y yo tenía pillada la SER y no la movía ni pa trás.

Bueno, lo dicho, que en dicho programita comienzan con la quiniela taurina, a dos voces, en plan:
-Plaza de Pozoblanco:
-dos toros para Enrique Ponce, pitos, pitos, palmas y silencio
-Miguel Abellán, pitos, palmas, silencio, pañuelos y palmas
-El Juli, palmas, palmas, chindasvinto y recesvintoo....

Vamos, un descojono, pero claro, luego no hay quiniela donde reflejar esos resultados. Sería la leche tener una quiniela para rellenar en plan: para Ponce le pongo pitos en el primer toro, pitos en el segundo y palmas para el tercero.

Besotes torerossss, oleeee

P.D.: había escrito ya este artículo cuando he visto una noticia en nuestro “informativo” sobre la amaxofobia. ¿qué es? Próximamente en mi carrusel.
Ah, y que conste que los toros no me gustan, no los entiendo y, chico, que no les veo arte por ningún lado

Amaral

Amaral Ya me he comprado, como dije ayer, el nuevo disco de Amaral, del que he escuchado ya tres canciones. Y ¿qué queréis que os diga? Me parece más de lo mismo, pero esta es de esas veces en las que no importa que sea más de lo mismo, vamos, que se agradece porque a mi la música de Amaral me gusta mucho, me parecen canciones muy agradables con una voz, la de Eva que está, creo que esto lo he dicho ya, a medio camino entre popera y jotera.

Y lo que digo, son canciones, por lo menos las que he escuchado, muy agradables y muy memorizables, el típico disco que coincide con unas vacaciones y que escuchas continuamente en el coche hasta que recitas de memoria todas las letras. O vas por la calle, o haciendo recados y, por un extraño orden aleatorio (orden aleatorio?, que contradicción) te viene una canción al cerebro, y del cerebro a la boca y ala, que la vas cantando todo el día. Pero este tema ya lo desarrollaré otro día.

Una de las cosas que más me gustan de este nuevo disco, aunque parezca algo menor, es la portada. Los muñecos que representan al dúo son una auténtica pocholada y en el libreto son los protagonistas de todas las fotografías, en plan los muñecos en un monte, los muñecos paseando por el bosque... está genial.

Os lo recomiendo, por lo menos hasta la canción tres.

Besotes mil

La suerte está echada

La suerte está echada Hace años, en el programa el precio justo, presentado por el añorado Joaquín Prat, cuando los cuatro concursantes de la primera fase daban sus precios al producto señalado, el simpar presentador decía: "la suerte está echada" una expresión que yo hasta entonces no conocía y que pronto adopté.

Pues bíen, esta mañana he echado la suerte y la he echado concretamente en lo que al tema vivienda se refiere, vamos, que he entregado ya la solicitud para los pisos de la Comunidad de Madrid. No lo he entregado en la sede oficial sino que lo he depositado en la Junta Municipal de Distrito de Chamartín que es la que me corresponde.

Le he preguntado a la amable señorita (que me ha atendido perfectamente hasta que le ha llamado una amiga, momento en el que me ha despedido precipitadamente) que en caso de faltar algún documento si me avisaban o directamente tiraban mi solicitud a la basura y me ha comunicado que ahí no podían hacer nada, que se limitaban a coger las solicitudes y luego es la emv la que se encarga de gestionarlas.

Vamos, que las juntas en estos casos ejercen de meros buzones y a pesar de que he repasado la solicitud cien mil veces, he leído los requisitos con cien mil ojos y estoy seguro, casi al cien por cien de que no me falta ningún documento pero os apuesto lo que queráis a que me falta algo o en algo me he equivocado. Por cierto, que una de mis dudas la he intentado resolver en el 010 y la mujerzuela que estaba esta mañana en la posición 8, que es la que me ha atendido ha puesto en su respuesta el típico tono de "es evidente, imbécil" que me han dado unas ganas de llamarle gilipollas que pa qué, pero me he dicho, va, déjalo, la chica a lo mejor no tiene un buen día (pero bueno, tampoco lo tiene que pagar conmigo).

Lo dicho, que a ver si hay suerte y me toca un pisito (lo que dije un día, parece que si te tocan son gratis!!!, jeje, es tocar y a pagaaarrrr, eso sí, más barato que los precios habitualmente puestos en los pisos madrileños).

Besotes mil de lunes

P.D. Me he auto regalado el último disco de Amaral, pero, mensaje para navegantes, el de Moby no me lo he comprado aunque no creo que en Logroño vendan la edición especial de dos discos.

Gracias

Gracias Aquí estoy, ya he acabado de recoger el salón y ahora me dispongo a fregar la cocina para que todo quede en su estado "normal" (dentro de lo normal en cuanto a limpieza que puede estar esta casa). Y quería daros las gracias a todos (todos en plan genérico sexualmente hablando) por haber hecho de mi noche del sábado una noche muy especial para celebrar mis 29. Lástima que las puñeteras gripes provocaron algunas ausencias destacadas pero habrá muchos más años para celebrar, os lo prometo.
Gracias, guapetones y guapetonas
Besotes mil

P.D.: a veces me podrían llamar Bob Esponja con mi gente

Santa Marquesina

Santa Marquesina Y pasamos página porque, sinceramente, me apetece hablar de otras cosas iba a decir más alegres, pero no, de cosas alegres porque la fecha de hoy no tiene nada de alegre. Pero no estoy yo hoy con el ánimo como para escribir de cosas dramáticas, horribles y representativas del paletismo extremista aún existente en pleno siglo XXI.

Y a lo que ibamos, que si no me caliento y no me compensa, que mi ánimo ya está bastante raro como para encima enfadarme. Estos días he descubierto, para mi alegría, que varias de las marquesinas de Madrid vuelven a lucir tras sus cristales a ese mocetón increíble, ese futbolista como hay pocos (y no me refiero a lo deportivo, como habréis supuesto) llamado dificilmente Freddie Ljungberg.

El chavalote en cuestión vuelve a anunciar la ropa interior de Calvin Klein (ya sabeis, esa que está en el catálogo de "Como ser gay y parecerlo", vamos, que te la exigen para ser un marica de tomo y lomo en un mundo homologado y etiquetado). Se trata de una nueva colección que nos ha traido de nuevo a este bollazo a las calles de Madrid con una ropa interior mentirosa, sí, digo mentirosa porque el mundo de la tela arrugada no existe en estos anuncios, todos los slips y boxers quedan como una segunda piel en el cuerpo de estos improvisados modelazos.

Seguro que a Freddie no le sucede el típico fenómeno de la cinturilla vuelta del revés cuando se sienta, como le pasa a buena parte de los humanos de a pie, como le sucede al menda lerenda con su ropa interior que va desde el más sencillo calzoncillo Alcampo hasta el típico slip Calvin Klein, sí, lo reconozco, tengo alguno que otro.

Lo dicho, que a ver si pillo el día en que el hombre de la furgoneta y los carteles se dirige a cambiar la promoción de las calles para pedirle: perdone, es que..., para mi hermana..., mi sobrina... para MIIIII. Hasta ese día en que cambien los cartelones, cada día le echaré una miradita a Santa Marquesina.

Besotes mil, y tres mil y más (buscarlos que hay más)

¿Pasamos página?

Pasamos página

¿A ver?... no, no hay palabras

¿A ver?... no, no hay palabras ...

Fetichista

Fetichista Antes la verdad es que no les prestaba ni atención, pasaban muy desapercibidos en mi atuendo y no constituían un elemento más de mi particular consumismo vital. Pero no sé, será que los diseños se han revolucionado o que ahora me fijo más pero me estoy volviendo un fetichista-caprichoso de los zapatos, aunque mejor dicho, de las zapatillas. Pero, tranquilos, de comprarmelas, eh, de comprarmelas y luego usarlas para lo que son, para los pieses.

Mi última adquisición ha sido la que véis en la fotografía, eso sí, sin tacos futbolísticos pero es que no he encontrado la versión con suela de calle. Ahora estan nuevecitas, brillantes,... pero dentro de poco comenzarán a cobrar esa vidilla de los zapatos vividos, pero no muy vividos porque recuerdo una temporada en la que absolutamente todos los zapatos que me compraba acababan bostezando... Vamos, que se les abría una sonrisa de oreja a oreja en la suela de la que sólo me daba cuenta cuando en los días de lluvia el agua era absorbida por el agujero y pasaba a mis calcetines que slurrppppp, se la bebían toda.

Y luego, claro, llegas a casa, te quitas los calcetines y tienes el dedo gordo teñido de azul, sí, eso es matemático, aunque los calcetines sean del color que sean siempre, al llegar a casa los calcetines mojados te han teñido los dedos de azul y para quitarlo hay que frotar y frotarrr. Es como la pelusa del ombligo, que aunque te vistas con un traje de plástico, por la noche tu ombligo habrá generado una misteriosa pelusa de algodón (que generalmente también suele ser de tonos azulados).

Lo dicho, que me enrollo de mala manera, que mis nuevas zapatillas son una chuladaaa, alaaa, para que te chincheesssss.

Besotes mil

P.D.: Por cierto, me encantan las visitas que tiene mi blog, aparte de otras direcciones conocidas, me ha encantado la visita de Ernst & Young, creo que una consultora. Qué glamour, por favorrr

En blanco y radiante

En blanco y radiante A lo tonto, a lo tonto, oye... como que llego al trabajo con la idea de escribir un nuevo artículo para mi súper blog y que no se me ocurre nada. Es horrible esa sensación de quedarse en blanco, de no tener nada de lo que escribir pero desear hacerlo. Sí, hoy me falta esa anécdota especial, ese detalle curioso sobre el que escribir y al que sacarle punta, pero nada, chico, que no me sale.

Escribiría sobre lo que he hecho esta mañana pero ha sido casi todo burocracia. Eso sí, he comprobado que estaba empadronado en Madrid desde noviembre de 2001, tengo que hablar con determinadas personas para confirmar si esto es así o se trata de otra cosa pero la única fecha que aparece en mi certificado de padrón en la capital es esa, 1 de noviembre de 2001. Así que cumplo uno de los requisitos para pedir un piso de la Comunidad.

Bieeeennnnnn!!!! Puedo participar en esta curiosa lotería inmobiliaria!!!!, biennnnn. Ya os iré contando si me admiten para la selección, si no, si me toca, si no... Y es que lo de tener un piso en propiedad pues, qué queréis que os diga, que mola bastante. El Gobierno dirá lo que quiera de que la gente se tiene que acostumbrar a que alquilar mola tanto como comprar pero no, señores no, que tengamos que alquilar por no poder pagar un piso en propiedad es una cosa pero que al gustazo de tener TU casa le iguala el pagar un alquiler pues como que no.

Y eso, que estoy en blanco y no me salen las palabras (cualquiera lo diría, jeje). Por cierto, quería escribir esooo, con varias oes pero el Word me las ha quitado al principio del párrafo. Algún día hablaré de estos programas informáticos que, sin saber como, cobran vida propia.

Besotes millll y tres millll y cuatro milllll...

Regando mi jardín

Regando mi jardín Este fin de semana ha sido, la verdad, muy cuquín, me lo he pasado muy bien sin hacer grandes cosas. Me he dedicado a regar las flores de mi particular jardín vital para que sigan creciendo bonitas y llenas de color. Y es que tengo mucha suerte porque en mi vida hay flores maravillosas que hacen que todo tenga un mejor color y que el aroma de la vida sea bueno.

El viernes por la noche estuve con mis compis del piso de tertulieta hasta las dos y media de la mañana, muy a gusto, la verdad. Dándole a la lengua mientras veíamos vídeos de Cyndi Lauper en el DVD.

El sábado estuve toda la tarde con la maravillosa y mágica Estibaliz mirando tiendas de ropa de esas que van de alternativas en todo (con prendas muy chulas, la verdad) menos en el precio, que yo transforme a mensualidades de mi piso. Vamos, que decía: este pantalón me sirve para estar dos meses en el piso de la Adela, éste para mes y medio, y cosas así.

Y por la noche en la Calle Príncipe con los príncipes y princesa viendo la gala de selección de la “canción” de Eurovisión. Y no hago más comentarios de esta gala porque vamos, vamos, vamos... que la canción que ganó me parece, así, a priori y sin rodeos una mierda.

Ayer fue también un día tranquilo. Un aperitivo terracil a mediodía con el maravilloso Ernesto en el que fui convenciéndome más de la idea de comprarme un pisito (ito, ito, pero muy muy ito). Con iniciosas pretensiones de cine se inició la tarde pero finalmente Antonio, Sonia (dos flores maravillosas) y yo nos tomamos un chocolate con pseudo churros-porras que no supo a gloria después de engullir múltiples chocolates de la feria de productos europeos de El Corte Inglés que el tonelón y yo nos compramos sin poderlo remediar. Es que las tabletas venían a nuestras manos y nosotros no pudimos hacer nada por evitarlo.

Vamos, que ha sido un fin de semana muy fructífero para mi jardín, que tiene, para mi felicidad, muchas flores, unas más cerca, otras más lejanas pero todas llenas de color. Ah, y no hay mejor abono para las flores que las risas, unas buenas risotadas.

Besotes mil

¿Los árboles tienen sexo?

¿Los árboles tienen sexo? Os dejo para el fin de semana una curiosa reflexión: ¿Los árboles tienen sexo? Y no, no es que me haya vuelto un filósofo de estos que tanto abundan por la vida. Es que esta mañana iba yo en el autobús 156, ese gran supositorio de acero que penetra directa y placenteramente en el centro comercial Plaza Norte 2 (qué leches, me parece que no es del todo hortera).

A mi lado viajaba una pareja de jóvenes, chico-chica, hablando de las peripecias laborales de él. No es que yo me suela entretener con conversaciones ajenas pero no sé, creo que hay gente incapaz de controlar sus decibelios. El caso es que el chico estaba cabreado por algo que le había pasado en el trabajo y se lo iba relatando con pelos y señales.

Y todo el rato el zagal introducía la muletilla "tronco", tronco pa quí, tronco pa llá. Y hablaba con una chica..., vamos, que yo pensaba que en el lenguaje ¿cheli?, ¿se dice cheli?, pues eso, pensaba que se podía poner en femenino la palabra "tronco", es decir, "tronca". Ejque troncoooo, tronco, sí, troncoo... y la chica super atenta y aludida.

Ale, todos/as a reflexionar. ¿Los árboles tienen sexo?¿cuál es el sexo de los árboles?

Besotes
P.D.: A mimir este finde, necesito mimir, y mimir, y mimir... zzzzzzzzzz...

La División de los Yogures!!!

La División de los Yogures!!! En mi línea habitual de escribir chorradas que me pasan en mi vida (bastante chorra ya de por sí) hoy voy a hablar de una tontería que me ha pasado hoy en el hipermercado.

Sí, efectivamente yo reconozco que soy muy maniático para algunas cosas pero a veces descubro manías ajenas que hacen quedar a las mías a la altura del betún. Como digo, me econtraba en el Alcampo de Pío XII (Alcampo fue el primer hipermercado que hubo en mi ciudad y no sé, le tengo un cariño especial, tiene de todo y pilla cerca de casa, no como el Caprabo que lo tengo debajo mismo pero tiene poco y muy caro).

Me había cogido un par de packs de yogures Vitalínea (por cierto, Danone ha vuelto a modificar su logotipo, ayyyy, quien les mandaría cambiar el antiguooo)para seguir en mi línea de adelgazamiento supremo. Eso sí, luego me compraré alguno de chocolate y los desnatados entrarán en el dramático reino de la caducidad. A lo que voy. Me he dirigido a las cajas y la amable cajera (una de las habituales que se deshace en atenciones con el cliente) ha pasado todos los artículos por el escáner.

Al ir yo a meterlos en las bolsas, he cogido uno de los packs por los lados, se me ha doblado y los cuatro yogures se han dividido en dos packitos de dos (vamos, en plan juego Pang de toda la vida), eso sí, los yogures integros, con sus tapas bien colocadas pero... divididos en dos. Nada, una tontería como otra cualquiera. El caso es que la cajera levanta la vista, me mira y dice: ¿Los quiere cambiar?. Y yo: ¿cómo?. Cajera de nuevo: No, como se le han roto... Y yo le he dicho: No gracias, con una de mis sonrisas más encantadoras en los labios.

Y como mi curiosidad periodística-morbosa brota de vez en cuando le he preguntado a la susodicha: ¿Hay gente que cambia los packs de yogures porque se les han dividido en dos?. Y, efectivamente, me ha respondido que sí, que sí la hay.

Es que en este mundo tiene que haber gente para todo. Y el planeta preocupado con la división del átomo... joer, cuando hay gente que se preocupa por la división de los packs de yogures!!!. Me imagino al/la cliente: Ay, Dios mío, que se me ha dividio el pack, qué podré hacer, dios mio, qué podré hacer. No puedo llegar a casa con un pack dividido. Qué pasará ahora, ¿cuál será mi futuro en esta vida?¿qué podré hacer con cuatro yogures desunidos?¿me tendrían que haber cobrado la mitad, un cuarto...?¿se habrá cortado también la leche del yogur?

Lo dicho, una tontería pero que me ha hecho mucha gracia.
Bes-otes
P.D.: POr cierto, he descubierto los yogures combi (esos que vienen con el yogur en un compartimento y el acompañamiento en otro) de Müller con avellanas y chocolate. Mmmmmm...

Fuera mentiras!!!

Fuera mentiras!!! Esto de los propósitos es como las flores en primavera (ay, primavera, cómo te esperooo), que van saliendo como florecillas en el campo a lo largo de todo el año. Y uno de los propósitos nuevos que me acabo de sacar de la manga en este 2005 es acabar con las mentiras. Y no me refiero a los embustes, no, que yo de eso no suelo usar y si alguna vez lo he intentado se me nota bastante.

Me refiero a los crujiditos de huesos. Yo en mi tierra a crujirse los huesos le llamamos sacarse mentiras, no sé si será una denominación extendida por toda la geografía española o s exclusiva de La Rioja (en plena escritura de este texto me acabo de crujir el codo, bien empezamos). Y es que se supone que es malísimo para los huesos y las articulaciones. A ver, enumeremos las partes del cuerpo que hago crujir: los dedos de las manos, los dedos gordos del pie (tengo dos dedos del pie unidos así que esos difícil de crujir), las rodillas, los tobillos y el codo del brazo derecho.

Lo del codo derecho viene de COU, de la época en la que tuve el brazo escayolado porque un gilipollas con el que me crucé en mi vida me subió a hombros y me dejó caer al suelo ( caer, caer, vamos, fuerza de la gravedad allá voyyyyyy...) y entonces descubrí que también podía hacerme crujir el codo.

Vamos, que ahora quiero quitarme de este vicio, ya que no fumo, ni bebo, ni... pues por lo menos este vicio me lo quiero quitar pero no sé por donde empezar. Porque es pensar en el hueso ahí, nuevecito, sin crujir y desear hacerlo, supongo que será algo parecido a pensar en nicotina y un cigarro encendido entre los dedos cuando se intenta dejar de fumar.

Ya os contaré como va mi propósito de enmienda.

Beso crash, crujjj, tes mil

Hecho una cacota

Hecho una cacota Aquí estoy, hecho una puñetera braga. Vamos, que me acabo de levantar, me fui a la cama a las doce y media, he dormido bastante más de lo habitual en mí pero da igual, estoy como si me hubieran pegado una paliza unos hombres misteriosos durante la noche, hubiera saltado sobre el colchón hasta pegar con la cabeza en el techo y hubiera caído de bruces contra el suelo.

Ayer decidí que na, que hoy no iba al gimnasio porque ayer tenía misteriosos dolores en un pie así que aquí estoy, sin hacer nada de nada. Pero lo que digo, es que rara es la vez que me levanto por la mañana con la sensación real de haber descansado, parezco un anuncio de colchones pero es así. Y es que tendriais que ver el colchón que tengo en casa. El colchón de la Adela, que así se llama mi casera, tiene más años que matusalén, está colocado sobre una tabla de aglomerado que ha cedido al paso del tiempo y ahora parece que duermo entre paréntesis.

Los muelles son eso, muelles, unos muelles de esos de doble capa que mirado con imaginación parece un trineo grandote, pero nada. Me compraría una cama y colchón nuevos de esos baratos de Ikea (en el colchón me gastaría algo más) pero claro, surge la duda: ¿qué narices hago con la cama que tengo aquí? porque por supuesto la Adela es una de esas caseras que alquila un piso y se limita todos los meses a recibir el dinero de la mensualidad y las facturas, vamos, que no hace absolutamente nada más por la conservación del piso o el bienestar de sus inquilinos.

Por lo tanto, me tendría que comer este colchón con patatas porque el balcón de nuestra casa está ya que no puede más, es salir a él y parecer que estas en el rastrillo de Nuevo Futuro pero sin famosas casposas.

Ahora estoy en ese estado de duermevela tonto que me provoca estar escribiendo estas tonterías pero ala, por si acaso ya tengo artículo para hoy, uno de marzo. ¿Os he dicho que éste me parece uno de los meses más bonitos del año? y es que el Joserra cumple años pero ya tendré tiempo para escribir de eso, de mi nueva edad y del agobio por el paso del tiempo.

Besotes mil